Capítulo 7º: Compromiso

¡¿Que te comprometiste con él?!... ¡Tú no puedes, Shun… porque ya tienes un compromiso!... ¡Te recuerdo que es con Diogo! – decía algo exaltado Shaka.

¡Ya tranquilo, Shaka!... ¡No oíste que si no aceptaba, atacarían Tierra! – intervenía Mu.

¡De todas maneras… yo le había dicho hace tiempo al Rey Ares que aceptaría lo que él me pidiera con tal de evitar la guerra! – murmuraba Shun…

¡Pero no tenía que pedirte eso! – acotaba Shaka.

¡Shaka! – Shun sonó muy serio al llamarlo, por lo que el rubio simplemente guardó silencio - ¡Lo importante ahora… es… hacer algo para terminar de una vez por todas con esta guerra!

¡Pues dudo que su padre consienta esto, mi señor… atacará Averno hasta llevarlo con él… y creo que esta vez si matara a Ares! – Milo hablaba mirando fijamente a Shun… el menor lo miró seriamente… pues entendía a la perfección que tenía razón…

Mmmmm… ¡Afrodita!... nunca me hablaste de que Hades tuviera otros primos – Shun hablaba pensativo…

¡La verdad!... ¡yo no conozco a toda la familia de mi tío… yo era primo de Hades por parte de madre… además… pensándolo bien… pues sí… se parece bastante a mi tío y a Hades – murmuraba el peli turquesa, comenzando a caminar de un lado a otro de la habitación… luego se detuvo de repente… - ¡Pero Shun… si es sobrino de mi tío… entonces será él quien herede la corona!... ¡Tú profecía se cumpliría entonces… o no, Shaka!

¡Pues… en ese caso… si… Delios no dijo que debía ser Hades… o sí… no se…! - Shaka se sentía confuso… hacía tiempo que había decidido olvidar esa profecía…

¡La profecía no importa… y tampoco me interesa que Osiris herede la corona de Averno… no pienso casarme con él! – dijo firme el menor…

¡¡¡¿A no?!!! – dijeron confusos sus guerreros…

¡No… ya me encargaré de convencer a Osiris de que sería un error!... ¡Estoy cansado de tener que atar mi destino a cualquiera… yo gobernaré Tierra sólo… y pactaré paz con quien sea que gobierne Averno! – culminó diciendo el menor acariciando el medallón de su cuello.

¿Y qué hay de Atlantis? – preguntó Camus con suspicacia… - Quizás le declare la guerra a Tierra…

Ummm… si… Tal vez podría convencer a Diogo… se que siente algo por mí… - comenzó a divagar el pequeño…

¡Sin cama de por medio… dudo que consigas algo con él!

¡¡SORRENTO!! – Mime, Shaka, Mu, Camus y Afrodita reprendieron al peli morado…

¡Tiene razón! – opinó Milo…

¡Basta!.... ¡No creas que no se eso, Sorrento! – Shun hablaba firme… - ¡La verdad… aún no se que pensar!... ¡Quiero descansar… lo necesito!

Afrodita y los demás salieron del cuarto… la misma Pandora los esperaba afuera… miró con dulzura a su pequeño primo… y los instó a que la siguieran para indicarles donde dormirían… menos a Afro, claro, pues él ya tenía una habitación dispuesta en ese castillo.

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Shun se quedó en el cuarto muy pensativo… se abrazó a si mismo… "¿Qué debo hacer?"… se sentó en la cama… ahora estaba solo así que podía despojarse de esa mascara de seguridad e indiferencia que siempre lo protegía, y demostrar a rienda suelta lo que sentía… sus ojos simplemente comenzaron a derramar dolorosas lágrimas de agonía… cuando pequeño, su sueño era estar en ese lugar, junto a aquel rey que siempre le dio apoyo… "¿Entonces por qué me siento así?"… no entendía el porqué de su dolor… le faltaba el aire… y es que la verdad, que después de la muerte de Hades, pensó que jamás volvería a ese castillo… además… "Padre"… no podía abandonar a su papá… a pesar de todo, él lo amaba… y… "Diogo"… quizás sí se había enamorado de él… al fin y al cabo… ni siquiera Hades lo amó nunca como el príncipe de Atlantis lo hizo siempre…

---Flash Back---

¡Deje de llamarme así! – murmuraba molesto un pequeño peli verde mientras iba caminando acompañado de su prometido por el bosque.

¡Ah!... bien si no te gusta pequeña calamidad, te llamaré de nuevo pequeño tormento – el mayor hablaba divertido ante aquella expresión de disgusto…

¡Tampoco me gusta!... ¡Me llamo Shun! – el menor apresuraba el paso… se arrepentía de haber aceptado salir a caminar con su prometido antes de emprender rumbo a Tierra, pero deteniéndose volteó a enfrentar al mayor – además… ¿Por qué me dice así?

Tormento, era la forma en como te llamaba cuando era prometido de Ikki… porque eso eras para mí… pues por tu causa casi nunca podía estar solo con tu hermano – Hades hablaba analizando cada expresión de aquel inocente rostro – y Calamidad… bueno… eso fue para mí el hecho de haber aceptado el compromiso contigo – Shun lo miró frío… aunque eso último que dijo… le dolió.

¿Entonces… por qué no rompió el compromiso en la fiesta como era su deseo? – a Hades le sorprendieron esas palabras… aunque su mirada de sorpresa rápidamente la suplantó por una de malicia.

¡Simple!... ¡Odio a Diogo… y si el precio de hacerle sufrir es mantenerte conmigo… seguirás siendo… mi pequeña calamidad! – Hades habló lento y claro… aunque se arrepintió de esa respuesta al ver que aquellos ojos perdieron un poco de su luz.

¡Que bien! – susurró el menor al voltearse y salir corriendo… no pudo evitarlo, esas palabras le dolieron… "Yo realmente te odio, Hades".

Hades salió tras él… "¿En que estaba pensando al hablarle así a un niño?"… cuando le dio alcance porque este detuvo su huida, lo encontró parado muy quieto mirando atento algo… dirigió su mirada al lugar al cual el más joven observaba… y ahí los vio… "Lobos"… Lentamente Hades dirigió su mano hacia su espada… los lobos sólo miraban a Shun… y a él se acercaban sigilosa, y amenazadoramente…

¡Shun… ven aquí! – murmuró el mayor… más el niño no se movió… "Rayos, debe estar petrificado"…

Aunque grande fue la sorpresa del príncipe de Averno cuando el pequeño se acercaba también al lobo líder de la manada… que a su parecer era muy grande y salvaje… sin embargo su sorpresa aumentó cuando el pequeño extendió su mano para acariciar al animal… el cual, simplemente se dejó acariciar por aquellas pequeñas manos…

¡Es lindo!... ¡perdone amiguito… no sabía que estos eran sus dominios… no volverá a pasar! – Shun sostenía la cabeza del animal con delicadeza… el cual simplemente se relajó y su manada hizo lo mismo… habrán sido solo unos segundos, más para Hades fueron horas las que Shun estuvo ahí con ese lobo junto a él… luego, simplemente el animal se fue, seguido de su manada…

¿Existe alguna fiera… que no caiga rendido ante tu encantadora sonrisa? – Hades preguntaba eso soltando al fin su espada… mirando a ese niño, que al fin le devolvía la mirada…

¡De hecho sí!... ¡Hay dos! – dijo el más joven acercándose a su prometido.

¿Y cuales son?

¡Le diré el nombre de uno de ellos!... – Hades miró curioso al Shun… quien haciéndole una seña para que se agachara… le dijo suavemente al oído - ¡Su nombre es… Hades!

El mayor se quedó mirando a aquella criatura, que lentamente se dirigía al castillo… "creo que te equivocas"…

¡Con una caricia tuya… dominarías a ese animal! – dijo el mayor sin pensarlo… el joven príncipe se detuvo… pero sólo un segundo… luego continuó la marcha… no le dejaría al príncipe mayor… ver lo sonrosado de sus mejillas.

---Fin del Flash Back---

"Solo fui una calamidad para ti"…

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No podía soportar lo que escuchaban sus oídos… ni lo que veían sus ojos… "¡Esta llorando!"…

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Afrodita fue informado por su prima, que su tío quería hablarle… por lo que él se dirigió presuroso hacia donde ella le había dicho que él lo esperaba… cuando ingreso a aquella habitación, dos personas lo aguardaban… uno era el Rey Ares… el otro, Poseidón.

¡Disculpen!... ¿tío, me mando llamar? – Afro, miró confuso al acompañante de su tío.

¡Así es… siéntate! – dijo el Rey sentándose el también.

El rey hablo largo rato con su sobrino, primero explicándole todo lo sucedido con él… luego contándole que tanto Hades como su hermano Julián habían muerto en batalla… y por último, preguntándole…

¿Por qué no volviste a Averno? – Afrodita aún estaba intentando contener las lágrimas por la noticia, que aunque él ya sabía, tenía la esperanza de que fuera un error… su hermano…

¡Porque… debía proteger a mi pequeño bebé! – dijo el peli turquesa, sin ningún ánimo - ¡Le prometí a Hades… yo… le dije que nadie le haría daño!

El rey miró con compasión al más joven, y luego dirigió su mirada al peli azul que los acompañaba…

¡Bueno… me retiro…! – Ares salía de la habitación… dejando a Afrodita en compañía de Poseidón…

¡A su hermano no le gustaría verlo así! – murmuró el peli azul, lo cual hizo que el menor le dirigiese la mirada… se miraron por largos minutos…

¡Debo irme! – dijo al fin Afro, poniéndose de pie… cuando estuvo a punto de salir, el mayor lo impidió tomándolo del brazo y atrayéndolo hacia él… - ¡Pero… ¿cómo se atreve?! – el mayor abrazó fuertemente al menor - ¡Mi hermano está muerto! – dijo Afrodita con lágrimas en los ojos al momento de aspirar el olor que emanaba el hombre que le abrazaba… levantó el rostro hacia él, se le acercó cuidadosamente y le brindó un dulce beso en los labios… - ¡Esta muerto… el tiempo que necesite! – susurró… luego apartándose de Poseidón, salió casi corriendo de la habitación…

¡Gracias!...

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¡Esas lágrimas no hacen juego con su belleza! – Shun se sobresaltó al escuchar a quien, no sabía cómo o más bien cuando, había ingresado al cuarto.

¡¿Qué hace aquí?! – dijo firme limpiándose el rostro con una de sus mangas… - ¡Salga!

Osiris se le acercó… acarició su rostro… Shun no hizo nada para evitarlo, lo miraba con furia… el mayor se acercó lentamente a esos labios, que parecían llamarlo… cuando estuvo por rozarlo, una bofetada le hizo despertar del trance en que había caído.

¡Ahush! – se quejó el mayor acariciando su rostro… luego volvió a mirar a ese niño, nuevamente no había rastro de debilidad en ese rostro… su expresión impasible hacía un juego perfecto con esa mirada… - ¡Por un instante… olvide quien era!

Shun bajó la mirada… nuevamente se volvió lastimera… y eso hirió al mayor… quien no sabía que podría hacer o decir… entonces…

¡Voy a cobrarme esta bofetada, su alteza! – Shun miró al peli oscuro… y sus ojos nuevamente se llenaron de lágrimas…

¡No me casaré con usted… que le quede claro!... ¡Si acepte fue únicamente para evitar la guerra… así que a mí no me venga a querer imponer su presencia! – Shun hablaba fríamente… y soberbio…

¡¿Ha sí?! – dijo con la misma frialdad Osiris… - ¡Yo soy el príncipe de estas tierras ahora… y sabe, su alteza… no me da la gana que me hable así!

¡No eres más que un simple delincuente!... ¡Yo no estaré nunca con alguien que haya sido vencido por mí! – Shun se apartaba lentamente del mayor… quien con una sonrisa irónica recordó como había perdido en el bosque contra él…

¡¿Y si lo venzo… me aceptará?! – preguntó curioso Osiris… recriminándose internamente el seguirle el juego a ese pequeño.

Shun sonrió al escucharlo… y lo volteó a ver…

¡Si lo aceptaré…!... ¡Pero… si fuera yo el que ganara… usted tendría que prometerme…! – Shun hablaba esta vez mirando por una de las ventanas… la cual daba directo a Eliseo.

¡Lo prometo!... ¡Pídeme lo que quieras y yo te lo daré! – Osiris sonrió al decirlo… Shun lo volteó a mirar… - ¡Pero antes dígame una cosa… si yo fuera Hades, ¿me sometería a esta prueba?!

¡El problema es… que usted no es Hades! – dijo casi en un susurro el menor… Shun miró a ese joven… la verdad, a pesar de haberle faltado al respeto… él no le había hecho nada malo… por el contrario… le había salvado de Diogo… lo llevó frente al Rey Ares… - ¡Yo no soy un objeto… sabe… toda mi vida sentí que me trataban así… ofreciéndome a cualquiera sin tomar en cuenta lo que yo creía o sentía… o si esa persona sentía algo por mí… su primo, por ejemplo, él nunca me amó… usted tampoco podría hacerlo, no me conoce… el único que siempre lo hizo… bueno… yo a él no lo amo!

¡Ese único… ¿es Diogo?! – dijo Osiris acercándose más a Shun… pudo sentir el dolor en sus palabras… y su corazón parecía querer reventar de furia por la opinión de que los sentimientos de Diogo eran tan maravilloso para el peli verde… aunque no reventó gracias a la afirmación de este de no amarlo… - ¿Y usted no lo ama?

¡No lo amo!... ¡Pero…!

¿Pero?

¡A el sí podría amarlo!... "creo"… - a Osiris no le gustaron esas palabras… tomó por el brazo al menor y lo arrojó al lecho… Shun no pudo defenderse… por la impresión al ver la furia que irradiaba la mirada de ese guerrero - ¿Quién se cree?...

Osiris no lo dejó continuar… se colocó sobre él, asaltando sus labios con violencia… sujetó ambas manos y las colocó por encima de la cabeza del peli verde… las tenía presas con una de sus manos… mientras con la otra, sostenía el rostro del mas joven para que no pudiese moverse y así apartar los labios de los suyos… Shun no contestaba el beso… de hecho… el ojijade apretó con mayor fuerza el agarre sobre sus muñecas, lo que ocasionó un quejido del menor… momento que Osiris aprovechó para introducir su lengua en la boca del más joven…

¡Serás mío! – dijo, esta vez empezando a besar el cuello del menor…

¡Entonces vénceme… y me tendrás! – hablo el peli verde, en un susurró, mirando directo a aquellos ojos, que brillaban de rabia…

¡Te venceré… mañana al anochecer, en la arena de batalla… una vez concluido nuestro enfrentamiento… tú iras sumiso a mi lecho… ¿me oíste?! – dicho esto Osiris soltó a Shun, y levantándose se dirigió hacia la puerta… - ¡Si me vences… cumpliré tu voluntad, como el más fiel de tus amigos!

Shun se incorporó en su lecho… le vio salir… paulatinamente aproximó sus dedos a sus labios… su corazón latía con violencia… "Se parecen"… "Realmente… se parecen"…

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La cena transcurrió tranquila… al enterarse del duelo que se llevaría a cabo al día siguiente, Pandora demostró su disconformidad, más al Rey Ares le pareció bien… aunque claro… advirtió que no podrían lastimarse seriamente… otra cosa de la que se hablo, y eso incomodó a los compañeros de Shun, fue que si este llegara a perder… y por tanto aceptara el compromiso con Osiris (pues ninguno de los dos, Shun y Osiris, mencionaron lo que pasaría entre ellos de perder Shun), que lo guerreros de Shun también debían hacer lo mismo que su señor… o sea, que deberían unirse a los guerreros que servían al nuevo príncipe de Averno…

¡Y eso te incluye Afrodita! – mencionó al fin el Rey, lo que ocasionó que su sobrino estuviera a punto de atragantarse con su comida…

¡Me temo que eso no será posible!... ¡Yo ya tengo mi palabra empeñada en compromiso! – hablo Shaka, algo nervioso…

¡Eso es cierto, mi Rey! – Shun se dirigía a Ares respetuosamente…

¿Quién? – preguntó este….

Krishna de Crysaor…. Su majestad – agregó el rubio…

¿Ummm?... ¿Pero el no sirve al príncipe Diogo, como consejero? – habló el rey pensativo… Shaka tragó duro al afirmar… - ¡Entonces ya no se hablará más del asunto… si no te agrada… tendrás que irte!

Shun miró a Shaka y luego a Ares… Shaka parecía muy serio…

¡Pero para eso… su majestad… mi príncipe tendría que perder… y eso… jamás ha pasado…! – dicho esto Shaka pidiendo disculpas se retira… Shun afirma y los demás siguieron a su amigo…

¡Lo siento! – murmuró al rey… - ¡Pero no perderé! – y después de hablar el menor también se retiró, esta vez acompañado de Afrodita…

En la mesa solo quedaron Osiris, Poseidón, Pandora, Ares y los generales de Osiris, quienes sonrieron mirando a su líder…

¡¿Recuerdas lo que te dije… del león?! – el Rey hablaba mirando aún hacia la puerta…

¡No perderé… he esperado demasiado como para hacerlo… y… descuida… ya aprendí a no subestimarle! – Osiris se levanta de la mesa y se retira… fue seguido de sus guerreros…, Poseidón se colocó a su lado…

¿Estas feliz?...

¡Mañana…. Mañana lo seré! – Osiris entro a su cuarto… en la puerta quedaron los demás… más el peli oscuro mirándolos soberbio y sonriendo los llama… - ¡Mi Emperador de lo Mares…!

¡Poseidón a tus servicios, mi señor! – dijo el peli azul haciendo una reverencia, y sonriendo…

¡Mi juez… mi Estrella Celestial de la Furia!

¡Radamanthys de Wyvern, siempre a sus órdenes mi príncipe! – hablo el rubio de ojos dorados.

¡Mi Estrella Celestial del la Ventaja!

¡Aiacos de Garuda, su alteza… a su total disposición! – un joven de unos fríos ojos color añil, y de cabellos azul marino, se dirigía a Osiris…

¡Mi Estrella Celestial del Valor!

¡Minos de Grifo, siempre a sus órdenes, su alteza! – esta vez era un joven de unos largos cabellos grises, y de unos ojos también dorados quien hablaba…

¡Mis Gemelos de la Muerte!

¡Saga de Géminis, a sus servicios mi señor!

¡Kanon de Géminis, sólo para servirle a usted, mi príncipe! – ambos jóvenes de una impresionante semejanza, se dirigían a Osiris, ambos poseían la misma mirada esmeralda, y la misma cabellera azulada…

Jajajajaja… ¡no me he olvidado de ti… ¡Mi Gran Patriarca!!

¡Shión de Aries!... ¡Mi señor… solo ordene… que obedeceremos! – un joven de largos cabellos verdes y de ojos color violetas le respondía también con una sonrisa…

¡Mañana, seré yo quien venza… y espero me perdonen… pero así como yo desposaré a mi pequeña calamidad… ustedes tendrán que desposar a sus caballeros también! – Osiris sonreía al decir esas palabras… veía cierta complicidad en la mirada de sus guerreros - ¡Creo que no será un problema… ¿o sí?!

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¡Jamás ha perdido en ningún enfrentamiento, mi príncipe! – Shaka acomodaba a Shun en el lecho - ¡Debe descansar!

¡Primero que nada… ¡Shun!... y segundo… no voy a confiarme… haré lo posible por vencer… pero si no logro hacerlo! – Shun miró serio a Shaka… - ¿Te irás?

¡Si no lo logra… tendré que aceptar mi destino… porque definitivamente yo jamás te abandonaría Shun! – Shaka hablo tan tiernamente que el pequeño se sonrojó… - ¡Aunque te digo… ninguno de los guerreros de ese bandido me parece siquiera aceptable!

¿Ni tu compañero de viaje? – dijo burlón Milo…

¡Cállate Milo… o dormirás en el piso! – hubo una risitas generalizada…

Shun los observaba desde la cama… ellos habían decidido dormir ahí… y después de lo ocurrido con Osiris le pareció buena idea… poco tiempo después llegó Afrodita… quien al igual que Sorrento y Mime, se acomodaron junto a Shun para dormir… Camus y Milo, dormían en un diván y Shaka y Mu en otro…

¡¿Seguro que no es incómodo?! – preguntó el peli verde observándolos…

¡¡¡Estamos bien!!!

Esa noche… Shun soñó con espadas… y con sangre… una solitaria lágrima bajaba por sus mejillas, mientras sus labios dejaban escapar susurrantes un nombre…

¡Ikki!...

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Pesadamente iba abriendo sus ojos… como siempre sonrió al percibir que estaba entre los brazos de su mejor amigo… él había incluso renunciado a su pueblo, para quedarse a su lado… y a pesar de su disgusto con lo del compromiso con Diogo, nunca lo dejó solo… eso siempre lo iba a recordar…y siempre se lo iba a agradecer… soltó el agarre cuidadosamente… podía notarse que aún era muy temprano… después de todo, ese castillo, no sabía como, se iluminaba con los rayos provenientes del exterior… muy tranquilamente se levantó de la cama, se colocó sus vestimentas y salió del cuarto…

Afuera no había mucha vigilancia… sonrió al pensar que no le costaría nada salir de ahí… aunque se le borró al intentar imaginar cómo haría para salir de Giudecca… sólo conocía una forma de entrar y salir… y de seguro, se le iba a complicar llegar hasta allí… por donde se lo imaginaba, Giudecca era una impresionante fortaleza… ya de pequeño lo había creído… en ese lugar, su gente entrenaba… poseían armas… y lo más importante… tenían el espíritu de patriotismo que preferiría la muerte antes que rendirse y dejar sus tierras en manos extranjeras…

Se cobijo mejor con su capa… hacía mucho frío… aunque él sabía que sólo era así por no estar acostumbrado a esas temperaturas… salió por uno de los pasillos, había un lugar al que quería ir… cuando al fin lo pudo ver… se dejó llevar por las fragancias y por la belleza del lugar… "Eliseo"… aún tenía frío… pero repentinamente este empezó a desaparecer debido al abrazó de unos poderosos brazos… "¿Hades?"… se volteó a ver ansioso…

¡Ah… Osiris!

¡Parece desilusionado… hace frío… ¿qué hace fuera de la cama su alteza?! – el peli negro acomodaba su capa alrededor del pequeño príncipe… luego se percató del lugar a donde quería ir… y sonrió… - ¡Así que cayó bajo el hechizo de Eliseo!...

Shun no contestó… volteo a ver aquel jardín con el que había soñado tantas noches desde aquel día… y luego volvió a mirar al guerrero…

¡Hoy lo venceré!

¿Y si no lo hace? – dijo sonriendo el mayor al ver esos hermosos ojos que sólo lo veían a él.

¡Eso no pasará!... – Shun apartó la mirada… tenía intenciones de volver a su cuarto.

¿Irá sumiso a mi lecho? – Osiris no se había movido de su posición… él también observaba Eliseo…

El silencio fue la respuesta que quería escuchar… "orgulloso"… sabía que lo haría… cerró sus ojos para aspirar mejor aquel aroma a flores, y se imaginó unos dulces labios recorriendo su cuerpo… y unas suaves manos acariciándolo… "No escapé del infierno, sólo para dejarte ir"…