Este es mas un capí introductorio que otra cosa… ojala guste… GRACIAS POR SUS REVIEWS…
Capítulo 13º: Preparativos
Las semanas transcurrieron en relativa calma… los recién casados aprovechaban cada momento para conocerse mejor… rápidamente se fueron acostumbrando unos a otros… no se tenían noticias acerca de Tierra o Atlantis… el invierno había empezado en Averno, y eso siempre era beneficioso para su gente ante cualquier peligro… pues la nieve representaba una protección natural de las tierras de esa región…
Un día muy importante para la gente de ese país se acercaba… el aniversario de su príncipe Hades… casualmente Osiris también cumplía años ese día… aunque la verdad era, que cada uno de los generales de Shun tenía pleno conocimiento de la verdadera identidad del peli oscuro… y sabían a la perfección que su príncipe también lo sabía, entendían que fuera de lo que representaba Giudecca, era mejor que esa novedad no se hiciera saber…
Shun por su parte se sentía muy feliz, aunque no plenamente… sus pesadillas no cesaban, y ahora también estaba preocupado por no tener novedades de su padre, quería saber si el mayor, lo había desterrado para siempre de Tierra como hacía tanto tiempo lo había hecho de su corazón. A Hades le preocupaba mucho aquella lejana tristeza de su niño, lo que más le dolía es que no tenía idea de cómo hacer para quitársela… solía pasar cada noche acariciando sus sedosos cabellos mientras dormía, vigilando sus sueños, más estando él a su lado, ni aún así lograba apartarlos de su mente… le preocupaban los mismos, pues en ellos llamaba insistente a Ikki…
"¿Cómo puede recordarlo aún?... eras tan pequeño, mi niño… ¿qué fue lo que vieron tus ojos, que en sueños tu inconsciente lucha, para que tu consiente recuerde?"… Hades nuevamente vigilaba a Shun mientras este, acunado en su pecho empezaba a inquietarse… el mayor se sentía a ratos tan impotente… hasta que esas bellas esmeraldas se abrían lentamente, susurrando…
¡Amor… abrázame!
¡Aquí estoy… jamás te he soltado, pequeño! – Hades besaba esos dulces labios… mientras el más joven aún adormilado le correspondía…
¡Mi Hades… ¿Por qué eres mío, verdad?! – susurró el menor, mirando los ojos del mayor…
¡No hay en este mundo, a nadie a quien considere mi dueño, que no seas tú! – contestó sin apartar la mirada de esas esmeraldas… - ¡Te amo como nunca amé a nadie!...
¡Mi Hades… perdóname… no volveré a preguntar… yo te amo tanto… pero tengo miedo… hay algo que me perturba… no sé que es… y eso me asusta! – dijo el menor, refugiándose entre los brazos de su esposo…
¿Pero a qué le teme mi señor? – murmuró seriamente el mayor…
Shun miró a Hades, acarició su rostro… y sin un rastro de duda en su voz…
¡A perderte!
---
Afrodita esperaba a su esposo en el lecho… se sentía inquieto… cuando el mayor entro al cuarto estaba serio… leía un documento con mucho interés…
¿Podemos hablar? – murmuró el peli turquesa…
¡Después… tengo que analizar esto! – contentó escueto el rubio…
¡Es urgente… y serio! – dijo intentando quitarle a su esposo los documentos, más el mayor los levanto con una mano… tomando la cintura del menor con la otra.
¡Ahora no!...
Afrodita lo miró indignado… se puso una bata y se dispuso a salir del cuarto… eso si que había llamado la atención del mayor, que sujetándolo de una de sus muñecas lo detuvo…
¿Dónde piensas que vas?
¡Con mi hermano!
¡Dudo que el quiera ser molestado!...
¡Quiero contarle algo!... ¡Él siempre tiene tiempo para mí, ¡Suéltame!!
¿Y que es lo tan importante que quieres contarle, Afrodita?
¡Que va a ser tío!
---
Dos peli azules miraban sumamente concentrados sus espadas… las pulían con sumo cuidado… mientras eran observados por un peli plateado y otro peli azul, que de vez en cuando se dirigían miradas de fastidio… pues los primeramente mencionados trataban a sus armas como si fueran sus bebes…
¡Minos… mejor vámonos! – susurró el peli azul de lisa cabellera.
¡Vamos! – dijo el mayor… tomando a su esposo de la cintura, le beso cariñosamente en el cuello…
Al verlos salir, los dos peli azules dejaron sus armas a un lado, con una mirada de absoluta complicidad sonrieron… el menor se acercó lentamente al mayor, quien lo recibió deseoso en sus brazos…
¡Pensé que no se irían! – murmuró Aiacos…
¡Hubiese sido más fácil que me hubieras dejado decirle a mi hermano, que queríamos privacidad! – susurró Milo.
---
Mime y Kanon eran los encargados de hacer el recorrido esa noche… al igual que el hermano de este y Shaka… a quienes les tocaba el lado norte, mientras a ellos les tocaba el sur…
El peli naranja, estaba atento a cualquier cosa rara que pudiera estar ocurriendo en esos pasadizos y cuevas que para él eran tan confusas… desde que contrajo matrimonio el mismo Kanon se había encargado de mostrarle todos los lugares de acceso a Giudecca, y las medidas de contingencia, en caso de que la seguridad se vea violada… le comento que eso no había pasado nunca, pero que siempre prevenían…
¡Vaya… que cueva tan grande! – susurró el menor mirando la altura de ese lugar…, se acercó a una pendiente, observando hacia abajo, vio lo que parecía vidrio… - ¡Parece profundo!... ¡Esta bien iluminado aquí… ¿por que?!
¡Es una de las cuevas principales… y su iluminación es un secreto que te revelaré, si me das un hijo! – hablo con tono malicioso el mayor… - ¡Mejor ten cuidado, la caída no es tan alta, pero es hielo y muy filoso, eso podría lastimarte mucho… además, que de romperse el hielo caerías directo al río!... ¡Y ahí sí… se podría decir que difícilmente podrías salvarte!
¿Río? – lo segundo que le comento llamó tanto la atención del oji naranja que olvido lo primero que le dijera su esposo.
¡Si… un río subterráneo, tiene salida creemos que directa a la catarata… aunque no precisamos en que parte exactamente!... ¿Y bien… quieres saber cómo es que este lugar esta tan iluminado, aún siendo de noche? – murmuró el mayor arrinconando a Mime por una de las paredes…
¡Quizás es otra ocasión! – hablo con nerviosismo el menor, aunque Kanon ya no le prestaba atención a sus palabras… estaba muy ocupado besándole el cuello a su joven esposo, que rápidamente se empezó a llevar por los deseos del mayor…
Mientras tanto, hacia el norte, eran Shaka y Saga los que inspeccionaban… las cuevas por ese rumbo, según lo que hablo el peli azul, daban al bosque y al castillo que antes servía de sede de Averno… por lo menos para los visitantes…
¡¿Y nunca nadie los descubrió?! – preguntaba impresionado el rubio, al notar que nuevamente se sentía desorientado…
¡A veces logran descubrir una que otra cueva… pero son pasadizos todos entremezclados como laberintos… solo nosotros conocemos cada rincón… incluso para los habitantes de Averno es complicado… pero ellos saben que accesos utilizar!... – mencionó el gemelo mayor mirando a su acompañantes, a quien notó nuevamente despistado - ¡Hacia la derecha!
¡Ahh… si claro! – Shaka tomaba el camino indicado por el mayor… sintió un aire frío… lo que le estremeció, aunque no tanto como el sentir cómo era rodeado su cuerpo por los fuertes brazos de su esposo…
¡Salida!... ¡va al bosque…! – susurró el mayor a su oído.
¡Ummm! – lentamente Shaka se volteó para encarar al mayor… había un sonrojo en sus mejillas… Saga sonrió y lo fue atrayendo más dentro de la cueva, lejos del aire frío… una vez dentro comenzaron a besarse apasionadamente…
---
A pesar de sus habilidades natas en medicina, Kiki, hijo de Shión le había dicho a su padre de sus deseos de ser un gurrero, por lo que el peli verde se encargaba de entrenarlo por las noches… Mu estaba siendo testigo de dichos entrenamientos… Kiki parecía especialmente motivado esa noche… pues no sólo su padre lo entrenaba, sino que el nuevo consorte del mismo los estaba ayudando… Al más pequeño le impresionaba que alguien con una apariencia tan delicada, fuera tan fiero guerrero… cuando los tres se dispusieron a descansar, se notaba la armónica relación que entre ellos había, pues rápidamente los tres se llevaron maravillosamente, parecían haber convivido hacia mucho…
Cuando al fin se dispusieron a dormir… Mu arropo al menor en la cama… le dio un tierno beso en la frente y al salir cerró la puerta… Shión lo había estado observando todo desde un principio…
¡Te gustan los niños! – susurró atrayendo a su esposo a sus brazos, el peli verde.
¡Si… me agradan… aunque te admito, que no estoy seguro de agradarle a él! – dijo el menor apoyando su cabeza sobre el pecho del mayor…
¡Le agradas mucho… creo que si fuera más adulto rivalizaría conmigo por tu amor!
¡No digas eso!
¡No te molestes Mu, estoy jugando… ven…!
Mu siguió a su esposo al cuarto… Shión no era de andarse con rodeos cuando deseaba algo… y esa noche, deseaba a Mu…
---
¡Deja de preguntarme… no te lo diré! – Sorrento se acostaba dando la espalda a Julián, quien definitivamente no iba a darse por vencido…
¡Dime amor… ¿qué le pasa a mi hermanito?! – Julián volteaba al menor, y se colocaba encima suyo…
¡Ya te lo dije… primero se lo quiere decir a su esposo… después te enterarás! – volvió a decir el peli morado.
¡Me estoy preocupando… lo he visto cansado… mareado… no come bien… dime… lo maltrata Radamanthys! – dijo al fin sacando a la luz su preocupación… el menor se enterneció al ver la preocupación pintada en los azules ojos de su esposo…
¡Esta bien… pero cuando te lo diga él, haz el favor de sorprenderte, y no delatarme! – Julián sonrió… y escucho atento… - ¡Bueno… él va… no… él… ayyyy ya yayyyy… vas a ser tío!
Justo en ese momento alguien toca la puerta, Julián se levanta a abrir… al ver a su pequeño esperando afuera… no puede evitar sonreír, abrazar al peli turquesa y besarlo…
¡SORRENTO… LO PROMETISTE!
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
La fiesta por los cumpleaños del príncipe mayor habían transcurrido con normalidad… incluso al día siguiente se llevaron a cabo los acostumbrados torneos… sin embargo, mientras se estaba llevando a cabo la final… en donde estaban demostrando su habilidad tanto Osiris/Hades como Pandora, pues había que recordar que también, los festejos fueron en honor a ella, pues era también su cumpleaños… se hizo presente uno de los guardias de Averno con un pergamino, que tenía por destinatario al príncipe de Tierra.
¡¿Quien lo envía?! – preguntó desconcertado Ares, mirando a su hijo, quien no tardo en acercarse también…
¡Me fue entregado por el mismo Rey Sein, señor! – dijo el subordinado haciendo una reverencia extendiendo sus manos con el documento en ellas hacia Shun…
¿Mi padre? – susurró el pequeño, más cuando estuvo a punto de tomar el pergamino, Hades se le adelantó…
¡Tu padre, ahora se llama Ares… no Sein! – Hades tomó la nota, miró con enfado al mensajero… hubo un silencio sepulcral en todo el lugar del evento… Pandora también se había aproximado, con un semblante serio…
¡Osiris… dame ese pergamino… me lo enviaron a mí! – dijo sereno el peli verde, más su mirada era sumamente disgustada…
¡Se lo enviaron al príncipe de Tierra y aquí, solo hay príncipes de Averno! – hablo el peli oscuro, con un claro tono intimidatorio…
¡Hijo… dáselo!...
¿Pero…?
¡Ahora! – el Rey miró serio a su hijo, quien a pesar de no estar del todo conforme, le entregó el pergamino a Shun, quien mirando al Rey lo abrió…
Un tenso silencio siguió a la lectura… Shun había perdido casi todo el color que tenía… Hades parecía a punto de estallar… más la mirada de su padre, le advertía que no interviniera… lentamente, el pueblo, que había asistido a las competencias iba abandonando el lugar… cuando Shun hubo leído todo el documento… miró asustado a su padre político…
¿Qué dice? – pregunto el mayor…
Las palabras no salieron de la boca del mas joven, simplemente perdió todos los colores que aún poseía, perdiendo la consciencia justo al momento en que Hades lo tomaba en sus brazos.
---
¡Entonces, es una declaración de guerra! – murmuraba pensativa Pandora… - ¡¿Qué haremos, padre?!
¡De todas maneras… tarde o temprano, esto iba a suceder… no puedo creerlo de Sein… poner en esta situación a su hijo! – Sein hablaba con rabia… realmente deseaba ajustar cuentas con el rey de Tierra… aunque no por los motivos que la mayoría de los presentes suponían… que era acerca del fallido intento de homicidio… no… lo que realmente le molestaba era lo que decía esa nota… "¡Tú serás el responsable de las vidas que se pierdan en este enfrentamiento… espero que puedas vivir con esas muertes, como bien hiciste con la de tu hermano!"… - ¡Realmente… Sein y yo, no vamos a ver las caras!
Hades permanecía en silencio… miraba una y otra vez la nota… tenía el sello de Sein… y era su letra… suspiró largamente antes de levantarse para dirigirse a los presentes…
¡Si es eso lo que desea… no tendré ningún inconveniente en blandir mi espada contra él! – dijo el príncipe retirándose del salón… Todos miraron a su príncipe salir… sabían a la perfección adonde se dirigía.
---
Afrodita acariciaba tiernamente la cabellera de su pequeño príncipe, quien simplemente se refugiaba entre sus brazos… sus demás generales lo miraban preocupados… la luz de los ojos de su señor, estaban casi apagadas de la angustia…
¡Shun… debes tranquilizarte… todo estará bien! – susurraba Shaka…
¿Por qué me odia tanto Shaka… cuál fue mi pecado? – dijo el menor cerrando fuertemente sus ojos para contener los deseos que tenía de llorar…
¡Su padre… él esta mal aconsejado, mi señor… es eso… él lo ama… solo… solo que no sabe cómo expresárselo! – murmuró el rubio, con angustia al ver así al más joven…
¡Shun… no puedes desmoronarte… es lo que busca tu padre…! – habló esta vez Milo…
¡Salgan! – la firme voz de Hades asustó a todos, pues no lo habían sentido entrar… el peli oscuro tenía un semblante frío… los guerreros de Shun, tardaron en decidirse, más Afrodita tomó la iniciativa de dejarlos solos, y los demás la siguieron…
¡Habrá Guerra! – dijo firme el mayor, cuando los otros jóvenes hubieron salido por completo.
¡No Hades!... ¡Volveré a Tierra… pero no habrá guerra! – dijo al borde de las lágrimas el menor.
¡Tú no vas a dejar Giudecca! – el peli oscuro se sentaba en la cama, y decía esas palabras tomando el mentón del menor entre los dedos de su mano - ¡No permitiré que me dejes… ahora me perteneces por completo!... - Shun iba a protestar más los labios del mayor le impidieron hablar… - ¡No me obligues… a encerrarte! – susurró mientras recostaba al más joven completamente sobre el lecho…
¡Hades… pero!
¡Nada!...
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
No tardaron casi nada en alistar a su ejército… el lugar de encuentro… los extensos campos que se alzaban después de las montañas, justo en las fronteras de Averno con Atlantis… el príncipe mayor, había pasado largas horas con Shun en los campos Elíseos… fue claro al decir que el menor no participaría de la batalla, ni él, ni ninguno de sus guerreros, ellos se quedarían en Giudecca junto a Pandora…
A pesar de su enfado… Shun no perdía oportunidad de estar junto a su esposo… le rogaba que le permitiera participar, más ese era un tema que simplemente el mayor, le advertía que no iban a tratar…
¡Es injusto!... ¡No puedes impedirlo… soy tan buen guerrero como tú! – dijo el peli verde un día antes del día establecido.
¡No pongo en duda eso… pero nuestro enemigo, no es otro que tu padre… te quedarás a cuidar de Giudecca, junto a mi hermana! – decía el oji jade dando por terminada la conversación…
¡Hades!
¡No… escúchame bien Shun… no voy a ponerte en riesgo… no voy a perderte… te quedas aquí, y punto! – esta vez el tono del mayor era de temer… incluso Shun se dio por derrotado…
¡Y si te sucede algo… ¿qué será de mí?! – dijo casi sin voz el príncipe menor…
¡No va a pasarme nada… yo volvería del mismo infierno por ti… no temas… ven aquí! – Hades no podía soportar ver esos ojitos llenos de angustia… - ¡Te amo!...
Esa noche… Shun se dejó abrazar… besar… acariciar… se dejó poseer por completo por el mayor… sin ninguna restricción… lo amó, con desesperada pasión… con insaciable deseo… cuando cayeron rendidos bajo el poder del sueño, no habían otros sueños en la mente del menor, que no sean con su Hades… y su padre…
---
Cada guerrero de Averno se alistaba para la batalla, pronto debían partir, por lo que cada pareja se despedía con algo de angustia…
Kiki estaba a cargo, según Shión, de proteger a Mu, a Pandora y a Shun… el menor asintió y abrazó a su padre… Luego Mu hizo lo mismo, su semblante era sereno, aunque por dentro moría por ir también a la batalla, aunque sólo para proteger a su esposo.
Saga y Kanon fueron más fríos en su despedida… aunque tanto Shaka como Mime se comportaron a la altura, ninguno demostró temor de perder a los gemelos… Aiacos y Minos también se habían despedido fríamente… Milo fue el que más protesto por no participar de la batalla… aunque su esposo le prometió que en la próxima si le acompañaría… además de decirle que él debería cuidar a su príncipe…y cómo iba hacerlo si no estaba ahí…
Afrodita no fue a despedir a su esposo… estaba demasiado alterado, y debido a su estado Shión le había suministrado algo para dormirlo… Radamanthys creyó que así era mejor… definitivamente no iba a tolerar los ojitos tristes de su primavera… él estaría bien, y volvería a su lado, para cuidarle…
Sorrento se abrazó a Julián, quien le pidió cuide a su hermano y sobrino, si llegaba a pasarle algo… el peli morado asintió al momento de besarle… y susurrarle que más le valía volver sano y salvo…
Shun se mostraba frío… sumamente tranquilo, como bajo efecto de algún buen tranquilizante, más esa era su bien usada careta, por dentro se estaba muriendo… se despidió de su suegro y de su esposo como debe hacerlo un futuro soberano… Pandora estaba a su lado, mientras veían partir a la comitiva…
¡Bien… nos toca esperar! – dijo la joven dirigiéndose hacia el castillo, llevándose con ella a Shun al castillo…
¡Todos los guerreros de Averno se fueron, Pandora? – susurró el menor… había una idea que no dejaba de rondar su mente… debido a la preocupación de enfrentar a su padre, no le había prestado demasiada atención.
¡Si… ¿Por…? – la joven se detuvo a contemplar a su cuñado…
¿Qué pasaría si esto fuera una trampa?
¡Tranquilo, Shun… ellos son grandes guerreros… si cayeran en una trampa, sabrían salir bien librados! – dijo con una sonrisa la mujer… justo en el momento en que Afrodita ingresaba con gesto preocupado, y dolido…
¡No es justo que me hayan hecho esto… Radamanthys me las va a pagar! – dijo el peli turquesa al refugiarse en los brazos de su cuñado…
Shun miró a sus guerreros… y luego a su sonriente cuñada… suspiró… antes de acotar…
¡No me refiero a una trampa para ellos, Pandora!... – dijo al fin el peli verde captando la atención de los presentes - ¡Sino de una trampa para nosotros!
¡Eso no sería posible…! – murmuró… más justo en ese momento un soldado ingreso al salón, haciendo una reverencia a los príncipes acotó…
¡Mi señora, me han informado que vieron intrusos por los pasadizos del lado Sur!
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Uno de los espías dijo que eran por lo menos veinte personas… por lo pudieron deducir, esperaron a ver salir al ejercito de Averno, para conocer la ubicación de su escondite… aunque aún no habían averiguado cómo llegar a la ciudad principal… en un caso como este, a pesar de que el enemigo no era muy numeroso, en la ciudad la mayoría eran mujeres y niños, y si ellos estaban armados como constataron los enviados… podría darse una verdadera masacre…
A pesar de que la actual situación era peligrosa, ni Pandora ni Shun perdieron la calma… ambos sabían que de hacerlo estarían en verdaderos problemas… Shun rápidamente ideo un plan de ataque… conocía bien el lado norte y el sur… pero especialmente el sur, Hades se lo había enseñado con detalle, a pesar de que ellos eran veinte, y los hombres que se habían quedado a vigilar no pasaban de ocho, les ordenó a estos sellar como era la costumbre todos los accesos a la ciudad… mientras que él, junto con sus generales, se encargarían de desviar la atención de los intrusos hacia las muchas salidas que tenía ese lugar…
Pandora firmemente declaró que también participaría de la batalla, si es que se llevaba a cabo una… si algo salía mal, el pueblo sabía lo que debía hacer… más ella pelearía alado de su cuñado, y su primo, que a pesar de su estado estaba dispuesto a ayudar…
¡Pero Pandora… es mejor que te quedes aquí! – murmuró Shun luego de un largo debate…
¡Creo haberte dicho ya lo que haré!... ¡Además, quien mejor que yo, para guiarlos… conozco Giudecca como la palma de mi mano! – la firmeza de sus palabras sacó una sonrisa en el menor, pues vio en esa expresión segura, la misma que Hades siempre le mostraba.
¡Esta bien… pero si algo no sale bien, tú escaparás… si llegaran a capturarte… no me imagino lo que podría ocurrir! – culminó de decir Shun… - ¡¿Todos estamos listos?!
¡SI!
¡Bien… si siguen el mismo camino, eso los llevará a la cueva principal… debemos acabar con los soldados antes de que lleguen ahí! – dijo el peli verde mirando un mapa del lugar… - ¡Milo, podrás encargarte!
¡Claro!
¡Camus y Shaka te apoyarán! – acotó… seriamente…
¡Mi señor… ¿Quién cree que dirija este ataque?! – preguntó Sorrento captando la atención de la mayoría…
¡Supongo… que era tiempo de volver a encontrarme con Diogo!... ¡Así que… sean precavidos… los conocemos bien!
Todos asintieron, y pusieron manos a la obra… ya sabían lo que debían hacer… una vez que salieron de la ciudad los soldados sellaron las entradas de la misma, cuando Shun vio el gran trozo de roca que bloqueo aquella entrada, se sintió algo asustado… si… definitivamente, ese era un plan de su padre… "¡Hades… protegeré a tu gente… no… a mi gente, aunque se me vaya la vida en ello!"…
