Capitulo 7

Cuando Inuyasha volvió a su casa, después de asegurarse de que sus nuevos potros estaban en el pesebre, ya eran cerca de las 3:30 de la mañana. Estaba cansado y lo único que quería era tirarse sobre su cama y dormir hasta que el sol estuviera bien alto en el cielo.

Entró por la puerta trasera de la casa y encendió la luz de la cocina. Todo estaba limpio y perfumado, tal y como todas las noches lo dejaba Kaede.

Fue al refrigerador y lo abrió. Sacó una jarra con algo de jugo de naranja y lo vertió en un vaso que había sacado anteriormente del fregadero. Tomó de un trago todo el contenido del vaso y devolvió la jarra al refrigerador.

— Ah... ¡Qué refrescante...! — Pensó, al subir por la escalera de mármol y detenerse ante la puerta de su habitación, situada en el estrecho pasillo del ala de su casa.

Giró la perilla de la puerta y entró a la habitación. Enseguida, lo asaltó un aroma que creía no sentiría hasta el día siguiente. El exquisito aroma de Kagome lo envolvió, y lo hizo despojarse de todas las preocupaciones y angustias que poseía en ese momento, para dar paso a un maravilloso viaje por el país de los sueños y las fantasías, junto a ella...

Cerró sus ojos y en su mente revivió el hermoso e inocente rostro de Kagome, sonriéndole, con esa sonrisa tan linda y seductora que poseía. Pero tuvo que alejar esas imágenes de su mente, cuando la parte sensata y lúcida de su cerebro le dijo que había pasado mucho tiempo al fresco y que por eso estaba comenzando a alucinar.

Vaya, y sí que estaba perdiendo la lucidez en ese momento. ¡Deseaba tanto a esa mujer que hasta podía sentir su presencia en la habitación...!

Soltó una risa amarga. Cuán lejos estaba él de ser el amante de Kagome.

En el pueblo se corría el rumor de que ella solo se había casado con el General Wolf para poder heredar toda su fortuna; y así fue. Ya mañana la notaria iba a exponer los últimos deseos del difunto militar y esa mujer se iría para siempre. Para nunca volver.

Al pensar en que ya no volvería a ver sus hermosos ojos acaramelados y su bella sonrisa, lo llenaron de un profundo desasosiego. No quería que se fuera. No quería que lo dejase solo. Toda su vida había estado solo, pero no le había importado mucho entonces. Siempre había mujeres que lo querían tener con ellas, como Kikyo. Desde hacía años que era su amante, pero nada más. Todo era tan vacío, tan hueco con todas ellas...

En cambio con Kagome... todo era tan diferente... Al estar con ella, todo su ser parecía volver a la vida. Se sentía feliz, como nunca recordó estarlo. Su corazón latía veloz, y el deseo se agolpaba como un torrente en su virilidad. Jamás pensó que una sola mujer podría causar tales reacciones en él. Y aunque todavía no probaba la dulzura de sus labios, él sabía perfectamente que sabrían a la gloria misma.

Dio un largo suspiro y recorrió la poca distancia que le faltaba para llegar a un sillón cercano a su armario.

Se quitó la camisa negra y los vaqueros, junto con las botas y los calcetines; y los dejó sobre el sillón.

Se quedó solamente con sus boxers puestos, ya que la noche era muy cálida y no creía que necesitaría más abrigo que eso.

Caminó lentamente hacia su cama, guiado por la luz de la luna, la cual se filtraba por las cortinas de la ventana y dejaba entrever los marcados músculos de sus firmes brazos bronceados y su magnifico torso desnudo.

Cuando llegó al borde del colchón, se sentó sobre el cobertor y se recostó en la cama.

Como un hechizo, llegó la imagen de Kagome a su mente de nuevo. Y junto a ésta, su dulce aroma. Se reprochó el pensar tanto en ella, y se dio la vuelta, solo para quedar cara a cara con el sereno rostro de Kagome, quien dormía plácidamente jutno a él.

Sus ojos se le desorbitaron, y su corazón le comenzó a latir como un loco. Mil preguntas y palabras llenaron su mente, pero solo una pudo alcanzar sus cuerdas vocales y salir por sus labios.

— ¡Tú!


Hola a todos!

Bueno, aqui está el tan esperado capitulo xD

Ya se que no es la gran cosa, pero quise cortarlo en TU jaja porque pense que dejaria mas suspenso :D

En el proximo cap verán lo que ocurre .. pero les advierto que no se ilucionen demaciado...

Wenu, les mando un fuerte abrazo a todas aquellas personas que me ayudaron a resolver mi super dilema!

Saludos, Kamy