Capitulo 13

El disparo provino de algún lugar a la izquierda, cerca del pesebre de los caballos. Inuyasha había reaccionado de inmediato, cogiendo a Kagome y su hermano del brazo y lanzándose al suelo con ellos.

Kagome había dado un grito tapándose la cara con ambas manos, para luego caer como un saco de patatas al piso. No pudo ver nada. No se atrevía a abrir los ojos.

Lo siguiente que supo fue que millones de pedazos de vidrio se desparramaban sobre su cuerpo y uno la hería en la espalda, introduciéndose como una espina cerca de su hombro derecho.

Al sentir el ardor causado por la herida, soltó un gemido, y cerró con más fuerza sus ojos, tratando de despertar de esa horrible pesadilla. Pero sabía que no era un sueño, sino la cruda realidad.

— No te muevas — susurró Inuyasha en su oído, al tiempo que se ponía de pie y corría hacia una silla cercana.

Sacó de su chaqueta una pistola y la cargó. Se asomó un poco, para ver si la persona que los había atacado seguía allí, pero no vio a nadie. Se giró hacia Kagome y su hermano y les dijo que guardaran silencio mientras él iba a ver si todavía seguía allí el agresor.

Al oír las palabras de Inuyasha, a Kagome el corazón pareció detenérsele, y una angustia tremenda la embargó. ¿Acaso iba a dejarlos solos¿Y si el bandido volvía y ellos estaban desprotegidos?

— ¡No, no puedes dejarnos! —Susurró Kagome, con un hilo de voz, sujetando el borde de la camisa de Inuyasha.

—Volveré enseguida, no te preocupes. No dejaré que nada malo les ocurra, ni a ti ni a tu hermano Kagome. Eso te lo juro — y dicho esto, salió hacia el lugar de donde habían provenido los disparos.

Cuando Inuyasha cruzó el umbral de la puerta y salió, un escalofrío recorrió la espalda de Kagome, recordándole que todavía estaba en peligro y que debía proteger a Souta mientras Inuyasha no estuviese con ellos.

Al acordarse de su hermano una ola de temor la sacudió por completo. ¿Dónde estaba su hermano?

Buscó con la mirada el cuerpo de su hermanito, pero no encontró nada. No podía ser. ¡Si ella misma había visto cómo Inuyasha lo cogía del brazo y lo arrastraba al piso!

"Dios mío..." pensó, mientras terribles imágenes de su hermano en manos de su atacante desfilaban por su cabeza. Se levantó, tambaleante, mientras sus ojos buscaban en cada rincón algún rastro de su hermano.

Después de rebuscar unos segundos bajo algunas mesas, por fin lo vio.

Estaba acurrucado al lado de un mullido sillón, hecho un ovillo y con los ojos cerrados por el miedo.

Al ver a su hermano en ese estado, a Kagome le entraron ganas de asesinar a la persona que les había hecho aquello. ¿Qué clase de enfermo mental haría tal cosa?

Se levantó y fue hacia su indefenso hermano, quien tiritaba constantemente, presa del miedo.

Se arrodilló junto a él y alargó un brazo para acariciarle la cabeza. Sintió cómo este volteaba su cabeza y abría bien grande sus ojos.

Al reconocerla, se lanzó hacia los brazos de su hermana, y escondió su cabeza en su pecho.

— Todo está bien, Souta. Inuyasha nos va a proteger. No llores...

Pero su hermano seguía llorando, sin importarle nada. Ni siquiera que con eso hiciera que el corazón de Kagome se estremeciera, como lo estaba todo su cuerpo en ese momento.

Kagome tenía ganas de llorar al igual que su hermano. Pero no podía verse vulnerable en este momento, aunque quisiera echar a correr con su hermano y no volver nunca más a ese sitio. Y menos a ese pueblo.

— ¿Kagome¿Dónde estás? — Preguntó Inuyasha desde la puerta.

Al escuchar su nombre, Kagome levantó la vista e indicó a Inuyasha donde se encontraba.

— He revisado todos los alrededores y no he encontrado ni rastro del maldito que hizo esto. Pero tal parece que vino aquí para robar algunos caballos. Entré al pesebre y no encontré a los tres pura sangres por ninguna parte.

— ¿Pura sangre¿El general tenía caballos pura sangre?

— Me temo que sí. Lo cual explica los disparos provenientes de afuera y el sonido de los caballos al salir de su pesebre.

— ¿Y qué haremos ahora? Es decir, con los caballos.

— Bueno, por eso no te preocupes. Yo personalmente me encargaré de que vuelvan aquí. Y también voy a ser yo quien se encargue de que tú y tu hermano regresen a mi casa este mismo instante.

Al oír las palabras de Inuyasha, Kagome abrió los ojos como platos y lo miró como si le hubiera crecido un grano del tamaño de Júpiter en sus hermosas facciones.

— No me voy a ir a tu casa. Primero muerta y enterrada a trescientos cincuenta metros bajo tierra.

— Oh, bueno. Si esa es tu respuesta definitiva...

La acercó a sí, sus cuerpos tocándose levemente, y sus labios separados por solo unos milímetros.

La respiración de Kagome era agitada, en comparación con la de Inuyasha, que estaba totalmente calmada y parecía no afectarle lo próximos que estaban sus cuerpos.

— Entonces no me queda otra que llevarte a rastras, porque no quisiera matarte y luego enterrarte en el jardín.

Con un rápido pero ligero ademán, la tomó en brazos y echó a correr con Souta tomado de la mano.

Todo fue tan rápido que a Kagome le costó unos minutos en asimilar lo que ocurría, y al entenderlo, no fue dicha exactamente lo que sintió en ese momento.

— ¡Bájame en este mismo instante, Inuyasha! No estoy bromeando. ¡Bájame, ya! — Gritó, dando patadas y soltando cual cantidad de maldiciones que se le pudieran ocurrir en ese momento.

Pero este no le hizo caso y siguió corriendo hasta llegar a los caballos, los cuales estaban algo alborotados por lo ocurrido. Pero en el momento que vieron a Inuyasha aparecer, fue como si todo lo que hubiera ocurrido, no hubiese sucedido en realidad. Y montando su caballo negro, se alejó de la hacienda del general como alma que lleva el diablo, con Kagome en brazos y Souta aferrado a su cintura.


Hola a todos!

Disculpen por el super atraso, pero he estado muy ocupada en el colegio, con las pruebas y todo eso

Pero aqui esta el cap :3 que ojala disfruten porque va a ser el ultimo que suba, ya que no sigo MAS.

Nah, mentira xD

Claro que voy a seguirle, pero me voy a demorar algun tiempo ya que el colegio apenas me deja respirar...

Pero wenu, que le vamos a hacer. Espero que lo disfruten mucho y pongan reviews, ya que me animan mucho :3

Jeje Bueno, me despido de todos, que tengo que ir a leer LA ILIADA

Adiu!