Siento la demora (;o;) espero que no quieran matarme... ¡Por favor! Es víspera de navidad (:D) paz, armonía y ¿perdón?.
Estoy a la mitad del quinto mes y... he avanzado un poco mas despacio () pero son vacaciones... esperemos que el tiempo libre me haga hacer cosas productivas y no perezosas (D:) les recompensaré con un Shot para navidad (:D).
Disclamer: Deidara pertenece a Sasori y Sasori pertenece a todo Akatsuki. Fuera de eso, los personajes de Naruto no me pertenecen son de Kishi-sensei (.-.) y mis hermanitas tampoco me pertenecen exeptuando por el hecho de que son MIS hermanitas (xD) y se han ofrecido a trabajar de a gratis en el fic. ¿Ya arruine la sorpresa?
Por cierto. Este capitulo es dedicado a mis hermanitas. Karin y Aida.
Cuarto mes: Visitando a mi ginecóloga.
Sobre los peculiares relieves del accidentado paisaje perteneciente a Iwagakure. Se alzaban cuatro misteriosas sombras, todas ocultas por una gran tela café obscura; las cuales se ondeaba con el arenoso viento. Observaban fijamente la aldea, escrutándola con la mirada, dé repente uno de ellos salto dentro de la villa seguido por los demás, la infiltración había sido sigilosa y exitosa.
Ya sabéis que hacer.- Hablo el que parecía ser el líder de aquel grupo.
Repítemelo de nuevo.-objeto irónicamente uno de los integrantes, al parecer el más rebelde de todos. Se podría decir que disfrutaba desafiar al líder, ya que de ante mano él sabía por que estaban ahí.
La silueta más cercana al líder; se lograría afirmar que era una mujer, por los rasgos tan delicados y femenino que se le observaba a su figura, aun a pesar de las sombras que la ocultaban. Miro de una manera indiferente al desafiante compañero que osaba afrontar a su estimado líder. El chico noto la mirada que ella le dirigía y pareció sonreír burlonamente, era divertido el desafiar al susodicho líder, pero sobre todo disfrutaba especialmente hacerla enfadar a ella. Las constantes peleas que entre aquellos dos se acontecían eran ya parte de la rutina que día a día presentaban. Esta relación amistad-odio entre ambos, la habían impulsado incluso a agregar el apodo "Baka" como complemento al nombre del chico.
Saben de ante mano que necesitamos dinero para conseguir nuestro objetivo.- hablo fríamente el líder, mirando seriamente al chico. Si lo había soportado tanto tiempo, no era por otra razón más, que la simple excusa de que, a pesar de todo, la actitud que aquel joven tenía para con él, le era sumamente parecida a una persona especial para él mismo en su pasado. Y ahora se preguntaba que había sido de aquel chico, al que considero su mejor amigo por tanto tiempo… ¿habría cumplido su sueño? o lo pasado entre ellos lo impulsarían a cada día volverse mas fuerte y tal vez en algún momento mas tarde le volvería a ver… en una pelea quizás donde sea el final de alguno de los dos. Pero que sin importar quien ganara, su fuerte lazo de amistad perdurará aun después de la muerte.
Si lo se, el objetivo de matar a…- Fue interrumpido abruptamente por su líder.
Sí eso viene después veras, mi meta es convertirme en una estrella de rock y ustedes tres me ayudaran a lograrlo así que por eso necesitamos mucho dinero, para lanzar mi carrera al estrellato.- Dijo energéticamente aquel líder, rompiendo cualquier momento de seriedad creado alrededor del equipo (¿ya saben quien es? xD)
Bien, entonces supongo que buscare trabajo en una herrería, tal vez consiga un montón de espadas pesadas que no se como diablos voy a cargarlas todas.- exclamo eufóricamente al que minutos antes había buscado molestar al líder.
Hagáis lo que quieran, simplemente consigan dinero.-Puntualizo. Y con aquello aclarado hizo una seña e inmediatamente el pequeño cuarteto se separo.
.-.-.-.-.-.-.
Había pasado cerca de una hora desde que se dividieron, ahora mismo se encontraba buscando un empleo momentáneo. Era una hábil kunoichi podría realizar cualquier clase de trabajo sin dificultad; sin embargo no debía de llamar la atención, estaban allí en cubierto y si eran alertados seria peligroso. Además de ello prefería dedicarse a algo digno de una mujer y acorde a su profesión ya que se especializaba en el ninjutsu medico. Tal vez, trabajar como enfermera suplente fuera una buena opción. Recorrió la villa de la roca extensamente, y en ella ubicó un basto hospital… Mala idea, quizás fuera mucho más prudente realizar su misión en un lugar menos concurrido. Camino de vuelta al punto de inicio, cabizbaja, esperaba encontrar un pequeño consultorio, eso hubiera sido más discreto.
Para cuando se dio cuenta había llegado a las afueras de la aldea, suspiro apesadumbrada ¿sus compañeros habrían tenido mejor suerte que ella? Su animo se elevo, definitivamente no fallaría esta misión, se planteo decididamente. Algo que llamo su atención fue una pequeña construcción un poco apartada de la villa pero que sin duda formaba parte de esta. Su curiosidad la invadió e insto a acercarse… ¡Pero que sorpresa! Se trataba de un pequeño y humilde consultorio ¡Y vaya que tenia suerte este día! En la amplia ventana colgaba un letrero con la frase "Se busca empleada". Sus ojos destellaron en emoción, definitivamente tomaría la propuesta. Se aproximo decidía a la pequeña entrada y la abrió revelando un colorido interior, una joven chica de cabellos entre castaños y rubios le miraba fijamente, llevaba entre sus manos una escoba, era fácil intuir que se encontraba haciendo limpieza del amplio cuartillo, aun era temprano y esas eran las tareas cotidianas, de otra forma no podría recibir a sus clientes. Los ojos color miel de la chica se cerraron y con una dulce sonrisa saludo a la Kunoichi.
Bienvenida.-Comento cortésmente.
Vengo por el empleo.-Acoto.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Medio día sobre Iwa. Otra infiltración exitosa, esta vez eran dos las siluetas que se escabullían entre el rocoso entorno, ambas con gran agilidad, pero una mas que la otra, diestro en sus movimientos como si conociera la aldea de una vida entera. Al encontrarse exitosamente dentro de la aldea, se permitieron quitar aquellos dos sombreros de paja, las facciones de esos dos ninjas eran mas adultas que la de los 4 jóvenes que había entrado con anterioridad. Uno de aquellos Shinobis corrió algunos pasos hacia delante para observar la amplia villa, extendió sus brazos eufóricamente y pareció dar un enorme y vivaz suspiro.
¡Ah Iwagakure! Hace ya tanto tiempo.-Dijo con un sentimiento entre nostalgia y alegría cargados en su tono de voz. Siguió observando con total parsimonia su aldea natal… tantos recuerdos…
El pelirrojo acompañante, le observo con una expresión ociosa en su cara. No era para menos, a medida las semanas avanzaban, la situación se complicaba. Últimamente sus horas de sueño habían sido consumidas, esto dado a que Deidara solía levantarlo a media noche para suplicarle por un bocadillo o antojo nocturno y luego debía mimarlo, ya sea acariciando su espalda o jugando con sus sedosos cabellos mientras le susurrase palabras de amor hasta que volviera a conciliar el sueño. Últimamente el rubio había estado teniendo pequeños lapsos de insomnio por la noche para luego recompensarlos durante el día, quedando perezosamente dormido hasta prácticamente medio día en la habitación del pelirrojo. A demás de esas pequeñas alteraciones en los horarios para dormir de cada uno, Deidara se había vuelto mucho más sensible. De un momento a otro podía cambiar su estado de animo, así sea que en un instante podía tratar a su Danna tierna y amorosamente como al otro simplemente irritarse y explotarle cuanta arcilla tuviera en sus manos, exclamando por toda la Akatsuki-Cueva el que si se encontraba así no era nada mas que culpa suya y hay del pobre que le molestara en esos momentos. Incluso Tobi sabiendo lo que le convenía, disminuyo sus travesuras para con el rubio y las equilibro aumentándolas con el resto del grupo especialmente con Zetsu a quien no parecía molestarle en lo mas mínimo. Fuera de todos aquellos contras en el ojiazul, este ya contaba con 4 meses de gestación y ahora su vientre era mucho más voluble, la gabardina ya no lo disimulaba tanto, ahora se abultaba ligeramente dándole un tierno y redondo aspecto.
¡Ven Danna! Es por aquí.- Señalo el rubio, llamando la atención de su exhausto maestro, al ver que este no lo seguía le tomo la mano y prácticamente lo arrastro hasta una pequeña construcción a las afueras de la aldea.
Sasori levanto su vista al gran letrero que se alzaba sobre el cuartillo. "Clínica FeeliingsS" Suspiro. El Rubio necesitaba ya una revisión medica para hacer un seguimiento a la gestación del bebe. Y bueno helos allí… pero ¿por qué precisamente allí? Se preguntaba el pelirrojo.-Deidara, ¿Por qué hemos venido a Iwa, habiendo otras aldeas más cercanas a la cueva?
¡Ah Danna!.-arrastro.-No confió en otro lugar mas que en mi aldea.- respondió el ojiazul
Da igual, de todos modos nos tomaran a locos, cuando digas a que venimos.-Suspiro el de Suna, sabiendo que seria él quien terminaría explicando la situación y por lo que sospechaba seria una muy larga platica.
Ya lo veras Danna.- Sonrió el Rubio y toco la puerta del consultorio. Como respuesta recibió un pequeño "Ya voy" y luego de unos segundos la puerta se abrió revelando a una joven chica de no mas de 16 años, la misma que antes viera la Kunoichi.-¡Bienvenidos! ¿Qué se les ofrece?
Deidara miro a Sasori esperando que fuera él quien explicara su visita, el pelirrojo por su parte realizo varios gestos de querer hablar pero ninguno con éxito, no sabía por donde empezar y comenzaba a ponerse nervioso, abría su boca y no salía nada, movía sus manos en son de iniciar la explicación pero no lograba expresar nada. La chica lo miraba aun más curiosa, eran graciosos todos esos gestos en aquel misterioso chico. El pelirrojo dio un suspiro por fin ya totalmente decidido a explicar la situación aunque luego recibiesen un portazo en la cara por bromistas. Pero antes de mencionar algo la paciencia del rubio había acabado.
Venimos por un ultrasonido.-Comento sonriente, señalando su voluble vientre dando a entender a la chica lo que necesitaba.
Sasori puso su cara en blanco ¡Lo había dicho! Ahora la chica pensaría que tenían daño cerebral o algo por el estilo, cerró sus ojos y cubrió sus oídos con sus manos para evitar escuchar los gritos… pero contrario a todo lo que él creía la menor se acerco al rubio y eufóricamente exclamo…
¡¿Del clan Iwa?! Oh pasen, pasen.- Sonrió e invito la entrada a ambos Akatsukis, pasaron al pequeño consultorio; el colorido interior llamo la atención del marionetista, podía deducir que aquella chica era alguien muy alegre y positiva. Dentro pudo observar la cara familiar de otra mujer, sus cabellos eran de un tono pelirrojo claro rayando entre naranja, sus ojos marrones eran visibles a través del transparente cristal de los lentes que poseía, su figura era delgada… El pelirrojo juraba haberla visto en alguna parte pero no lo recordaba claramente…
Karin prepara todo para un ultrasonido.- Dijo la otra chica que guiaba al rubio hasta su escritorio. ¡Claro! Karin… la acompañante del pequeño hermano de Itachi, Sasuke. Recordaba haber recibido información sobre el pequeño grupo que había formado Sasuke Uchiha, El Hebi. Ya que le seguía muy de cerca la pista a Orochimaru, y habían acontecido tantas cosas. Como que el Uchiha había acabado con la vida de aquella "víbora". Karin y Sasori se miraron fijamente reconociéndose y calificándose como extremo peligro. Siguiendo los movimientos de cada uno…
¿Karin me escuchaste?.-Interrogo de nueva cuenta la chica al ver que su asistente no había acatado sus órdenes.
¡Ah! Si enseguida.- respondió la aludida y se dirigió al cuarto respectivo para aquella revisión no sin antes enviar una última mirada furtiva al pelirrojo.
Luego de ver a la Kunoichi del Hebi desaparecer por aquella puerta, nuevamente dirigió su vista hacia la joven doctora, la chica sonrió entendiendo la duda que mostraba la expresión del pelirrojo.
Mi familia ha atendido los embarazos del clan Iwa, desde hace varias generaciones, es toda una tradición. Aunque al pasar de los años esta tradición se ha ido perdiendo, no había escuchado de otro embarazo desde hace mucho tiempo.- Dijo nostálgicamente la chica, parecía estar orgullosa del trabajo al que su familia se dedicaba con tanto empeño. Sin embargo mostraba tristeza en su tono de voz al ver que esta encomienda se iba perdiendo con el paso de los años.
Si, creo recordar que mi tío había sido el ultimo caso en tantos años.- Rememoro el ojiazul.
Si, escuche de un ultimo suceso hace ya varios años, no hace mucho que me fue encomendado el negocio familiar… y no me quejo me llega buena clientela.-Sonrió.-Pero realmente lo que esperaba era seguir con la tarea de mi familia, realmente me has alegrado el día… etto…
Deidara.- Aclaro el rubio sabiendo que la chica buscaba el pronunciar su nombre.
Deidara-san es bueno saber que aun hay quienes conservan la tradición.- amplio su bella sonrisa la joven, volvió a mirar al pelirrojo y una expresión de extrañes se formo en su rostro.- ¿Eres del clan Iwa también?.- interrogo la chica notando el extraño color de cabello que poseía, los tonos claros y rubios eran mas comunes en la roca.
Soy de Suna.- respondió sonrojado el Akasuna.
¡Oh! Vaya caso especial el que tengo enfrente, tenia entendido que los efectos del Jutsu eran usados estrictamente por miembros del mismo clan, esto realmente me ha sorprendido aun mas, felicidades a los dos.- Dijo animada la chica, felicitando a ambos futuros padres. Las mejillas de Sasori se tiñeron aun mas de rojo y orbito sus ojos hacia otro punto. Deidara correspondió la sonrisa de la joven con una propia.
Señorita la habitación esta lista.- informo Karin asomándose por la puerta.
Gracias Karin. Bueno caballeros es hora de la revisión.- invito cortésmente, haciendo un sutil gesto con su mano, fue seguida por los dos Akatsukis. Y justo al momento de tomar el pomo de la puerta y abrirla se giro quedando frente a ellos.-Disculpen mi descortesía… soy la doctora Aida un gusto…
……
Abrió la puerta dándose paso dentro de la habitación, esta revelo un interior muy colorido; algunos cuadros sobre bebes colgando en las paredes, tiernos peluches en los estantes y algunas plantas decorativas, junto con muebles de formas artísticas saludaban cálidamente a los visitantes e invitaban a ser observados. Al pelirrojo le llamo la atención todo esto, al parecer la doctora era una persona positiva y artística. Más que un consultorio aquella habitación parecía un dulce cuarto donde alojaba personas especiales para ella, el ambiente era ameno y muy tranquilizante. La joven chica se dirigió hacia el aparato de ultrasonidos, mientras entablaba una alegre platica con el rubio, Sasori no presto atención a lo que decían, Aida parecía preguntar a Deidara sobre los síntomas que había tenido. Algo que solo el rubio podía comentar y el Akasuna prefería callar, por el simple hecho de sentirse inexperto ante esta situación.
Fijo su atención a un pequeño cuadro en la pared, en él aparecían tres personas; una pequeña niña, que, sin duda alguna era Aida, lucia una amplia sonrisa en su rostro, sus brazos rodeaban a un pequeño niño quien también sonreía a la cámara, y a su lado una pequeña niña de cabello largo y obscuro, mostraba de igual manera felicidad en su rostro. Parada detrás de ellos se situaba una señora, quien esbozaba otra hermosa sonrisa, la faceta de aquella mujer parecía ser tan amable y alegre como la misma Aida, vestía el mismo traje de doctora que ahora portaba la joven chica, no había que pensarlo demasiado para deducir que era su madre, puesto que los rasgos de esa mujer eran parecidos a los de su hija. Sin duda una bella foto familiar…
Mientras el pelirrojo observaba detalladamente aquel cuadro, Aida se encontraba preparando todo para la revisión, con un amable gesto indicó a Deidara que se colocara en la silla especial para comenzar con el estudio, mientras continuaba conversando dulcemente con él. El rubio le obedeció.
Bien comencemos. Ah Deidara podrías abrir tu gabardina.- Pidió cariñosamente la joven Doctora, el ojiazul asintió y abrió su capa de nueves rojas, alzo un poco su malla ninja revelando su vientre. La doctora busco algo entre los cajones, de ellos extrajo un pequeño frasquillo.-Karin podrías prender la maquina.- indico a la ninja del Hebi, esta asintió, y se dirigió a prender el aparato de ultrasonidos, no paraba de escrutar con la mirada al curioso pelirrojo, este por su parte la ignoraba pero tenia que admitir que era algo molesto el sentir la mirada de la chica sobre él.
A pesar de vigilar al peligroso Akasuna su mente divagaba entre los hechos recientes. Como lo que en esos momentos acontecían. Las personas a quienes menos esperaba encontrar eran a los Akatsukis y más aun, a uno de ellos embarazado. A pesar de haber estado atenta a la explicación que Aida había dado sobre aquel efecto del clan Iwa, seguía resultándole increíble. Apostaría que de no estarlo viendo con sus propios ojos, jamás hubiera creído algo así. Pero en fin no era de su total incumbencia todas las "rarezas" que ocurrían en Akatsuki. Ya que ellos habían venido por su propia cuenta a su encuentro no lo dejaría pasar desapercibido y aprovecharía esta singular oportunidad que se le presentaba. Sutilmente se acerco al pelirrojo, quien, aun curioseando por el consultorio le daba la espalda. Sin embargo este seguía tan atento a las acciones que la Kunoichi realizaba. Cuando Karin estuvo a su altura le hablo monótonamente.
Mira nada mas que sorpresas trae la vida, sin lugar a duda el mundo es realmente pequeño.- dirigió su mirada hacia donde el pelirrojo posaba la suya; un cuadro de la joven doctora Aida seguramente de sus días en la Academia ninja, se le podía apreciar mirando de frente a la cámara con una sutil sonrisa en sus labios, su cabello brillante y ligeramente ondulado, suelto, cayendo por su espalda y parte de sus hombros. Sus ojos color miel con un ligero tono azulado seguramente por el efecto del sol y la banda de la roca en su cuello.
El pelirrojo desvió su mirada ligeramente para observar a la chica y ella hizo lo mismo. –Me tiene sin cuidado las diferencias que hayan entre Sasuke e Itachi, pero si lo que quieres es información sobre este último no la conseguirás de mi.- advirtió el Akasuna, frustrando así el plan de la joven pelirroja.
Karin suspiro, debió haber sabido que esto no le iba a resultar tan fácil, pero al menos había hecho la tentativa. No quiso hacer más intentos en vano y se dirigió al lado de la doctora por si necesitaba ayuda.
Aida se encontraba comprobando que la maquina estuviera lista para la revisión, cuando termino de hacerlo, destapo el pequeño frasquito y unto un poco del contenido sobre el vientre del rubio. Este por su parte dio un pequeño sobresalto y emitió un leve gemido al sentir el frio gel que la doctora le untaba sobre su piel desnuda. Aida le sonrió gentilmente al sentir el movimiento que el rubio procuro. Luego alzo la vista hacia el de Suna quien seguía observando cada detalle del artístico consultorio. Y se dirigió a Deidara.-¿Cómo se llama el curioso?.- pregunto divertida la doctora al referirse a Sasori y su extrema atención hacia los detalles de cada cuadro.
Sasori no Danna.- respondió Deidara igualmente haciéndole gracia las reacciones del pelirrojo, y observándole cariñosamente.
Sasori-san.-Llamó Aida.
El Akasuna volteo al escuchar llamarle, y desconcertado observo a la doctora.
¿Quieres conocer a tu bebe?.-Sonrió gentilmente la chica. El pelirrojo ante esto se congelo, y un ligero sonrojo cruzo sus mejillas, definitivamente su inexperiencia hacia este tipo de situaciones le abrumaba. Tímidamente se acerco a donde le era llamado, sentó frente a donde se encontraba recostado Deidara y observo curioso como Aida deslizaba un pequeño aparato sobre el vientre de este e inmediatamente una borrosa imagen gris apareció frente a los monitores. Los ambarinos ojos de Sasori se posaron en la pantalla pero no distinguía con claridad las formas de esta. Y hacia un esfuerzo por encontrar algo que le indicara lo que estaba pasando. Al no lograr nada dirigió su vista hacia Deidara y aprecio como en la expresión del rubio se plasmaba un gesto entre impresión, alegría y ternura. Definitivamente Deidara sabía algo que él no. Frustrado por no comprender lo que pasaba volvió a posar su mirar en el monitor sin lograr nada nuevamente. Por ultimo dirigió su mirada a la doctora con un gesto de total perplejidad y frustración.
Aida sonreía divertida al observar todas las muecas que el Akasuna realizaba, era inexperto y eso le causaba cierta gracia, ya que podía notar como Sasori hacia el intento de entender lo que pasaba.
Observa.-La joven señalo la pantalla, el Akasuna siguió el dedo que ella había alzado.-Aquí están los bracitos, la cabecita y… ¿ves ese pequeño y apresurado movimiento de aquí?.- hizo círculos con sus dedos en una pequeña parte de la borrosa imagen. El de Suna asintió atónito a las explicaciones que Aida le daba, por fin había encontrado la forma de aquella imagen y no perdía detalle.-Ese es el corazón del pequeño…-termino la doctora.
Ante esta ultima frase, el pelirrojo se irguió en su asiento, captando el peso de aquellas palabras. Un sentimiento que no había experimentado desde que Deidara le dijera que esperaba un bebé suyo, se acrecentó en su corazón. ¿Qué era ese sentimiento? ¿Ansiedad?, ¿amor?, ¿ternura?, ¿anhelo? tal vez… ¿paternidad? No se había dado cuenta hasta ahora, realmente quería a ese bebe, había una pequeña vida creciendo dentro del rubio… el mayor fruto de su amor. No sabía como reaccionar ante esto. Simplemente se sentía realmente lleno de felicidad, no entendía muy bien la razón, pero de alguna manera lo estaba. Sin embargo no sabía como explicarlo o demostrarlo.
Aida vio en los ojos del pelirrojo toda esa confusión y sentimientos encontrados, sonrió sutilmente al comprender todo lo que pasaba por la mente del Akasuna. Observo al rubio quien miraba la pantalla con un gesto lleno de completo amor y ternura. No importaba que sentimientos experimentara Sasori, Deidara los experimentaba aun en mayor grado. Ya que era él quien alojaba dentro de sí a ese pequeño ser. Si a Sasori acaso le costaba el explicar como se sentía, para Deidara simplemente no había palabras.
Felicidades Deidara, tu pequeño esta muy sanito. Te estas cuidando muy bien.- Felicito Aida al comprobar que el bebé se encontraba perfectamente. Se sentía realmente aliviada de ello. Por lo regular siempre existían ligeras complicaciones en este tipo de embarazos, y le preocupaba que hubiera riesgos latentes. Limpio todo rastro de gel sobre el vientre del rubio y le anuncio que ya había acabado de revisarle. Y que ahora se sentaran frente a su escritorio porque les daría unas recomendaciones. Sasori espero a que Deidara le siguiera y ambos tomaron asiento frente al escritorio de la joven doctora.
Karin espero unos momentos junto a la maquina, el ultrasonido se estaba imprimiendo y cuando lo hubo tenido entre sus manos lo llevo donde Aida le esperaba. La experimentada ginecóloga observo nuevamente la borrosa imagen del bebé y espeto a los padres.-No encuentro ningún problema, todo va perfecto, Deidara estas en tu peso exacto y Sasori…- El Akasuna la observo esperando el comentario.-haz cuidado muy bien a Deidara.- Aida sonrió al terminar esta frase. Sasori se sonrojo ligeramente y bajo su rostro. Estaba seguro que él no había hecho nada.
Sin embargo aun hay riesgo…- el tono de la doctora cambio a uno nostálgico. Deidara miro preocupado a la chica, por su expresión parecía conocer las consecuencias, y que sin embargo Sasori desconocía, por la misma razón levanto su rostro interrogativo ante el comentario. Aida miro al pelirrojo, sin duda alguna desconocía todo lo relacionado con el jutsu. Miro a Deidara reprochándolo, quizás no era culpa del rubio, tal vez trataba de no preocupar al pelirrojo. Pero de igual manera Sasori debería estar preparado por si alguna tragedia ocurría. Dio un leve suspiro antes de comenzar su explicación, el de Suna la observo fijamente.-Escucha Sasori-san, estos tipos de embarazos no son tan fáciles de tratar, conllevan a mucho cuidado. Quiero que estés consiente de esto. Si pierden al bebé no habrá una segunda vez. .. El jutsu solo esta activo una vez.-Puntualizó. Deidara bajo el rostro, estaba consiente de ello. Pero no había querido siquiera pensarlo y mucho menos preocupar al pelirrojo. Una sensación de completo miedo invadió al Akasuna, trago saliva nervioso, sentía la garganta seca. Acababa de conocer a su bebé y pensar en perderlo. Le hería profundamente.
Aida leyó las expresiones de cada uno. Decidió cambiar el tema sutilmente para no hacerles pensar en tragedias que probablemente no pasaran. Esperaba que no pasaran.-Pero para evitar que ese tipo de cosas sucedan.- Sonrió gentilmente, y de un folio extrajo una amplia hoja de papel, tomo un lapicero y diestramente comenzó a escribir. –Les daré algunas indicaciones que tienen que seguir.-Anotaba al mismo tiempo que les explicaba cada una de las sugerencias.-Evita realizar tareas demasiado peligrosas en tu estado Deidara, nada de píldoras del Soldado te prohíbo el uso de esos medicamentos. No uses ropa apretada, la gabardina esta bien. Aliméntate sanamente, recuerda que lo que comas alimenta a tu bebé así que procura ingerir nutrientes y vitaminas, te daré una dieta especial que puedes seguir. También te recomiendo hacer ejercicios para la salud de tu embarazo. Mira…- Aida hizo una pausa y abrió un cajón de su escritorio, de allí extrajo una revista la cual abordaba el tema de bebes y embarazos, la abrió y mostro en una de sus paginas unos ejercicios prácticos y sencillos que el rubio podía realizar sin problemas. Se la entrego y Deidara la guardo, recordaría hacerlos mas tarde.
Bien supongo que eso es todo contigo Deidara, ha por cierto Sasori-san.- llamo la joven doctora. Sasori le miro.-Quiero que lo cuides muy bien, recuerda que es mi paciente consentido y contra ti me voy si llegara a pasarle algo.-amenazo la joven chica. Sasori se asombro por el repentino cambio en el aura de Aida y sobre todo la seriedad con la que le hablaba. Inmediatamente después la chica sonrió y prosiguió.-Quiero informarte, procura ser muy paciente con Deidara, son normales los cambios de animo; es probable que este muy irritado en algunas ocasiones, lo peor que puedes hacer es irritarlo mas de lo que ya este, créeme que no te conviene ni a ti ni al bebé hacer eso. Los antojos, las nauseas pronto desaparecerán no te desesperes. Por favor Sasori estate muy atento a todo, si vez alguna anomalía no dudes en traérmelo ¿de acuerdo?.- Sasori asintió ante todo lo que la doctora le decía.-Bien ya hemos terminado.-Aida se paro y los dos Akatsuki hicieron lo mismo sabiendo que había llegado la hora de despedirse.-Recuerden, yo estaré checando su embarazo y cuando llegue el momento de ver a su bebé yo los atenderé gustosa.- Estrecho su mano con ambos ninjas desertores y los acompaño a la salida del consultorio. Sasori salió seguido del rubio, leyendo la receta médica mientras que su pareja ojeaba la revista. En la mente del pelirrojo aun se le formaban muchas interrogantes y la mayor de todas era… ¿Qué pasaría al momento del parto?, bueno aun faltaban cinco bellos meses antes de eso, además confiaba plenamente en la doctora. Ella sabia lo que hacia. Ahora le tranquilizaba saber que habría alguien quien los pudiera atender comprendiendo la situación en la que estaban.
La puerta se cerró tras los Akatsukis. Y la joven chica dio un suspiro en nostalgia. Se sentía en paz al saber que aun había quienes conservaran la tradición del clan Iwa. Karin se quedo observándola, no habrían mas clientes por ahora. Ambas se sentaron a charlar un rato en uno de los amplios sillones blancos.
Menuda sorpresa la de hoy ¿no cree Aida-san?.- animó la chica del Hebi.
Una muy grata realmente, este es el tipo de días por el que me siento orgullosa de seguir con el trabajo familiar.- Sonrió la doctora levantándose del sillón y observando el retrato que antes observara el pelirrojo. Karin le observo expectante notando la ternura con la que la especialista observaba aquel retrato.
Es una bella foto, ¿Dónde están ellos ahora?.- Pregunto curiosa la pelirroja.
Aida puso los ojos en blanco y una ligera sonrisa cruzo por su rostro.- Okasan, Diana y Alan están de vacaciones en la aldea de las aguas termales, y bueno… alguien debía de quedarse en el consultorio. Admito que no estuve conforme al principio...- Miro nuevamente la puerta de entrada.-Pero ahora no me arrepiento de ello.
La pelirroja le devolvió la cálida sonrisa y juntas se quedaron observando por una de las amplias ventanas las bellas tonalidades, doradas y naranjas que anunciaban el crepúsculo, en la accidentada aldea de Iwagakure.
Espero les haya agradado. Igual a quienes les dedique el capitulo. Karin y Aidita, su cuenta aquí en fanfiction es DeidarAida. Si ven un buen TobiDei seguro ella esta involucrada (XD) aunque aun no se anima del todo. Niñas las quiero. Y a mis lectores ¡Por supuesto que a ustedes también! Gracias a sus reviews, esta historia no se ha quedado estancada como otras (;o;) gracias por su apoyo, animo, criticas y sobre todo tiempo y paciencia.
LolaLaTrailera -- ¡Hola amiga! gracias por estar atenta a mis actualizaciones tanto aquí, como en Youtube (;o;) aprecio mucho tu amistad.
Tomoko Usumaki Hyuuga -- Muchas gracias por el review (:D)
Stephanie -- Gracias por tomarte el tiempo de dejar un review (;o;)
Livier-chan -- Siento la demora (D:) pero aquí esta el capi (:D) espero sea de tu agrado.
VampireDarkRogueWind -- Gracias por el review (:D) estoy feliz de que te haya gustado. Espero este capitulo también sea de tu agrado.
Yequilexy -- ¡Deidara! tú me haz estado leyendo desde el primer capitulo ¡Gracias por tu paciencia! (;o;)
Yuuga -- ¡Amiga gracias por tu apoyo! y sobre todo exigencia por la continuación. he he broma. (:D)
Kaoru chaan -- Gracias por el review (;o;) aprecio el tiempo que te tomas. ¡Muchas gracias!
SakuNaru-chan -- Ese es mi objetivo maligno (oó) que el SasoDei domine el mundo (XD) he he he Gracias por el review.
Kimi-chan -- ¡Gracias por el review! Es agradable platicar contigo por msn. Gracias por los ánimos y exigencias constantes (;D)
Deskdraik -- Recibo tu visita desde Youtube y la aprecio (;o;) un gusto en recibir tu review y en conocer a tus Inners "Kiza" (:D)
Aiko Uchiha Usumaki -- ¡No me lo secuestres! ¡Pago recompensa! (X3) he he tienes razón HiSaso y SasoDei rulea... en realidad TodoxSaso rulea. Y sobre la pagina (D:) Sasori la cerro (¬¬) (XD)
SasoDei156 -- ¡Los padrinos mágicos son mi inspiración! he he he. ¡Gracias por tu review!
Akasuna no Nozomi -- ¡Hidan! Esa es la idea (oó) ¡HiSaso rulea! o bien HiDeiSasoHi, Interesante ¿no? (XD) Estoy feliz de que te haya agradado el capitulo anterior. Y por supuesto espero que nuestros trabajos se acoplen y mejoren con el tiempo. ¡Eres un excelente compañera!
La mensajera de dios -- ¡Gracias por el review!
Susumi-Kyuubi -- Tratare de no usar mucha miel en esa "cuestión" que espero sea para año nuevo o mediados de enero. ¡Gracias por tus consejos y por supuesto review!
Angel of the Sand -- ¡Gracias por el review! Lo aprecio demasiado, teniendo en cuenta tu lengua natal. Estou surpreso. Obrigado pela leitura
Scorpling -- ¡Oh Danna! Realmente me he puesto eufórica al toparme con tu review ¡jamás creí que me leyeras! teniendo en cuenta que soy una mediocre en todo esto. Aprecio enormemente el comentario, tratare de mejorar en cuanto a ortografía, prometo esforzarme. Y claro Danna, tratare de agregar mas momentos HiSaso o variaciones. He he. ¡Gracias por tomarte la molestia de leerme y más aún de comentarme y corregirme!
Dama nueve -- ¡Tomare la idea! Gracias por comentar (:D) necesito ayuda para los meses siguientes.
Birdarangkun -- El 12 de noviembre es sagrado (:D) el 8 también (XD) ¡Gracias por tu review! yo tambien pienso lo mismo. Las cosas que pasan espontáneamente desagradan un poco y soy de las que le busca un hueco al contrato he he. Espero este capitulo sea de tu agrado.
Fátima -- Mercados Sorianas (XD) ¡Gracias por tu review!
NightBeastGirl -- ¡Gracias por el review! Estoy feliz de que mi fic te haya gustado y que pienses que estoy mejorando (:D)
¡Gracias por sus reviews! y a los que leen sin dejarlos... Animense o denme bubulubus (XD).
Tal vez este sea el último capitulo de este año. Feliz Navidad y Prospero año nuevo 2009.
