Hola!! Bueno, este cap no es relleno!! :P jaja! Espero que les guste...

Recuerden que los flashback están en cursiva

Llantos, ronquidos y enojos

- ¡¡IIIIIIICHIIIIIIIIIIIIGOOOOOOOOOOO!! – un grito desesperado hizo temblar la casa.

- Ya voy – una voz cansada y totalmente desganada le respondió.

- ¡¡IIIIIIICHIIIIIIIIIIIIGOOOOOOOOOOO!! – otro grito más fuerte, si es que era posible.

- ¡TE DIJE QUE YA VOY! – la voz comenzaba a elevarse.

- ¡¡IIIIIIICHIIIIIIIIIIIIGOOOOOOOOOOO!! ¡¡IIIIIIICHIIIIIIIIIIIIGOOOOOOOOOOO!! – grito doble, ignorando la respuesta de la voz.

- ¡DEJA DE LLAMARME DE ESA FORMA! ¡MALDITA ENANA DEL DEMONIO! – el dueño de la voz llegó a la habitación que compartía con la que daba los gritos, traía una cara más fruncida que la habitual, junto a unas ojeras enormes, la camisa desabrochada y unos bóxer negros - ¡QUE MIERDA QUIERES AHORA! – gritó más fuerte. La mujer que lo había estado llamando lo miró muy mal.

- ¡¿POR QUÉ ME GRITAS?! – dos lagrimones aparecieron en los ojos de Rukia. Ella estaba sentada en la cama, en posición de loto. Traía puesto un camisón de tiritas de raso, color lila.

- ¡PORQUE TU ME ENFERMAS CON TUS GRITOS! – Ichigo se acercó y se sentó en la cama al tiempo que se cruzaba de brazos, bufando. Rukia había comenzado a llorar – Deja ya de llorar… - le habló más tranquilo.

- Es… es… que tu… me gritas… y yo… sólo… - lloraba y hablaba entrecortado, Ichigo la miraba con cara de malo - … sólo quiero… que… estés… conmigoooooooo…. – el llanto se hacía insoportablemente ruidoso…

- Rukia… - ella seguía llorando, con las manos en sus ojos y dando alaridos desesperados – Rukia…- ninguna respuesta - Oi… ¡RUKIA! – otra vez había logrado sacarlo de sus casillas…

- ¡Ves! ¡Otra vez me gritas! Buaaaa… – seguía llorando. Ichigo se acercó más y la abrazó. Rukia notó tensión en sus músculos, su corazón algo acelerado y algo de sudor. Puso sus manos en los pectorales de él.

- ¿Qué te sucede? – preguntó calmada, como si nunca hubiera llorado antes. Ichigo se separó y la miró sorprendido a los ojos.

- A ti qué te sucede… - volvió a cruzarse de brazos…

- Yo… yo… - otra vez lágrimas - ¡yo quiero que te quedes conmigo!

- Rukia – ella lo miró, por fin – estaba leyendo unas revistas de medicina… descansando en la sala… estuve toda la mañana aquí contigo…

- Pero… pero… ¡hoy es tu franco y quiero que estés conmigo! – seguía llorando y gritando.

- Ey… basta… si yo estoy contigo… sólo que ahora mismo estaba relajándome un poco… - llevó su mano a la cabeza de la shinigami - …sé que es algo difícil para ti hacer reposo… pero creo que vas a superarlo pronto… ya casi entras en la semana 14 y todo mejorará…

- Eso es lo que dijo Retsu… pero…. – secó sus lágrimas con las manos… - ¿tú crees que podré hacer todo otra vez?

- ¿Todo?

- Si… todo… - lo miró con una sonrisa pícara.

- Rukia… - hizo un gesto de desaprobación, como si la estuviera retando porque hizo algo indebido.

- Es que te extraño – bajó la vista y tomó una pose infantil.

- Eso no es importante, lo mejor será que te recuperes para que el bebé esté bien… ¿no? – Rukia lo miró con una sonrisa.

- ¡Gracias! – saltó hacia él para abrazarlo. Ichigo la atrapó como pudo y respondió a su abrazo.

- Tonta…

-.-.-.-.-.-

Renji miraba a Haruto manejar. Se veía más molesto que de costumbre. Mientras, analizaba lo que había sucedido en la puerta del colegio. Primero se le acercó y ni siquiera lo saludó siendo que hace más de dos meses que no lo ve… Después, esa niña humana que va y se le cuelga así como así del cuello… ¿por qué dejaría que esa chica hiciera eso?... y luego, Miyu… se veía enojada… es más, ni siquiera lo saludó y no sonreía… Definitivamente había pasado algo entre ellos…

Haruto estaba concentrado en la calle, pero en realidad divagaba entre sus pensamientos… ¿Quién demonios se creía que era esa rubia para hablar con SU padre y encima preguntarle si era "Kuchiki"? Apretó sus dientes y el volante de la camioneta. ¿Y esa vieja? ¿Qué pretendía con hacer esa maldita obra de teatro y poner a Miyu de protagonista junto al maldito ese? Y estaba más molesto aún porque le preocupaba que le molestaran esas cosas… Aflojó los dientes…

- Dime… - se atrevió a hablar Renji -¿qué pasó mientras no estuve?

- ¿Por qué no se lo preguntas a Ichigo cuando lleguemos?

- Porque se me ocurre que quiero que me lo cuentes tu

- Y yo no quiero contarte

- Haruto…

- No pasó nada interesante… mamá está en cama porque no iba bien algo con el reiatsu del bebé… es lo único importante – apretó más el volante porque recordó, sin saber bien por qué, lo sucedido tiempo atrás en el baile con Miyu…

- Eso ya lo sabía… Yo tuve que pedir que la capitana Unohana viniera al mundo humano para revisar a Rukia cuando no se sintió bien

- Hmp – fue toda su respuesta.

- ¿Qué te sucede?

- Nada

- ¿Por qué me parece que estuvieras más molesto que de costumbre?

- Te dije que no me pasa nada

Hubo una pausa incómoda, en la cual Renji intentaba formular alguna pregunta que no hiciera que Haruto pretendiera matarlo después.

- ¿Quién era la rubia de hoy?

- Una maldita humana que se las da de linda – contestó sin pensar demasiado en lo que decía al mismo tiempo que un gusto amargo le invadió la boca.

- ¿Maldita humana? Pero…

- Si, maldita humana, perra… - su tono era cada vez más bajo.

- ¿Pasó algo con ella?

- No viste que se me cuelga del cuello todo el tiempo

- Noté que insistió en apoderarse de tu cuello… ¿tienes algo con ella?

- ¿Cómo crees? ¡Jamás!

- ¿Entonces por qué se comporta así?

- No lo sé – dijo de mala manera. Renji entendió que le convenía no preguntar más sobre la rubia.

- ¿Cómo ha estado Ishida? – necesitaba llegar a Miyu rodeando… no podía ir al grano porque corría serios riesgos.

- Bien

- ¿Y Miyu?

- La viste recién

Llegaron a la casa, Haruto detuvo el motor y subió el vidrio.

- Si, pero no la vi como siempre… ¿le pasa algo?

- No lo sé – abrió la puerta y se bajó rápidamente de la camioneta.

Renji suspiró resignado y también bajó.

-.-.-.-.-.-

Ichigo y Rukia se habían quedado dormidos nuevamente. En realidad, durante la noche, Rukia se la había pasado yendo y viniendo al baño debido a sus constantes molestias… vómitos, náuseas, calores… estaba siendo víctima de todos los síntomas de embarazo de la peor calaña… y el pobre de Ichigo debía velarla… sino no estaba tranquilo consigo mismo, descontando el detalle de que ella lo llamaba cada cinco minutos pidiéndole cosas, como pizza, caramelos de menta, aceitunas, jugo de naranja exprimida, chocolate con almendras, cerezas, frutillas con crema… ¡ah! Y ahora que lo recordaba… las frutillas con crema eran su obsesión desde que entró en la quinta semana…

-.-.-.-.-.-.-

- Llegué… - soltó Haruto al atravesar la puerta y dejarla abierta para darle un no muy amable paso a Renji, que al entrar cerró la puerta con suavidad y más resignación. Sabía perfectamente que su "hijo" no tenía para nada modales… y menos los iba a tener ahora que estaba más cabreado que de costumbre.

- ¿Estarán? – preguntó Renji en voz baja mientras dejaba una campera que traía en la mano colgada en el perchero de Chappy que estaba en la pared.

- Si… ¿no sientes sus reiatsus? – le contestó muy mal al tiempo que se acercaba a la heladera para encontrar algo de comer.

Al abrirla puso cara de asco y tomó un pedazo de "algo" que parecía una tarta.

- ¿Sucede algo? – Renji se sentaba en el sillón de la sala mientras tomaba una de las revistas que había dejado Ichigo en la mesa ratona.

- Mi mamá está obsesiva con las frutillas con crema… y en la heladera sólo hay eso… mira lo que tengo que comer… - dijo enojado mostrándole el pedazo de "algo" que encontró.

- ¿Y por qué no cocinas tu? – Renji reía divertido. Haruto no contestó, sólo se sentó en la mesa, a comer "eso".

Pasaron algunos minutos en silencio hasta que un ruido logró que se miraran el uno al otro.

- ¿Qué es eso? – Renji se escuchaba interesado en averiguar qué era ese sonido espectral que provenía de la parte superior de la casa.

- No sé ni me importa – Haruto se escuchaba indiferente, como siempre.

- Ve a ver…

- Ni en tus sueños – seguía comiendo el pedazo de "esa cosa rara" que le quedaba.

- Haruto…

El pelinegro se levantó de mala gana y subió la escalera, descubriendo que el sonido se hacía más y más fuerte conforme llegaba a la habitación de sus padres. La puerta estaba abierta. Se quedó estático mirando la escena.

Rukia estaba durmiendo boca arriba con sus extremidades completamente estiradas, ocupando más de la mitad de la cama, mientras Ichigo, acurrucado en un costadito, roncaba a más no poder, demostrando lo cansado que estaba… Genial… ahora también tenía un padre que no sólo era humano, asqueroso y repúgnate, sino que también roncaba como oso resfriado… Soltó una puteada en algún idioma inventado y dio la media vuelta.

- ¿Qué es?

- Ichigo roncando – Renji no pudo evitar soltar una risotada que fue contrarrestada con la mirada fulminante de Haruto. Evidentemente tendría que esperar para charlar con Rukia…

-.-.-.-.-.-

- ¿Se puede saber por qué demonios estás tan enojada con Kuchiki-san? – Noa se notaba enojada con el tema.

- No estoy enojada – Miyu seguía seria y fruncida, mientras caminaba con paso veloz en dirección al hospital donde pasaría a buscar a Uryu para irse a la mansión.

- ¿No? Claro… y yo soy la reina de Inglaterra… ja – contestó irónicamente.

- ¿En serio? De ahora en más te diré "su majestad" – bromeó algo cabreada Miyu.

- Miyu – la sostuvo por la muñeca. Las dos pararon en medio de la vereda.

- ¿Qué quieres?

- ¿Qué pasó en el baile?

- Fue hace mucho y no me acuerdo – Miyu miró hacia el frente e intentó seguir caminando, pero Noa no la dejó.

- Cuéntame… soy tu amiga y nunca en todo este tiempo me contaste lo que pasó y por qué dejaste de hablar con Haruto… ni siquiera lo miras a la cara y lo llamas "Kuchiki-sama"… ¿qué demonios pasó? – había intentado por todos los medios que Miyu le contara "la verdad" de lo que pasó en el baile, pero siempre obtenía alguna respuesta absurda… así que decidió dejarlo hasta que su amiga quisiera hablar de ello…

- Es un idiota

- ¿Qué hizo?

- La pregunta correcta es "¿qué NO hizo?"

- Bueno… ¿qué no hizo? – ambas comenzaron a caminar, pero más lento.

- Cuando tuvimos que ponernos las máscaras, no quiso ir conmigo

- Obvio… - sonrió.

- Entonces, después de que se apagaron las luces, el estúpido de Kazu

- ¿Ebizawa?

- Si… él… me tomó por la muñeca y me arrastró a la pista…

- ¿De verdad?

- Y no dejó que me moviera del lugar… Luego vi a Haruto… con Rei… - su voz se tornaba cada vez más gruesa y molesta.

- ¿Con la teñida esa? ¿Y qué hacían?

- Ella lo estaba arrastrando a la pista

- ¿De verdad? No puedo creer lo que logra hacer una persona que en vez de sangre tiene veneno en las venas…

- Cuando estuvimos cerca, Kazu me forzó a besarlo

- ¡TE BESÓ!

- Si… y enfrente de Haruto…

- ¡FRENTE A KUCHIKI!

- Aja… Haruto se acercó y le dijo "suéltala" – imitó la voz de Haruto.

- ¿Y que hizo el bobo ese?

- Me giró y me abrazó contra él, desafiando a Haruto…

- ¿Y? ¿Lo molió a palos o algo?

- No… La teñida abrazó a Haruto, intentando calmarlos… pero justo cuando pensé que Haruto iba a reaccionar… llegó mi papá y me salvó de las manos del idiota

- ¿Y Kuchiki que hiso?

- Nada… Después me fui con mi papá…

- ¿Por eso estás tan enojada con él? No le dio tiempo a reaccionar… no puedes estar tan enojada por eso…

- No es sólo por eso… antes, habíamos tenido una conversación y le pedí que me demostrara que me quería…

- ¿No es que me dijiste que te dijo que eras su familia y que él estaba aquí por ti y no sé que otras cursilerías que no son propias de él?

- Si… pero yo quiero que lo diga a todos…

- Eso es imposible… - sonrió maliciosamente Noa.

- Él dejó escapar esa posibilidad en el baile de reclamarme como su novia frente a esos dos imbéciles… - la bronca la invadía... - ¿y sabes lo que hizo después?

- ¿Qué? ¿Hay más?

- Lamentablemente…

Miyu estaba sentada en un banco del parque de siempre. Miraba cómo los chicos jugaban en los juegos disfrutando del atardecer de verano. Ese día no había hecho demasiado calor, por suerte. Ella pensaba… pensaba en lo mal que se sentía por haberse dejado besar por el idiota ese… maldito rubio teñido… ¡y encima estaba Haruto ahí! Apretaba sus puños, con fuerza… intentado descargar su bronca con ella misma, además de la que tenía con Haruto por no haberle roto el tabique al infeliz de Kazu en ese mismo momento…

- ¿Qué haces aquí, Kurosaki? – la voz de Haruto la sorprendió.

- ¿Tu qué haces aquí? Te hacía con Rukia… ¿ella está bien?

- Perfectamente… sólo tuvo una indigestión…

- Que bueno… - Haruto se sentó al lado de Miyu, sin mirarse. El silencio se apoderó del momento por algunos minutos.

- ¿Estás bien? – preguntó él de mala manera, arrepintiéndose luego… pero realmente le costaba cambiar sus modales…

- Si… ¿por qué lo preguntas? – el malestar y la bronca de la chica comenzaban a notarse.

- Porque ayer te fuiste de esa forma de la fiesta… y bueno…

- ¿Me vas a decir que te preocupaste por mi? – por primera vez se miraron a los ojos, ambos estaban enojados y eso se notaba a kilómetros.

- No, ni de broma

- ¿Y tú? ¿La pasaste bien con esa chirusa?

- ¿Chirusa?

- No te hagas el inocente…

- No mejor que tú mientras te besabas con el tarado ese

- ¡Yo no me besaba!

- ¿No? Yo creí que te había gustado

- ¡Tarado!

- ¡Tonta!

- ¡Imbécil! – unas lágrimas comenzaban a brotar - ¡Tú te haces el muy malo pero bien que te morías por matar al "tarado"! ¡¿Por qué no hiciste nada?!

- ¡No podía montar un escándalo en medio de la fiesta!

- ¡¿NO?! ¡¿Y qué mejor oportunidad que esa para hacer lo que te pedí?!

- ¡Yo nunca dije que lo haría! – Miyu no pudo articular más palabras… "nunca dije que lo haría"… ¿eso quería decir que nunca admitiría frente a todos que la quería?

- Ah… ya veo… - Haruto la miró mal, pero extrañado por el cambio en el tono de la chica. Miyu se paró… - creo que lo mejor será que me vaya… lamento haberle quitado su tiempo… Kuchiki-sama – la chica salió corriendo, dejando a Haruto más que confundido, en el banco del parque.

- ¿Pero por qué te enojaste tanto?

- Porque es obvio… ¿no te das cuenta?

- ¿Qué cosa?

- Que para él no soy más que una humana tonta con quien divertirse

- No digas eso

- ¡Si que lo digo! Él… nunca aceptará que me quiere, si es que lo hace realmente…

- Eso lo dijo para justificarse… no tienes que tomarte todo al pie de la letra…

- ¡Si que lo dijo en serio! ¿Sino como explicas que nunca más se halla acercado a mi? – Noa sonrió de manera triunfal.

- Es simple – Miyu la miró algo sorprendida por la reacción de su amiga – él es tan orgulloso que nunca vendría diciendo "tienes razón, soy un idiota que dejó pasar la oportunidad de la vida para demostrarte lo mucho que te quiero, perdóname" – imitó el tono de Haruto y su pose, incluido el seño fruncido.

- Puede que tengas razón, pero yo tampoco iré a decirle nada… si no es capaz de reconocer que está equivocado, entonces no quiero que esté cerca de mí – dijo caprichosamente, mientras abría la puerta doble del hospital para entrar – Nos vemos mañana, Noa… y… gracias

- Hasta mañana… y mejor, piensa lo que haces… - la saludó con la mano y con una sonrisa al tiempo que le guiñaba un ojo.

Se que fue corto y no pasó mucho T.T pero bueno, estaba muy mal porque el cap anterior no fue tan bueno y no les gustó tanto T.T entonces decidí darles un adelantito del lío que esta por venir! Espero poder continuar pronto! Gracias a todos por el apoyo y por leer estas locas cosas que escribo! Nos vemos!