M: No entiendo. ¿Cómo que todo?
Me: Si, todo. La forma en la que hablaba de ella, en su decisión de encontrar al asesino,… Además de la forma en la que reaccionó cuando la vio en aquella bolsa. ¿Por qué quieres saberlo?
M: Al parecer, ella está viva.
Me: ¿Qué? –Le preguntó, sorprendida-. Es imposible. Yo misma vi el cadáver y el médico de la base certificó su…
M: Todo fue mentira. –Después de un rato en silencio, Meg habló-.
Me: ¿Cómo se lo ha tomado Harm?
M: No le ha pillado de sorpresa. La escuchamos hace unos días, en un restaurante. Hoy nos lo han confirmado. –Suspiró-. El almirante le ha dado la mañana libre para ir a verla.

14:00 Horas
Hotel Pirámide
Washington DC

D: No puedo contarte mucho más, Harm. La gran parte de estos últimos años es confidencial.
H: Lo sé. No puedes hablarme ni de los lugares y tampoco de lo que hiciste.

Suspiró. Después de que Diane desayunara, se habían sentado en el sofá, uno al lado del otro, para hablar. Ella apenas le había dicho nada sobre su vida como agente de la CIA. Tampoco le había hablado sobre los motivos para volver ahora, pasados ya cinco años.

D: Necesito saber una cosa, Harm. –Por primera vez desde su reencuentro, ella le miró a los ojos-. Si no me hubiera pasado nada en el muelle y nos hubiésemos encontrado en mi apartamento,… ¿Qué habría pasado entre nosotros?
H: No lo sé. –Susurró-. Yo quería hablarte de tantas cosas, Di. Te dejé una nota en la puerta aquella mañana. Me habían dado tu caso y… no pensé que tú…
D: Lo lamento tanto, Harm. –Agachó la mirada-. Cuando me dijeron que no podía decirle a nadie que estaba viva para no ponerlos en peligro… Me sentí tan sola… Y no solo en la recuperación, si no todos estos años. –Sonrió con amargura-. Apenas hablaba con la gente. Parecía un búho.
H: Ahora estás aquí. –Le contestó, en el mismo tono-.
D: No puedo arreglar el daño que te hice a ti y a todos los demás. Dime, ¿cómo reaccionarán Sturgis y Keeter? Intenté hablar con mi hermana y me odia, Harm. –Le dijo, llorando-. Mi madre murió al año de que yo… desapareciera. Según ella fue mi culpa. Dice que murió del dolor que le causé.
H: Ella te perdonará, Di. Ya lo verás. Con el paso del tiempo lo superará.
D: No la conoces.
H: ¿Cómo que no? –Le respondió, fingiendo estar molesto-. ¡Salí con ella!

Ambos se rieron y Harm decidió acercarse a ella para abrazarla. Pasaron un rato así, hasta que él miró su reloj y tuvo que despedirse de ella. Intercambiaron los teléfonos y él le dio su nueva dirección. Acordaron verse al día siguiente.

17:04 Horas
Cuartel General de JAG
Falls Church, Virginia

Harm estaba metido en un informe cuando escuchó un sonido en su puerta. Dio permiso a la persona que estuviera llamando sin levantar la cabeza y Mac entró. Se sentó frente a él y se aclaró la garganta.

H: ¡Hey, Mac! No sabía que eras tú.
M: Claro, eso te pasa por no mover los ojos de ese informe. –Le dijo, señalando el papel-. ¿Qué tal el caso?
H: Bien, creo que tengo bastantes pruebas para ganar a Sturgis. ¿Y tú, mucho trabajo?
M: Nada. Solo tenía dos informes y ya terminé con ellos. –Le sonrió-. Quería invitarte a cenar en mi apartamento esta noche, si no tienes planes, claro.
H: ¿A las nueve te viene bien?
M: ¿En serio? –Respondió, sorprendida-.
H: Si. Bueno, a no ser que te… Ah… -Sonrió-. Pensabas que tenía una cita con Diane, ¿no? –"¿Cita?", pensó ella. Asintió-. No, hemos quedado para mañana. Tiene cosas que hacer esta tarde.
M: Si, claro, cosas. –Sonrió-. A las nueve es perfecto. Tendré la cena lista. ¿Chino o italiano?
H: Italiano. –Mac se levantó y antes de salir por la puerta, se giró a él-.
M: Y sé puntual.