Hola, perdón por la tardanza. Tengo mil cosas en la cabeza y sumado al colegio se rehace muy difícil seguir, aparte tengo otros fics y se me hace un lío. ¡Encima de que no termino Amor contra Deseo ya tengo en mente otro fic! Y encima este ToT

Eso sí, les aseguro que NUNCA DE LOS NUNCA abandonaré este fic (:

Espero les guste el cap!

Saludos!


Primer encuentro

Llegaron a la calle. Por afuera, parecía una casa abandonada. Estaba muy sucia.

- Maldición, tendré que volver a mandar pintar las paredes. – se quejó Sakura, sacando sus llaves y abriendo la puerta.

Por adentro estaba peor que por afuera. Había una gruesa capa de polvo encima de todos los muebles y el piso. Ella prácticamente corrió hasta el armario y sacó la aspiradora. Naruto la imitó, sacando otra aspiradora. Los dos aspiraron todo el polvo de la pequeña casa de ella. En pocas horas, el trabajo estuvo terminado. Se sentaron en uno de los muebles de la sala. Ya era de tarde.

- Estoy cansada. – suspiró Sakura. – ¿Qué hora es?

- Son las… – Naruto miró su reloj de pulsera. – Dos de la tarde.

- Voy a tomar una ducha y de ahí vamos a almorzar, ¿Te parece?

- Claro.

Ella se dirigió hacia el baño. Naruto se recostó aún más en el sofá. Con el control remoto intentó prender el televisor, sin embargo, no funcionaba. "Deben de ser las pilas" – pensó. Estaba intentando sacar la tapita para cambiar las pilas cuando oyó un grito proveniente del baño.

- ¡Maldición!

- ¿Qué pasa?

- No hay una sola gota de agua. – refunfuñó Sakura, saliendo el baño. Felizmente aún no se había quitado la ropa.

- Llama a la compañía de agua. A propósito, ¿Qué le pasa a tu control remoto? No funciona.

- Claro que funciona. – dijo ella acercándose e intentando prender el televisor sin éxito. De la rabia golpeó el control contra el sofá.

- Menos va a funcionar ahora. – susurró Naruto, sin embargo, la mirada que recibió de su amiga lo hizo callarse al instante.

- Mejor llamo al servicio de electricidad. – se resignó ella, levantando el auricular de su teléfono, para luego también estrellarlo contra la mesa. - ¡No hay teléfono! – se quejó.

Naruto, avecinando la tormenta, le alcanzó su móvil a Sakura, el cual ella tomó y marcó el número de la compañía. Se sentó al lado del rubio.

- Compañía de agua, luz y teléfono.

- Buenas tardes, ¿Me podría decir por qué no tengo agua?

- ¿Me podría dar el número de domicilio? – Sakura se lo dio y esperó un momento. – Señorita, hace un poco más de un año usted canceló todos los servicios con el motivo de una mudanza.

- ¿Yo cancelé? – repitió.

- Sí.

- Oh Dios. – alejó el móvil de su rostro y se lo puso en el pecho. – No sé cómo he podido ser tan estúpida. – acomodó su cabeza en el hombro de Naruto. – Cuando me mudé tuve que cancelar todos los servicios. ¿Cómo no me acordé de eso? Y ahora estoy aquí, sin agua, sin luz… - El rubio la cortó para quitarle el móvil.

- ¿Y en cuántos días podrían volver a poner el servicio?

- En tres días a partir de hoy, joven.

- Gracias, vuelvan a poner los tres servicios. – y colgó. – Qué dramática, Sakura-chan. Sólo tenías que pedir que vuelvan a poner los servicios y ya.

- Soy una inútil. – se lamentó.

- No queda otra, vamos a comer a mi casa.

- No quiero causarte más molestias de las que ya estoy causando…

- No eres una molestia, no te hagas la víctima. – dijo él, sonriendo y llevándola hacia la puerta. Ahí, Sakura se acercó a él y le plantó un beso en la mejilla.

- Eres el mejor amigo que alguien puede pedir. – le dijo y abrazó el brazo de su amigo, para seguir caminando.


Iban en camino a la oficina de Gaara. Ninguno de los dos tenía auto, así que tomaron un taxi. Cuando almorzaban, conversaban de lo más lindo, sin embargo, cuando subieron al auto, hubo un silencio que ninguno de los dos se atrevía a romper.

Sakura estaba mirando hacia la ventana. Se podía decir que miraba las calles, sin embargo, tenía la mirada vacía. La depresión y la melancolía la estaban atacando de nuevo.

Naruto, por su parte, también miraba por la otra ventana. Odiaba cuando ella se ponía triste por alguien que no merecía la pena, como en este caso. Ya había intentado animarla, sin embargo el único resultado que obtuvo fue un "Déjame" susurrado.

Le daba rabia.

Por fin llegaron a la oficina de Gaara. Era una simple oficina de abogados, como cualquier otra. Pequeña, gris y con muchos papeles. Gaara levantó la cabeza cuado ellos entraron.

- Hola Gaara. – saludó Sakura, dándole la mano. Gaara no era el tipo para darle un beso en la mejilla.

- Hola Sakura, Naruto. – el nombrado sólo asintió con la cabeza. Ella se sentó frente al escritorio, y el rubio a su lado. Gaara tomó asiento y cruzó los brazos. – Tu casa ya fue retirada de la lista de ventas. En fin, ¿Cómo quieres que vaya este juicio?

- ¿A qué te refieres?

- O sea, ¿ya habaste con él? ¿Estuvo de acuerdo? Los juicios van muchísimo más rápido si es mutuo acuerdo. Eso sería un inicio.

- Lo llamé y le dije que quería el divorcio, pero no esperé respuesta.

- ¿Tú crees que se niegue?

- No sé, realmente no tengo idea de que hará.

- Lo que se va a hacer es esto: Yo lo llamaré, le diré lo de la reunión para que vaya. De ahí ustedes se pondrán de acuerdo. Dirán la razón de la separación, en este caso, tú la dirás y se supone que ahí va a salir toda la verdad del hecho.

- Está bien.

- Hay un pequeño problema… Bueno, problema específicamente no, pero para ti, sí. El juzgado no permite divorcios así porque así. Después de la reunión deberán ir a una conciliación con una psicóloga de parejas, que "intentará" que se arreglen. Nunca funciona. – Suspiró – Pero igual es algo obligatorio.

- ¿No puedes… evitarlo? – preguntó Sakura, dudando.

- Realmente no lo creo, pero déjame intentarlo. Ahí te diré si lo conseguí o no.

- Gracias Gaara. – sonrió.

- Ah cierto, otra cosa. ¿Las cuentas de banco de ustedes eran separadas? – ella asintió. – Bueno, entonces, no hay problema con eso. No tendremos que hacer juicio también por el dinero. Eso es todo. Nos veremos mañana a las dos de la tarde.

- ¿Mañana? ¿Realmente pedes hacerlo rápido? ¿No necesitas ser muy conocido para que te permitan eso? – preguntó Sakura. La última vez que lo había visto era un simple abogado muy poco conocido que recién empezaba con su carrera. Él la miró con un deje de molestia. Ella se dio cuenta de lo que había dicho y susurró una disculpa.

- Parece que en el año que te desconectaste no supiste. Me ascendieron. Conozco a casi todos los jueces y gente del juzgado.

- Lo siento.

- ¿Por el año desconectada o por tu impertinencia? – Sakura bajó la cabeza.

- La dos cosas. – susurró, sin embargo, cuando levantó la cara, vio a su abogado con una sonrisa arrogante.

- Al menos el matrimonio no te cambió. Sigues disculpándote por cualquier cosa. Nos vemos. – dijo levantándose. Se despidieron cordialmente y ellos dos abandonaron la oficina y se subieron a otro taxi. Tenían que regresar a la casa de Naruto. Él prefirió no hablar en el camino, tal vez ella aún estaba algo… extraña.

- Te noto extraño. – le dijo ella, en el taxi.

- Yo no. Te parece.

- ¿Qué piensas? Hace rato que miras a la ventana sin hablar

- Estaba pensando… no lo tomes a mal, pero… ¿Sasuke no era el que te mantenía? – Para su sorpresa, Sakura rió.

- Nadie mantiene a Haruno Sakura. Yo, a pesar de estar casada, nunca dejé de trabajar. Recibo mi sueldo y todo. Si bien la casa era de Sasuke, yo tenía mi propio dinero. – Naruto sonrió. – Me apetece ramen. ¿Crees que podrías cocinar en la noche? – le preguntó ella, con una sonrisa.

- Tal vez. – contestó él. – Con una condición.

- ¿Cuál?

- ¿Sabes preparar un dulce?

- Soy experta en eso. – sonrió ella, arrogantemente.

- Entonces tú prepararás en postre.

- Es un trato. – dijo ella estrechando su mano.


Ya eran altas horas de la madrugada. Ya habían cenado un delicioso ramen y un exquisito omelet de manzana. A pesar de sus reclamos, otra vez dormía en la cama de Naruto y él, en el sillón. "Dormía" era un decir. El sólo pensar que el día siguiente volvería a ver a Sasuke… la hacía temblar. El hombre que la engañó. No podía aceptarlo aún. Se daba vueltas y vueltas en su cama sin poder conciliar el sueño. Se acurrucó en un lado e la cama. Hacía más de cuatro años que había dormido en un lado de la cama, aún no se acostumbraba a ocupar toda la cama.

Oyó que Naruto se levantaba. Lo miró por la puerta y vio que se dirigía al baño con una expresión medio dormido, medio despierto. Sonrió. Se veía algo tierno. Volvió a voltear hacia la ventana. Tenía que acostumbrase, tenía que…

De repente sintió que alguien se acomodaba a su lado. Volteó despacio y vio a su amigo, profundamente dormido. Enrojeció hasta la orejas. Debe de ser que ya está muy acostumbrado a ir al baño y volver directamente a su dormitorio, y ya que está soñoliento, no lo notó – pensó – No creo que sea un problema.

Ahora ya no pensaba en el problema de volver a ver a su esposo. Ahora, en cambio, tenía a su mejor amigo durmiendo a su lado. Qué cambio – pensó, sarcásticamente. Se inclinó sobre él para verlo mejor. No había dudas. Le encanaba verlo dormir. Lo estuvo observando mucho tiempo, ya no contó ni los minutos ni las horas, sólo sintió cuando el sueño la venció y dejó caer su cabeza en el pecho del rubio.


Me gusto este cap. Imaginen que pensará mi querido Naruto cuando despierte y se encuentre durmiendo debajo de su "amiguita", kukuku... xD Bueno, ya lo verán el próximo cap.

Naruto: Y te apuesto que el proximo capítulo lo pondrás el próximo año ¬¬

Pal: No, lo pondré pronto... es que tengo que terminar Amor contr-

Naruto: ¡¿POR QUÉ LE DAS MÁS IMPORTANCIA A ESE FIC?! ToT

Pal: ¡No le doy más importancia!, sólo lo quiero terminar para ya dedicarme completamente a este fic... y empezar con el otro nuevo ^^

Naruto: ¡Ves! Me desprecias n.n ¿De qué pareja es el nuevo?

Pal: ItaSaku ^^

Naruto: Pero va a ser cortito, no ¬¬?

Pal: No n.n, incluso va a ser más largo que Amor contra Deseo...

Naruto: TE ODIO!

Pal: No me odieees ^^ (Ponee cariita de osiito cariñosito) ÁMAME! :D

Naruto: (Sale corriendo) ¡ALÉJATE!

Pal: (Lo persigue) ¡ÁMAME!

Reviews porfaaa!! xD