CAPITULO VI.
INFARTO.
No era posible… ¡no era cierto!, ¡su tío no podía ser un asesino!, pero las habilidades de Raven casi nunca erraban y ella era incapaz de mentir.
-¿Estás segura?-Preguntó Robin con un toque de horror en su tono habitual de voz que solo Batgirl y Raven pudieron notar.
La joven asintió con pesar. Cyborg, Starfire y Chico bestia estaban asombrados, pero parecían no darse cuenta de la extraña e íntima comunicación que aparentemente se estaba dando entre esos dos.
-Andrew y Milena ayudaron a Keppler a desarrollar el nano procesador con el fin de hacer dinero…pero Keppler tenía otros planes; el deseaba la dominación mundial y así creó el procesador y la computadora Sephirot para conseguirlo. Pero Andrew y Milena, que sabían que este no tenía planes de entregar el proyecto terminado a S.T.A.R y Luthor (cosa que no les había valido de nada pues el dinero que le habían dado a Keppler por él se invirtió en la creación del mismo), decidieron robarlo y ofrecerlo en el mercado negro. Como Cyborg dijo, no sabían nada de Sephirot, solo pensaban que podían sacar provecho del procesador, así que cuando quedo terminado se insubordinaron a Keppler. La compuerta en el piso del laboratorio cercana a las gavetas es un incinerador que el profesor usaba para deshacerse de los deshechos orgánicos; amenazándolo con una pistola lo hicieron entrar en él, fue así como desapareció.
-¡Que horrible!-Exclamó Starfire llevándose las manos al rostro.
-Andrew y Milena, que hasta entonces sostenían una relación, se dispusieron a huir con el procesador…pero Andrew deseaba el beneficio para él solo y cuando Milena se había desecho del arma él reveló sus planes y se lanzó sobre ella, sacando una navaja y degollándola, quiso arrojarla al incinerador pero la compuerta no respondía, además seguro si ella no aparecía y solo lo veían a él, la familia de Milena podría sospechar. Fue por eso que llevó el cuerpo arriba, a la casa, usando los guantes de látex de laboratorista para ocultar sus huellas; volcó algunos muebles para fingir un robo con violencia y huyó. Es todo lo que vi.
Robin palideció en extremo y sintió que su cabeza se perdía en un torbellino de ideas escabrosas y nefastas que lo hicieron trastabillar, cosa que afortunadamente nadie notó por estar atentos a Raven y meditabundos por la historia, además de que Batgirl lo sostuvo antes de que cayera al piso. Cyborg rompió el silencio tan pesado que se había hecho.
-¡Vaya!, ese Grayson no era precisamente una blanca palomita.
Obviamente esto no mejoró el humor de Robin.
-¿Y que haremos ahora?
-Revisar los chips de memoria.-Contestó Robin sentado en el sillón (ahí lo había hecho sentar Batgirl) con los codos apoyados en las rodillas y el rostro en las manos de modo que solo se veían sus ojos. Su expresión era mas sombría y seria que de costumbre. A Bárbara le recordó mucho a Batman.
-Será mejor que comience ahora.-Dijo Cyborg que notó también la expresión de su amigo y consideró prudente empezar su trabajo.
Rutherford checaba los datos de Keppler en su escondite…era increíble… ¡realmente sorprendente!, ¡Keppler si que era un verdadero genio!, los datos del procesador eran de una exactitud prodigiosa, nadie podría haberlo logrado nunca.
Nadie, solo Keppler.
Siguió registrando los datos y dio con el archivo protegido. Tras varios intentos infructuosos desistió y dispuso que uno de sus robots espías descifrara el password; cuando por fin consiguió el acceso, pudo ver con sus propios ojos los datos del proyecto Sephirot.
Su asombro iba en aumento.
-Me pregunto si Él sabrá sobre esto.-Las dudas del científico se verían esclarecidas muy pronto. El monitor indicaba una llamada de su benefactor.
Rutherford cerró los archivos y contestó la video conferencia.
-S…sí señor.
-¿Conseguiste la ubicación del nano procesador?
-Eh…no, aun no, apenas estoy revisando los últimos datos obtenidos.
-Espero que no pretendas engañarme; sabes que trato le doy a los traidores.
-No…no señor, en cuanto sepa algo del procesador le rendiré cuentas.
-Bien, solo una cosa mas.
Rutherford esperó…seguro le diría sobre el proyecto Sephirot.
-Dìgame.
-¡No falles!
-S…sí señor Slade.-La comunicación terminó.
Rutherford respiro tranquilo. ¡Que bien!, por lo visto Slade, su benefactor, a pesar de buscar con ansia el nano procesador Keppler no parecía conocer el verdadero fin de este, no parecía saber nada sobre Sephirot y su inmenso poder. Esta era una oportunidad de oro, buscaría ambos aparatos y tomaría el control; él podría ser quien dominara al mundo.
Volvió a revisar los informes. Encontró también el "plan de seguridad" de Keppler. Estaba protegido, uso nuevamente al robot espía para abrirlo y leyó.
Estaba diseñado para prevenir (si caía en manos equivocadas) que el nano procesador fuera usado para fines que no fueran los suyos. Consistía en un dispositivo neuronal en forma de medio aro que se ponía en la cabeza. Este dispositivo tenía un chip que emitía una señal acorde y exclusiva con el procesador, de tal modo que podía activarlo a distancia y si este ya estaba instalado dentro de un ser vivo podría controlar sus ondas cerebrales de forma en que el procesador y Sephirot cumplieran sus mandatos. El dispositivo neuronal era como un sofisticado control remoto.
Solo debía encontrar el dispositivo y con él encontraría el procesador y después…
Revisó los datos y encontró la ubicación…
-…El sótano del viejo edificio Armstrong en la calle sotenberg. Al parecer ese fue su primer laboratorio y aunque no llevó a cabo ahí ningún experimento del proyecto, ocultó el dispositivo para mayor seguridad.-Decía Cyborg a sus amigos.
-Entonces vayamos por él.-Concluyó Robin con autoridad, todos se dispusieron a salir.
Él y Batgirl estaban rezagados, la chica lo tomó del brazo.
-¿Estás seguro de que te encuentras bien?
-Sí, no te preocupes.
-Es qué…después de oír eso… ¡estabas pálido!
-Pero ahora estoy bien.-Repuso sonriendo solo para tranquilizarla.-No voy a morirme por eso.
Batgirl se esforzó por esbozar una sonrisa.
-Ahora vamonos.
Y ambos salieron a reunirse con los otros.
El viejo edificio Armstrong era otra de esas abandonadas estructuras olvidadas por el tiempo y por la gente que había pertenecido a una antigua compañía farmacéutica propiedad de la familia Keppler.
De ahí el por que el profesor le usara en su juventud.
Cuando los titanes llegaron, se encontraron con el conocido boquete de los robots espías, por lo que aceleraron el paso llegando pronto al sótano del lugar; tal y como era de esperarse, los robots ya se hallaban ahí y al ver a los chicos se transformaron comenzando la batalla, pero entre todo el ajetreo Robin pudo ver algo al fondo de la habitación –la cual estaba recubierta de loseta que en algún tiempo había sido blanca- una especie de cámara frigorífica ahora inservible, tenía la puerta abierta y en su interior podía verse una persona; Rutherford.
Ahí, extasiado, sostenía entre sus manos una especia de media tiara metálica blanca con varios relieves y un interruptor pequeño. Era el dispositivo neuronal.
Robin se lanzó hacia el frigorífico que servía de bodega, pero Rutherford al verlo, recordando el traro que le diera la otra vez y temiendo destruyera su precioso hallazgo salió huyendo resguardado por uno de sus monstruos. Robin salió tras él.
Rutherford solo atinó a correr a la azotea del edifico acompañado de su armatoste, el joven líder titán no le perdía la pista. Poco después los demás se reunían con él tratando de alcanzar al científico.
Llegado a la azotea corrió y topó con el borde de la misma, cuando Robin se acercaba, el robot tomó en sus brazos a su creador y saltó a la siguiente azotea; eso no era obstáculo para el joven maravilla que lo seguía sin problemas, detrás de él iban sus amigos. Esta persecución se prolongó en los siguientes edificios. Rutherford atemorizado y preocupado por que en la carrera y con los nervios se el cayera el dispositivo se lo colocó en la cabeza; este de repente se encendió.
El robot y el científico aterrizaban limpiamente en la siguiente azotea. Robin saltaba tras ellos, pero de repente algo pasó.
A medio vuelo el chico sintió una punzada en el pecho que de inmediato se agudizo aumentando el dolor, su vista se tornó borrosa; sus ojos se cerraron y perdió el sentido.
-¡¡¡Dick!!!-Gritó Batgirl al ver que su hermano caía cual fardo hacia el vacío. Sacó su gancho, lo disparó asegurándolo en una pared y se lanzó tras él, pero el cuerpo de Dick le llevaba ventaja en su encuentro con el piso, estaba a punto de estrellarse.
Las sombras envolvieron el cuerpo de Robin elevándolo, Batgirl miró hacia arriba y vio a Raven flotando sobre ella, con los ojos brillando en negro a lo igual que su mano izquierda la cual estaba extendida. Rutherford y su guardián escaparon en la confusión. Raven colocó con delicadeza a Robin en el techo.
Batgirl subió presurosa y se reunió con los chicos que ya rodeaban a Robin, angustiada al borde del llanto preguntó.
-¡¿Qué tiene?! ¡¿Qué le pasa?!
-Acaba de sufrir un ataque al corazón.- Fue el diagnostico de Cyborg que dicho en ese tono de miedo, incredulidad y angustia se escuchaba mas terrible.
