CAPÌTULO VIII.

INVASIÒN.

Batman ocupó una de las computadoras de la atalaya y no se movió de ahí durante horas.

La información robada a Cadmus era extensa y quizá le llevara mucho el revisarla con todo y su alto nivel de velocidad de lectura.

Pero lo que aparecía en esos archivos realmente era interesante, así que todas las incomodidades eran totalmente olvidadas. Tal y como pensaba Batgirl, cuando Bruce o Dick se enfrascaban en una investigación podían pasar mucho tiempo sin comida y descanso.

Según los datos, Cadmus había observado a Keppler desde el principio de su carrera, pues dio muestras de su genialidad con sus primeras investigaciones sobre la materia orgánica y su compatibilidad con la electrónica. Era de esperar que se enfrascara en un proyecto como el nano procesador por su exacerbado respeto e interés a las computadoras y su búsqueda constante de una fusión humano/máquina más allá de las prótesis biónicas y cibernéticas. Cadmus, previendo esto, siempre estuvo al tanto de Keppler.

Fue así como vigilaron el desarrollo del proyecto en las industrias S.T.A.R que buscaba anotarse puntos en vanguardia tecnológica, logrando con este invento bajo su firma superar a Luthorcorp y Empresas Wayne. Luthor tenía planes menos pacíficos para el pequeño invento, pretendiendo aplicarlo a fines militares.

¿La verdad oculta?, Luthor se "instalaría" el aparato a sí mismo para sacarle todo el provecho posible.

Pero pasaron los años, S.T.A.R y Luthor no veían lo que su dinero había comprado; comenzaron a desesperarse y a exigir resultados, era en balde, Keppler se hacía de oídos sordos.

Entonces ocurrió. El hombre desapareció. S.T.A.R lo buscó por mar y tierra. No había ni rastro de él.

Luthor por su parte envió a sus matones, los cuales volvieron sin resultados, incluso dos de ellos fueron hallados muertos en el río de Jump city.

-Llevas horas frente a esa computadora y ya es muy tarde, ¿no planeas descansar?

Diana se acercó al panel y se detuvo junto a la silla que ocupaba el murciélago. Llevaba dos vasos con café en las manos.

-Pensé que te haría falta.

-Gracias- Respondió el otro tomando el que la amazona le ofrecía.

-¿Algo interesante?

-Un procesador creado con nano tecnología y materia orgánica que puede ser compatible con toda computadora y el cual Luthor y otros más desean obtener.

-Sí, es interesante. ¿Y quien tiene esa maravilla?

-Ese es el problema. Nadie lo sabe.-Batman continuó pasando archivos cuando algo llamó su atención.

Los nombres de los ayudantes de Keppler. Milena A. Crawfford y Andrew M. Grayson.

Batman acercó más la silla al monitor.

-¿Pasa algo?-Preguntó Diana al ver su reacción.

Batman siguió pasando su vista por los registros. Diana se acercó a ver.

-¿Andrew M. Grayson?, ¿lo conoces?

-Tal vez.-Abrió el archivo correspondiente a Grayson. Sus datos personales estaban ahí. Nacido el 24 de junio de 1972; segundo hijo de Abraham y Laura Grayson, conocidos como "Los Grayson voladores" por su trayectoria en el espectáculo circense. A parte de sus padres tenía un hermano mayor, Richard J. Grayson. Andrew no siguió la tradición de su familia, estudió en la universidad Gótica y se graduó con honores en ciencias de la informática, robótica y bioquímica. Consiguió una plaza en industrias S.T.A.R en su división de Jump city y fue asignado dos semanas después al proyecto de Frances Keppler.

Fue encontrado muerto en su departamento poco después de la desaparición del profesor y el asesinato de su prometida y compañera Milena A. Crawfford, y aunque el reporte oficial índica un robo con violencia (igual que su novia) Cadmus sospecha de los matones de Luthorcorp.

Batman se puso de pie y se dirigió a la plataforma de la Atalaya.

-¿A dónde vas?- Diana iba tras él.

-Tengo un asunto pendiente en la tierra.

-Iré contigo. ¿A dónde vamos?

-A Jump city.

Robin despertó aun en la enfermería de la torre "T". Había pasado un día desde que sufriera el ataque y ya estaba harto de la cama. Se incorporó y vio a Bárbara dormida en un sillón junto a él.

El joven sonrió y se puso de pie. Salió de la habitación y se dirigió a la suya. Ya ahí se dio un baño y se cambio de uniforme, después salió a la sala principal de los Titanes.

Cyborg se hallaba frente a la computadora; había instalado los dos chips y se encargaba de descifrar los passwords y descargarlos. Chico bestia bostezaba sentado en el sofá mientras veía a Starfire dando vueltas de un lado a otro de la habitación y a Raven sentada en el otro extremo del sillón, callada y pensando.

-¿Alguna novedad?-Preguntó Robin al pasar por la puerta, todos se giraron para verlo, sorprendidos.

-¡¡Robin!!-Exclamó Starfire lanzándosele encima y estrujándolo con fuerza.

-Ah…Starfire, lo vas a matar.-Observo Cyborg.

-Perdón.-La tamaraniana soltó al joven.

-No deberías estar levantado- Dijo Raven mirándolo con seriedad.

-Raven tiene razón-Apoyó Cyborg- Aun estás débil por lo ocurrido.

-Ya me siento bien, gracias. Estoy listo para volver al trabajo.

-¡Pero viejo!- Soltó Chico bestia-¡¿Tienes el mejor pretexto para tomar un descanso y lo desperdicias de esa manera?! ¡Por favor, aprovéchalo!

-Gracias, pero ya estoy cansado de estar en cama.

- Pero lo que te ocurrió no fue una nimiedad, deberías estar acostado.

-¿Tienes alguna idea de por que te ocurrió eso?, ¿hay antecedentes de males cardiacos en tu familia?-Cuestionó Cyborg.

-No que yo sepa.

La puerta se abrió de golpe y entró Batgirl hecha una furia.

-¡¡¡Dick Gr…!!!

Robin alarmado y después de muchos aspavientos le plantó la mano en la boca tapándosela.

Después de que se pusiera roja y luego pasara al morado, Robin la soltó. La chica haló aire.

-¡¡¡Robin!!! ¡¿Se puede saber qué haces aquí?! ¡¡Deberías estar en cama!!

-Ya se lo dijimos.

-¡¡Y lo peor es que te aprovechaste de un momento de debilidad para fugarte!! ¡¡No te lo voy a perdonar!!

-Por favor, no exageres, ya estoy mejor.

Batgirl aun lo veía con ojos asesinos.

-¡Oigan!, ¡alguien viene!- Dijo Cyborg viendo el monitor, presionó un botón y la imagen se proyectó. El avión de Batman se acercaba a la torre "T"-N…no puede ser…

-¡¿Acaso es…?!-Balbuceo Chico bestia.

-Batman-Susurró Robin, luego volteo a ver a Batgirl, ahora el de los ojos asesinos era él.

La chica se sobresaltó y negando con la cabeza y las manos exclamó.

-¡No, no, no, no me veas así!, ¡yo no lo llamé, no tuve nada que ver con eso!

Robin se dirigió a la puerta, relajando ya el semblante. Salió.

-¿Entonces es el kannorf de Robin?

-S…sí…-Repuso Cyborg.

-¡Pues vamos a conocerlo!, ¡¿Qué esperan?!-Starfire se elevo y se dirigió a la puerta, los otros la seguían emocionados.

Batgirl se puso delante de ellos.

-¡¡Chicos!!-Los titanes se frenaron.

-¿Qué pasa?

-¡Por favor, se los ruego!, pase lo que pase… ¡no mencionen lo que le paso a Robin!

-¿Qué?

-¿Por qué?

-Por que no quiere que se entere, de hecho yo iba a llamarlo y él me lo prohibió, y ahora que él está aquí…bueno…

-De acuerdo…aunque no creo que sea bueno…-Dijo Starfire.

-¡Como sea!-Soltó ansioso Chico bestia-¡Allá afuera está uno de los mas grandes héroes de todos los tiempos y nosotros seguimos aquí!, ¡hellooo!

Todos salieron como bólidos.

Robin subió a la azotea de la torre donde el avión de Batman aterrizaba suavemente. Por fin en tierra, la compuerta se abrió y el hombre murciélago bajó de la nave. Al ver al chico, sonrió y se dirigió a él.

-¡Batman!-El hombre posó su mano en el hombro del chico con afecto, después Robin preguntó.- ¿Qué pasa?, ¿ocurre algo malo?

-Estamos investigando sobre el proyecto Keppler.

-Entonces creo que podemos ayudarte.

-Ahora entiendo, tenemos jóvenes aliados.-Dijo una voz femenina detrás de Batman. Robin se asomó a ver.

-Te presento a Diana, ya te he hablado de ella.

-Mucho gusto…un honor.-Saludó Robin con cortesía ofreciendo su mano, la amazona correspondió.

-Así que tú eres Robin, me da gusto conocerte.

Los tres entraron a la torre, pasaron por pasillos, hasta llegar al que daba al salón, ahí los chicos, hechos bola alegaban por quien le estrecharía la mano primero al caballero nocturno. Batgirl, con brazos cruzados, mirando al cielo y resoplando se mantenía al margen. Raven estaba a su lado.

-Titanes-Dijo Robin al verlos; estos dieron un brinco y tiesamente se giraron para darle la cara.

-¡¡Aaaaahhh!!-Exclamaron al unísono.

-Quiero presentarles a Batman y la Mujer Maravilla. Ellos son Raven, Starfire, Batgirl (sé que tú ya la conoces, pero la dama no), Cyborg y Chico Bestia.

-¡H…ho…hola!-Respondieron todos tímidamente.

-Mucho gusto. Robin me ha hablado mucho de ustedes.

Los chicos esbozaron sendas sonrisotas anonadadas y pusieron unos ojotes muy brillantes. A la vez, Cyborg y Chico bestia veían a Diana con fascinación por su belleza.

-Batgirl-Agregó Batman a modo de saludo.

-Hola…je, je.

-Veo que tienes una familia muy extensa.-Susurró Diana refiriéndose a Batgirl y por supuesto a Robin.

-¡Me da mucho gusto conocerlo!-Exclamó Starfire acercándose a Batman, tomándolo de la mano con efusividad como suele hacer siempre. Los otros chicos observaban horrorizados mientras apretaba y zarandeaba la mano del murciélago.- ¡Debe estar muy orgulloso de su borngorf!

Los titanes observaban a Batman atentos esperando a ver muestras de dolor; pero el hombre ni se inmuto, solo sonrió ligeramente y dijo.

-Gracias.

-¿Y que los trae por aquí?-Preguntó Cyborg haciendo un gran esfuerzo por conservar su postura de hombre serio y ecuánime (traducción: tratando de no ponerse a gritar y a brincar como colegiala en concierto de su ídolo).

-Estamos investigando sobre un aparato creado por un hombre llamado Frances Keppler.-Dijo Diana.-Supimos que atacaron la empresa donde trabajaba y supusimos que ustedes estarían en el caso.

-¡Por supuesto!, ¡con gusto compartiremos con ustedes lo que hemos obtenido!, ¡pasen por favor!-Ofreció Cyborg con un gran desplante de modales para ser merecedor de una sonrisa de la bella amazona.

Los chicos precedieron a Diana al salón principal, atrás del grupo iban Batman y Robin. Cuando todos cruzaron la puerta, Batman detuvo al chico dejando que esta se cerrara. Al joven le extrañó.

-¿Podemos hablar?

-Sí, claro-Dijo Robin aun más extrañado-¿Es por la investigación?

-Una parte es por eso…

-¿Por Andrew Grayson?-Interrumpió el niño.

-Así que ya lo sabes.

-Sí. Todo. Él era el hermano menor de mi padre y durante todo este tiempo no supe de él mas que lo que me habían dicho ellos y la gente del circo…pero ahora…sé que fue un asesino; mató al profesor Keppler y a Milena Crawford, después fue asesinado por dos hombres.

-Ya veo.

-Sé que ahí puede estar la clave de todo este asunto. Cyborg les dará una copia de todos los datos que hemos recopilado.

-¿Estás bien?

-Sí, no dejaré que eso me afecte.

-No lo decía por eso.

Robin lo miró todavía mas extrañado.

-Estás muy pálido y tu respiración es irregular, además te ves muy cansado, ¿Qué te pasa?

El chico se sobresaltó… ¡como odiaba cuando Batman usaba contra él su poder de observación!

-No es nada, solo que hemos trabajado mucho en este caso…y debo admitir que el golpe emocional sí fue un tanto duro.-Batman continuó observándolo-Pero descuida, como te dije, no dejaré que me afecte.-Y abrió la puerta entrando seguido por él.

Frente a la computadora, Diana con los chicos observaba los datos de Cyborg. Este se desvivía por ella.

-…Y solo es cuestión de dar los últimos toques y… ¡Boo-ya!, ¡Cyborg lo hizo otra vez!

-Es impresionante, tienes un verdadero talento con las maquinas-Observó la amazona, Cyborg se hallaba en el cielo.

-¿Lograste descifrar las contraseñas de ambos chips?-Inquirió Robin acercándose a ellos. Batman iba a seguirlo, pero en eso, frente a él emergió Chico bestia con las orejas gachas, los ojos enormes y aun más brillantes, una sonrisa de lado a lado y cierto aire de timidez, luego extendió hacia él ambas manos sosteniendo una libreta y un bolígrafo. Batman arqueó una ceja.

-Sí- Contestó Cyborg-Les haré una copia junto con todo el material que tenemos-Cyborg se entregó a su labor.

Robin se unió al grupo frente al monitor. Después de atender a Chico bestia (y que este defuera a abordar a Diana con el mismo fin y, por qué no, conseguir quizá un beso, haciendo uso de su arma recontra secreta "la carita"), Batman llegó por detrás de Batgirl y puso su pesada mano en el hombro de la chica, esta se sobresaltó, con lentitud y nerviosa se giró y lo vio.

-Necesito hablar contigo.

Batgirl paso saliva.

Se alejaron un poco de los demás, la chica aun mas nerviosa preguntó.

-¿D…dime?

Batman la miró con más atención.

-¿Qué ocurrió?-Dijo sin más.

Batgirl comenzó a sudar frío. Ahora sabía lo que debían sentir los soplones que el caballero nocturno intimidaba para obtener información y los compadecía. Batman continuó mirándola fijamente, no había necesidad de usar sus habilidades para leer en esos ojos que claramente decían "yo sé, pero no te digo por que me dijo que no te dijera".

-¿Y bien?-Presionó.

Derrotada la chica exhaló un suspiro.

-Pues…verás…Robin…él…bueno…él, sufrió un…sufrió un…un ataque car…

Pero de pronto se escuchó un estruendo que los hizo girarse. Ahí en el ventanal frente a los monitores, diez robots espía irrumpieron en su forma acostumbrada.

-¡Gran Hera!, ¿Qué es eso?

-Viejos amigos-Repuso Raven.

-¡Titanes al ataque!-Gritó Robin, de inmediato los chicos obedecieron.

Los robots espías siguieron su patrón, uno se dirigió a la computadora mientras los otros enfrentaban a los jóvenes; como era de esperar, Batman y Diana se unieron a la lucha.

Los titanes, conociendo ya a lo que iban las endemoniadas chatarras, evitaban a toda costa que se diera el robo de información tratando de no dañar la computadora, pero era algo complicado tomando en cuenta que los encargados de custodiar al hacker eran más que otras veces y venían dispuestos a todo.

Diana combatía a uno, pero otro se aproximaba a ella dispuesto a golpearla, de inmediato, Cyborg y Chico bestia se lanzaron a protegerla, el primero de un golpe y el otro embistiendo en forma de un bisonte enorme; lanzaron al robot hacia el otro lado de la habitación estrellándolo estruendosamente contra la pared.

-Muchas gracias pequeños-Dijo la princesa amazona con su encantadora sonrisa.

-¡Fue un placer!-Respondieron al unísono con los ojos en forma de corazón y babeando de tal modo que otro poco y comenzarían a patinar ahí mismo.

-No entiendo-Decía Starfire a Raven mientras lanzaba sus rayos a otra de las maquinas -¿Por qué Cyborg y Chico bestia son de pronto tan amables?

-Por dos buenas razones sustentadas por dos largos y bien moldeados motivos, ¿querías más?-Contestó Raven encerrando a otro en sombras. Starfire, que ya había derribado a su oponente, miró a Diana, luego se miró a sí misma e hizo un puchero.

Batgirl y Robin alejaban al hacker de la computadora, pero otros dos se les lanzaron encima. Batman destruía al suyo con fuerza, velocidad y astucia; pronto los chicos se deshacían de los suyos.

Pero aun quedaban dos activos y otro que robaba los datos.

Diana agarró a puños a otro de estos armatostes destrozando considerablemente su armadura externa a cada nuevo golpe que daba. Cyborg y Chico bestia la miraban babeando aun más, con los ojos destilando corazoncitos y exclamando a la vez que juntaban sus manos y la colocaban junto a sus rostros.

-¡Maravillosa!

Batman lanzó su batarang contra el hacker dañándolo, pero eso bastó para que el otro robot se le aventara encima golpeándolo y lanzándolo por el piso.

-¡Batman!-Gritó Robin yendo a apoyarlo.

El robot iba a asestar otro golpe pero un escudo de sombras se interpuso; el hombre se puso de pie y mirando a Raven esbozó una sonrisa en agradecimiento.

La joven sonrió sonrojada.

Robin se unió a su mentor y entre los dos apalearon a la mole mecánica, el robot hacker huía mientras tanto. Los dos guerreros nocturnos destruyeron a su oponente.

-¡Poderosa Atenea!, ¿de dónde salieron estos soldados?

-Son creaciones de un hombre llamado Rutherford. Anda tras el proyecto Keppler.-Dijo Cyborg revisando la computadora.

-¿Crees que lo haya descargado todo?-Preguntó la princesa.

-Tal parece que no, el acertado ataque de Batman evitó el total robo de datos-Repuso conteniendo su emoción.

Robin se sentía agitado. Nuevamente esa punzada comenzaba a dar señales en su pecho. El esfuerzo físico, después de su primer ataque tan reciente estaba cobrando su factura.

Haciendo un esfuerzo sobre humano se irguió; trató de controlar su respiración y el tono de voz.

-Debemos localizarlo y detenerlo antes de que llegue a su destino.

Batman miró al muchacho al escuchar el temblor en su voz, que tan hábilmente trató de disimular. Estaba mas pálido que hace un momento y por mas que lo intentaba no podía evitar algunos signos en su rostro que delataban dolor.

-¿Robin?

No pudo mas, el dolor se hizo mas intenso, la vista volvió a nublársele, de pronto ya no supo nada y cayó al piso sin sentido.

-¡Robin!- Exclamó Batman acercándose a él rápida y solícitamente.

-¡Robin!-Gritaron los otros aproximándose a ellos, pero batman ya lo llevaba en sus brazos a la enfermería. Los Titanes y Diana iban detrás de ellos.

Después de atenderlo lo dejaron descansar. Batman los interrogó al respecto.

-¿Ya había pasado antes?

Todos los chicos voltearon a ver a Batgirl que se hallaba en medio de ellos. La chica, nerviosa balbuceo.

-Eh…bueno…-Batman endureció mas su mirada.-Sí, ayer-Declaro derrotada. Batman se puso furioso -¡Es que él no quería que te llamara!, ¡yo pensaba hacerlo, pero él me lo prohibió!

-¡¿Qué ocurrió ayer?!

-Perseguíamos a Rutherford cuando…

-Robin tuvo un ataque al corazón.

El hombre palideció, pero sin perder su aplomo.

-¿Un ataque cardiaco?

-Así es…-Repuso Batgirl apenada.

-Entonces lo más conveniente sería llevarlo a un doctor o a la Atalaya; ahí podríamos atenderlo mejor.-Dijo Diana.

-Si el problema es del corazón la teletransportaciòn a la Atalaya podría ser muy dura para él en su condición. Será mejor traer un médico.

-Podemos decirle a J'onn, es muy bueno para esas cosas.

Batman asintió con la cabeza. Los Titanes observaban y escuchaban en silencio.

Momentos después, Diana, tras comunicarse mentalmente con J'onn, era tele transportada a la Atalaya. Batman se quedó en la torre de los titanes acompañando a su muchacho. Los chicos estaban afuera de la enfermería. Starfire lloraba desconsolada junto a la puerta, Cyborg y Chico bestia estaban recargados en la pared apesadumbrados, Raven, también contra la pared, abrazándose a si misma, miraba de reojo a la habitación luchando por contener sus lágrimas y el resto de sus emociones, Batgirl, sentada en un rincón junto a la puerta, se hallaba cabizbaja.

-Esto ha sido culpa mía-Cyborg y Chico bestia la miraron-Si no le hubiera hecho caso le habría dicho a Batman desde un principio y lo habrían atendido antes.

-No seas tan dura contigo-Dijo Cyborg-Tú solo quisiste apoyarlo.

-Del modo equivocado, pero apoyarlo-Remato Bestita ganándose un súper sopapo por parte de Cy-¡Auch!

-En ese caso todos somos culpables –Añadió Raven –No debimos quedarnos callados-Eso aumento la intensidad del llanto de Starfire.

-Solo queríamos ayudarlo, no previmos las consecuencias. Pero todo estará bien-Dijo Cyborg sentándose junto a Batgirl y poniéndole la mano en el hombro-No fue fatal y ahora será visto por un profesional. Todo estará bien-Y le sonrió a la chica, esta lo miró y correspondió a la sonrisa.

Con el ambiente un poco menos tenso, Chico bestia dijo.

-Solo hay algo que aun no me queda claro. ¿Cómo supo Batman la ubicación de nuestra enfermería?

-¡Ay Bestita!, ¡eso es mas que obvio!, Robin debe tenerlo al tanto.

-Aah-Soltó el otro con tono de comprensión.

Raven se sentó también en el piso, sumiéndose más en sus pensamientos.

Por su lado, Rutherford recibía a su espía el cual apenas y pudo llegar de lo dañado que se encontraba. Con todo y ese percance, logró salvar el cerebro y descargar los pocos datos recopilados en su computadora.

Esto desconcertó al científico, que temía no hubiese logrado obtener lo que buscaba. Para su fortuna, a parte de los datos que él y los titanes compartían, un 45 de la información del chip de la caja de seguridad de Keppler se hallaba en su memoria. Rutherford sonrió con codicia.

Para su fortuna se hallaban descodificados, de modo que ya no tendría que hacer uso de sus creaciones para descifrar passwords. Checò los registros y lo que encontró lo hizo reír como desquiciado.

Tenía la ubicación de Sephirot.