CAPÌTULO X.
EL LEGADO DE ANDREW GRAYSON.
-¡¿Qué?!-Exclamó Batman impactado.
-Su cuerpo se encuentra totalmente saludable, pero encontré señales extrañas en algunos puntos. Un análisis más a fondo me reveló la verdad. No hay duda, su corazón alberga el nano procesador.
-Pero… ¿Cómo es posible?
-No lo sé…solo sé que mientras no había sido activado no causó desorden alguno ni dio señales de existencia. Su tecnología y su composición orgánica le permitió integrarse satisfactoriamente y sin complicaciones en el cuerpo del chico y llevar a cabo la primera fase de su función de vida (reproducirse como otras células y transportar sus copias a todo el organismo por medio de la sangre). Pero ahora que ha sido iniciado con el fin de que llevé a cabo su segunda función, necesita más energía, la cual obtiene –como siempre ha hecho- del cuerpo del muchacho, por eso le ha causado estos problemas, mientras mas se use el procesador, más desgastara al joven.
-¿Cómo llegó ahí?-Volvió a decir Batman desconcertado, luchando por mantenerse tan propio como siempre (aun que esta vez le costaba mucho trabajo).
-Yo podría averiguarlo-Dijo J'onn-Pero necesitaría un medio.
-Te proporcionaré uno-Repuso el murciélago yendo a la sala principal seguido por el marciano. Raven los miró alejarse y luego miró la puerta de la enfermería.
En la sala continuaba el registro de datos.
-Cyborg, dame el chip de Grayson-Pidió Batman con voz firme al entrar. Todos lo miraron con sorpresa. El chico se apresuro a obedecer.
-Batman, ¿Qué sucede?-Interrogó Superman.
Batman dio el chip de memoria de Grayson a J'onn.
-¿Te sirve?
-Supongo-Este tomó el chip y se concentró. Pronto entendió por que Batman consideraba este pequeño objeto el medio perfecto. Todos observaban con más dudas que antes.
J'onn adentrándose a la memoria que la energía de ese pequeño chip presentaba. Se remontó al pasado -13 años y 4 meses atrás para ser exactos- pudo ver a Andrew Grayson, un hombre de 34 años; alto, blanco y de cabello oscuro; huía después de matar a su novia, Milena y crear una falsa escena del crimen. Pero pronto se dio cuenta de que era observado, peor aun, perseguido por dos hombres. Pensó que quizá serían emisarios de los patrocinadores de Keppler, los cuales, desesperados, deseaban obtener el producto que sus millones habían pagado…costará lo que costará y no se equivocó. Lo atacaron y casi lo matan, si no fuera por que un golpe de suerte le permitió huir. No sabía que hacer, ¿hacia donde ir?, de pronto pensó en su hermano; el circo había llegado hace apenas 4 días a la ciudad, cierto es que no había ido a visitarlo, pero eso era lo que menos importaba. Sin pensarlo dos veces corrió a las instalaciones del circo.
Ya ahí se infiltró en el trailer de su hermano, pegándole un susto a su cuñada. Cuando su hermano llegó lo notó muy raro y trató de averiguar que le pasaba, pero Andrew se negó a hablar, el miedo y los nervios se lo impedían, solo atinaba a mirar de forma discreta por la ventana del trailer, temblando sin parar.
Pronto se oyó una discusión seguida por una trifulca fuera del trailer. El mayor de los Grayson salió a apoyar a su patrón, Andrew y su cuñada miraron por la puerta (el primero casi oculto), eran los dos hombres que le perseguían. Andrew casi se desplomó del miedo. Los hombres golpearon a su hermano, su cuñada salió a asistirlo impulsada por la angustia y la indignación.
Andrew temblaba. Sería cuestión de tiempo para que lo atraparan, debía huir. Pero podían atraparlo… ¡no!, él era ingenioso y podría evadirlos, pero había un problema…
Del bolsillo interior de su saco sustrajo un estuche mediano (similar a los que portan los diabéticos para llevar sus inyecciones de insulina), aparentemente estos tipos habían pretendido en su primer encuentro matarlo y registrarlo después, si hubiera sido al revés le habría robado su pequeño tesoro.
Si iba a escapar no le convenía que lo hallaran con eso, debía ocultarlo, pero no el estuche, su contenido. Abrió el objeto, dentro había un tubo de vidrio con tapón tipo ampolleta y una jeringa. El tubo contenía un líquido color rosado. En esta substancia se encontraba el nano procesador.
Un estuche era fácil de encontrar y robar, pero si el procesador se ocultaba aparte sería sencillo recuperarlo posteriormente, pero… ¿Dónde ocultarlo?, necesitaba un sujeto.
De pronto se escucho un llanto, el llanto de un bebé. Andrew levantó la vista; el pequeño Dick de ocho meses se había despertado a causa de los gritos de fuera y lloraba a todo pulmón en su cuna. Andrew sonrió aliviado, ahí estaba su respuesta.
Se puso de pie y se dirigió a la cuna. Miro al bebé y sonrió aun más. Sí, podía servir. Sacó la jeringa y con ella, del frasco sacó el líquido.
Con trabajo tomó el bracito del niño (pues los agitaba y pataleaba al no dejar de llorar), sin pensarlo dos veces inyectó al pequeño con él.
Guardó el estuche y salió corriendo. Los hombres lo vieron y fueron tras él. Los señores Grayson alarmados entraron al trailer y no encontraron mas que a su hijo llorando y presentando señales de fiebre.
Por su parte, Andrew logró perder a sus perseguidores. Se deshizo del estuche en el primer contenedor de basura que halló yñ se dirigió a su apartamento.
Ya ahí sacó su palm (que todo el tiempo estuvo consigo) y registró en ella el calendario de fechas y ciudades a donde iría el circo. En ese momento (como ya se había visto) tocaba Jump city. Debía sacar el nano procesador del cuerpo de su sobrino en menos de tres meses, solo así podría ser todavía recuperable, si no, pasado ese tiempo, la composición orgánica del nano procesador terminaría por integrarse por completo con la fisiología del niño y nunca podría hacerlo.
Había varias ciudades en el periodo de tres meses, la fecha límite coincidía con la llegada del circo a Metrópolis. Debía hacerse el perdidizo durante un tiempo para despistar a sus perseguidores, luego interceptar al circo antes de llegar ahí, robar al niño y sacarle el corazón para tomar el nano procesador.
Comenzó a hacer sus maletas cuando escuchó ruidos, ¿acaso lo habrían encontrado?, temiendo que de sus anotaciones sacaran las conjeturas que los llevará a su sobrino, sacó el chip de memoria de su aparato, lo guardó en su estuche y lo ocultó bajo la cama pegándolo al piso con cinta del mismo color. Los hombres entraron y lo atraparon, le hicieron saber que eran hombres de Luthor y querían lo que su jefe había comprado. Andrew dijo no saber nada de su paradero, los hombres lo mataron y registraron la palm y el apartamento. No hallaron nada.
Posteriormente Luthor los mandó matar por la estupidez de haberlo eliminado antes de sacarle la verdad. Los cuerpos fueron encontrados en el río de Jump city.
J'onn terminó su trance y su relato, el cual solo fue escuchado por el pequeño circulo que Batman, Diana y Superman habían formado a su alrededor.
-Dulce Atenea- Susurró Diana acongojada, pensando nuevamente en la crueldad de los hombres.
Superman miró a Batman, él conocía mejor que nadie al murciélago (por lo que entendía como esto lo afectaba, es decir, sabía perfectamente quien era Dick Grayson), su hubiera usado su vista de rayos X para ver debajo de la capa que cubría por completo el cuerpo de su amigo, habría visto como apretaba los puños con furia y fuerza.
-Bruce-Murmuró muy bajo el hombre de acero.
Los titanes, al margen, no escuchaban ni entendían nada; tampoco se atrevían a preguntar. Raven (que había llegado al salón) y Batgirl parecían comprender lo que ocurría, pero no lo compartían con los demás, solo miraban al grupo de héroes con zozobra.
-¿Crees poder extirparlo?-Preguntó Batman.
-No estoy seguro…si hago un examen mas exhaustivo quizá pueda averiguarlo.
-Hazlo.
J'onn le puso la mano en el hombro en señal de apoyo y se fue. Superman y Diana lo miraban para luego mirarse entre ellos.
-¿Y que haremos ahora?-Quiso saber la amazona.
Batman no respondió, todo el relato aun giraba en su cabeza.
Cyborg, valientemente y revestido de una confianza y seguridad absoluta (infundada por la preocupación propia y la de sus compañeros hacia la situación que aparentemente involucraba a su amigo) dio un paso al frente del grupo y preguntó.
-¿Qué está ocurriendo?
Batman se hallaba (desde el principio) de espaldas a ellos. Superman y Diana estaban en silencio.
-Robin es nuestro líder- Insistió el joven con la misma seguridad-Pero aun mas, es nuestro amigo. Queremos saber que ocurre.
Superman miró a Batman. Este hizo un ligero asentimiento con la cabeza autorizándole a decirles. Después de todo, tenían derecho a saber.
-¡Por favor!, ¡dígannos que pasa!-Apoyó Starfire a Cyborg-¡Nos mata la angustia!
-Sí… ¿Qué tiene que ver Grayson con Robin?
Batman se dirigió a la puerta y salió rumbo a la enfermería cerrándola tras él.
-J'onn descubrió que Grayson ocultó el nano procesador en el cuerpo de su sobrino.
-¿Y…?-Cuestionó tímidamente Chico bestia.
-Robin es el sobrino de Andrew Grayson.
El shock fue avasallante. Era como si un rayo hubiese caído pegándoles colectivamente. No podían creerlo; Chico bestia estaba helado, Starfire cayó de rodillas al piso y Cyborg, estático en su lugar tardaba en digerir el golpe.
Batgirl estaba consternada. Nunca imaginó que algo así fuera posible; la cabeza le dio vueltas.
Superman estaba conmovido y compartía el dolor de los titanes. Diana, a lo igual que su amigo, se sintió muy apenada por lo que los chicos estaban pasando y se acercó a demostrarles su apoyo. Starfire se le abrazó ahogada en llanto. Raven luchaba por mantenerse incólume. Cyborg se recuperó del impacto y se dirigió a la computadora aun serio, Superman se acercó a él.
-¿Qué ocurre?
-Rutherford tiene el dispositivo neuronal y los datos de Keppler, quizá pronto averigüe la ubicación de Sephirot. Debemos detenerlo antes de que le haga daño a Robin.
Estas palabras fueron la solución. Los titanes levantaron sus rostros. Sus miradas, por un momento perdidas y confundidas, ahora presentaban decisión. Era como si por un momento se hubiesen convertido en niños pequeños y se revistieran de repente de madurez otra vez.
Los cuatro chicos se acercaron a la computadora con Cyborg. Superman sonrió orgulloso por la fuerza que demostraban esos jóvenes héroes, cuya fuerza, coraje y organización no le pedía nada a la liga de la justicia. Diana también pensaba lo mismo.
Cyborg pasó de los datos de Grayson a los de Keppler y revisó cuidadosamente. Al pulsar unos botones, apareció un plano de Ciudad Gótica y tras volver a pulsarlos, el plano se giró y avanzó hasta mostrar un punto rojo en el centro.
-Sephirot-Murmuró Cyborg.
Rutherford veía su plano en el monitor con euforia contenida. Esta era la clave para su éxito, por fin estaría en la cima; pasaría de ser el segundón de siempre al gran señor dueño de todo. Preparó sus cosas con premura, activando los últimos robots que le quedaban, guardó los datos en una computadora portátil y después, casi con ceremonia, sacó el dispositivo de su escondite.
-Buen trabajo Rutherford-Dijo una voz gélida y serena a sus espaldas, el científico se giró y vio emerger de entre la oscuridad a…
-S…Slade-Rutherford sintió un ligero temblor recorrer su cuerpo.
-Encontraste todo lo que necesitaba, realmente estoy agradecido contigo. Ahora entrégamelo.
-P…pero…pero…
-Eso era lo que ibas a hacer, ¿no?, entregarme los descubrimientos por los que pagué.
-Yo…yo…-Rutherford no sabía que hacer. No se esperaba a Slade. Estuvo a punto de flaquear y entregarlo todo, pero de pronto, una oleada de valor y ambición lo hizo detenerse-¡No!
-¿Ah…no?-Dijo Slade con su mismo tono sin inmutarse.
-Así es, no, no te entregaré esto Slade…no cuando puedo ser yo quien lo controle todo. Tengo la ubicación del procesador, sé como encontrarlo…no voy a darte lo que puede significar mi futuro.
-Tienes también la ubicación de Sephirot, ¿no es así?-Rutherford se sobresaltó, no creía que Slade supiera sobre eso.-Solo así justifico el que te dejes llevar por la codicia de esa forma. Solo estando seguro de tener todas las cartas ganadoras.
Rutherford se repuso pronto del acobardamiento que experimentó y dijo.
-¡Sí, así es, tengo las cartas ganadoras a mi favor y por lo mismo puedo decirte que ya puedes largarte por que no pienso ceder esta vez!, ¡este es mi momento!, ¡yo soy el poderoso ahora!, ¡yo!
Dos robots de Rutherford se pararon detrás de Slade. Este no se inmutó.
-Vaya, es agradable ver como una rata cobarde encuentra por fin el valor que nunca ha experimentado en su vida, aunque esto sea por ambición.-Rutherford sonrió triunfante-Pero aun tienes mucho que aprender.
Varios de los soldados de Slade aparecieron y rodearon al lugar y al mísero hombrecillo. Rutherford estaba pasmado. Volvió a temblar, recordó que tenía el dispositivo en la mano e hizo ademán de ponérselo, pero Slade fue mas rápido; le tomó de la muñeca forzándolo a soltarlo y cuando lo obtuvo le dio un patadòn en el estomago lanzándolo hacia atrás. Rutherford cayó entre los soldados de Slade, los cuales se le echaron encima; sus robots no pudieron ayudarlo pues los otros soldados los estaban destruyendo.
Slade se dirigió a la puerta con los datos y el dispositivo en mano.
-Es una lástima que no tengas tiempo para hacerlo.
