CAPÌTULO XIII.
DESPUES DE LA TORMENTA.
La nave en cuestión era un modulo médico, nuevo juguetito de La liga.
J'onn, considerando que ahora menos el joven podría viajar al espacio por todo lo vivido y temiendo el efecto que la descomposición de moléculas de la teletransportaciòn pudiese tener en él, decidió llegar hasta ahí con un equipo de apoyo.
Llevaron la nave a otro lugar. J'onn y Átomo se encargaron del chequeo del niño.
Tras una larga espera, ambos dieron su diagnostico.
-La reciente actividad lo ha dejado totalmente agotado. Por suerte, la presión, el esfuerzo y la maquina no dañaron ninguno de sus órganos. Solo el golpe de Shayera podría representar un daño, pero ya me he encargado de eso. Todo se resolverá con mucho descanso.
Los chicos suspiraron aliviados.
-¿Y el procesador?-Preguntó Batman.
J'onn cedió la palabra a Átomo.
-Mi examen interno me permitió conocer la estructura y desarrollo del aparato. Lamento decir que no hay remedio. No podemos extraerlo.
-¡¿Por qué no?!-Exigió saber Batgirl.
-La composición orgánica del procesador está diseñada para integrarse por completo a la del portador. Una pieza como esa tarda tres meses en formar parte del organismo de su anfitrión durante los cuales aun es factible retirarlo, pero, pasado ese periodo se convierte en una célula más y si la sacamos podría causar problemas muy graves en lo futuro.
-¿Entonces?
-El procesador solo le afectara si se mantiene activo. Vivió trece años con él sin presentar ningún problema, incluso tiene una salud envidiable.
-Átomo y yo consideramos que si lo dejamos "dormido", en la situación en que se hallaba antes de todo este conflicto será suficiente.
Batman dio su autorización, era lo único que se podía hacer. J'onn se encargó.
-Ahora, solo necesita descansar. Deberá tomar unas vacaciones muy largas.
-Pues no sé donde será-Murmuró Cyborg-La torre necesitará reparaciones.
-Volverá a casa-Dijo Batman-Y pueden ir a visitarlo cuando quieran.
La normalidad volvía poco a poco a Jump City y Ciudad Gótica (y el resto del mundo, cabe añadir). Los Titanes estaban muy ocupados con las reparaciones de la torre (Batgirl, a quien se le había terminado su permiso, pero que tras rogar por teléfono consiguió prolongarlo, los ayudaba), tanto que pasó un tiempo para que pudieran ir a visitar a Robin.
Una tarde llegó a cierta calle de Ciudad Gótica un grupo de lo más singular. Al frente iba una chica pelirroja, con el cabello en dos colas, una blusa rosa (de esas que se atan al cuello y dejan la espalda descubierta) y un pantalón de mezclilla a la cadera con sandalias de plataforma; la seguía un chico alto, enfundado en un conjunto deportivo de cuya sudadera llevaba puesta la capucha, luego iba otro mas bajito, con una chamarra deportiva, camisa debajo, pantalones amplios de mezclilla, zapatos tenis y una gorra volteada hacia atrás; otra pelirroja, peinada con una cola de caballo alta, blusa de tirantes de spaghetti color verde pistache y una falda a centímetros de la rodilla del mismo color y sandalias a juego venía después de él llevando una canasta, una joven pálida con una blusa ombliguera negra, pantalón pescador negro a la cadera y bordado de flores rosas en lo bajo de las piernas y zapatillas bajas negras, mas cara de pocos amigos iba atrás.
-¡Ya casi llegamos!-Proclamó la guía.
-Eh…Bárbara, ¿estás segura de por donde vamos?-Preguntó Cyborg mirando los alrededores.
-Sí, esto esta hasta la punta del cerro.-Observó Chico bestia echando mas atrás su gorra.
-Aunque no comprendo el por qué del cambio de vestuario, debo admitir que me agrada.-Dijo contenta Starfire.
-Habla por ti.-Puntualizó Raven.
-¡¿Quieren dejar de quejarse?!-Estalló Bárbara quien se sentía como papá pitufo cuando guiaba a sus pitufitos (traducción: uno tras otro no cesaban de preguntar "¿falta mucho?")-¿Quién si no yo conoce a este chico mejor que ustedes al grado de saber a donde ca…rambas vive?-Los cuatro Titanes se quedaron calladitos-Y además, se supone que es secreto, ¿no creen que venir con uniforme es gritar a los cuatro vientos "aquí vive aquel"?
-De acuerdo, de acuerdo, no te enojes, ya lo entendimos-Dijo Cyborg.
-Solo creo que pudiste buscarme otro tipo de ropa.-Murmuró Raven.
-Te respeté tu color negro, ¿no?, ¡andando!-Y siguió caminando al frente seguida del grupito.
Chico bestia pasaba sus dedos como si hiciera cuentas.
-¿Qué pasa bestita?
-Nada, es solo que…si no mal recuerdo, Rob…digo, su verdadero nombre es Dick, ¿no?
-Sí, y su apellido es Grayson-Recordó Starfire ruborizada.
Cyborg seguía el hilo de las ideas y luego puso cara como si hubiera descubierto que 1+1 son 4…¡¡digo 2!!
-Dick Grayson-Murmuró-Su verdadero nombre es Dick Grayson.
-Es bueno por fin saberlo, ¿verdad?-Dijo bestita como si nada. Starfire sonreía y asentía mientras de la canasta se asomaba sedita.
-¡¿Qué no entienden o no leen los archivos delos periódicos de la hemeroteca que están en la computadora?! Dick Grayson es el hijo adoptivo de…
-¡Llegamos!
Bárbara se plantó frente a la reja de una majestuosa mansión que ostentaba el nombre…
-…Wayne.-Concluyó Cyborg.
Bárbara tocó el timbre y el interfon se accionó.
-Buenas tardes, ¿en que puedo ayudarle?
-¡Hola Alfred!, ¡Soy yo, Bárbara!, ¡venimos a ver a Dick!
La reja se abrió y los chicos pasaron hasta llegar a la puerta. Iban maravillados.
-¡Señorita Gordon!, ¡que agradable sorpresa! ¡Al joven Dick le dará gusto verla!-Dijo el hombre de aspecto maduro y refinado que los recibió en la entrada.- ¡Pasen!
-¡Gracias Alfred!, mira, te presentó a Cyborg, Chico bestia, Starfire y Raven, son amigos míos y de Dick.
-¡Encantado de conocerlos!, pasen por favor. El joven Dick está en su habitación; enseguida les llevaré unos aperitivos.
-¡Gracias!-Respondieron a coro.
-Síganme, es por aquí-Dijo Bárbara emprendiendo el camino a la escalera.
-Un momento…-Soltó Cyborg con tono malicioso siguiéndola.
-¿Conoces el camino a la habitación de Robin?-Exclamaron Cyborg y Chico bestia con miradas y sonrisas picaras, Starfire se giró a verla de golpe con los ojos encendidos, Raven, bufando exasperada miraba hacia el cielo mientras luchaba en vano por halar la ombliguera y cubrirse el resto del abdomen.
-¡Sí, pero no por lo que ustedes creen pervertidos!-Gritó la otra enfadada-Cuando conozcan su cuarto entenderán por qué.
Dick se hallaba acostado en su amplia cama de finas y blancas sabanas y almohadas grandes y mullidas. Se encontraba apaciblemente dormido cuando unos gritos lo despertaron; quiso ponerse de pie a la vez que tanteaba en la mesa de noche en busca de sus armas, pero aun estaba agotado y no sentía las piernas, además, su mano solo topó con el súper control remoto (uno enorme que controlaba la TV. el dvd, el stereo, la luz, el clima, las ventanas, la cama y un gran etcétera) y el vaso vacío con pajilla del jugo que Alfred le había obligado a acabarse. Se arrellanó en la almohada y observó la puerta, si acaso era Bruce no quería que lo atrapara fuera de la cama y le diera una reprimenda.
Unos peculiares golpes a la puerta le dejaron saber quien era.
-Adelante Bárbara-Respondió el joven. La puerta se abrió.
-¡Hola Dick!, adivina quienes han venido a verte.-Dijo ésta cantarina al asomarse en el umbral. Detrás de ella aparecieron los chicos.
-¡Hola!-Saludó el muchacho sin fuerza, pero con entusiasmo.
-¡Hola!-Exclamaron éstos felices de verlo y dejándosele ir encima (a la que mas sufrió fue, obviamente a Starfire). Raven se acercó a la cama apenada, ¡odiaba la idea de que la vieran así!
-Vaya, se ven bien.-Dijo mirándolos en sus ropas de civil, miró a Raven y le sonrió. La chica se puso como tomate.
-¡Tú también!, ¡es bueno verte la cara de una buena vez por todas!-Soltó chico bestia con su frescura acostumbrada.
-Sì, y sobretodo es bueno saber tu verdadero nombre.
-¡Que calladito te lo tenías!-Dijeron a la vez Cyborg y Chico bestia; el primero revolviéndole el cabello y el segundo picándole las costillas con el codo.
-¡Van a lastimarlo!-Objetó Starfire.
-Lo siento-Repuso Dick cuando éstos lo dejaron-Comprenderán que no solo era mi secreto, al revelarlo afectaba a alguien mas.
-¡Ay, pero si ya sabes que por mi no habría problema!-Interrumpió Bárbara.
-Creo que hablaba del Sr. Wayne.-Le aclaró Raven.
-Está bien, viejo, entendemos. Debo admitir que sí me sorprende.
-Sí, quien diría que alguien como él dedica su tiempo y esfuerzo en pos de la humanidad.-Añadió Cyborg.
Alfred llegó con una bandeja de emparedados y sodas mas un platón repleto de galletas de aspecto delicioso.
Los chicos agradecieron y el hombre se alejó dedicándoles una sonrisa.
-¿Y como te has sentido?
-Mejor. Solo un poco cansado, pero no descartó el hecho de regresar a la torre en breve.
-Tomate el tiempo que precises, no te fuerces.- Repitió Cyborg.
-Sí, al fin que la torre aun parece juego de jenga.-Dijo Bárbara. Le llovieron, como era de esperar una serie de sopapos.- ¡Ay!
-No puedo creer que yo haya hecho todo ese desastre.-Murmuró apesadumbrado.
-No fuiste tú, fue Slade.-Declaro Raven-Hiciste lo que pudiste para evitarlo, pero él se aprovecho de un momento de convalecencia del cual no tienes culpa alguna.
Dick le sonrió.
-Gracias.
La joven correspondió sonrojándose nuevamente.
-¿Y ya te dijeron lo que pasó con él…?-Preguntó Cyborg.
-Sí…es difícil creer que tengo esas cosas por todo el cuerpo.
-Te acostumbrarás-Le aseguró su amigo-Sé lo que te digo.
-Además, llevaste una vida normal todos estos años aun con eso-Añadió Starfire-Y ahora se encuentra de nuevo inactivo, no te dará problemas.
Chico bestia, curioso como siempre, tomó el control remoto y presionó un botón. Al instante, el pedazo de pared (tallada en madera) falsa, que servía como cubierta al gran monitor de TV empotrado frente a la cama, se abrió y este se encendió, en otro mueble, cuya puerta se abrió, apareció el súper stereo (el modelo mas nuevo y avanzado), la consola de videojuegos, los enormes estantes con los discos guardados, la computadora y el dvd. El sonido de la TV inundaba la habitación por medio de las bocinas del sistema teatro colocadas en cada esquina superior del cuarto.
Chico bestia y Cyborg observaban con los ojos enormes y brillantes mientras una gran cascada de baba escurría de sus bocas.
-¡Grandioso!-Musitaron al unísono.
-¿Y Bruce?-Preguntó Bárbara por su lado.
-En la empresa. Tras lo ocurrido necesitaban que supervisara las reparaciones y que viera que todo volvía a estar en orden; pero aun así pasa conmigo la mayor parte del tiempo.
-¿Recuerdas acaso como volviste en ti?
-Sí…-Dijo-Él me hablaba, me daba fuerza…me llamó hijo.
Bárbara sonrió aun más y le dio un beso en la frente.
-Me alegra tenerte de vuelta con nosotros.
-Gracias.
Los chicos no prestaron atención a esta última escena, pues Cyborg y Chico bestia ya habían encendido el videojuego y sacaban todos los cd's, revisando los títulos y desperdigándolos. Starfire atrapaba al vuelo algunos y los que no conseguía detener terminaban golpeándole a Raven en la cabeza. Bárbara abrazando a Dick por los hombros los veía contenta. Dick también sonreía.
En las oficinas de Cadmus en Ciudad Central. El Dr. Hamilton se entrevistaba con Amanda Waller.
-¿Qué noticias me tiene?
-Las muestras obtenidas en la cámara del organismo Sephirot son satisfactorias. Podemos sacarle un gran provecho.
-¿Y el procesador?
-Como esperábamos, la sangre vertida en la cámara es la del chico. Esa parte también está cubierta.
-Perfecto.
FIN.
