LA VIDA SOBRE Y BAJO DE UN ESCENARIO

-Capítulo 2-

En el capítulo anterior...

Iba caminando sin mirar y choqué contra algo, o mejor dicho alguien, un hombre, pedí disculpas, y me agaché a recoger todas mis cosas.

Entonces noté una mano blanca, también recogiendo mis cosas, cuando levanté la vista, vi un rostro, que recordaré de por vida...

-¿Un rostro? ¿Era un chico o una chica? ¿De que color tiene el cabello? ¿Y de ojos? ¿Y...?

No la deje continuar, por que si no, no terminaría jamás, aunque tratase de obviar detalles, al fin de cuentas, es una desconocida

-¡Espera! Todavía no termine, cuando termine especifico, ¿si?

Puso una cara de niña malcriada, con los cachetes inflados y asintió de manera "si no

Queda otra...", que me dio bastante gracia, pero igual, debía continuar.

Como iba diciendo...

...vi un rostro que recordaré de por vida. Era un chico que me llevaba a lo sumo media cabeza, tenía el cabello azulado, y ojos celestes. Realmente quede como una completa idiota, mirándolo como una babosa .Creo que reaccione cuando me sonrió. Me ayudó a levantar mis cosas.

A la semana solía recorrer ese parque, inconscientemente o concientemente, que apareciera caminando por ahí. Dada la casualidad, una de esas mañanas, en las cuales iba de arrastras, por que mi mente sabía que no lo encontraría esa mañana, me sorprendió verlo por ahí, caminando alegremente. Ví que tosía, exactamente, cada 4 minutos. Parecía resfriado, pero no le tomé importancia. Soy una chica algo tímida, y me ponía de colores el sólo pensar qué él se me acercara y me hablara. Seguí caminando, sabiendo que su mirada intermitentemente se centraba en mí. Hasta que dejé de sentirla. Miré a través de un árbol que había una cantidad algo grande de mujeres de todo tipo de edades, más que nada de mí edad, y chicos, los cuales descarté. Le pedían autógrafos, como si fuera alguien conocido. Igual, yo venía de New York, y no tenía idea de las "Celebridades" del país asiático. Cuando, de repente, sentí haberlo visto antes. Claro, lo había visto en una tienda de discos [no recuerdo como se llama n.nU. Claro, ahora entendía todo. Era una estrella. Helia. No había mujer en la tierra que no suspirará por él. [O.o ¿en serio?Era un cantante. En dónde ella vivía, nunca lo había escuchado, pero desde que había pisado territorio japonés, vio sus fotos, escucho sus canciones y leyó sus letras. Él si que era deseable. Más de lo que podía creer. Pero... algo sucedió cuando me miro otra vez. Algo dentro de mí sintió que no iba a ser la primera vez que me miraba, y menos de esa manera que me hizo sentir tonta, poca mujer, fea, y todos los apelativos que se le puedan ocurrir. No me importo y fruncí mi ceño, para demostrarle que yo también podía mostrarle que mi cara era igual a la suya o mejor, mi seño era más intimidante que el de él. Pero lo único que logre fue que se ría y mostrándome sus blancos dientes, y su voz. Me fui al cual como entre, a escondidas. Y volví a mi hotel. Pues. Mi querido amigo Michael, no había resguardado mi habitación por mucho tiempo, tán sólo para tres días más. Los dos días que le seguían, seguí yendo a ese parque, mientras sentía su mirada, no me importaba. Mejor dicho, me hacía desear que me hable o que yo le hable, pero no me importo. Al segundo día noté que su celeste mirada era algo oscura ¨ ¿Tanto lo he hecho enojar?¨ se cuestionó mi mente, hasta que cedí a hablar con él. Me puse delante de él, le estiré mi mano y sonreí:

Hola, soy Flora Silka.

Me sonrió de manera completa, aunque sus ojos, seguían oscuros, me estiró su mano y tomó la mía presentándose:

Buenos días señorita, me llamo Helia.

¿y su apellido?

Me volvió a sonreír, y soltó mi mano delicadamente, la puso en su boca y tosió fuertemente:

Lo siento señorita, pero no podré...cof, cof [está tosiendo n.nU...pero,...cof, cof...nunca a nadie le doy mi apellido...cof, cof.

Se paró y me dio su espalda. Siguió caminando, tambaleando, y como mi corazón lo intuía, llegué a una mansión hermosa, pero a su pesar, parecía algo vacía, fría, oscura...

¿me siguió señorita Silka?

No!, tán sólo le parece!

¿Me está tratando sarcásticamente?

y usted que...

Pero no llegué a terminar la frase, porque apareció un hombre, petiso y gordo, pelado, y con un habano en la mano, cuando Helia, miro por el rabillo de su ojo, volvió a toser, y Helia cayó, rendido por cansancio, mientras que el viejo, sólo lo miraba con despreció. Me agaché, hasta quedar mi nariz, cerca de la suya, acerqué mi mano izquierda, a su lado izquierdo del cuello, para notar que estaba transpirando, estaba rojo, y posiblemente (por no decir obviamente) tenía fiebre.

¿No va a hacer nada por él? ¿Tán sólo mirarlo hasta que se recupere?

¿Me está subiendo el tono señorita?

Si le estoy subiendo el tono...

Me pare, para notar que le llevaba unas 3 cabezas, por lo mínimo, y notar su expresión de susto. Puse mi expresión facial más dura que tenía y hable fríamente:

¿Le pregunté si va a hacer algo o tengo que yo obligarlo?

EEEE...-empezó aponerse nervioso-

¿Y? Cuando pregunto, me gusta que me respondan...

Esta bien, esta bien, esta bien. ¿Qué quieres que haga?

Que me ayudes a cuidarlo ¡AHORA! Súbelo a la mansión y...

Debes de estar loca mujer si has de creer que yo, voy a subir terrible cosa yo solo, aparte hoy tiene un recital en...

¿Pregunté?

EE...no

eso significa que no me importa

Se dio vuelta y dijo:

Llévenlo a curarle, por que esta noche lo necesito como nuevo.

Salieron varios hombres, los cuales, uniformados, estaban vestidos iguales, se agacharon y lo llevaron. Entré adentro de la mansión. Era muy espaciosa, pero estaba llena de gente para limpiar, que hacía su vida, sin importar que su jefe, el dueño de esta mansión estuviera medio-muerto.

Me acerqué a una de las sirvientas, que limpiaba frenéticamente el pasamanos de la escalera. Humildemente, me acerqué y le pregunté, por que limpiaba frenéticamente, una y otra vez el barandal, a lo que ella respondió: "el jefe se vuelve frenético si no esta completamente limpio". Me sentí desubicada, y subí el pequeño tramo de escaleras de pino y doble hacia la izquierda, notando como todo el grupo de limpieza me seguía con la mirada. Ví, que cuando más me hundía en la oscuridad del pasillo, más me iba acercando a su cuarto. Hasta detenerme en una puerta de roble macizo, en la cual toqué débilmente, y una voz gentil me indicó que pasara.

Buenos días- le dije al anciano doctor que yacía al lado de la cama de Helia, dónde el propietario descansaba, o mejor dicho parecía que estaba en una terrible pesadilla. El doctor retenía su mano, controlándole el pulso- ¿Qué le sucedió?

Para poder responder esa pregunta, usted debe decirme como ésta joven terminó aquí.

Pues, veníamos caminando- no me convenía decir que lo estaba persiguiendo-, y de repente se dio vuelta y cuando iba a decir algo, se torno pálido y se desvaneció.

Pues, este chico esta sufriendo principios de neumonía, como si hubiera estado en un lugar desacostumbrado, por mucho tiempo...

...como por ejemplo...

Estar demasiado tiempo al aire libre si estás encerrado en una casa todo el día te debilita terriblemente.

..Oh...

En este momento necesita que alguien se ocupe de él, pues, por lo que veo usted jovencita- dijo mientras subía sus anteojos por el tabique de la nariz, es su única familia, y/o su novia...

NO NO NO!

Bueno, usted es la única persona que viene a verlo. Lo dejo a su cuidado.

Me mostró un frasco de pastillas de color blanca, y un jarabe en un frasco de vidrio.

Esos son los medicamentos que necesitará. Las pastillas cada 5 horas, y el jarabe cada 12. También si usted sabe, algún té medicinal, no le proporcionaría daño alguno, al contrarío prevendría al organismo de que hay alguien protegiéndolo. Creo que por ahora eso es todo. ¿Alguna Pregunta?

No, para nada, dejó todo en claro.

Si me necesita, dejé mi tarjeta en la mesita de luz, pero antes de partir, quisiera hacer dos cosas, primero una pregunta y después una petición. ¿Podría?

Claro doctor.

¿Cómo un hombre tan famoso y joven cómo el está tan solo?

La verdad, es que no lo se...

Y con respecto a la petición... se trata de usted...

Lo que usted quiera doctor.

Quisiera que permaneciera junto a él hasta que se recupere.

¿YO?

Claro, si no levanta la voz, sería una genial acompañante.

EEE... Claro.

Bien, trate de no romper los horarios que puse.

Claro que no doctor.

No es nada, es mi trabajo.

Se dio vuelta, y cuando iba a abrir la puerta dije:

Muchas Gracias.

No es nada, yo sé que usted va a cuidar muy bien de él.

Jeje... n.nU... si usted lo dice...

Adiós, hasta la próxima.

Hasta la próxima doctor.

Cuando cerró la puerta, me dí vuelta y note su cara transpirada y se movía frenéticamente, como si estuviera corriendo tras algo.No le tomé importancia. Una semana después despertó y exigió una explicación del porqué todo su grupo de limpieza era nuevo, nuevos guardaespaldas, y yo...

¿¡¡¡QUIERES DECIRME QUE LE HICISTE A MI CASA!!!?

EEE...

PEDI UNA EXPLICACIÓN

NO ME GRITE

LE GRITO LO QUE QUIERO POR QUE ESTA ES MI CASA

¿A SI?

SI

BUENO, COMPERMISO, FUE UN PLACER NO DORMIR EN UNA SEMANA Y ENCIMA ME CONTAGIÉ PARA QUE? PARA QUE UN IDIOTA ME GRITO, NONONO ESO SI QUENO...

Justo en el momento que iba a seguir gritando babosadas en su contra, me tapó la boca con la mano izquierda, y con la derecha me tomó la cintura atrayéndola con su cuerpo.

QMD..MMSESMM??!!!!!!!!

Sh...

Lo único que pasaba por mi mente en esos instantes era que en cuanto saliera de este transe, no podría tener hijos.Aunque de repente, las piernas me fallaron, y mi cuerpo, se quedo sin "BATERÍA".

Desperté mirando un techo blanco. Miré hacía mi lado izquierdo, rojo...rosas rojas ¡mis preferidas! Fue lo primero que pensó mi ente, y mire hacía mi derecha, y estaba ese estúpido, con el cual había gritado, y lo ví durmiendo en una silla, con la cabeza apoyada en su hombro derecho y su mano izquierda tomando la mía fuertemente.Cerré los ojos intentando recordar, pero todo fue oscuro...

Sentí que me dolía a garganta, como si tuviera todo el desierto ahí adentro. Miré hacia los dos lados, pero hacia la izquierda había una pequeña mesa de luz, típica en un hospital, pero era de roble, había un teléfono, y un GRAN ramo de rosas. Cuando miré hacía mi derecha, alguien entraba y cuando vislumbré bien era el doctor que había atendido a Helia. Cerró la puerta lentamente se acerco a mí y me saludó. Mira hacía mi derecha y vio a Helia completamente dormido y me dijo:

por fin se durmió, desde que llegaste, ha estado más despierto que todos los doctores de guardia juntos.

Tan solo atiné a sonreír.Y moví mi mano izquierda y sentí que algo la tiraba. Era suero. No lo había notado antes.Levente la vista hacía el viejo doctor y éste me devolvió la sonrisa diciendo:

tranquila. Te ha traído Helia, dijo que te habías desmayado. Cuando notamos que te había pasado en resfriado y en cambio, a ti se te había acrecentado, y hasta que no dejaba mucho aire a los pulmones. Eres frágil. Hace 5 días que no duerme-dijo dirigiendo su mirada hacía Helia- desde que te trajo, parecía que te estabas muriendo. Estaba pálido. Me dijo como 500 veces que era su culpa y nada más que su culpa. Parecía que había perdido su propia vida. Te sacamos radiografías, rayos X, y un montón de tratamientos más, y cada vez que le mencionaba que te íbamos a hacer otro estudio se asustaba más y más.

Oh...

Bueno, los dejos solos. Trata de no despertarlo, por favor.

Lo que usted diga doctor.

En ese instante lo miré y supe que no iba a terminar nada ahí. Pasaron dos semanas y me dieron el alta, pero tenía que hacer reposo, pues los estudios indicaban que había mejorado mucho, pero había sido una enfermedad algo dura para mi cuerpo, no preparado, capaz por estar debilitado o por que no me enfermé muchas veces, y justo me fui a enfermar ahí.

Cuando llegamos a su mansión, llegué refunfuñando, pues no quería quedarme con él, sobrepasarme con su amabilidad, o volverlo a enfermar.

Te vas a quedar, aunque tenga que atarte a una cama, ¿OK?

Estaba bastante enojado, no había dormido en muchas noches, y yo le estaba molestando

¿No ves? Te estoy molestando, mejor, me voy tranquilita y...

...y te volvés a enfermar. Te quedas y punto final. Soujiro llévala al cuanto continúo al jardín. [Lo siento, es que me gusto Soujiro y después va a aparecer en el trama. n.n

Pues, el hospital me había dado una bendita silla de ruedas y, bueno, llevarme con silla y todo por las escaleras no iba bien, asi que, me tomo delicadamente, y de un instante para el otro, estaba en un cuarto espacioso, de un color crema, y un ventanal enorme que me daba la vista hacía un hermoso jardín.

¿Cómo? ¿Cómo llegue tan...?

¿Tan? Discúlpeme, pero tengo que ir a buscar sus cosas.

E...esta bien...

No pude creerlo, pero instantáneamente apareció en el lumbral de la puerta, colocando la silla de ruedas delante de mí y dijo:

El señor estaba subiendo las escaleras. Pronto se reunirá con usted.

Gra...Gra-cias

De nada.

Entonces, por el rabillo del ojo observó a Helia, y dijo:

Discúlpenme pero me tengo que retirar.

Ve, esta bien- le dijo Helia, fue tan creído, que me izo enfurecer.

Soujiro se fue tan rápido como me trajo dejándonos a los dos en el silencio de la habitación.

Tienes que hacer reposo. Te dejé la habitación más cercana al jardín, por que parece que te agrada muchísimo. Mi cuarto está al final del pasillo, a la izquierda. Trata de hacer reposo, con permiso.

Claro, es tu casa

Cuando estaba por irse dije:

Helia...

¿Qué sucede Flora?

Gracias por tu hospitalidad

No es nada.

Y se retiró. Supe que no tenía otra opción que recostarme. Cuando lo hice, note algo pequeño en mi espalda, me senté, me dí vuelta, y ví a un pequeño peluche, era una cachorro de color marrón y con un collar pequeño en forma de balde de madera.

Agradecí mentalmente a Helia. Obviamente, ella no sabía que Helia estaba detrás de la puerta. Ahora tenía a un amigo. Lo puse sentado el mi pecho. Cabía en la palma de mi mano, y tenía una expresión de expectación y en su pancita tenía una etiqueta que indicaba que lo apretaras ahí. Cuando lo hice note, un pequeño ladrido, tres veces, entrecortadas cada 3 segundos. Me pareció tan tierno. Sabía que mi voz no era de las mejores, pero no se por que quise cantarle. Me levanté y cerré la puerta, no quería que nadie notara mi horrible voz, me volví a recostar, y volví a poner a mi perrito en mi pecho y canté:

No preciso ni decir
Todo eso que te digo
Pero es bueno así sentir
Que eres tú mi gran amigo
No preciso ni decir
Todo eso que te digo

Pero es bueno así sentir
Que yo tengo un gran amigo...

Después apreté su pancita, y lo escuché ladrar y le dije:

Gracias mi querido público.

Desde ese momento mi vida cambió para siempre. Sin saberlo, esta siendo espiada y escuchada por un hombre, que daría mi vida un vuelco por mi voz...

Bueno, aquí les va el capítulo 2 jeje, no soy tan bueno escritora, pero igual

Dejen reviews plis!!!!!!!!!!!!

Chica93: Gracias por tu review, y aquí te va un poco de romance. Bueno + q romance,... no se que es... n.nUUU...y eso que se supone que soy la escritora...

Mi narración es un fiasco, pero igual, gracias por tu contención. Y si, seguro que repetí muchas veces la misma palabra, pero no me gusta leer lo que escribo, por que me da vergüenza // Besos, Kasu!

Amai Kaoru: Aquí actualicé no tan pronto, y eso que falta y nos queda historia para rato... pero igual :p y por lo de Shinomori... a mí tmb me gusta!!! Jiji, que estés bien, besos, Kasu!

Hasta el próximo capi!

A, si., el fragmento de la canción es "Amigo" de Marc Anthony del CD: "Amar sin Mentiras"

Cómprelo Ya! Al 0-800-marc jeje...algo de propaganda n.nU

Ahora si me despido, Kasumi!