En un pequeño edificio del centro de Londres, en la segunda planta en el apartamento 7, se encontraban dos personas discutiendo.

-entonces ¿es la mujer o el hombre?- hablo una castaña

-¡ya te dije que la mujer ni loca elijo al hombre!- dijo indignada una pelirroja

-esta bien no te enojes, solo quería saber, además ya es tarde y sabes que mañana a las 10 tenemos que llegar donde ellos- le dacia mientras tomaba una botella de cristal con un liquido verdoso, y le lanzaba otro a su compañera.

-no soy pequeña, ya se que si esto no sale bien los perderemos- le contesto la pelirroja mientras le alcanzaba su abrigo, era domingo y ese día en especifico se encontrarían como hacia tres meses con su única fuente de información.

La castaña saco su varita y con un movimiento desapareció, la pelirroja se veía en el espejo esa ropa no le favorecía –¡parezco una vieja!- decía histérica, saco su varita y desapareció de el lugar.

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Mientras tanto en un castillo una escuela de magia y hechicería, un hombre daba de comer a su mascota un precioso ave fénix, Fawkes ese era su nombre. -No te impacientes ya vendrán- le decía el anciano director al ave, esta lo veía sin comprender, si viéramos detalladamente la imagen el que se encontraba inquieto era el.

De pronto un PLUS se escucho volteo a mirara y vio ahí a las chicas mas osadas que habían cursado por Hogwart – ¡que alegría que me visitaran chicas!- grito y se abalanzó donde ellas – ¡los trajeron! digan que si, toda la semana los he estado esperando, y casi no he dormido, además minerva me ha retado y me quito el que me dieron hace dos semanas- hablaba rápidamente dumbledore.

Las dos presentes miraron todos las golosinas que habían regadas en el escritorio, vieron que hasta las plumas de Fawkes estaban llenas de dulces y chucherías y pensaron si era buen idea darle las golosinas que le traían, además de los video juegos –pobre minerva, sino te amara tanto dumbledore – le dijo en tono lastimero la castaña

-¡pero que dices Hermione!, si yo me porto bien, además yo también amo a minerva, ella es la estrella de mi cielo, mi caramelo de limón mas grande, …- seguía el director mientras las chicas levantaban los sobres y algunos muebles, la pelirroja que tenia mas practica limpio todo en un santiamén -¡Gracias Ginny no se que haría sin ti!- le dijo el directo mientras le besaba la mejilla

-bueno Albus, será mejor irnos ya al lago para que tu AMORCITO no se enoje- dijo divertida Hermione y le dieron lo que traían para el, le hombre miraba hipnotizado las cosas.

-si tienes razón, y que lastima seria por que la profesora dijo que haría un postre helado de Limón- termino de decir, el profesor salio disparado casi botando a sus visitas, y saltándose las gradas –por que no simplemente se aprecio ahí- cuestiona pensativa Ginny, Hern solo levanto los hombros dándole a saber que no sabia.

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-¡Albus Percival Wulfric Brian Dumbledore!,- le grito la profesora de transformaciones, enojada era poco, como toda grifindort parecía un volcán a punto de hacer erupción.

-Minerva, querida no te enojes que se te notan mas las arrugas- le dijo el viejito mirando el postre, ella rápidamente saco su espejo y se vio el rostro y suspiro "todo esta bien" fueron sus pensamientos.

-Buenas tardes minerva- dijo Ginny mientras se acercaba junto a su amiga y hermana Hermione

-¡mis niñas, ya las estañaba!- dijo mientras corría a abrazarlas, todavía tenia pesadillas donde las veía muertas, estaba enojada con Albus por no haberle dicho y como fue que, cuando la vio derrotada que decidió contarle.

----Recuerdo----

-Minerva no estés triste- consolaba Albus mientras la mujer estaba acostada en su cama en la recamara

-¡como puedes decirme eso, ellas eran como mis hijas!- le gritaba mientras lagrimas eran derramadas por sus ojos negros

-y si te dijera que ellas no están mu…ertas- le dijo mientras desviaba la vista, sabia que las madre de Gigi había entrado en una gran depresión tras la muerte de su hija, además de los pequeños, el sentía que llevaba mucha carga, y ver en ese estado a su novia, le hacia sentirse mas escoria.

-por que dices eso Albus- le dijo suave la mujer mientras paraba de llorara y se sonaba con un pañuelo

-nada querida, solo que ya es momento que la verdad salga a la luz- le dijo pensativo mientras acariciaba su cabeza –Regresare en un momento Minerva, y talvez te traiga un regalito- le dijo mientras con un movimiento de manos desaparecía dejando confundida a la cabeza de Grifindort.

Al tiempo regreso y tal fue la sorpresa de la mujer al ver ahí a las que creía muertas, que solo se desmayo cuando regreso en si, ambas la miraban con ternura ella las abrazo y las tres lloraron, le contaron como ocurrieron las cosas, y después que paso regañando e insultado al pobre Director que se mantenía escondido en el armario mientras su amorcito amenazaba con aventarle moco murciélago, al fin comprendió, de eso hace mas o menos un mes y aun así le parecía mentira

--Fin—

-ya minerva no podemos respirar- decía una castaña roja debido a la falta de aire, y Ginny pues ya se había desmayado

-¡lo siento chicas!, es que cada ves que las veo me alegro mucho- hablo mientras la soltaba y el director intentaba reanimar a una pelirroja con los ojos en blancos.

Los cuatro se sentaron en un mantel, la profesora sirvió a todos un poco de postre y jugo de calabaza –Bueno querrán saber de sus hijos supongo- rompió el silencio la sub. directora.

Las dos solo asistieron con sus cabezas -si minerva sabes que solo así nos enteramos de lo que pasa-

-Les diré pero espero no me interrumpa como pasa siempre, pues les contare, los niños no han regresado al colegio donde los tenían matriculados hasta que ingresaran en Hogwart, aparentemente se les ve bien pero están muy tristes- disimuladamente las dos desviaron la vista para que no vieran las lagrimas que bajaban de sus ojos

–los que siguen enfermos son Lily y Hugo pero el doctor August Nott dice que muy pronto se curaran de el catarro, rose sigue sumida en su mundo, Scor trata de ayudarla pero el también siente tu muerte Hermione, aunque no sea tu hijo, tu lo has criado como tal- Hermione peso en la soledad se su hija y la carga de su pequeño Scor

–Draco se ha enfrascado en el trabajo y al parecer en la bebida al igual que Harry- le dijo viendo a Ginny

–James casi no le habla a su padre y esta al pendiente de sus hermanos, Albus intenta que todos se lleven bien lo que hace que continuamente pelee con su padre y hermano- Minerva suspiro

–Ahh luna esta bien con Ron y sus gemelos Esteban y Junior están ya yendo al Kinder- se alegraron los presentes al imaginar a ron llorando por que lo separarían se sus hijos

–Pansy y Blaize están bien aunque como Pansy esta con los malestares del embarazo se les dificulta, además de que continuamente visita a los pequeños- así la plática se detuvo

– ¿Mi mama como esta?- pregunto Ginny

–como siempre, muy triste Arthur intenta darle confort pero es difícil, tus hermano ayudan mucho en la casa y están al pendiente de sus sobrinos, la mayoría pelean continuamente con Harry y Draco- así la tarde paso y se levantaban para marchase

Una lechuza apareció delante de la profesora Minerva, -¿que podrá ser esto?- se pregunto mientras tomaba el paquete de las patas de la ave, lo abrió y vio que era un libro de transformaciones y el periódico, coloco el libro a un lado y extendió el periódico, era de el profeta que anunciaba una noticia en la zona de empleos.

¡ATECNCION!

Los señores Harry James Potter y Draco Malfoy Black solicitan de una Tutor para sus hijos, con urgencia, los interesados presentar su curriculum y cartas de recomendación anexadas en la mansión Potter, se requiere buena presentación, disponibilidad de tiempo y capacidad, además de bueno modales, ellos por supuesto brindaran un buen sueldo además de las correspondientes prestaciones laborales, además de un seguro medico, las entrevistas se realizaran a las dos de la tarde el día miércoles en la mansión Potter.

Minerva leyó en vos alta y se quedo alucinada, vio a los demás, Albus tenia una sonrisa que compartía con las demás "que estarán pensando" se pregunto, así levantaron todo y con un abrazo y beso se despidieron.

-¿Albus que están pensado hacer?- le interrogo su novia

-nada corazón- le contesto mostrando una sonrisa conspiradora mientras la besaba

-sabes Albus si me dices te puedo recompensar muy bien- le dijo de manera coqueta

El hombre abrió grandemente sus ojos y hablo –primero demuéstramelos amor- le dijo mientras la tomaba de la cintura y desaparecían hacia la habitación de el Director.

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Dos y media de la tarde una larga cola se mostraba en la sala de espera de la Mansión Potter.

-No pensé que Vinieran tantas personas- dijo algo molesto Draco

-si tienes razón, y lo malo que no veo a una sola neurona que pueda desempeñar bien su trabajo- dijo mientras tomaba su whisky de fuego.

-bueno, será mejor empezar esto- dijo un Harry tranquilo mientras miraba las piernas de una de las que había presentado a la entrevista.

-nunca aprendes Potter- hablo el blondo

-mira quien habla, crees que no te vi como fulminantes al pobre muchacho que estaba jugando con tus hijos- le regreso mientras se servia una copa de lo mismo que tomaba su compadre.

Ambos se sentaron detrás de unos escritorios que hicieron aparecer mágicamente, cada quien tomo uno de los tanto folders con información de los entrevistados, he hicieron pasar uno a uno.

Parecía mentira pero ya eran las cinco de la tarde y ninguno y ninguna de los que habían asistido por lo menos llegaban a lo mínimo de lo requerido sino que además se les insinuaban descaradamente una que otra y hasta hubo dos hombres.

-Bueno ya solo falta dos mas y terminamos- hablo un Harry cansado

-¿Y quienes son?- pregunto ya desanimado el blondo

Harry le pasó una carpeta blanca y el tomo una negra y ambos leyeron y vieron hacia afuera desde la puerta y los únicos que quedaban era un hombre y una mujer, la que Harry había visto y al que ya le caía mal a Draco. Los hicieron pasa a ambos al mismo tiempo.

-¡Buenas tardes señor Potter!- dijo la joven en un tono un cortante pero respetuoso

-Dígame Harry por favor le sonrío, según su curriculum usted ha dado clases en escuelas de el país, por que ha decidido venir a este trabajo- le dijo

Ella lo pensó un poco y contentó –debidos a que mi hermana esta enferma me tenido que trasladar hasta aquí, y como no tengo trabajo el anuncio llamo mi atención y heme aquí- dijo la rubia-castaña mientras lo miraba directamente

-según esto, usted esta apta para dar clases de literatura, ciencias sociales-le hablo mientras le hablaba la evaluaba su ropas, eran sencillas, pero muy elegantes no sintió en ningún momento una palabra de doble intención, y a nivel académico tenian muy buenas recomendaciones

–Señorita Kinderman déjeme decirle que la espero mañana para qué empiece, le informo que también trabajara con mis sobrinos y le tocara ir una semana a la casa de el señor Malfoy- le dijo mientras le daba la mano

La rubia lo miro le hizo una reverencia y habló –es un gusto para mi aceptar el trabajo, si es todo me retiro- le hablo sin darle la mano y salir de la habitación

El azabache se molesto un poco, apretó sus puños y hablo –espero no haberme equivocado- mientras tanto en el mismo cuarto pero en el otro escritorio estaba que casi reventaba de enojado al entrevistar al joven que hace poco había visto jugar con sus hijos y sacado una sonrisa siendo que el no lo había podido lograr en meses.

-bueno señor De la vega, me impresiona su curriculum según esto usted esta apto para dar clases de matemáticas, físicas y ciencias naturales a nivel universitario, ¿por que se quiere conforma con este puesto?- le dijo de manera altanera de alguna manera le daba mala espina

–la verdad señor Malfoy, creo que no necesito explicarle el por que de querer este trabajo, como ve me encuentro capacitado- le devolvió

–De seguro lo despidieron y no encuentra trabajo- se burlo, sabia que se estaba comportando como un crío pero no le importo

–Me impresiona señor Malfoy, creí que era un hombre sin prejuicios y con buena intuición- le hablo seriamente –como veo que no le convenzo será mejor que me retire, se levanto se su silla y camino hacia la salida

-¡espere por favor!- le hablo, el peliazul sonrío y se dio vuelta –puede empezar mañana, y le pido disculpas, no se por que de mi comportamiento- le dijo y se sintió un tonto, le extendió la mano, el joven le devolvió el gesto y rápidamente se separo

–gracias señor no se arrepentirá- le dijo y se marcho.

-Ah se me olvidaba usted trabajara no solo con mis hijos sino también con mis sobrinos, además de que una semana trabajara aquí y otra en mi casa, ¿no le molesta, verdad?- interrogo

-por supuesto que no- fue su repuesta mientras se iba

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Harry llego donde su nuevo amigo – ¿como te fue?-

-pues bien ese joven tiene un buen record académico, pero no se por que me molesta ¿y a ti como te fue?- le cuestiono

-nada mal una joven empezara mañana con las clases, les dijiste que era una semana aquí en mi casa y otra en la tuya- le interrogo

¡Claro que si le dije, además que son mi hijos y los tuyos y que tienen diferentes edades!- le regreso molesto. Aunque mintió un poco. Así el día terminaba y los dos hombres se disponían a ir a buscara asus hijos y cenar.

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-Hermione yo no quiero sopa de verduras otra ves- suplicaba una pelirroja

-no es sopa de verduras, es de lentejas- le dijo divertida al ver la cara de asco de su amiga

-es lo mismo, no que íbamos a comer albóndigas con spaghetti- le miro con cara de perrito perdido

-¡esta bien, tú ganas!- le dijo vencida

-¿a que horas entras mañana al trabajo?-

-como a eso de las nueve ¿por?-

-nada solo curiosidad, yo entro a las 10, entonces nos vemos en la tarde- le dijo mientras preparaba las albóndigas

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