Alphard Black
Resumen: Tojours Purs es el lema de su casa. Pero para Isla, Phineas, Marius, Cedrella, Alphard, Andromeda y Sirius, ser uno mismo, era muchos mas importante, que ser un Black.
Todo Pertenece a Rowling
~Alphard Black, por "dar oro a su sobrino fugado"~
A Alphard Black jamás le llamo la atención el matrimonio y mucho menos, tener hijos.
No es que los niños no les gustaran, de hecho le iba bastante bien con ellos. Los niños lo adoraban. (No los culpa. ¿Quien podía resistirse a el?) Pero la sola idea de que alguien dependiera de el, le causaba escalofríos.
Su soltería era el tema de conversación favorito de su hermana, que lo instaba a tener el varón que ella y Cygnus no habían sido capaces de tener.
Hasta cierto punto entendía su presión. Ella con su fanatismo de dinastía era estéril y Cygnus solo tenía tres hijas y una esposa incapaz de embarazarse de nuevo. Era normal que el fuera la ultima esperanza de que la estirpe Black continuara.
Para desgracia de su hermana, el no era alguien que vivera para complacer a los otros. Alphard era incapaz de sentir la necesidad de tener un heredero, un hijo propio. Si el no quería tener hijos, no los tendría y ese era el fin de la discusión.
Wlaburga obviamente no lo dejo en paz, cada vez que mimaba a su sobrina Bellatrix (Que era su favorita) su hermana saltaba sobre el con sus comentarios de doble intención. "No seria divino que mimaras a un niño de tu propia sangre" solía decir sin descaro.
Solo una vez, una vez, Alphard considero complacer a la familia y tener al tan ansiado heredero. Claro que el no lo veía de esa forma, pensaba mas bien en tener un niño que se le pareciera, aunque fuera un poco, un niño el cual lo acompañaría hasta envejecer, al que vería crecer y del que pensaba, se sentiría orgulloso, como cualquier padre.
Pero antes de darse cuenta, se vio libre de toda responsabilidad. Walburga, como si fuera un milagro. Tuvo un varón. Alphard nunca dejo de agradecer el nacimiento de su sobrino. Cuando vio a Sirius por primera vez, cuando lo tuvo en sus brazos, el niño se volvió su adoración al instante, se volvió su sobrino favorito (Bellatrix jamás le perdono a el, ni al pequeño por el desplante).
Incluso cuando su hermana tuvo a Regulus, Sirius nunca dejo de ser su pequeño. Tal vez fuera por que el veía a Sirus y creía verse a si mismo. Tal vez fuera que el niño le recordara mucho a el de pequeño. Impertinente, revoltoso. Travieso. Encantador.
Tal vez fuera por que sencillamente, cada vez que lo veía, además de saber que tenía un heredero. Alphard por primera y única vez en su vida. Se sentía un padre.
