Andrómeda Black

Resumen: Tojours Purs es el lema de su casa. Pero para Isla, Phineas, Marius, Cedrella, Alphard, Andromeda y Sirius, ser uno mismo, era muchos mas importante, que ser un Black.

Todo Pertenece a Rowling


Andrómeda Black, por casarse con el hijo de muggles Ted Tonks


La última vez que la vio, seguían siendo Andrómeda y Narcisa Black. Ahora las cosas eran diferentes, ella era una Tonks, y Narcisa una Malfoy.

Esta frene a ella, y un sentimiento calido crece en su corazón, aun cuando están rodeadas de personas, solo son ellas dos, Cissy y Andry, Andry y Cissy.

Es ahora que la tiene ante sus ojos que Andrómeda se da cuenta lo mucho que la ha extrañado.

Narcissa no tiene expresión en su rostro. Como si reaccionara, se endereza con aire altivo, entrecierra sus ojos recelosos y aprieta contra su pecho aquel bulto envuelto en mantas blancas. Andrómeda sonríe, no hace mucho que la pequeña Cissy se ha convertido en madre, su gesto le causa risa, como si pudiera hacerle daño a su pequeño sobrino.

Narcisa a cambiado tanto y a la vez tan poco, su cabello rubio ahora esta en un apretado moño, Narcisa que siempre vestía de colores pasteles, ahora lleva un vestido verde botella que cubre su cuello y brazos, ella que siempre uso joyas discretas ahora lleva enormes sortijas en sus dedos y grandes piedras en sus oídos. Andrómeda solo piensa que esa Narcissa es solo una sombra de la que fue su hermana Cissy, aquella que por mas arrogante y altanera, siempre guardaba una sonrisa para sus hermanas. Solo piensa en lo poco que se parecen.

Narcissa era el vivo reflejo de su madre, Druella, Andrómeda se estremece de solo pensar en ella, Druella no fue precisamente muy dulce la última vez que se vieron. No, en lo mas mínimo, no después de varias bofetadas, llamarla Zorra y prácticamente arrojarla a la calle.

Ella había buscado el apoyo de sus hermanas, aun sabiendo que Bellatrix seria la primera en oponerse a la idea. No se equivoco, después de todo antes de irse había jurado que la mataría a ella y a ese "sangre sucia".

Sintió que alguien tiraba de su mano. Agacho la mirada y se encontró con unos profundos ojos negros y brillantes.

-¿Mamá podemos ir a la tienda de Quidith?- ella sonríe, aunque preferiría llevar a su hija a la tienda de Madame Malkin para comprarle una nueva y femenina tunica, decide darle gusto a su pequeña.

-Claro Nymphadora-contesto ella y sonríe cuando nota que la pequeña frunce el seño ante la mención de su nombre.

Andrómeda toma la mano de su hija y levanta la mirada hacia Narcissa, esta lleva una expresión seria, sus ojos se cruzan, y ambas comenzan a caminar en dirección a la otra, ella tomando con fuerza la mano de su hija y la otra aforrándose a su pequeño bebe, al quedar una a lado de la otra ninguna habla.

Nymphadora jala su mano sin prestar atención a la mujer rubia que esta parada a su lado, sin imaginar que esa mujer era su tía y que esta sostenía a su único primo.

Pensar en esto hizo que Andrómeda le viniera un sabor a margo a la boca. Ha pesar del hecho que Narcissa, y también Bellatrix, compartieran sangre con ella, ya no podía llamarlas…hermanas.

Andrómeda cerro los ojos y siguió caminando de la mano de su hija, sin voltear en ningún momento atrás, sabiendo de ante mano que Narcissa haría lo mismo. Ambas actuarían como si no fueran hermanas. Como si nunca en su vida se hubieran visto.