Sirius Black

Resumen: Tojours Purs es el lema de su casa. Pero para Isla, Phineas, Marius, Cedrella, Alphard, Andromeda y Sirius, ser uno mismo, era muchos mas importante, que ser un Black.

Todo Pertenece a Rowling


Sirius Black, por "fugarse".


Creía que era valiente, seguro de si mismo.

Ahora no esta tan seguro de serlo. Ha enfrentado muchas veces a los Slytherin que se meten con sus amigos, le ha gritado a su padre y a su hermano por igual. Pero nunca, (y eso es algo que nadie parece haber notado), se ha atrevido siquiera a levantarle la voz a su madre. Walburga es de temer, y eso hasta el debe reconocerlo.

El joven observa con sus ojos grises las manchas negras en el tapiz. Un ultimo intento de su madre para que deje sus niñerías.

"Empieza a comportarte Sirius, o terminaras como ellos"

Sirius los observa, sabe el nombre de cada uno, mencionados solo una vez para cada Black, para que recuerden aquellos nombres prohibidos. El llego a conocer a alguno de ellos, pero los que encabezan la lista son un misterio para el. Jamás mencionados, Tabús de la familia, olvidados por todos, borrados. Son la vergüenza, la aberración, las manchas de los Black.

El observa los nombres, recorre el tapiz con los dedos aunque no comparte la misma adoración que su madre cuando ella hace lo mismo.

Sabe que es un legado antiguo, que el, de cierto modo pertenece a el, pero es incapaz de sentirse satisfecho o orgulloso por el hecho. Siente como si todo fuera un error, como si su nombre realmente no debiera estar ahí, escrito con letra victoriana. Sirius Black.

Un apellido de honor y con historia, una clase de apellido que te abre las puertas y te asegura un futuro. Un apellido respetable, siempre y cuando no seas un traidor.

Jamás se a detenido a examinar el tapiz como lo hace ahora, y se da cuenta que al parecer, por regla, debía haber un traidor en cada generación.

La primera, Isla Black, por casarse con Bob Hitchens, un muggle. Recuerda que su madre guarda un particular odio por la mujer.

Phineas Black II, el traidor de la segunda, por apoyar a los muggles. Marius, la tercera, por ser un Squib (si recordaba bien a partir de los 13 el chico había sido educado por el traidor Phineas como un muggle). La cuarta generación, Cedrella, por casarse con Septimus Weasley.

Y finalmente, Su prima Andrómeda había sido la traidora de su generación. El sonrió. Jamás había sido bueno siguiendo las reglas, y tal parecía que esta vez no era la excepción.

Esta vez, habría dos traidores.