Haruhi tembló una vez más. Con la cabeza entre las piernas volvió a intentar respirar hondo. Un trueno, dos más. Parecía como si la vida se le fuera entre ellos, escapando por las puertas abiertas del cielo que volvía a tronar una vez más. Suspiró, ni el respirar hondo como le había dicho Kaoru sirvió. Tenía miedo, era un miedo horrible, irracional, irreflexivo…

Sintió unas manos acariciando su vientre mientras los brazos la arropaban rodeando su fino y pequeño cuerpo, un beso sobre sus cabellos…

- No pasa nada, calmate…

El cuerpo de Hikaru era un poco más grande que el suyo. Otro trueno sacudió la tierra, rasgando en dos la nocturna cortina celestial.

Aunque las puertas no se cerraran, aunque mil truenos más vinieran no pasaría nada, ya no existía el miedo ya que Hikaru estaba a su lado. Él siempre la protegería.