Todo el Host-Club palideció al ver aquello. Haruhi aún no llegaba. Los chicos rodeaban aquella mesita redonda donde descansaba la cosa que tanto llamó su atención, hasta Renge paró su siempre magistral entrada al club por ello. Un pequeño sobre rosa a nombre de Haruhi.
- Lo abrimos.
- No es conveniente – susurró Kaoru a su imprudente hermano.
- ¡¡Lo abriremos!! ¡¡A saber que clase de depravado se le ocurre mandarle algo así a mi dulce y tierna hijita!!
- No Tama-chan a Haru-chan podría sentarle mal, ¿ne Takashi?
- Si –dijo el moreno.
- Pero… -comenzó Hikaru – Tono…
- No creo que sea conveniente, es una admiradora de Haruhi-san – les dijo Renge examinando aquel sobre desde lejos.
- ¿Mi qué? – todos dieron la vuelta sorprendidos, Haruhi había llegado. Caminó el poco trayecto hasta la mesita y observó el sobre rosado. Con un leve suspiro lo tomó abriendolo y leyendolo ante la mirada de todos para cerrarlo sin darle importancia alguna; aunque interiormente reía.
Seguramente Hikaru estaba demasiado celoso. Y luego, se lo demostraría…
