Había llegado por fin el día que Haruhi soñó al comienzo de toda la aventura en el Ouran, el día en el que les daban aquel certificado con el que finalizaba sus estudios. Tantos días allí, tanto aprendido, tantas aventuras… Entre todo aquello había algo que jamás olvidaría, el club de Hosts. El lugar al que llegó sin proponérselo y en el que se quedó deseándolo.

Aquellas personas, cada una de ellas era especial a su manera y a todos los apreciaba aunque no por igual. Existía una de ellas a la que quería más, por quien sentía algo más profundo que admiración o cariño…

Aquel certificado era especial, si lo era.

Mucho…

Pero Hikaru lo era aún más.