Soy una perdida
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Resumen:
Si me dieran a elegir entre vivir de la forma correcta y vivir como
hoy lo hago, fácilmente escogería la segunda opción; después de
todo, estoy empezando a creer que lo más hermoso de mi vida ocurrió
por haber sido una prostituta.
Autora: risita.
Advertencia: Esta historia es AU y contiene OOC.
Naruto®es propiedad de Kishi. Este Fic es sólo mío.
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CELOS
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Juro que no olvidaré esos ojos, son como el mismísimo cielo; me hacen sentir en paz, como si me perdiera en ellos. Lo sé, lo sé, soy una tonta, pero hoy está permitido todo.
Se ve extremadamente guapo. El traje de gala le hace ver aún más glorioso y también hace que las ya desaparecidas mariposas revoloteen en mi estomago. Tenía años de no sentirme así. El cumpleañero es más alto que Sasuke, tiene una linda cara y también me mira como si se preguntara quién demonios soy.
Mikoto se rió de la reacción de sus hijos. Las escaleras se me hicieron eternas y cuando pisé el último escalón creí que todo terminaría. Pero no fue así, la señora estaba extraña, ni siquiera imaginé que tenía un plan en mente.
—Sasuke, ¿por qué no te llevas a Sakura y le presentas a tus amigos? —los colores se me subieron a la cara cuando Mikoto me guiñó el ojo izquierdo. ¿Se daría cuenta de que me gusta su hijo?
Estoy ansiosa, no sé dónde meterme.
—Hn —el chico me miró, me ofreció su brazo y rápidamente lo sujeté. Me moría de pena.
El lugar está lleno. Hay gente por doquier, el pánico comenzó a ganarme. Y ahí, en una mesa, yacían los amigos del Uchiha menor. Son dos chicos y tres chicas.
—Ella es Sakura Haruno —dijo Sasuke cortante.
—Mucho gusto —habló un chico moreno y sonriente—. Soy Sai —estrechamos nuestras manos. Enseguida una rubia de ojos azules se puso de pie.
—Y yo soy Ino, su novia —me abrazó fuertemente y me dio un beso en la mejilla—. Seremos grandes amigas.
—Lo mismo digo, soy Temari —me sonrió una chica rubia, alta y muy bonita; repitió los movimientos de su amiga. En cambio, una pelirroja con gafas me vio muy feo, pero al sentir la mirada exigente de sus amigas se puso de pie.
—Mi nombre es Karin —me abrazó toscamente—. El Uchiha es mío —me susurró en el oído.
—Vamos Karin —ahora estaba parado un chico muy atractivo—, la atosigas —se acercó a mí y sonrió—. Me llamo Gaara, linda señorita.
Son unas personas muy amables, a pesar de la pelirroja, es como si se complementaran. Comencé a soñar de nuevo, no encajaba ahí. No complementaba a nadie, no hacía falta. Por un momento me sentí triste, Sasuke se había ido con su hermano, ellos platicaban y a ratos reían, eran una verdadera familia.
Y de nuevo no encajaba ahí.
Me concentré en mi mente y no pude evitar recordar la manera en la que Sasuke me miró en las escaleras. También recordé cómo me regañaba mi madre cada vez que me sumía en mis pensamientos. Le hacía mucha gracia verme ida.
Regresé de mi trance. Me sorprendí al ver a Sai y a Ino besándose mientras bailaban. Hacían una muy linda pareja. Me gustaría estar así con alguien, sentirme de verdad amada, por lo menos durante un momento.
Parece que Gaara notó la melancólica manera en la que los miraba. Mi cara parecía la de una tonta viendo telenovelas, creyendo que existe un príncipe azul. El problema es que creo en él y aún lo espero.
El chico me invitó a bailar una pieza lenta. Sonreí y acepté. Había sido uno de mis tantos sueños. No importaba si no era con quién de verdad quería estar. Bailé bien, a pesar de mis tontas insistencias de no hacerlo y de mi incapacidad para danzar. Él había bebido un poco y sonreía cálidamente cada vez que nuestras miradas se encontraban.
Estoy segura de que le gusté. Sus sonrojos lo confirmaron; y yo no puedo negar que es guapo. Me gustaba, pero no me hacía sentir mariposas. Con cada pieza musical me alejaba más del mondo; alcancé a notar que Sasuke nos miraba fijamente. Sacó a bailar a Karin y poco a poco se nos acercaba. Creo que la pelirroja daba saltos de gusto en su mente.
Sentí que Gaara se detenía y no entendí el por qué.
—¿Cambiamos pareja? —preguntó el Uchiha.
—Esta bien —sonrió caballerosamente—. Regresa a las doce en punto, mi cenicienta —dijo Gaara, dirigiéndose a mí.
Sasuke me tomó de la cintura y Karin enmudeció de la rabia.
Ahora si bailaba con quién de verdad deseaba hacerlo. Sentí como él me pegaba más y más a su cuerpo. El momento era perfecto. No faltaba nada más: tenía lo que quería.
Mikoto nos observaba de lejos, hablaba con su hijo Itachi; no sé qué le dijo, pero el nos dirigió una mirada fugaz y después rió a carcajadas. Parecía que se burlaba. Pensé por un tiempo que la causa fui yo. Talvez se mofaba de la cosa insignificante que bailaba con su majestuoso hermano. Miles de temores inundaron mi alma en un segundo.
No puedo creer como una risa opacaba mi bello momento.
Y mientras trataba de controlar mi bajo autoestima, lo pisé; pisé a ese hombre sin darme cuenta, no sé cuantas veces le pedí perdón. El se reía de mí cómo si hubieran caído huevos sobre mi cabeza. Me sonrojé, agaché mi cara, decepcionada y con ganas de llorar. Estuve a punto de irme, pero las manos del Uchiha me detuvieron.
Continuamos bailando, él tan galán y yo tan apenada. La gente nos miraba, él se movía silenciosamente a través de la pista y yo tarareaba, producto del nerviosismo.
Puedo asegurar que cualquiera ahí presente notó las chispas que nos rodeaban.
Y cada vez nos pegábamos más, me acurruqué en su cuello y olvidé mis problemas. No me preocupaba nada. En unos minutos ya nada importó.
Sólo existíamos él y yo.
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...
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¿Y bien? ¿Merezco que me dirijan la palabra? En este capi podemos ver un poco de sasusaku, en el siguiente veremos más sasusaku y en el siguiente del siguiente (xD) veremos mucho más sasusaku. ¿Qué les parece?
Nos vemos más pronto de lo que piensan.
risita=*
