Cáp.11: El encuentro

Draco siguió caminando sin apenas pensar a dónde iba. Simplemente dejó que sus pasos lo guiaran. Al diablo con Pansy. Por su culpa ahora la mitad de los Slytherin's sabían lo que él sentía. Era irónico. Pansy se había dado cuenta de que estaba enamorado de Hermione mucho antes que él mismo. Caminaba deprisa, mirando al suelo, con las manos en los bolsillos, pensando en todo aquello cuando chocó contra alguien y cayó de bruces.

-¡Mira por dónde vas!-le gritó el chico.

-Yo… lo siento no te… ¡Draco!-se sorprendió Hermione.

-¡Her… Hermione! Vaya, lo siento. No sabía que fueras tú.-Draco se levantó y le tendió una mano a la chica.- Permíteme que te ayude.

-Gracias.-dijo ella tomando su mano y levantándose. Draco se sorprendió a sí mismo. ¿Qué hacía pidiendo disculpas a una Gryffindor?

-De nada. Yo… bueno, no importa.

-¿Te ocurre algo? Te noto preocupado.

-Sí… he tenido una pelea con Pansy. Aunque más bien me importa poco.-dijo él bajando la vista.

-No me gusta verte así.

-¿A no? ¿Y cómo te gusta verme?-dijo Draco con una tímida sonrisa.

-Así. Sonriendo.

-Estoy harto de que la gente no me deje hacer lo que quiero.

-¿Y por qué no te dejan hacerlo?

-Soy un Malfoy, un Slytherin, y tengo una reputación que mantener. Asco de vida.-maldijo Draco por lo bajo.

-Escúchame bien, Draco. Sólo tú eres dueño de tu vida. Nadie tiene poder sobre ti, y nadie tiene derecho a obligarte a hacer algo que no quieras. Debes tomar tus propias decisiones, marcar tu camino, y seguirlo. No seguir el que te marquen los demás. Así nunca serás feliz. Vive tu vida, pues sólo te pertenece a ti. A ti y a nadie más.-dijo ella con dulzura mientras acariciaba tiernamente el rostro del chico.

-Hermione…

-¿Sí?

-Nunca pensé que esto llegaría a ocurrir…

-Ni yo.-la chica cerró los ojos, y ladeó ligeramente la cabeza, acercándose poco a poco a él. Draco hizo lo mismo. Sus labios se juntaron en un desesperado beso que los dos llevaban deseando desde hacía muchísimo tiempo.

-No pienses que por esto voy a llevarme bien con San Potter y…

-Calla. No lo estropees.-le cortó Hermione, y volvió a besarlo. Nunca en su vida se había sentido mejor.

-¡Ginny, Ginny, Ginny!-dijo Hermione mientras entraba corriendo y gritando en la Sala Común de Gryffindor. Varias personas se voltearon para mirarle, con caras de "¿Y ésta es nuestra prefecta?"

-¡Tranquilízate, mujer! ¿Qué ocurre?-la castaña se lamió los labios con la punta de la lengua.

-¡Aún los siento!

-¿Sentir el qué?-preguntó Ginny confundida. Hermione miró hacia los lados.

-Aquí no. Hay demasiada gente. Vamos ven, no deben oírnos.

-Hermione, ¿pero qué…?-comenzó a decir Ginny, pero Hermione la había cogido con fuerza por la muñeca y la arrastraba escaleras arriba hacia la habitación de las chicas. Parvati y Lavender seguían abajo, así que no tenían problema. Aún así Hermione se empeñó en cerrar con llave la puerta.

-¿Y bien?-preguntó Ginny cruzándose de brazos. Hermione volvió a pasar su negua por sus labios. Y se estremeció de sólo pensar lo que había ocurrido entre ella y Draco.

-Ginny…

-Hermione, no me estarás diciendo que…

-¡Sí!

-¡¿Te ha besado!

-¡Sí!-repitió Hermione gritando y dando vueltas por toda la habitación.

-¿Pero cómo…?

-¿Y eso que importa? ¡Ha sido genial! Más bonito…-dijo Hermione ensimismada.

-Es… increíble… Enhorabuena, Hermione. Lo has conseguido. Te lo merecías.

-Nunca lo habría conseguido sin ti.-Ginny se sonrojó.

-Yo no hice nada. Todo el mérito es tuyo. ¡Vamos a decírselo a los chicos!-dijo entusiasmada.

-¡No!-dijo Hermione interponiéndose entre la pelirroja y la salida.

-¿Por qué?

-No quiero que nadie lo sepa.

-No puedes andar a escondidas.

-Es lo que queremos. ¿Qué crees que pensará la gente si nos ve juntos? Así, de repente.

-Que Draco ha sentado la cabeza.

-La gente no es tan sensata. No aceptarían un cambio tan repentino. Además, está Pansy. Ella sabe lo que hay entre nosotros.

-¡¿Sabe que estáis juntos!

-No. Pero sabe que nos queremos. Pero piensa que Draco sigue siéndole fiel.-dijo Hermione, aunque no estaba muy segura de lo que decía.

-Pues la lleva clara.-dijo Ginny con una sonrisa maliciosa.

-No tiene gracia.-dijo Hermione con el entrecejo fruncido.

-Lo siento.-murmuró Ginny agachando la cabeza. Hermione suspiró.

-Es extraño… Tengo miedo de que nos descubran, pero a la vez quiero que todo el mundo lo sepa, para no tener que andar escondiéndonos. Pero créeme, es lo mejor. Para los dos.