Epílogo: La Despedida
Todos los alumnos estaban en completo silencio en los jardines de Hogwarts, mientras Dumbledore, vestido con una larga túnica negra, leía lentamente, uno a uno, los nombres de los muchos alumnos que habían sido asesinados. Habían pasado tres días desde el ataque. A Hermione se le nublaba la vista a causa de las lágrimas, se sentía incapaz de alzar la mirada, destrozada por dentro, rota, vacía. Sola. A pesar de ello, pudo distinguir un poco más adelante, entre los alumnos, a la madre de Draco. Narcisa lloraba inconsolable la muerte de su único hijo. Hermione supuso que Lucius seguiría en Azkaban, negándosele el derecho de darle un último adiós a su hijo. En el momento en el que Dumbledore dijo "Malfoy, Draco" Hermione no pudo soportarlo más. Con un sollozo ahogado, apartó a quienes la rodeaban y se alejó de la muchedumbre.
-Hermione, estamos contigo en esto.-dijo una voz a sus espaldas. Hermione se giró y se encontró con Ron, Pansy, Harry y Ginny. Esta última le explicó que le había contado a Harry todo lo ocurrido, lo había creído necesario, ya que el moreno aún no sabía lo que ocurría entre la castaña y el Slytherin.
-Gracias. Por todo.-susurró ella en voz tan baja que apenas se le escuchó.
-Granger, quiero decirte algo.-le dijo Pansy.
-Pansy, te he dicho que la llames por su nombre.-le reprochó Ron.
-No tiene importancia, Ron.-murmuró Hermione. La causa de su enfado con el pelirrojo parecía tan insignificante ahora…
-Hermione.-comenzó Pansy marcando mucho cada sílaba.-Me gustaría darte las gracias por lo que has hecho.
-¿Cómo?
-Sí, darte las gracias por hacer feliz a Draco. Él murió luchando por sus ideales, por una vida que jamás sería aceptada en su familia, por la persona a quien realmente amaba.
-No te sientas culpable, Hermione.-continuó Harry.-Ahora debemos seguir adelante, más que nunca luchando contra Voldemort y sus mortífagos. No permitiremos que la muerte de Draco haya sido en vano.
Hermione no pudo articular ninguna palabra. Los abrazó a los cuatro y rompió a llorar, sin lágrimas. Hacía tiempo que las había derramado todas.
FIN
