Laberinto.

Sentado sobre su trono, relajado y con una media sonrisa meditaba en sus adentros contemplando el paisaje punteado que se dibujaba fuera de su ventanal a simple vista todo aquello daba la impresión de ser desértico, inanimado y pasivo pero no lo era; él mismo lo había comprobado cada roca allí suspendida, que giraba en torno a un astro luminoso contenía algo, por lo menos polvo, resguardaba por pequeña que fuese una historia, un destino, cuando había seres pensantes dentro, todo era mas increíble, se peleaban guerras ridículas, procuraban bienes absurdos, utopías abortadas o resucitadas, independencias ficticias, amistades sin afanes de beneficio, enemigos invisibles, pura paranoia, mera naturaleza, necesidad de sentirse y creerse indispensables. Sin embargo; nadie lo era y eso él también lo había confirmado cuantiosas veces se había llegado el momento de mandar todo al carajo con todo y la crónica perdida, las diferencias inconclusas, los ideales se convertían en polvo y en ese instante aquel mundillo que perdía tiempo en cuestiones existencialistas desaparecía y con él todas la pequeñas divergencias que alguna vez fueron causa de disputa.

Freezer sabia a ciencia cierta que él no era un asesino, ni mucho menos, estaba convencido de que el Señor lo había puesto en aquel lugar privilegiado para depurar a una orden suya cualquier forma de vida incapaz de resolver sus conflictos por si misma y se decía que había llegado el momento de escribir sus memorias, nunca había llevado una bitácora, pero no era su intención hablar de todas las especies que le debían a él la extinción, sino solo de las mas importantes, esas por las que de veras se sintió amenazado…

se dio la orden de prender fuego al palacio saiyajin un par de días después de que el príncipe había sido sustraído de la propiedad, con engaños por supuesto, se hizo correr el rumor de que un excelente pintor llegaba a Vegetsai, el rey, ingenuo, tal y como se pensaba, pidió que le hicieran un retrato de su primogénito, acordaron pues, que con motivo de las extravagancias del artista el cuadro sería realizado a la media noche- Freezer trato de suprimir una carcajada, no quería que quien leyera después sus textos viera en ellos sus escasos escrúpulos, ni tampoco una falsa imagen de sus tristes victimas sino algo objetivo- después de espiar una de las tiernas conversaciones que el heredero al trono sostenía con su adorada nodriza se prosiguió con el rapto, la inocente criatura trato de oponerse, pero era solo un niño contra mis excelentes soldados, el retrato se llevo a cabo, mientras que en la fortaleza se escuchaba el primer grito de alarma ante la ausencia del joven monarca, sollozos a los que nadie además de la reina presto atención; presa de su instinto maternal y azorada por la presión que ejercía sobre de ella la neurosis de la sirvienta salio apenas clareaba el cielo en busca de su único hijo sin sospechar que ya estaba muy pero muy lejos de la tierra que lo había visto nacer.

Parecía ser de cristal por la fragilidad de su cuerpo o el color de su piel, semejaba ser una muñeca quebradiza y translucida, el cabello de fuego le llegaba hasta la cintura, tenía puesto un amplio vestido negro de tirantes que dejaba admirar sus preciosos brazos, la falda poseía una cantidad estrepitosa de volantes.

Brassica era un espectáculo, corría en círculos tratando de escapar con las pupilas dilatadas y ademanes desesperados giraba su bella cabeza para ver hacia atrás, de cuando en cuando soltaba pequeños gritos de espanto; por un breve instante freno su huida quizás para retomar el aliento o formular un plan, su pecho subía y bajaba rápidamente, sus labios entreabiertos musitaban lo que supongo, eran oraciones.

Sentía pena por ella me hubiera gustado, pero era muy tarde para rescatarla. La función había comenzado y no existía manera de detenerme. A ella tampoco.

Me daba la impresión de que nunca descubriría el laberinto en que se hallaba metida.

Reanudo su carrera cuando sintió el aliento de la bestia cerca de sus talones, todo el vello de su cuerpo se erizo, sus sentidos se agudizaron, tomo entre sus finas manos la parte del ropaje que tocaba el suelo y se deslizo con suculenta rapidez entre los árboles que la sitiaban, avanzo unos metros y cayo en el follaje que la flora soltaba conforme el viento soplaba.

Lloro, por primera vez desde que todo había empezado liberaba su pánico. Me inspiro ternura. Mojo sus labios con su propia lengua tratando de quitarse el polvo que se había fijado a ellos, pero no lo logro. Una vez en mis dominios nada de lo que se obtenga puede ser rechazado; incluida una condena. Y Brassica merecía ser castigada por hablar mal de mí, por negarse a ser mi concubina, por parir al mocoso más fuerte que mis ojos han visto, por eso y mucho más no le regale una muerte fácil.

La martirice usando el miedo como arma principal y tratando de salir, entro en la trampa por su propio pie, la red se dejo caer sobre de su espalda blanca llagando la inmaculada piel desde el primer roce, tuvo varios intentos frustrados de liberarse hasta que su animo desfalleció, su rostro de querubín, ojos redondos y azules, nariz respingada, labios delgados y rojísimos, idénticos a la sangre que emanaba de sus heridas; lucia esplendida, bellísima, la mirada destilando furia, su boca resoplando, sus huesos hechos trizas, supongo que el ultimo pensamiento que cruzo por su mente fue el príncipe, carne de su carne donde ella se continuaba. Su cadáver era una obra de arte, por eso se los lance a la entrada principal de la residencia real y cerciorándome de que nadie saliera encendimos a todo aquel manojo de dizque nobles acongojado que lloriqueaba por su reina, clamaba por su príncipe y lamentaba haberme conocido

El nombre de la reina lo tome prestado del fanfic "la madre de Vegeta" de Superbrave, altamente recomendable si no lo han leido, leanlo esta genial, pero no dejen de leer este ni tampoco olviden dejar sus reviews, hoy es mi cumpleaños, me pueden dar muchos reviews y sere muy feliz, gracias. NOMICA