Bitácora de una demencia.

(Delirio)

Lo mismo que hoy que hace tiempo. Sigue existiendo la tentación de disfrazarse de tercera persona.

Günter Grass. Pelando la cebolla.

Se fue discurriendo el tiempo a través de los movimientos mecánicos del reloj pendido de la pared la mañana fue manifestándose claramente mientras el sol subía sobre los edificios evaporando los charquitos sucios que servían de remembranza o pista para los que no hubieran sentido la tormenta de la noche anterior caer pesadamente sobre los tejados.

"ya no vino" me dije todo triste mientras mi secretaria traía una tacita con el café batido que le suelo pedir a las once de la mañana. No la convenciste Sancho, qué se le puede hacer; uno en la vida enfrenta muchos fracasos, perder a un paciente después de la primera visita, es uno de ellos e implica además una cantidad grandísima de culpa, quizá dejamos a un loco suelto por ahí. No creo que sea el caso de ella a lo mejor solo le caí mal, me vio cara de pervertido o yo que sé. Las locas de dinero se curan comprando ropa u hombres o amigos o todo al mismo tiempo probablemente hasta se compran la cordura.

-Hola- dijo, mientras estampaba la puerta y corría hasta el diván arreglándose la falda, no me dio tiempo de pararme a saludarla "al menos llego".

-¿había mucho trafico?- me pregunto en treta para darle una explicación por mi tardanza, yo no le debo explicaciones a nadie, pero le diré, le debo respeto, por la pura edad.

-no, son las sirvientas, no saben hacer nada- contesto con la respiración alterada después de subir los cuatro pisos que conducen a mi consultorio.

- si una les pide, les suplica que no entren a donde no deben, cuando una no está, es como si les pidiésemos lo contrario y cuando una descubre su intromisión en asuntos y lugares que no son de su incumbencia, se hacen las acomedidas "es que estaba muy sucio, señorita" dicen con su pucherito, luego cuando uno les pide que hagan esto o lo otro la ignoran a una y fingen estar bastante ocupadas, ¡carajo! Pero hace menos de un mes les alcanzaba el tiempo hasta para lo que no les tocaba, mustias que son- se sentía bien después de todo dar una explicación en la que la culpa la acarrea al otro, que por cierto no está.

Quien quiera que fuese el que había labrado a esta niña lo había hecho siguiendo la línea punteada del manualito de las altas clases sociales, la semana pasada apenas había sacado a relucir su frivolidad la cual se salvaba por el mero hecho de haber aprendido a cocinar aunque volvía a quedar estropeado si tomamos en cuenta que tener el talento culinario en la practica no es otra cosa mas que un recurso infalible de presunción tanto de la fémina que lo ejecuta como del varón que termina al lado de ella organizando cenitas a las que asisten los amigos y el jefe obligándoles a darle el ascenso, aceptarlo en el club por mera simpatía a la señora, Doña perfecta cocinera. Ahora encima de todo no se pensaba ni tantito en tildar de inútiles a las que seguramente lavaban los cerros de trastes que quedaban después de sus comidas en tres tiempos.

-barrer y trapear una alcoba no tiene nada de ciencia ¿o si?- le pregunte por que podía ver por sus pupilas viejísimas el prejuicio salir, seguramente me estaba tachando de egoísta, la clásica idea que se forman de nosotros.

-no- conteste, por que ese es mí trabajo y aunque hubiera llegado 15 minutos tarde los que nos quedaban serian larguisimos al paso que íbamos, yo no sé ni por que me lamentaba hace rato.

-por supuesto que no, lo sé, pero como es la habitación de él, entonces ellas ya no pueden hacer nada, todo el tiempo están muy ocupadas como para ser acomedidas, por que claro, con él no valdrá su carita chillona- por supuesto se refería a su padre, que otro hombre viviría en la mansión si el prometido y eso que era prometido, contaban las malas lenguas que nunca había pasado de la sala contumaz otro, ni que hubiera caído por gracia de Dios.

-¿es muy estricto tu padre respecto a la limpieza, Bulma?- bien Sancho hiciste la pregunta correcta, los padres siempre son piezas claves en las manías de los hijos- casi me aplaudí por mi atinada manera de cambiar el tema conversación, obviamente el aplauso solo ocurrió dentro de mi, por fuera yo guarde la compostura.

¿Que? Y quien estaba hablando de mi padre- Noooo mi papá podría vivir perennemente en la mugre, siempre anda pensando en otra cosa, yo a veces veo que, como que no camina sobre el suelo, flota, se deja llevar a donde sus pasos, que pocas veces, saben a donde van, lo conduzcan, es mas creo que se dejaría salir piojos en la cabezota que Dios le dio, si mi mamá no le recordara para que sirve la regadera.

Ah, ahí esta el meollo del asunto, déficit de atención, lo anote rapidísimo en mi libreta pero me acorde de mi duda y dije- entonces ¿de quien es la habitación que las empleadas no quieren limpiar?

- de nuestro huésped, le tienen miedo por que es un asesino y ademas es extraterrestre- me fui de la lengua, me fui de la lengua, me repetía una y otra vez, tonta, tonta, ¿y ahora? Mas me voy a tardar en salir de aquí que éste en llamar a la policía, no tranquila Bulma, tranquila, Sancho dijo que todo lo que aquí se dijera era confidencial, si se lo dice a alguien lo demandas, si.

Los ricos son extravagantes, los científicos son locos, Dios mío se podía llegar al punto de tener un extraterrestre como mascota o como reliquia, en el supuesto de que existieran, cuanto apestaba el mundo, si lo tenían, lo habrían comprado al gobierno o quizás ni el gobierno lo supiera, antes de cualquier cosa debes investigar Sancho.

-¿y como es?- me pregunto y estaba segurísima de que no podría quitármelo de encima hasta que contestara o me fuera intempestivamente por esa puerta, vi la puerta pensando en las posibilidades de correr y que Sancho no me alcanzara, muchas, desde luego. Lo mire a los ojos, él se había dado cuenta de lo que pensaba, idiota, me dije, su trabajo es la mente.

- mide como 1.78, piel ligeramente mas oscura que la mía, cabello negro, ojos negros, un cuerpo bien esculpido- por Dios que me mira, que sí, pensé- voz ronca, para acabar pronto es bastante guapo y varonil; sin embargo nada es perfecto o ¿si?- tiene muy feo carácter- concluí por que me di cuenta de que mi lengua comenzaba a traicionarme.

-lo que tu me describes es un hombre, Bulma, no un extraterrestre- le señale su falta de coherencia esperando que ella me contara más.

-no doctor lo que le describo es un extraterrestre, para ser mas exactos saiyajin, casi podría pasar por terrícola, si no fuera por la cola de mono con que nacen, aunque él ya no la tiene, Yajirobe se la corto cuando se convirtió en ozaruu- me tenia por loca o idiota, si por eso le dije lo que no le pensaba decir.

"cuando el delirio aparece, la psicosis ya es vieja" bien dicen que debemos de tener harto cuidado con lo que deseamos, esto no era mas que el inicio de un tremendísimo problema, "ahora maneja bien esto, no la dejes ir Sancho" me aconseje.

-y dime algo Bulma, como fue que este sai… seia.. saiya…

-saiyajin- le interrumpí, pasa seguido con la gente que no los conoce

- si, eso, ¿como fue que el extraterrestre se convirtió en tu huésped?- bien, bien vamos al génesis del delirio.

-la mitad de la culpa es mía, el resto supongo que de todos- no palomita, no, así de simple no puede ser, dime como lo inventaste.

-¿por que crees que la mitad de la culpa es tuya, Bulma?- esto estaba mal ya le había dado mucho interés al asunto, yo no quería que pasara así.

-por que yo lo invite- me contesto sencillamente, si claro, Bulma estaba conciente de que este hombre extraterrestre y viceversa solo vivía en su cabeza y me lo decía a través de metáforas, pobre chiquita, debería de sentirse muy desolada teniendo en sus cabeza burguesa un hombre de mentiras.

-cuando tu lo invitaste, ¿sabías que era un extraterrestre?- por supuesto, le quise decir ¿Por qué no me entendía?

-si, yo lo invite a sabiendas de que era extraterrestre y asesino- me contesto en un tono de fastidio, agresividad al refutar la idea, volví a escribir en mi cuadernito.

-¿Por qué lo hiciste? ¿Alguien te obligo? ¿Hubo alguna circunstancia de peso para inducirte a hacerlo?- me cuestiono con los ojos angostados, podía sentir incluso la etiqueta de loca con la que seguramente me estaba señalando.

-no quiero continuar hablando de esto, doctor, yo no tengo por que darle explicaciones de mi vida, no fue por esto por lo que vine lo que suceda con mi huésped es solo asunto mío- agresividad, alcance a garabatear antes de pedirle que regresara, si podía la semana entrante, dijo que tenia algunos compromisos con las mandíbulas apretadas.


Hola como siempre Gracias por sus comentarios son realmente vitaminicos para mí. Debo decir que pronto esta historia terminara, bajo el pretexto metaforico de que la tela con que tejimos esta constelación, bueno se nos enredaron los numeros, nos salieron para colmo de males, mal las cuentas, no nos ajusto y vamos a necesitar despachar a alguien por mas. En palabras claras y sin rodeos he decidido acabar con la constelacion para dar paso a una secuela de la misma en la que seran dormiditos por un rato algunos de los personajes y apareceran, con la fuerza que se merecen los que nos trajeron hasta aqui. sin embargo yo sé perfectamente que hay un titipuchal de cosas sin aclarar y que me la van a mentar si solo los dejo como si nunca hubieran existido. para evitar eso les suplico que en sus reviews me expongan las dudas que los esten carcomiendo para resolverlas, las que se puedan, que no vamos a develar todo pero si lo que ustedes ya quieran saber. Esta historia esta hecha por ustedes y la que la escribe no quiere otra cosa mas que sea de su agrado. NOMICA