Constantinopla
Allá, frente al Estrecho del Bósforo, estaba la ciudad hermana de Roma, la otrora ciudad de los Césares, Constantinopla
Constantinopla no era una ciudad. Era La Ciudad. La enorme Constantinopla era la joya de los Balcanes, la puerta de entrada al Asia y al Mar Negro. Su estratégica ubicación le permitía controlar el comercio a Asia, la cual la había hecho prosperar desde sus inicios como la capital del Imperio. Antiguamente se llamaba Bizancio, hasta que Constantino el Grande la convirtiera en capital del Imperio Romano, alejándose de la decadente Roma y fue el inicio del crecimiento y posterior esplendor de aquella ciudad. A la caida de Roma, Constantinopla subsistió y se mantuvo grande y poderosa convirtiéndose no solo en el baluarte de Europa contra los musulmanes sino en la luz de donde irradiaba el conocimiento y la cultura grecorromana hacia las nacientes naciones europeas
Constantinopla bullía ahora de gente. El comercio seguía siendo la principal actividad. El movimiento comercial era terriblemente activo y las calles se llenaban de gente que compraba y vendía. Gente venida de Europa y Asia se mezclaban allí, en los puertos, en los mercados. Barcos entraban y salían de aquel puerto cargando y dejando mercadería y personas. Solo muy pocos se atrevían a conocer la ciudad, impresionados por sus imponentes costrucciones donde se destacaban el Palacio Imperial y la Iglesia de Santa Sofía
La guardia imperial desfilaba por la plaza, escoltando a la familia imperial que recorría las calles para contemplar aquella muestra de su riqueza y poderío. Los patriarcas ortodoxos se preparaban a recibir al emperador y su familia para la ceremonia religiosa, donde el pueblo era testigo del encuentro entre su gobernante y su Dios. Si, Constantinopla seguía siendo esplendorosa y rica y su emperador el legítimo heredero de los Césares
Pero el Imperio Romano de Oriente estaba en decadencia
Siglos habían pasado desde que Justiniano, la emperatriz Teodora y su brillante general Belisario habían levantado al Imperio de las ruinas del antiguo imperio romano. tras años de soportar las invasiones germanas, eslavas, de pagar tributo a los hunos y persas, Justiniano concibió la idea de reconstruir el antiguo imperio. vencio a los persas y eslavos, conquistó el temido reino de los vándalos en Africa y reconquistó toda Italia de los ostrogodos, reincorporando a Roma como ciudad imperial. Puso el pie en España conquistando la tercera parte de la peninsula. Pero aquel periodo fue efimero. Sus conquistas en Europa se perdieron. Los siguientes emperadores no tuvieron la capacidad de Justiniano para conservar el imperio. Las guerras con los persas sasánidas fueron cada vez mas terribles quienes contaron con gobernantes capaces como Sapor y Kosroes que le arrebataron Jerusalen. Esta situación se agravó mas aún con la llegada de los creyentes a las predicas de Mahoma
Los musulmanes acabaron con el poder persa y bizantino en Oriente. a partir de ese momento, la historia en Asia sería escrita por los árabes, quienes le arrebataron Egipto y el control del Mediterráneo a los bizantinos. Un día, 200,000 árabes se presentaron a las puertas de Constantinopla y esta resistió, gracias al "Fuego Griego", que destruyó su flota y venció a aquella fuerza invasora. Europa se salvó pero el imperio empezaba su camino de lenta agonía
Las naciones eslavas se proclamaron independientes. Los infieles selyucidas les arrebataban territorio tras territorio. Las cruzadas no le restituyeron ningún territorio pese al juramento de los que iban a luchar a Tierra Santa. Finalmente en 1204, los cruzados dirigieron sus armas contra Constantinopla a instigación de los venecianos y la tomaron y saquearon tras masacrar a la población. Aquella traición fue condenada por la Europa entera pero eso no detuvo a los invasores quienes formaron el Imperio Latino con Constantinopla como su capital mientras la familia imperial se refugiaba en Nicea. Tras años de lucha, la capital fue recuperada pero el Imperio era ya solo un fantasma de lo que fue
La dinastía de los Paleológos hizo lo posible por reconstruir el imperio y devolverle su vitalidad, pero la división de la sociedad, los abismos entre ricos y pobres, la corrupción y la terrible presión externa primero de los serbios y ahora de los otomanos habían echado por tierra los esfuerzos de Andronico III, perdiendo el Asia y los Balcanes casi en su totalidad
La autoridad del emperador no pasaba de los muros de la ciudad. Solo algunos territorios griegos e islas del Egeo lo reconocían como Cesar. El esplendor de la ciudad se contradecía con la ruina económica del imperio que no percibía nada de las provincias y solo sobrevivia del comercio que hacía inmensamente ricos a los comerciantes y tremendamente pobre al emperador.
Gobernaba ahora el viejo Juan V, que no era amado por su pueblo y solo esperaba el día que muriera y heredara el trono su apuesto y brillante hijo Manuel. Juan V habíase sometido como vasallo a los turcos para salvar lo que quedaba del imperio. Tras la muerte del Sultán Murat, la situación era incierta ya que su hijo Bayazid no parecía interesado en Constantinopla, preocupado por sus asuntos en Asia y en Hungria. Juan V habíase acercado al Papa de Roma buscando ayuda contra los infieles, acción que le ganó la animadversión de la iglesia ortodoxa y de su pueblo que recordaba ingratamente a los cristianos leales al Papa. Juan V tuvo que traer a los Caballeros de Rodas para mantenerse en el poder, creciendo la hostilidad de su pueblo contra el
Eso explicaba que la escolta del emperador sea europea y no griega
El viejo emperador lo sabía y sentía el dolor crecer dentro de el. Creía firmemente que lo que había hecho era a favor de lo que quedaba del imperio para salvarlo del dominio extranjero. La mayor amenaza eran ahora los turcos y le parecía inconcebible someter al baluarte de la cristiandad al poder musulmán, pero todos sus esfuerzos habían sido en vano. La ayuda papal jamás había llegado, la cruzada había fracasado en los campos de Kosovo y sus propios subditos le habían contestado que era preferible usar el turbante de los turcos que la tiara del Papa. El viejo emperador había sobrevivido a conspiraciones y a los intentos de sus hombres de confianza como su amigo Juan Cantacuzeno quien trató de tomar el poder y la de su esposa Isabel de Saboya junto con su basileus de confianza, conjuras que pudo librar pero que menoscabó sus fuerzas. En estos últimos años de su vida se preguntaba que tanto valía la pena el preservar un puñado de territorios que aún se llamaban "imperio"
- Tal vez sea la voluntad de Dios ... - musita el emperador, siendo escuchado por su hijo
- ¿Que decis padre? - le pregunta su hijo, el principe Manuel
El viejo emperador mira a su hijo "me gustaría decirte lo mismo que Filipo le dijo a Alejandro ... que buscarás otro imperio que este no es digno de ti ... pero se que no podrías hacerlo"
- Nada ... escúchalos Manuel ... cada uno de ellos que te vitorean afuera, en el fondo te maldicen ... las vivas al emperador son burlas porque saben que mi autoridad no sale de estos muros y la que me queda está respaldada por los extranjeros que me sirven porque les pago ... volvamos a Palacio
- Padre ... nos esperan
- Dile a los popes que me siento mal ... tomad mi lugar ... después de todo sois el futuro emperador
Juan V vuelve a su litera y es conducido por sus sirvientes y guardias al palacio. Dicha escena es vista por ojos que revelaban lástima
- No pasará mucho tiempo antes que el emperador muera - dice Maese Alseci quien se aparta de la multitud - tal vez sea bueno hablar con el lo mas pronto posible
- ¿Lo creeis así Alseci? - quien le hablaba así era su acompañante, un viejo compañero de armas, llamado Schelotto - tal vez sea bueno esperar que sucede. Tal vez muera en estos días y tome el trono su hijo Manuel
- Sería afortunado tratar ya con el principe Manuel ... pero el aún no es el emperador y no podemos esperar mucho tiempo ... ¿habeis oido las noticias en el puerto?
- Si ... Bayazid ya ha solucionado sus problemas en Asia ... no es de extrañar que muy pronto esté mirando nuevamente a Europa ... lo que no entiendo es porque creer que la alianza con Bizancio pueda representar una amenaza contra los turcos - Veo que no habeis escuchado todo ... escuché hablar a un oficial del emperador ... comentaba que este había considerado enviar embajadores al Khan de Tormapol
El mercenario se detiene y sostiene el brazo de su amigo
- ¿Bromeais¿embajadores al mongol¡es una locura!
- ¿Lo es? en la posición del emperador, es lógico pensar que haría lo que sea para frenar el avance turco ... ya hemos demostrado que Europa no puede ... tal vez los mongoles sean mejor alternativa, pero sabeis lo que eso podría significar
- Antes que a los mongoles prefiero a los turcos ... los mongoles son solo bárbaros sedientos de sangre y de oro ¿que ventaja habría para Europa?
- Ninguna ... será mejor ir al palacio ... debemos hablar con el emperador - ¿Nos dará audiencia?
- Una vez que nos anunciemos lo hará ... después de todo, somos los embajadores de Roma
Alseci y Schelotto se encaminan hacia el palacio imperial. Alseci miraba la ciudad con cierta tristeza. Consideraba a Roma y Constantinopla ciudades hermanas. El, admirador de la brillante época del imperio romano, consideraba a la ciudad como el último vestigio de los Césares "tenemos que salvarla ... Constantinopla no debe caer ... no debe"
Francia ... 1390
La antigua gloria de Francia yacía desde hace medio siglo arruinada en el propio territorio frances. Los años de la brillante caballería francesa yacían en Crecy y en Poitiers, donde sus poderosos caballeros habían sido abatidos por los ingleses y el "Principe Negro". Francia gemía envuelta en una guerra que se había iniciado en 1340 con la invasión del rey Eduardo III de Inglaterra y que en ese tiempo se había apoderado de la mitad de Francia. Solo pequeños momentos de tregua le habían dado respiro a la sufrida población francesa, obligada a pagar impuestos a su rey y señores feudales pero expuestos al saqueo de las tropas inglesas que merodeaban constantemente en busca de botín
Tre siglos antes, Guillermo el Conquistador, Duque de Normandía había invadido Inglaterra y sometido al reino sajón. A partir de ese momento, los reyes de Inglaterra habían sido también duques de Normandía en Francia y a su vez vasallos del rey frances. Con la corona de Inglaterra en sus sienes, los duques se habían hecho mas fuertes que los reyes de Francia, generando una rivalidad que constantemente llevó a los campos de batalla. Conocida era los choques entre Felipe Augusto contra Ricardo Corazón de León y después contra su hermano Juan Sin Tierra, que habían concluido con el triunfo del rey frances
Pero el nuevo rey de la dinastìa Plantagenet, Eduardo III había llevado ya una guerra abierta completamente diferente a las escaramuzas anteriores y la suerte le había sonreido. Sus ejércitos habían batido a Francia y estuvo a punto de coronarse rey de Francia, pero la habilidad del rey Carlos V "El Sabio" y las hazañas de Beltran Duglescin había hecho retroceder en sus aspiraciones. Un envejecido Eduardo III moriría sin haber logrado su sueño y habiendo perdido el prestigio ante su pueblo además el que su hijo favorito "El Principe Negro" muriera un año antes que el amargaron los últimos días de su vida . Su hijo, Ricardo II lo sucedería. Pese a su juventud, asumiría con sorprendente madurez las responsabilidades del reino, sofocando las rebeliones y asumiendo con firmeza las riendas del gobierno. Pero poco después, el joven rey padecería cuadros de depresión hasta convertirlo en una persona impredescible, avariciosa y en algunos momentos cruel. A partir de ese momento el prometedor rey se convertiría en la persona mas odiada de Inglaterra que debía caminar rodeado de soldados y arqueros que mataban a todo aquel que se le acercara sin permiso
Para Francia, las cosas le fueron muy similares. A la muerte de Carlos El Sabio, le sucedería su hijo quien tomaría el nombre de Carlos VI, quien asumiría también con responsabilidad las riendas del gobierno, pero ya en los últimos meses, el rey manifestaba sintomas de desequilibrio en cuanto a sus ideas. Había tomado las riendas del gobierno al alcanzar su mayoría de edad de manos de su tío, Felipe El Atrevido, Duque de Borgoña, y junto con el había derrotado a los flamencos en West - Rousebeck. Pese a ello, parecía que una peligrosa sombra como la que había ocultado a su par Ricardo II de Inglaterra se cernía sobre el
Si bien, la tregua había detenido las hostilidades, continuas escaramuzas, saqueos y pillaje de los ingleses, hacía difícil la vida de cualquier hombre que no pudiera empuñar las armas en la Francia de 1390
En eso pensaba aquel joven campesino frances cuando observaba la partida de soldados ingleses a caballo, que escoltaban a un hombre que por sus insignias daba entender que era un noble. La partida estaba compuesta de solo diez hombres quienes seguros del temor que inspiraban seguían el camino despreocupadamente, cruzando el bosque sin percatarse de que lentamente estaban siendo rodeados
Una lluvia de flechas se abatió repentinamente sobre el grupo y a un grito, varios hombres armados de hachas y lanzas pero pobremente vestidos atacaba al grupo de ingleses. Tres soldados habían caido ya por las flechas y eran rematados en el suelo. Pese al número, la formación militar de los ingleses contiene el ataque de los salteadores, pero imposibilitados de vencer, deciden abrirse camino, pasando por los desordenados atacantes, y a filo de espada consiguen huir pero dejando a tres jinetes mas en el suelo, entre ellos al noble escoltado
El joven campesino se acerca al caido noble quien trata de incorporarse espada en mano pero herido en el pecho por un lanzazo. Aquel joven se había batido tan igual que sus compañeros pero su mirada siempre estuvo fija en el ingles
Los últimos estertores de los agonizantes ingleses eran callados por los salteadores, mientras otros lanzaban flechas a los ingleses que huían. El campesino ve a los caidos ingleses y luego a sus compañeros muertos. Cerca de diez atacantes yacían sobre el campo, mezclando su sangre con la de los ingleses
El frances sosteniendo un hacha se pone frente al herido noble quien solo le dedica una mirada de desprecio
- Creí que ... la jaquería había terminado hace mas de 30 años - le dice el ingles
- Algo en lo que vos ayudasteis a terminar, señor - responde el campesino
- Por vuestras viles caras ... casi todos vosotros ni habíais nacido cuando pasó ... pagareís con vuestras vidas este ataque a un caballero ingles
- No recuerdo nada de la jaquería - responde el campesino acercándose - pero si recuerdo algo que pasó hace 15 años ¿lo recuerda señor?
- ¿Que¿acaso pensais que debo recordar a todos los campesinos que he visto¿debo recordar a todas las aldeas que he entrado¿a todos los hombres que he matado? sois gracioso joven ... un campesino esperando que un noble os recuerde
El joven campesino se llamaba Reynald. Había esperado mucho tiempo aquel momento. Había preparado un discurso para decirle a aquel noble ingles. Quería que al menos entendiera sus motivos, que respetara esa búsqueda del honor
Pero no pudo decir nada. Solo blandió el hacha y con una velocidad impresionante, decapitó al caballero que ni tuvo tiempo de levantar su espada
Horas después, cincuenta soldados ingleses llegaban al lugar para contemplar los despojos que ya los buitres y cuervos se disputaban
Lejos de allí, el joven Reynald recogía sus cosas siendo observado por un hombre mayor
- Debes irte Reynald ... esto es Francia pero los ingleses mandan por estas tierras
- Pero ... ¿que será de ustedes?
- Lo que pase pasará ... te advertí Reynald ... te dije que lo dejaras allí ... te vengaste del ingles, pero eso solo forjará otra cadena de venganzas ... los ingleses ahora te buscarán y dejarán muertos a su paso ... huiremos también y trataremos de llegar a la frontera ... tal vez ahí estaremos a salvo
- Podría entregarme .
- Pero no lo harás ... solo morirías y eso no aplacará a los ingleses ... debes huir a París ... buscar la protección del rey Carlos ... tal vez si te unes al ejército .
- No me protegerán ... ni me admitirán ... nos desprecian tanto como los ingleses ... no ... buscaré mi camino y el perdón de mis pecados ... pero no me quedaré en Francia ...
- ¿Adonde pìensas ir?
El muchacho abre la puerta y mira el horizonte
- A Jerusalén ... dicen que todo el que llega allí, Dios perdona sus pecados
- Deliras ... Jerusalen está muy lejos ... la mayoría de los que conoces ni siquiera sabe donde está ... para algunos ni siquiera existe
- Pero existe .
- Soy viejo ... pero al menos me enseñaron ... fui educado en un monasterio ... se leer ... pero ahora se burlan y me acusan de mentiroso cuando les digo que se leer ... y cuando leo algo me dicen que miento ... y los que se rien son los que no saben leer y no pueden creer que un anciano como yo sepa leer ... no hace falta que me digas que Jerusalen existe ... lo se ... lo he visto en los libros ... me gustaba leer en la biblioteca de los frailes ... las historias de los brillantes caballeros que acudían a luchar a Tierra Santa como nuestro ilustre rey San Luis
- Abuelo ...
- Pero nada de eso es cierto ... son solo sueños ... cuando los cruzados entraron a Jerusalen, mataron a toda la población musulmana ... la sangre llegaba a los tobillos ... nuestro viejo enemigo, Ricardo de Inglaterra mató a dos mil musulmanes como advertencia al rey Saladino ... la mayoría eran viejos, mujeres y niños a quienes consideraba sin valor ... igual aqui cuando nuestros niños se reunieron para ir a Jerusalen ... todos temblaron pensando que si los dejaban entrar era una señal de que Dios renegaba de nosotros que preferíamos la guerra ... entonces dijeron que los llevarían pero cogieron a nuestros niños y los vendieron como esclavos en Africa ... no muchacho ... tanta sangre derramada no puede alegrar a Dios ... no en el Dios que me enseñaron a creer en el monasterio ... y Dios nos lo ha demostrado porque esa tierra es de los infieles ... todos los esfuerzos de los caballeros no ha servido de nada ... dicen que siguen luchando ... eso ya no lo se ... ya no importa ... pero si llegas a Jerusalen entra descalzo y de rodillas ... y pide perdón por toda la sangre derramada ... no solo por la que mancha tus manos ... vete hijo mío ... tienes mi bendición
Su abuelo lo deja y Reynald termina de alistar sus cosas. Monta su caballo y se aleja de aquel lugar que lo había cobijado desde que perdió a su familia ... le esperaba un largo camino hasta Tierra Santa
La caravana proveniente de la Santa Rusia llegaba a Constantinopla. Los emisarios del principe Vasili I de Moscú traían consigo numerosos obsequios al emperador bizantino. No era de extrañar que el Zar se mostrará tan obsequioso con Constantinopla ya que ambos eran los monarcas mas importantes que profesaban la fe ortodoxa
Las relaciones entre Rusia y Constantinopla databan de mucho antes, cuando los misioneros bizantinos fueron a evangelizar a la Rusia pagana, en los tiempos del principado de Kiev. En ese tiempo, los primitivos rus vivían casi en la barbarie, atrapados entre las correrías de las tribus nómades y los señores de la guerra. Tras su conversión al cristianismo, Rusia adoptó muchas maneras bizantinas entre ellas como símbolo de su reino el aguila bizantina. La invasión mongola hizo saltar en pedazos la primitiva civilización rusa y redujo a cenizas la poderosa Kiev, quedando todos los principes sometidos a la autoridad del Khan del reino de la Horda de Oro
El empuje mongol iría cediendo poco a poco y los principes rusos empezaron a recuperar poder, adoptando nuevas costumbres muy ligadas a las traidas por las tribus asiáticas. Europa estaba demasiado lejos para los rusos y empezaba una lenta lucha de los rusos para recuperar su libertad y su dignidad, esclavizados por los mongoles y a merced de la brutalidad de los boyardos o nobles rusos. De todos ellos, era el mas notorio el crecimiento de Moscú como la principal ciudad de Rusia, cuyo poder estaba representado en su principe quien, completamente identificado con Constantinopla, adopta el nombre de "Zar", derivación rusa de "Cesar"
Pero el creciente poderío ruso no era suficiente para prestarle ayuda a Constantinopla. Todas sus fuerzas estaban dirigidas a frenar a los mongoles y el creciente poderío polaco. Diez años antes, habían, por fin, derrotado a los mongoles en la batalla del río Don, aniquilando el ejército del Khan Mamai, dándole un respiro a los sufridos rusos. Moscú había empezado a convertirse en el refugio de intelectuales bizantinos quienes veían que Constantinopla estaba perdida, aunque algunos optaban regresar, hastiados del estilo de vida moscovita. La ignorancia, el alcoholismo y la barbarie eran características de esa gigantesca aldea que era Moscú de 1390
Pese a todo, las relaciones del emperador con Moscú, eran muy amistosas y Juan V no perdía esperanzas que los rusos pudieran prestar mas ayuda que los regalos o presentes que continuamente les mandaban. Por eso recibió a los moscovitas personalmente. Lo que lamentaba era que algunos embajadores mostraban las mismas costumbres que cualquier mujik ruso y era raro tener a alguien que al menos entendiera el griego. Por ello conservaba a Vasili, consejero real de origen ruso que se había quedado en Constantinopla desde hacía ya muchos años
El emperador observaba la extraña caravana proveniente de Rusia, un mosaico de razas que la conformaban. Todos esperaban en los exteriores de palacio y miraban aún con confusión la ciudad que se abría ante sus ojos. Vasili se da cuenta de la sorpresa del emperador y sonríe para si
- ¿Algo preocupa a Su Alteza? - pregunta aunque ya sabía la respuesta
- Nunca deja de sorprenderme el ver una embajada de vuestro país Vasili. Es bastante ...
- ¿Pintoresca? lo es ... a diferencia de otras embajadas que han venido por mar, esta ha venido por tierra ... ha sido una travesía difícil y necesitaba pasar lo mas desapercibido posible ... es por ello que no llevan ninguna insignia del zar y nadie de la escolta lleva el uniforme de nuestros soldados
- Su escolta no parecen rusos
- Majestad ... Rusia es un mosaico de pueblos ... los hay chechenos, tártaros, caucasianos, cosacos, kazaks, rusos blancos, eslavos y otros mas ... la escolta se reclutó entre esos pueblos ... como puede ver, los que integran la escolta son cosacos, chechenos y tártaros ... entre ellos hay oficiales de nuestro ejército que están de incógnitos
- ¿Porque tanta precaución?
- Los obsequios que conmemoran la coronación de nuestro Zar Vasili I son valiosos, preparados especialmente para Vuestra Majestad, tal como me dice el mensaje que llegara desde Moscú ...
El emperador se aparta de la ventana y contempla los hermosos murales de su palacio antes de hablar sin mirar a Vasili
- ¿Todas estas precauciones tienen que ver con que el barco que supuestamente traía los obsequios del Zar de Moscú haya sido asaltado y hundido en el Mar Negro?
- No lo se Majestad
- Supongo que lo que viene en el debe ser demasiado valioso para ser expuesto a los ojos de todos
- Como le dije a Su Majestad, no lo se ... los embajadores deben estar mejor informados que yo
- Pues ... no hay que hacerlos esperar
Juan V y Vasili se encaminan al salón de audiencias cuando son interceptados por los consejeros imperiales
- Su Majestad ... los embajadores de Roma han llegado ... piden se les atienda
Quien se dirigió al emperador era el Consejero Baragos, uno de los de mayor influencia en la corte. El emperador lo mira con cierta preocupación para luego asentir
- Recibiré a los enviados del Papa una vez que dialogue con los embajadores del Zar
- ¡Su Majestad! - exclama el Consejero - ¡son los enviados del Papa¡no podeis hacerlos esperar por recibir a una comitiva extranjera sin importancia!
Baragos detestaba a Vasili y esas palabras estaban dirigidas a el, quien no se inmutó, pero el emperador endureció el tono de su ya débil voz
- Seré yo quien decida lo que es importante o no en mi palacio ... tal vez no gobierne fuera de los muros de Constantinopla, pero dentro de ella sigo siendo el emperador ... recibiré primero a los embajadores del Zar
Baragos se quedá por un momento sorprendido e inmovil pero después hace una reverencia y se aparta del camino del emperador. Este recorre unos pasos y se detiene
- No quiero hacer esperar a los embajadores de Roma ... llévadlos a la sala del trono y cuando llegue el principe Manuel que se reuna con ellos y me esperen
La comitiva rusa seguía observando la enormidad de Constantinopla y la hermosura de sus construcciones que parecía resplandecer al sol, así como la multitud que caminaba por las principales calles
El mas sorprendido era Yazin
El joven mongol, se aparta de sus hombres y trata de observar mejor la ciudad. Así como se maravillaba de ella, se maravillaba de la increible debilidad del imperio. No era ajeno a que la ciudad estaba a merced de los turcos y había perdido todas sus posesiones pero en su cabeza estaba en que si era eso lo importante
Su grupo se había unido a la comitiva rusa sin decir palabra mas que pactar el precio para servirles de escolta a aquella extraña caravana. Aunque el viaje fue peligroso, gustoso habría renunciado al oro que se le daría con tal de no perderse la visita a Constantinopla
Pese a que tuvo curiosidad en saber que llevaban, se cuidó muy bien de no preguntar ni asomarse, así como el de evitar que sus hombres lo hicieran. La caravana estaba custodiada directamente por cuatro hombres, que se diferenciaban mucho del resto de la escolta compuesta por cosacos y otros tártaros del reino y unos cuantos chechenos. Nadie llevaba uniforme, mas que sus andrajos pero armas escondidas entre sus ropas. Solo unos cuantos las lucían para disuadir cualquier asalto. Los cuatro hombres en cambio, pese a sus pobres ropas, no tenían trazas de ser gente vulgar. Eran lo que podría llamarse caballeros, cuyas espadas se dejaban notar en su cintura. jamás montaron un caballo ni se despegaron de la carroza principal. Solo caminaban en silencio y llevaban su mano a sus espadas cuando alguien de la escolta se mostraba demasiado curioso
El tener un grupo tan heterogéneo había ayudado a mantener las cosas controladas. Podría sonar contradictorio pero los jefes de la caravana habían pagado mas a los jefes mercenarios para tener a sus hombres bajo control y a su vez controlarse entre si. Si un grupo intentaba apoderarse de la caravana, los otros grupos tenían autorización de matarlos y por ello tendrían mas oro. Pese a ser un mosaico de pueblos, estos pueblos por lo general eran rivales o enemigos. Chechenos y cosacos luchaban continuamente en su tierra natal, los khazaks robaban y mataban a ambos, pero todos odiaban a los mongoles, conocidos por los rusos como tártaros
El oro sería pagado en Constantinopla y los mercenarios estaban ya impacientes por recibirlo y largarse. La ciudad los llamaba hacia sus tiendas, tabernas y burdeles y ansiaban en gastarlo, algunos por el placer, otros por tener algo que llevar a sus familias y otros solo por tenerlo en la bolsa. Todos los mercenarios, desaliñados y sucios mostraban signos de impaciencia
- ¿A que hora seremos pagados? - dice un rudo mercenario cosaco - nuestro contrato terminaba en este lugar ... quiero irme
- No lo se Leonov - responde otro - esos viejos han entrado en palacio ... supongo que tendrán sus asuntos que tratar
- Eso es asunto de ellos ... no nuestro ... solo quiero cobrar e irme
- Tal vez podamos echar una ojeada a lo que hay adentro de las carrozas - dice otro - tal vez nos engañaron y el oro siempre estuvo allí
- Es una buena idea - dice Leonov - no creo que a los demás les importe y los espantapajaros que las cuidaban se han ido con los viejos
- Te olvidas de los guardias - dice un viejo cosaco aún diestro en armas señalando a los guardias imperiales
- Son solo dos ... ¿que pueden hacer? ... vamos
Leonov y cinco cosacos se acercaron decididamente a las carrozas. Los chechenos observan pero cuando uno se mueve, su jefe lo detiene
- Déjalos ... nuestra misión terminó aqui ... tal vez si haya algo que aprovechar y si no, ellos pagarán las consecuencias
Timidamente al principio y luego con mas decisión comienzan a abrir las carrozas. Los guardias bizantinos no dicen nada pero uno entra a palacio y el otro solo mira sin saber que hacer. Los cosacos empezaron a revisar todas las carrozas pero solo encontraban objetos de arte que arrojaban con desprecio. De pronto una voz sonó
- ¡Jajaja¡os lo dije camaradas¡encontré algo que vale la pena!
Uno de los cosacos jala algo que se resiste del interior pero consigue sacarla. Todos se quedan mudos de asombro. Arrojada al suelo por el cosaco, una joven caida miraba a los cosacos que la rodeaban desafiante, los cuales sorprendidos no atinan a decir nada. La joven no tenía mas de 14 años y vestía ropas esteparias propias de las estepas rusas
- ¿Quien es ella? - se pregunta Leonov
- Una ¿princesa? - dice otro cosaco
- No lo parece ... no viste como una .
- Sea como sea - dice el cosaco que la encontró - yo la reclamo ... yo la encontré - ¡Alto!
La voz de mando se hace sentir y un grupo de soldados bizantinos al mando de su capitán aparecen con las lanzas al ristre rodeando a los mercenarios quienes sacan sus armas
- ¿Como os habeis atrevido a tocar lo que es propiedad del emperador? - les dice el capitán
- ¡Al diablo! - responde el cosaco - ¡queremos nuestro oro¡nuestra misión terminó aqui!
- ¡Su misión termina cuando yo lo diga! - el embajador del Zar hacía su aparición - olvidaremos esto si guardan sus armas y devuelven lo que han cogido de la carroza
- ¡Nada de eso viejo! - el cosaco levanta a la chica y le pone el cuchillo en el cuello - ¡queremos nuestro oro ahora o ella se muere!
- ¡Ilich! - le grita Leonov - ya deja eso
- ¡No voy a entregar mi arma para que al final no me paguen¡quiero mi oro ahora!
- No seas idiota - le dice el embajador - esa mujer es solo una esclava ... un obsequio para el emperador ... matarla no te servirá de nada ... no nos importa
- ¿Asi? - le dice el cosaco - pues ... veamos si es cierto ... veamos que tanto te importa su vida
El cosaco hunde mas el cuchillo en el cuello de la joven y esta hace un gesto de dolor, pero casi al instante el cosaco lanza un grito y suelta a la chica. Una flecha lanzada por Yazim le había dado en el brazo, momento aprovechado por la chica para darle un codazo, soltarse y empujarlo contra la carroza poniéndole su propio cuchillo en el cuello. Por un instante, todos se quedaron sorprendidos mientras la joven miraba fieramente a su otrora atacante
- ¿Que dices ahora cosaco? - le dice rabiosamente la joven en su idioma cosaco - ¿tu vida es valiosa para tus amigos?¿les importará si te mato?
- ¡Irene! - exclama el embajador - ¡suéltalo¡te lo ordeno! eres una esclava del zar y no ofendas su nombre manchándote con sangre en la puerta del palacio imperial de Constantinopla ... déjalo
La chica sigue mirando al cosaco pero lo suelta y retrocede pero velozmente le hace un tajo en la cara y el cosaco cae herido y sangrando
- Me marcaste el cuello y cada vez que mire mi reflejo te recordaré cosaco ... pero al menos podre ocultarlo para olvidarte ... tu me recordarás toda tu vida
El embajador va hacia ella y la desarma. la vuelve hacia el y la mira pero la joven le devuelve una mirada desafiante. El ruso hace el ademán de abofetearla pero al final no lo hace y solo hace un gesto para que los soldados hagan que los cosacos devuelvan las cosas. La joven Irene es jalada por el embajador hacia adentro del palacio pero esta, antes de entrar en el, le dirige una mirada al joven mongol quien se queda absorto ante esa mirada que parecía decirle muchas cosas
- Buen tiro tártaro - la voz de Leonov se hace escuchar a los oidos de Yazim. Este ve al cosaco que se acerca junto con dos de sus compañeros. Inmediatamente los mongoles se alinean al lado de su jefe - pero heriste a uno de los nuestros ... mis compañeros están molestos
- ¿Le disparé a un cosaco? - responde burlón Yazim - no sabía que un cosaco se escudara tras una mujer
Uno de ellos avanza pero Leonov lo detiene con el brazo
- Ten cuidado tártaro ... las flechas pueden ir en dos direcciones
- Lo se ... por eso siempre me muevo y se lo hago recordar a aquel que me lance una flecha lo que me acabas de decir
Leonov sonríe y hace un gesto con la cabeza, retirándose para asegurarse que sus hombres regresen lo que habían tomado de la carroza, observados por la guardia del emperador
- ¿Porque no me dejaste degollar a ese crío? - le dice molesto el cosaco que estuvo con Leonov
- Nos habrían matado los otros tártaros ... es raro
- ¿Que?
- Ese chico ... no es uno mas entre los tártaros ... es bastante joven pero es evidente que es el jefe .
- ¿Que quieres decir?
- Nada ... olvídalo
Yazim seguía observando la entrada de palacio y un mongol le pone la mano al hombro
- Eso fue una imprudencia - le dice
- No podía dejar que mate a la chica, Orduk
Orduk era un viejo guerrero con el cuerpo cruzado de cicatrices. Se había unido a la caravana con Yazim, a quien había visto crecer y tenía gran aprecio
- Nosotros peleamos por oro y poder ... no por mujeres Yazim ... si quieres ser un lider no lo olvides
- No lo he olvidado ... y creo ahora que es algo que tenemos que cambiar ... deben haber cosas mas importantes
El viejo mongol mira con preocupación al joven
- Cuidado Yazim ... es una blanca, una esteparia y además esclava ... ahora propiedad de estos torpes ... las mujeres de su raza son solo botín y no creo que pretendas traer a nuestros ejércitos hasta aqui por ella
- No Orduk ... y no pienses lo que no es ... admiré su valentía y orgullo ... será una esclava pero tiene dignidad
- Para lo que le sirve ahora - replica burlón el mongol - es el nuevo juguete de ese emperador
Yazim no contestó. No había pensado en eso y esa posibilidad le causó cierta sensación que no había sentido antes y que no entendía
Desde uno de los balcones de palacio, Alseci y Schelotto habían presenciado la escena con bastante interés
- Vaya puntería la del mongol - dice Schelotto - jamás había visto uno
- Luche en Polonia contra ellos - replica Alseci - tened por seguro que no vereis mejores arqueros con excepción de los ingleses ... lo que me intriga es que ellos no parecen simples mercenarios
- ¿Porque lo decis?
- Ningún mongol se habría arriesgado por esa muchacha
- Tal vez pensó que le darían una recompensa
- Puede ser ... pero ... es raro ver un jefe tan joven entre los mongoles ... ellos siguen a un guerrero experimentado que se la juegue junto con ellos ... a no ser que ...
- ¿Que?
- Nada ... el otro asunto es la muchacha
- ¿La esclava?¿que importancia tiene? es solo una esclava
- No lo se ... no parece estar acostumbrada a los golpes ni a la esclavitud ... no actuó como perro apaleado
- Me imagino que debe ser especial ya que es un regalo para el emperador ... me pregunto ¿que puede hacer un carcamán como el con una jovencita como esa?
- Eso me lo pregunto yo también
El resto de la comitiva aguardaba impaciente. Les parecía inadmisible que la delegación del Papa sea hecha esperar por atender a los bárbaros rus
El joven presenciaba las exequias mientras el sacerdote daba las últimas bendiciones cuando el sarcófago era introducido en la cripta familiar de los Norfolk. El heredero del fallecido Barón de Norfolk se convertía en ese momento en Sir Robert Norfolk, Barón de Inglaterra y amo de la Casa Norfolk, con todas las atribuciones y derechos que le correspondían ... entre ellos, la venganza
- ¿Que sabeis de los asesinos? - pregunta al caballero a su costado
- Mi señor ... eran bandoleros de baja ralea ... gente despreciable que se ha escondido en las aldeas ... hemos destruido algunas y colgado a los hombres de quince años para arriba ... estoy seguro que habremos matado a la mayoría
- ¿Y a cuantos inocentes, Malcom?
- Señor ... son solo campesinos ... matad uno y nacen diez
El joven lo mira con desprecio
- No haré justicia a mi padre ahorcando a unos cuantos infelices y violando a unas campesinas ... podreís engendrar todos los bastardos que quereis Malcom, pero no lo hará usando las insignias de mi casa ... quiero que aliste todo que partimos inmediatamente para Francia
- Hijo mío - una doliente dama que lo escucha le coge del brazo - tus obligaciones son aquí ahora ... la herencia de tu padre está aqui y no en Francia
- Mi padre está enterrado y el nuevo Baron soy yo, madre ... supisteis manejar bien sus asuntos mientras el guerreaba y se que lo hareís bien sin mi ... no quiero venganza sino justicia y no permitiré que el nombre de mi padre siga siendo manchado por unos rapaces que usan nuestro nombre para satisfacer sus vicios y sed de sangre ... yo les enseñaré lo que un verdadero Baron debe hacer
El joven da media vuelta y se retira orgullosamente. Otro caballero se acerca a Malcom
- Esto no es bueno Malcom ... el nuevo Barón parece ser demasiado "noble" ... mucho mas que su padre ... nuestra fortuna se está haciendo en Francia y si el interfiere, podremos decirle adios a eso
- No os preocupeis ... el viejo Barón también empezó así y luego se dio cuenta que solo vale lo que tomas por la espada ... aprenderá
- ¿Y si no?
- Ya habrán otras maneras ... pero no pienso renunciar a nada ... he luchado y me he batido en los campos de batalla contra los franceses protegiendo a ese viejo vicioso y defendiendo el honor de nuestro rey loco ... no lo voy a hacer por nada
Fin del capítulo 2
La jaquería fue la rebelión de los campesinos en Francia en 1358. Liderados por Guillermo Cale, la jaquería se produjo por la caótica situación en Francia tras la guerra con Inglaterra. Los nobles exprimían a los campesinos por quienes solo sentían desprecio, obligándoles a pagar altos impuestos para sostener la guerra y mantener su lujoso estilo de vida. Por otro lado estaban los ingleses y los mercenarios que en las treguas se dedicaban al pillaje y al saqueo. En medio de ese infierno se produce el levantamiento campesino que buscó terminar con lo uno y lo otro, pero divididos y carentes de instrucción militar, solo se dedicaron al pillaje y a las matanzas contra los nobles como un medio de lograr justicia pero que devino en terribles excesos. La jaquería fue exterminada en un solo mes en un baño de sangre y su lider decapitado
