Capítulo 7
Intrigas bizantinas
Kemal y Nestor recibían la mañana en aquella pobre habitación que los obligaba a dormir en el suelo. Kemal ya había abierto los ojos y observaba a Nestor quien permanecía con los ojos cerrados pero estaba sentado frente a la ventana y recibiendo los primeros rayos del sol. Era la primera vez que hacía eso desde los tres días que llevaban en la ciudad. El armenio empieza a preocuparse. No sabía exactamente que debía esperar en la ciudad que no parecía gustarle ni ella a gustar de ellos. Todos rechazaban darle trabajo a un armenio además que la ciudad ya había dejado de ser próspera. Debía dejar aquella sucia vivienda dentro de dos días y el dinero ya se le estaba agotando
De pronto Kemal se percata de algo. Las luces del sol que entraban por la ventana caían sobre el joven Nestor quien seguía sentado pero con una expresión de tranquilidad en su rostro, demasiado serena a la que conocía y es cuando se da cuenta ... un aurea de color se había formado alrededor del joven, o al menos eso parecía ya que su choque con la luz solar formaba variados colores que le causaron la impresión al armenio que el joven brillaba
Pero fue cosa de un instante. Los golpes frenéticos de la puerta hicieron abrir los ojos a Nestor y el aura desapareció. Kemal maldice en voz baja y va a abrir la puerta. Quien había aporreado la puerta era el dueño de la vivienda. Su visita le caía mal a Kemal a quien le desagradaba aquel hombre tan apegado al dinero y sin un asomo de caridad en el. Habían negociado el precio que a el le pareció excesivo pero no tuvo mas opción que aceptar. El trato despectivo de aquel hombre, su expresión desagradable al contar las monedas que le dió y la forma como empujó a un niño que fue a pedirle limosna, le hicieron sentir aversión
- ¿Que desea¿no es muy temprano aún para visitas?
- Armenio ... tu dinero no alcanza para el tiempo que te has quedado - responde bruscamente el hombre - debes irte ahora
Kemal lo mira con extrañeza antes de responder
- Temo que no te entiendo ... pague el precio que me pediste para cinco días y estos aún no terminan ¿porque me pides que me vaya?
- Calculé mal y el plazo termina hoy
- Eso es tu problema ... no mío ... quedamos en ese precio y me iré en dos días
- ¡te largarás ahora sucio armenio¡no he venido a discutir contigo sino a sacarte de aquí!
- Me ire, pero devuélveme la diferencia
- ¡Jaja¿devolverte¿y porque habría de hacer eso?
- Porque no me gusta que me roben
El hombre deja de reirse y mira con furia a Kemal
- ¿¡Me acusas de ladrón¿te atreves a ser insolente on un ciudadano de Constantinopla?
- Ciudadano o no ciudadano, lo que haces es robar ... quedamos un precio y ahora no lo cumples ... me doy perfecta cuenta que hay otro a quien quieres alquilarle ... eres demasiado apegado al dinero para no aprovechar esa oportunidad pero yo no serviré para que tu te enriquezcas ... así que vete y no regreses hasta dentro de dos días
Kemal iba a cerrar la puerta pero en eso, los dos hombres que acompañaban al dueño se arrojan sobre el. Dos contra uno era demasiada desventaja pero Kemal resiste. En eso Nestor interviene y golea con el escudo a uno de los hombres haciéndolo soltar a Kemal. El armenio aprovecha la ocasión y golpea al otro hombre y alcanza a coger su espada cuando ya los otros dos sacaban puñales, pero esta vez, la espada marcaba una diferencia que los hombres no parecían dispuestos a afrontar
- Salgan de aqui escoria y no regresen en dos días
Todos salen y se alejan del lugar pero el dueño alcanza a decir
- Pagarás por esto armenio ... te lo juro
Amanecía el nuevo día en el Mediterráneo y la luz del sol caía ya sobre los dos barcos que a vela desplegada surcaban las aguas en gracil movimientos. Los hombres a bordo salían a recibir agradecidos el sol para calentarse antes de empezar un nuevo día
Todos aquellos hombres lucían un aspecto rudo. Sus torsos desnudos lucían cicatrices y las armas en espaldas y cintos completaban un cuadro francamente amedrentador. A una señal, los hombres abren la bodega y luego emergen, sacando a un grupo de hombres encadenados uno tras otro. Entre ellos estaba Reynald. Su barco, capturado por los piratas casi sin lucha, lo habían convertido ahora en prisionero de los berberiscos a quienes veía por primera vez por lo que los miraba con mas curiosidad que temor
El que parecía ser el capitán. Un hombre barbado, mejor vestido que los demás y con una mirada cruel en los ojos, se acerca al grupo. Solo eran 40 prisioneros. Quince, junto con el capitán habían muerto en la refriega. El comerciante, antiguo dueño del barco, estaba separado de los demás y en frente de ellos, también encadenado
- Ustedes perros - comienza a decir el capitñan - a partir de ahora pertenecen a nuestro beylerbey de Argel, hacia donde nos dirigimos ahora para que sean vendidos en el mercado ... un destino muy apropiado para la carroña infiel como ustedes ... pero haré la pregunta de rigor ¿quien de ustedes es musulmán?
Dos levantaron timidamente la mano y el capitán se le acerca a uno
- Quiero entonces que me recites algo de El Coran
El hombre comienza a hacerlo, por lo que el capitán se acerca al otro y le dice lo mismo. El hombre trata de balbucear lo repetido por su compañero pero a una señal del capitán, dos de los piratas cogen al mentiroso y lo arrojan al mar encadenado
- Eso que sea una lección para aquellos que se atrevan a engañarme ... y eso va para ti mi buen comerciante si os atreveis a mentirme una vez mas
- Pero mi señor - se arrodilla el comerciante - me habeis despojado de todo ... ¿que mas puedo daros?
- Conozco a los de tu clase ... estoy seguro que sos lo suficientemente avaro para tener algo escondido ... alguien como tu que prefirió arriesgarse a mar abierto sin protección y con una tripulación inútil no se resignaría a perder sus riquezas ... he hablado con algunos prisioneros después de la lucha y me dieron algunos detalles sobre tu viaje ... se que compraríais especias en Tiro y para eso y poder pagar a tu tripulación necesitabas algo mas que las miserias que encontré ... por última vez ¿donde están?
- Os lo juro noble señor ... ¡no tengo mas!
El capitán hace otra señal y dos hombres sujetan al comerciante y ante los ojos de todos, le abren el vientre haciendo que sus intestinos salten y caigan sobre la cubierta. Mientras hurgaban entre sus visceras desparramadas ante el horror de todos, el capitán mira a los prisioneros
- ¿asustados cristianos? mas bien deberían estarme agradecidos ya que ese hombre es el culpable que estén ahora cubiertos de cadenas
Uno de los hombres parece hallar algo y se lo entrega al capitán quien lo levanta a la vista de todos
- Esa clase de carroña suelen comprar joyas o diamantes para cuidar mejor su dinero ... en casos como estos se lo tragan y luego, al expulsarlo les sirve para negociar mejor ante sus nuevos amos ... vaya ... otro mas ... vuestro patrón era un hombre muy avaro en serio ... cuando terminen, arrojad todo eso al mar ... y ustedes ... os sugiero que caguen abajo y rebusqueis entre sus excrementos a ver si tienen algo que valga la pena ... o les pasará lo mismo que a ese infeliz
Los hombres encadenados son arrojados nuevamente a la bodega. Reynald se preguntaba si había sido alcanzado por el castigo divino
El joven abre los ojos y se ve en una choza pobre y al parecer, rápidamente levantada. El trata de levantarse pero siente su cuerpo débil y regresa al tosco camastro donde su cuerpo había estado. Mueve su cabeza con dificultad para ver lo que le rodeaba y no ve mas que paja "¿que pasó¿estoy muerto?". Algunas imágenes vagas llegan a su mente y recuerda la espada levantada sobre el
- Veo que habeis despertado, Barón
Robert de Norfolk sirige su mirada y ve al anciano con quien había estado hablando y todo vuelve a su memoria. La búsqueda del asesino de su padre, la aldea, las matanzas y la traición de Malcom
- Como .. ¿como es que estoy vivo?
- Mi señor ... tuvisteis suerte ... cuando sus hombres se fueron contra nosotros y su lugarteniente iba a matarlo, apareció una partida de caballeros franceses y los sorprendieron ... eran mas que sus hombres y estos huyeron como pudieron, perseguidos por los caballeros ... como supuse que lo podrían matar de todos modos, decidimos esconderlo ... de todos modos, los caballeros no regresaron mas que para rematar a los ingleses caidos ... ahora estais a salvo ... mi señor
Con cierta dificultad, Robert se sienta sobre la cama y mira al anciano
- Veo que os debo la vida ... un aldeano suyo fue el responsable de la muerte de mi padre pero vos habeis salvado al hijo ... ¿porque lo hizo? no me debíais nada y ... su acción no impedirá que quiera hacerle justicia a mi padre
- ¿Pese a lo que habeis escuchado en boca de vuestro propio hombre?
- Malcom es un sucio bastardo cuya palabra carece de valor ... os pido que no repitais nada de lo dicho contra mi padre ... el era un caballero de nobles ideales y vuestro nieto lo mató ... solo eso cuenta para mi
- Hablais sin miedo estando solo y sin armas
- No temo a los campesinos ... soy un caballero inglés
- Pero vos teneis mejores ideales que los hombres que os acompañaban ... y mejores que los de vuestro propio padre
- Os dije que no quiero escuchar nada contra mi padre
- Y yo os pido que me escucheis ... solo os diré la verdad porque si para vos solo cuenta el hecho, debeis hacer un esfuerzo de comprender las acciones de mi nieto para que os deis cuenta que tal vez vuestra búsqueda de justicia no tiene sentido
- ¿A que os referis?
- A que Reynald es ... vuestro hermano
La sala del trono lucía sombría con la imagen del viejo emperador apesadumbrado. Solo estaban con el el principe Manuel y la princesa Carmesina quienes miraban a Juan V sentado con la mirada baja
- Padre ... - comienza a decir el principe
- En esta sala del trono - dice el emperador - comparecieron reyes de toda la tierra a rendir pleitesía al legítimo heredero de los Césares ... recibió embajadas de Harum Al Raschid y de Carlomagno ... aqui comparecieron enviados de Oton el Grande y hasta del mismo Papa ... en esta sala del trono se decidió el destino de muchos
- Eso ... pertenece al pasado padre ...
- Lo se ... porque ahora, en esta sala del trono se me humilla y se me obliga a seguir los designios de otros monarcas ... y yo se que es nuestra culpa
- No es vuestra culpa padre
- La es de todos ... desde Basilio II, vencedor de los bulgaros, no ha habido monarcas capaces salvo excepciones ... no supimos crear una identidad como lo hicieron los romanos en los tiempos del imperio ... todo fue siempre Constantinopla y el emperador ... dejamos que los basilius y los generales se disputen el poder ... no importaba cuanto perdieramos siempre y cuando descansaramos nuestros traseros en esta silla ... en Mazinkert, nuestro ejército fue destruido por los selyucidas y por las ambiciones de otros que estaban aquí, en esta ciudad ... un pretendiente al trono abrió las puertas de la ciudad a los cruzados solo para que lo ayudaran a sentarse aqui ... cosa que ni siquiera hicieron ... y en los años venideros, la historia de Constantinopla ha sido la del imperio
- Querido tío - le dice Carmesina - las cosas mejorarán ... solo es una nube que pasará pronto
- O tal vez la nube negra que precede a la tempestad ...
- Puede prevenirse esa tempestad - interviene el principe - aceptaré partir con la embajada y encontrarme con el Sultán para servirle
- No lo se, hijo mío ... tal vez el Sultán solo planee deshacerse de vos ... yo ya no viviré mucho y la heredera legítima sería Carmesina quien cogobernaría con el esposo que tenga para entonces ... y si es un aliado de los turcos podría entregarles la ciudad
- No lo permitiré tío - dice la princesa - estoy dispuesta a casarme con aquel que pueda servir a los intereses de Constantinopla
- Lo se ... se que estais dispuesta al sacrificio, pero no quiero vuestra infelicidad ... sois una criatura delicada que merece estar en las mejores manos ... y no para servir a nuestro moribundo imperio
- No digais eso tío ... mi vida es Constantinopla y el imperio ... el pueblo ... nuestra historia ... todo lo que representamos ... no pienso perderla y si mi matrimonio ayuda en eso estoy dispuesta a cualquier sacrificio
- Y yo - dice Manuel - amo a mi ciudad y si mi partida os da el tiempo suficiente para fortalecernos frente a las pretensiones de Bayazid, partiré de inmediato ... solo os pido padre que siempre recordeis a vuestro fiel hijo que no dudará cuando llegue el momento
- Hijo mío ... se que solo tu eres capaz de gobernar una vez que yo me haya ido ... pero debo decir que teneis razón ... ahora solo debemos ganar tiempo ... es obvio que nuestra posición es débil y tal vez el joven mongol que tenemos aqui pueda ser un importante aliado contra los turcos ... y el poder convencerlo queda en vuestras manos Carmesina ... tu trabajo, Manuel, será el de mantener tranquilo al Sultán ... el mío será el de buscar la inmediata alianza con los reyes de Occidente ... es obvio también que no puedo esperar mucho del Papa en las circunstancias actuales ... trataré de dirigirme al emperador Conrado para que me ayude y al rey de Hungría
- ¿Hungría, padre? - le pregunta el principe
- Hungría esta directamente amenazado por los turcos ... los serbios son aliados de Bayazid y Bulgaria ya está perdida ... estoy seguro que Bayazid prepara una campaña contra los bulgaros y ya es demasiado tarde para ellos ... dile a los servidores que comuniquen a los embajadores del sultán que vengan aqui ... para comunicarles nuestra decisión
Los jóvenes se ubican al lado del emperador quien coge sus manos y las aprieta con las suyas
- Somos y seremos siempre la familia imperial y sobre nuestros hombros descansa el destino de Constantinopla ... es una pesada carga pero la soportaremos juntos ... siempre juntos
Yazin miraba a la joven rusa quien escribía cosas en el tablero que se usaba para enseñar. con un pedazo de cal escribía sobre la superficie sin prestar atención a las miradas del mongol quien se preguntaba como podría quebrar la resistencia de la esteparia
- Toma esto tártaro - le dice la joven poniendo el tablero sobre la mesa - es el alfabeto y mira las primeras lineas y repetiras conmigo como se pronuncian ...
Yazin lo hace y mira aquel tablero sin ningún significado para el
- ... ahora repite conmigo "alfa" y ...
- ¿omega? - dice Yazin
- No idiota ... es "beta" ... ¿como sabes de omega?
- Lo recuerdo de algo que leían los monjes allá en Crimea
- La Biblia ... es del apocalipsis ... "alfa y omega" ... principio y fin ...
- ¿Eres cristiana?
- Lo soy ... al menos fui bautizada ... pero no tengo fe alguna ¿y tu?
- Debo confesarte que si he sido bautizado ... los monjes lo hicieron pero mi padre jamás se enteró
- ¿En que crees tártaro¿acaso crees en Cristo?
- Creo en el viento, el agua, la tierra y el fuego ... me interesó mucho las creencias de los cristianos pero veo que se complican mucho ... nuestra religión es mas sencilla
- Los cristianos están muy divididos ... está esta iglesia que no quiere obedecer al pontífice de Roma ... bueno ... creo que ya hable demasiado contigo y solo me interesa enseñarte y mientras mas rápido aprendas, mejor para mi ... a partir de ahora te hablaré en griego así que deberás apurarte para que me entiendas
Irene continua con las lecciones y no pudo dejar de admirar la rapidez con que aprendía su discípulo. Al final de la lección, ya podía repetir el alfabeto aunque aún ponía cara de ingenuo ante los discursos en griego que le daba su maestra donde los insultos también se incluían. Eso solo logró que algunos criados se detuvieran y se rieran cada vez que escuchaban a la joven dirigirse al mongol. Eso le hizo darse cuenta a Yazin que las frases que le dirigía Irene no eran precisamente halagos
- Si quieres insultarme, al menos hazlo en mi idioma
- ¿Te molesta tártaro?
- Insultar a alguien que no te entiende es tan cobarde como atacar a alguien desarmado
- ¿Que saben los chacales de los leones¿que sabes tu del valor?
- Al menos mas que tu ... por lo visto ... será mejor que haga algo mejor que estar aqui
- La lección no ha terminado
- Para mi si ... le pediré al emperador que me ponga otra maestra ... tal vez sea mas mujer que tu
El bofetón no se hizo esperar. Yazin lo recibió con impasibilidad y no intento defenderse y le dirige una mirada que Irene apenas pudo sostener
- Eso está mejor ... prefiero eso a la hipocrecía
- Jamás he negado mi desprecio, tártaro
- Lo se ... veremos quien de los dos se rinde antes ... porque te guste o no me quedaré aqui en esta ciudad
Yazin se da media vuelta dejando algo confundida a la joven
El barco cruzaba los estrechos que las islas griegas repartidas por el Egeo formaban, creando estrechos y peligrosos corredores para los navegantes. El duque Ettore observaba el mar con cierto sentimiento de intranquilidad mientras esperaba llegar a la isla Skios, isla que le abría las puertas al Mar de Tracia y finalmente poder cruzar por el estrecho de Dardánelos al Mar de Marmara, tramo final hasta Constantinopla. El problema era que ya estaba entrando a zonas dominadas por los turcos y si bien había pagado el tributo por poder pasar, los piratas y corsarios merodeaban por esas aguas. Es por ello que su viaje era de incógnito y los estandartes del ducado no ondeaban junto con las velas para no llamar la atención
Fray Tomas observaba también el mar. Su intranquilidad era mayor que la del duque, no solo por no estar acostumbrado a los barcos. Su vida siempre había transcurrido en tierra firme y la única vez que se embarcó fue cuando partió de Florencia a Atenas para servir al duque. Aún no comprendía muy bien el interés de su prior en mandarlo a un país tan difícil como Grecia, rodeado de cristianos ortodoxos y con la media luna de los musulmanes sobre ellos. No había tiempo de catequizar a nadie ya que nadie quería escuchar a un sacerdote de Roma y los amos florentinos estaban mas preocupados en defenderse de los infieles que en cuestiones doctrinarias. Además el prior no le había dado instrucciones claras, solo que debía aconsejar al duque y hacer los oficios religiosos para los católicos en Atenas. Lo único que despertaba la curiosidad en el era la indicación de que asegurara la fe de la esposa del duque. El caso era que el duque no era casado y la única posibilidad por el momento era Carmesina, la princesa bizantina. De pronto recordó que habían otros pretendientes y uno de ellos era el Duque de Neopatria, Hipólito. Pese a estar sometidos ambos a la autoridad de Florencia, había una silenciosa rivalidad entre ambos nobles
Las velas en lontananza despertaron la alerta en la tripulación. El duque ordena preparar las armas mientras pide al vigia que identifique las naves
- No os preocupeis señor ... son genoveses
El duque respira tranquilo ... Florencia y Génova tenían un pacto y Génova disputaba con los turcos el dominio de aquellas aguas. Encontrarse con cristianos en aquellas aguas le daba un sentimiento de tranquilidad. Los barcos se dirigían hacia el suyo y el duque ordena izar los estandartes del ducado para que los reconozcan, pero en eso ve al fraile coger su rosario y rezar
- ¿Asustado fray Tomas? no ios preocupeis ... no tenemos que preocuparnos de los genoveses
- Lo se ... solo es algo que no puedo evitar, mi señor
Los barcos ya habían acortado distancia y podía verse a los hombres sobre cubierta. Extrañamente, todos estaban armados como prepradaos para el abordaje "a esa distancia debían de reconocer los estandartes" piensa el duque. Tras unos minutos de espera, los barcos ya estaban a corta distancia y los hombres sombríos sobre cubierta llamaron mas la atención del duque. Entre ellos habían hombres que no parecían italianos
- ¿adonde os dirigis? - sono la voz atronadora de uno de los capitanes del barco genoves. Un hombre alto y fornido portando una espada
- A Constantinopla - responde el duque
- Es un largo camino desde Atenas, duque Ettore
- ¿Como sabe que soy el duque?
- Vuestros estandartes así lo confirman
- Solo identificasteis mi barco ... pero yo no llevo ninguna señal de mi condición
- Se dice que la nobleza destaca entre la plebe, mi señor - responde con una sonrisa el capitán
El duque en eso observa que el otro barco realizaba una maniobra y se colocaba al otro lado de ellos. El grito no se hizo esperar
- ¡Cubrios con los escudos! - el duque se protege con el suyo cuando las flechas salen disparadas de ambos barcos. Varios de sus hombres caen pero la tripulación alcanza a hacer mover los remos hacia adelante en un intento de escapar
- ¡Al abordaje! - el grito de los genoveses tampoco se hace esperar y ya varios hombres se lanzan contra el barco en un intento de abordarlo
El duque saca su espada mientras ordena que sus hombres preparen la defensa y que el barco se lance hacia adelante. Una nueva lluvia de flechas cae sobre sus hombres. Los gritos de agonía se mezclan entre los gritos de batalla. Los genoveses van abatiendo hombres en cubierta mientras los garfios se engachaban en la nave ateniense. Los pocos arqueros que responden al ataque son abatidos rápidamente ...
Alseci y Schelotto seguían pasando desapercibidos a los embajadores turcos. Recluidos en sus habitaciones, apenas tenían oportunidad de salir para evitar ser vistos por los enviados del Gran Turco. Las habitaciones reservadas para ellos eran amplias y cómodas. Los demás integrantes de su embajada estaban distribuidos en otros lugares de Constantinopla para evitar sospechas
- Por lo visto el emperador ha previsto estos casos - le dice Schelotto a Alseci
- Así parece ...
- ¿No creeis que sea mejor irnos de Constantinopla? después de todo, el emperador parece ya tener una decisión con respecto a Roma ... o promete una ayuda mas efectiva o el no proclamará la unión de las iglesias
- El Papa es inflexible en ese punto ... no aceptará ... el reconocimiento de la iglesia griega a la soberanía de Roma es vital para el ... solo así tendrá un punto de apoyo ante los reyes de Europa frente al Papa de Avignon
- ¿Eso quiere decir que no hay nada que hacer? mientras el emperador crea contar con el apoyo mongol, no se sentirá presionado por ayuda militar
Alseci no contesta, mientras mira el exterior a través de las ventanas de aquella habitación. Schelotto se le acerca y se pone a su lado
- ¿Y que opinais del joven mongol? creo que desde que lo viste por primera vez llamó vuestra atención
- No lo se ... aquel joven puede ser un importante aliado para Juan V ... pero eso no es tan seguro
- ¿De que dependería?
- De la decisión del Khan de Crimea ... sus territorios están en la línea que separa a Tamerlán de Toqtamish ... se sabe que Toqtamish es el peor rival de Tamerlan y según se, podría ser el futuro amo de la Horda de Oro ... si se declara una nueva guerra entre ambos, el Khanato de Crimea deberá tomar una decisión a quien apoyar ... si apoya a Toqtamish, su alianza con Constantinopla será mas difícil ... la Horda de Oro jamás ayudará a un reino aliado del principado de Moscú ... si apoya a Tamerlán si habría una posibilidad de apoyo a Constantinopla contra los turcos
- Eso significaría que la "educación" del mongol no tendría ningún sentido
- Asi es ...
- Pero no es lo único que os preocupa respecto a el ¿verdad?
- Sabeis leerme bien Schelotto ... asi es
- ¿Y que es?
Alseci se vuelve y lo mira fijamente
- No os mentiría si os digo que no lo se ...
El anuncio de las trompetas indicaba que alguien había llegado ... al parecer alguien de importancia
La partida de hombres armados recorría las calles de Constantinopla, cuando los caballos pasan raudamente cortándoles el paso pero aquel ímpetu no estaba dirigido a ellos ya que pasaron de largo. Al parecer eran hombres importantes por sus armas y estandartes pero los hombres siguieron su camino, guiados por un hombre de traje de civil
Se detuvieron frente a una casa y el que comandaba el grupo aporrea la puerta. Kemal abre y ve ante el a los hombres armados con uniformes bizantinos y al frente de ellos, el alguacil mas el dueño de aquel lugar
- Os dije que os arrepentiriais armenio - le dice burlón el hombre
- Daos preso armenio - interviene el alguacil - habeis agredido a ciudadanos de Constantinopla y usurpado una propiedad que no te pertenece
- He alquilado este lugar al precio que pidió este hombre ... tengo derecho a estar aqui hasta mañana
- ¿Acaso tienes un contrato como prueba?
Kemal mueve negativamente la cabeza. El desconocía de ese tipo de cosas y solo pagó lo que le pidió
- Daos preso ahora ... entrega tu espada
Kemal en vez de entregarla la extrae de su vaina y apunta a los guardias
- No me someteré a la injusticia ... ¡si quieren tomarla vengan por ella!
- ¿Resistes a la autoridad imperial¡guardias¡prendanlo!
- ¡Alto!
La voz de mando detuvo a los soldados y ven a un oficial llegar. Las insignias que llevaba demostraba su rango pero su rostro era ya conocido por el alguacil
- Capitán Basilio ... comandante de la guarnición imperial - tartamudea el alguacil - ¿a que venis aqui, señor?
- Yo represento a la autoridad imperial mas que vos mismo y ya que la habeis invocado me hice presente ... ¿que sucede aqui?
- Este perro armenio usurpa mi propiedad - interviene el hombre
- ¿No sois vos Vadalio¿no sois vos al que todos apodan "avaro y mezquino"?
- No entiendo a que os referis señor ...
- Si que lo entendeis ... como entiendo lo que está pasando aqui ... alguacil ... deje en paz a ese hombre
- Pero señor ... se atrevió a querer usar su espada contra nosotros
- Un hombre que se defiende una injusticia tiene derecho a eso ... además este hombre es mi invitado
- ¿Que decis?
- Que justo venía a invitarlo a mi casa ... me alegro haber llegado a tiempo ... Kemal, ve por el niño y acompañame a mi casa ... incluso traje un caballo para vos
- Pero ...
- Nada de peros, amigo ... solo sigueme tu y el muchacho ... dejad a aquel viejo avaro a seguir disfrutando de sus miserias
Kemal sale con Nestor y ambos montan el caballo ante la furia del comerciante
- ¿Va a permitir esto? - reclama Vadalio al alguacil quien solo se encoge de hombros
- ¿Que puedo hacer? no puedo desafiar la autoridad del comandante
- ¡Os he pagado para que arresteis y azoteis al perro armenio!
- ¿Así? pues ... no me acuerdo ... ¿y ustedes muchachos?
Las risotadas de los soldados responden a la pregunta de su jefe dejando después solo al comerciante revolcándose en su ira
El combate en la nave del duque Ettore continuaba mientras esta penosamente trataba de huir a base de la fuerza de los galeotes
- Incediad la nave - sonó la voz del capitán enemigo mientras los arqueros encendían sus flechas "no quieren capturarnos" piensa el duque "quieren matarnos ... solo así se explica esta ferocidad"
Las flechas surcan el cielo y caen sobre la vela que comienza a encenderse
- ¡Izad los estandartes! - grita el duque mientras abatía enemigos con su espada - ¡caeremos con honor frente a estas ratas!
Recien el duque se percata a quienes se enfrentaba. No eran genoveses. Aquella heterogénea tripulación solo podrían ser piratas "pero ... no parece interesarles el botín o esclavos ... quieren matarnos a todos. La situación se va haciendo desesperada. casi la mitad de su gente ya había caido y el estaba rodeado de tres oponentes de miradas fieras pero de rasgos salvajes e inhumanos "¿quienes son?"
- ¡Navios a la vista! - grita alguien y ciertamente. El duque ve a tres navíos aparecer en el horizonte. No podía ver quienes eran pero estaban aún lejos para esperar ayuda inmediata. Si quería salvarse, debía de hacerlo solo. Aprovechando la sorpresa, de un mandoble decapita a uno de sus oponentes y luego despacha a los otros dos y corre hacia la popa y de un solo golpe corta las sogas que lo unían al otro navío
- ¡Enfilad la nave hacia el navío de estribor! - grita el duque y el capitán de la nave hace un perfecto viraje y espolonea a la otra nave que aún permanecía unida, antes que un flechazo acabe con la vida del capitán. La sorpresa fue grande que varios atacantes caen bajo el filo de los defensores y el duque se lanza al abordaje con un puñado de hombres. La sorpresa es grande pero los abordados se recuperan y consiguen mantener a raya al duque y sus hombres
- ¡Matad al duque! - ruge el otro capitán que ya había abordado el barco ateniense y daban cuenta de los defensores - ¡hacedlo de una vez!
Una flecha en ese momento se clava en su espalda y el corsario cae pesadamente. Para sorpresa de todos, los tres navíos que se vieron antes, ya habían llegado a buena distancia para ver quienes eran
- !Adelante¡acabemos con esa carroña de los mares¡adelante, Caballeros de San Juan!
El duque no puede dejar de lanzar una exclamación
- ¡Caballeros de San Juan¡Caballeros de Rodas¡son ellos!
Los caballeros lanzan una lluvia de flechas sobre el navío pirata así como piedras lanzadas desde pequeñas catapultas que agujerean la nave. Una piedra rompe el palo mayor y la nave queda a la deriva y comienza a incendiarse. Las otras dos naves abordan a los atenienses y al otro navío pirata. La lucha es feroz, pero los caballeros mas diestros y superiores en número, aniquilan toda resistencia
- ¡Por Francesco! - grita el capitán y al parecer comandante de esa flotilla - ¡recuerden a nuestro compañero caido en Kosovo por las manos malditas¡acabad con esa carroña!
Los espadazos y el choque de los metales va cesando en la nave ateniense. El mismo comandante aborda la nave pirata con un grupo de hombres y protege al duque que ya estaba a punto de sucumbir y consiguen hacer retroceder a los piratas. La primera nave pirata se incendiaba y curiosamente, los piratas no la abandonaban y vió que estaban parados sin hacer nada, quemándose con su nave
- Tal parece que hoy es día de visitas - dice el emperador al recibir el anuncio de la llegada de otra embajada a Constantinopla
En la sala del trono se hallaban reunidos otros funcionarios de palacio quienes se ordenaban de acuerdo al estricto protocolo bizantino. Alejo y otros miembros de su comitiva hacen su ingreso y se sorprende al ver la pompa con la que se había ordenado el salón del trono. A paso firme se dirige adonde estaba sentado el emperador. Nadie se habría atrevido a detener el avance del enviado del Sultán, pero las miradas de desprecio contra el traidor de Anatolia se clavaban en el
- Veo que os preparais para recibir a nuevos enviados, Su Majestad ... lo que me sorprende es la magnificencia con la que recibis a vuestros visitantes ... lamento no haberla disfrutado a mi llegada
- Habeis llegado de improviso y muiy temprano, Alejo ... no tuvimos tiempo para algo mejor. Por eso os invité a presenciar esto y así no os habreis perdido de nada. Aunque estas ceremonias no son ajenas a vos ya que una vez estuvisteis en mi corte
- ¿Quienes son los recien llegados?
- Lo sabreis cuando haga su entrada
Alseci y Schelotto se confundían entre los grupos porque también habían sido avisados, tratando de pasar desapercibidos para no llamar la atención de la embajada turca. Todos se inclinan a la entrada de Carmesina y Manuel quienes avanzan regiamente hacia el trono para ocupar asientos un poco mas bajos que la del emperador. Irene llega trayendo algunos dulces en una fuente de plata que pone al lado de la princesa. Carmesina pone su mano sobre la de ella
- Quédate a mi lado, Irene ... mientras esperamos podremos ir charlando sobre el joven mongol que estais educando
- No hay mucho que contar, Alteza ... aunque es muy difícil poder educar a un bárbaro absoluto
- Creo que sois muy dura con el ... no me parece desagradable y está muy interesado en vos
- Eso no me halaga, Alteza
Irene iba a decir algo mas, pero en eso ve entrar a Yazin, con ropas griegas, llamando la atención de los presentes quienes no pueden reprimir gestos burlones y una que otra sonrisa, lo que no pasó desapercibido a Alejo
- ¿Un mongol¿teneis un mongol en vuestra corte, Majestad? - le pregunta al emperador
- El - contesta un poco nervioso Juan V - llegó con la embajada del principe de Moscú, Vasili, junto con la sierva de la princesa ... decidí mantenerlo en mi corte porque es un muchacho muy brillante
- Pues ... ¿acaso no se le explicó que la sala del trono no es lugar para los sirvientes?
- A veces concedo esos privilegios, Alejo ... creo que en mi casa puedo hacer lo que quiero
- Oh ... no quise importunaros Majestad
Alseci se acerca a Yazin quien ya se sentía incomodo ante tantas miradas que pensaba en irse
- Veo, mi joven amigo, que decidisteis participar en las audiencias - le dice Alseci en su idioma
- Si debo aprender, debo mirar
- Amigo ... espero que llegue el día que podamos hablar en griego fluidamente, pero ahoradebemos conformarnos con tratar de hacerlo en tu idioma que no conozco mucho pero algo se
- ¿Y como sabeis hablar mi idioma?
- Fui mercenario ... combatí contra tu gente en Polonia y en Rusia ... algo se tiene que aprender
- ¿Sabe el motivo de esta reunión?
- Creo que lo sabremos en un momento
En ese momento, los heraldos anuncian la entrada de los recien llegados. Un hombre, regiamente vestido y de gallarda apostura hace su entrada acompañado de dos hombres, quienes se dirigen a paso firme hacia el emperador, arrodillándose ante el. El joven dirige su mirada al emperador y luego a la princesa quien se siente turbada ante el apuesto noble
- Vuestra Majestad - dice el joven - yo soy Hipolito Scola ... duque de Neopatria. Estoy aqui para ponerme a vuestra disposición
- El duque de Neopatria - murmura Alejo
- Levantaos duque - le dice el emperador - me complace vuestra visita ... deseo siempre tener buenas relaciones con mis vecinos, ahora que Florencia ha tomado bajo su protección Macedonia e Iliria
- Protección que resguardará los intereses de Vuestra Majestad
- Estoy seguro de ello ... ¿como habreis llegado señor Duque? no recuerdo haber recibido noticias de que un navio florentino haya llegado al puerto
- Porque no lo hice por mar, Majestad ... lo hice por tierra
Un murmullo de asombro se hace escuchar en la sala del trono. Miradas se cruzan dirigidas al duque y otras dirigidas a Alejo. Haber atravezado territorio controlado por los turcos era un abierto desafío a ellos
- Me sorprende enormemente que hayais arriesgado vuestra integridad en un viaje por tierra y me halaga a la vez ...¿Y cual es el motivo de vuestra visita?
Hipólito mira fijamente al emperador y luego dirige su mirada a Carmesina
- Vengo ... a pedir la mano de vuestra sobrina. La dulce y hermosa Carmesina Paleóloga
Fin del capítulo 7
La batalla de Mazinkert fue librada en Anatolia (Asia, actual Turquía) entre los bizantinos y el ejército selyucida en 1071, donde los bizantinos alinearon a 100,000 hombres contra 30,000 turcos. Las intrigas y traiciones contra el emperador Comnneno dividieron al ejército que cayó ante el ataque turco y quedó completamente aniquilado. La victoria fue tan sorprendente e inesperada que sorprendió a los propios turcos quienes se apresuraron a hacer la paz con los bizantinos pero el ejército imperial formado por Basilio II sencillamente ya había dejado de existir. Constantinopla jamás se recuperaría de aquel desastre
