Capítulo 8
La sombra de la maldad
El duque Ettore observaba los restos de su barco y a sus hombres caidos o heridos mientras volvía a su nave tras la victoria inesperada sobre los piratas. Se quedó un momento inmóvil tratando de reponerse de aquella impresión. El no se consideraba cobarde pero jamás había sentido tanto miedo como ahora. No era un hombre de batalla pero había participado en combates contra los turcos durante la guerra pero siempre había evitado arriesgarse en batalla por lo que se había ganado el sobrenombre de "El Precavido", sobrenombre que le había costado el solo obtener el pobre ducado de Atenas, pero que ahora era un sobre nombre que parecía haber dejado atrás tras su audaz abordaje con un puñado de hombres. Casi no se dio cuenta cuando uno de sus salvadores se inclina ante el
- Mi señor duque de Atenas ... os felicito por vuestra valentía en combate
Ettore mira a su interlocutor con curiosidad. Un hombre nada agraciado pero con una chispa en la mirada de su único ojo. Cubierto de corazas pero las partes de su piel descubierta adivinaban cicatrices le hizo notar a Ettore que estaba ante un verdadero hombre de batalla. Por un momento se sintió avergonzado pero recobra la compostura
- Yo ... os agradezco ... perdonad mi distracción pero ... estaba ...
- No necesita justificarse mi señor ... soy un hombre que ha participado en muchos combates y comprendo lo que puede sentir cualquier hombre ... me alegra haber llegado a tiempo
- No tengo con que pagaros ...
- No os he pedido nada ... ahora creo que debe continuar vuestro viaje ... nuestros hombres os ayudaran y sugiero que abandoneis esta nave y tomad la mía para que podais continuar
Ettore mira muy sorprendido al caballero que lo miraba con firmeza y con sinceridad. Por un momento pensaba que le estaban jugando una broma
- Me temo que no os he entendido bien ... ¿acaso me estaís obsequiando vuestra nave?
- Creo que he sido claro, mi señor
- Esperad ... no entiendo ... vos habeis aparecido de la nada y me habeis salvado ... no quereis recompensa y mas bien me dais vuestro barco ... quisiera que me explicara el porque
El rudo guerrero hace una señal y otro caballero mas bisoño se acerca a ambos
- Me temo que ya no hay tiempo para que os cuente nada señor duque ... este joven es Philip ... es nuevo en nuestra orden pero es valiente e inteligente ... el se unirá a vuestra tripulación con algunos de nuestros hombres que os podrían ayudar en caso de alguna nueva emergencia ... ahora, os sugiero que abordeis mi nave con el resto de su gente porque os urge llegar a Constantinopla ... vuestras dudas podreis discutirlas con Philip ... pero si es tan quisquilloso por este asunto de las deudas, me quedaré con su nave como parte de pago y algún día ire a Atenas a cobrársela ¿estamos?
El caballero hace una inclinación de cabeza y deja a ambos caballeros solos mientras el se va a dar órdenes para la reparación de la nave ateniense. Tras unos segundos, el duque da la orden para que su tripulación aborde la nave de Rodas. El sacerdote Tomas se acerca aún temeroso a el
- Mi señor ... yo ... opino que regresemos a Atenas
- ¿Aún vivo mi buen fraile? ... me temo que continuaremos
- Esta nave se hundirá si no es reparada
- Esta nave la dejaremos ... iremos en el barco de los caballeros de Rodas
El duque Hipólito seguía inclinado tras dar su audaz proposición frente a la sorprendida corte. El duque de Neopatria era no solo un candidato inesperado sino también alguien que estaba desafiando el poder de los turcos en las narices de ellos. la sorpresa daba paso a la admiración de los presentes
El emperador lo mira fijamente. No solo era, al parecer, valiente y decidido, sino joven y apuesto. No debía pasar de los 20 años y Carmesina tenía 14. Sabía que el duque de Atenas, el otro pretendiente, tenía mas de 30 y los nobles de Aquitania y Lotaringia pasaban los 50. El principe de Sajonia, el candidato propuesto por el emperador alemán, tenía 10 años. Todos estos pretendientes no eran precisamente amigos de los turcos, pero las buenas relaciones del emperador Conrado con Bayazid, hacían al principe de Sajonia como el candidato mas adecuado
Pero ahora tenía a un joven noble que no solo desafiaba el poder de los turcos sino que contaba con el respaldo de los señores de Europa y la poderosa Florencia. Había escuchado las hazañas del duque de Neopatria en su lucha contra los turcos y sus fuerzas seguían incrementándose. Fuerzas que aún eran insuficientes pero que podían aumentar si es que los reyes de Europa lo apoyaran. El emperador mira al joven y luego dirige su mirada a Carmesinaquien la mantenía fija en el joven quien a su vez la miraba a ella, lo que hace que Manuel le haga un gesto a Irene para que avise a su ama que estaba llamando la atención
- Veo que habeis obtenido la gracia al menos de mi sobrina ... duque Hipólito ... déjeme entonces darle la bienvenida a mi corte y mi admiración por haber llegado hasta aqui tan pronto
- Cuando supe que habiais considerado en desposar a vuestra sobrina no dude en venir personalmente en lugar de mandar mensajeros ... la dignidad, nobleza y belleza de vuestra sobrina se merece arriesgarlo todo por el solo placer de su vista
El vuelve a mirar a Carmesina pero el dardo estaba dirigido a los representantes de los nobles de Lotaringia, Aquitania y Sajonia quienes se enfurecen ante la insinuación del noble florentino
- De pie, mi buen duque - dice el emperador - como veis, la mano de mi sobrina es aspirada por otras nobles casas de Europa y por lo tanto será una decisión difícil
- Vuestra Majestad habla con sensatez - interviene el representante de Sajonia - no solo representamos a nuestros señores y mi persona representa también a Conrado, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, quien desea que un principe elector del imperio este emparentado con la casa imperial de Bizancio ... la unión de ambos imperios será positiva para Constantinopla
- Vuestra Majestad debe considerar también que la noble casa de Lotaringia de cuya seno salió el libertador de Jerusalen, es respaldada por la corte de Francia - interviene el embajador de aquella casa
Alejo se acerca al emperador y le dice en voz baja
- Majestad ... no olvide que los ojos del Sultán están puestos ahora aqui ... el está muy interesado que el enlace de vuestra sobrina no sea causa de diferencias entre vuestra corte y el
- ¿Me amenazais en mi propia casa, Alejo?
- Nada de eso Majestad ... solo os pido que tomeis en cuenta lo que estoy diciendo ... nadie mas que yo desea la paz entre nosotros
- ¿Tanta paz busca el sultán que ahora prepara una fuerza en contra de la cristiandad?
Quien habló así fue Hipólito quien, se acerca al trono pero había hablado en voz alta parta que todos los presentes lo escuchen
- ¿Como os atreveis a injuriar al Sultán en frente de su representante? - replica Alejo
- Esta es la corte de Bizancio, no la de Bayazid - responde Hipólito - y solo requiero el permiso del emperador para hablar como vos os dais ese derecho, Alejo Niceas
Los murmullos no se hacen esperar. Desafiar al enviado del poderoso sultán en presencia de todos causa una profunda impresión, sobre todos a los que pertenecían al bando antiturco
- No discutamos y evitemos intercambiar palabras injuriosas - interviene Manuel dándose cuenta que el incidente podía pasara a mayores - estamos aqui para decidir por la felicidad de mi prima, la princesa Carmesina y no para resolver diferencias políticas
- Lamentablemente, Su Alteza - interviene otra vez Alejo - las bodas reales tienen implicancias políticas ... pero teneis la razón ... no discutamos en presencia del emperador ... siempre hay modos de arreglar nuestras diferencias
El emperador Juan había mantenido silencio. Mas que la discusión, lo que lo mantenía en silencio era la decisión a tomar. Antes de la aparición del duque, esta era mas sencilla. Una alianza con el emperador alemán o el rey frances hubiera sido deseable. El duque de Atenas estaba descartado por autonomasia. Ni turcos ni cristianos hubieran protestado por cualquiera que resultase elegido y el emperador hubiera podido manejar las alianzas de una manera mas cauta, pero ahora estaba frente a un pretendiente que polarizaba las posiciones de cada bando, de una abierta hostilidad de los turcos a una abierta simpatía de los enemigos de estos
El único que no parecía impresionado era Yazin. La entrada del duque no le había impresionado en absoluto y mas aún que le pareció demasiado engalanado para querer aparentar ser un rudo guerrero. Alseci y Schelotto en cambio tenían una buena impresión del joven noble. Su presencia había hecho disminuir ostensiblemente la influencia turca en la corte y en el fondo sintieron que su causa recobraba esperanzas
- Creo que hay una buena propuesta para la princesa - murmura Alseci a su compañero - mejor que los vejestorios y un niño
- Sin olvidar a un insignificante duque - le contesta Schelotto refiriéndose al duque de Atenas
El emperador hace una señal de silencio ya que el bullicio de las conversaciones a media voz iba creciendo. Alejo lo mira expectante mientras que Carmesina no retiraba su mirada de Hipólito
- La dinastía Paleóloga se siente honrada por los ofrecimientos de tan distinguidas casas de Europa ... esto hace que nuestra decisión sea difícil y algo que debemos pensar con cuidado ... pero creo que para ser justos, debemos esperar a la persona que fue el primero en solicitar la mano de mi sobrina ... Ettore de La Guardia, duque de Atenas aún no ha llegado y sería una descortesía tomar una decisión en su ausencia ... consideraos huespedes en mi palacio y os rogaría aguardar el tiempo necesario antes de tomar mi decisión
El barco había navegado casi un día. Por lo menos era lo que le había parecido a Reynald al observar las rendijas de la bodega que los separaban de la cubierta, donde el movimiento de los piratas era febril. En todo el día no había recibido mas que una comida. Lo de comida era por darle un nombre. Los piratas solo abrieron la y arrojaron sobras o restos incalificables que el no se animó a comer. Era fuerte, pero el hambre y la sed estaban haciendo mella de su animo, lo mismo que al resto de los prisioneros. Algunos se animaban a reclamar o a pedir que se los alimente pero solo los insultos de los piratas era la respuesta
- Pierden el tiempo - dice un marino que se había mantenido tranquilo - no nos darán nada hasta que ellos quieran ... tal vez sea pronto ... solo lo hacen para probar su poder
- ¿Como lo sabes? - le pregunta Reynald
- No es la primera vez que caigo prisionero ... fui capturado antes cerca a Sicilia ... fui vendido como esclavo en Argel
- ¿Esclavo?
- Eso es lo que somos ahora ... esclavos ... nos entregarán en Argel a algún comeciante que cobrará una comisión por vendernos
- Y ¿que pasará con nosotros?
- Todo está en manos de Dios ahora ... podemos ir a los campos, a las galeras o a las minas ... tal vez alguien tenga suerte y acabe como esclavo en alguna casa rica o se convierta en favorito de algún musulmán generoso ...
- ¿Eso te pasó a ti?
- No ... no fui tan afortunado ... terminé en las galeras pero por poco tiempo ... el barco en el que iba fue atacado por los venecianos y abordado ... obtuve mi libertad y regresé a Sicilia
- ¿Porque te hiciste nuevamente marino con lo que te había pasado?
- No se hacer otra cosa ... amo el mar y aquí moriré ... hubiese preferido que los piratas me mataran ... no hay peor amo de esclavos que los berberiscos ... pero tu ... no eres marino ¿que haces aqui?
- Yo ... trataba de llegar a Jerusalen
- ¿Jerusalen? ¡jaja! ¿y que buscas en Jerusalen?
- El ... perdón de mis pecados
El marino italiano deja de reir y mira seriamente al joven
- Graves han de ser tus pecados para que hayas tomado tal decisión ... tan graves que Dios no te ha permitido llegar y te ha condenado al infierno en la tierra ... dime ¿de que pecado estamos hablando?
- Yo ... he matado
- ¿En serio? todos lo hemos hecho
- Yo ... maté a mi padre
El marino calló y lentamente se apartó de el. Los que lo escucharon lo miraron con odio "deben estar pensando que yo les he traido una maldición ... que Dios al castigarme a mi, los alcanzó a ellos también" por un momento temió por su vida, pero después hubiera agradecido que lo mataran "no lo harán ... soy un maldito y mi destino será peor ahora ... el matarme sería un acto de compasión
En el palacio eclesiástico de Salamanca, el Obispo La Torre observaba al nervioso fraile Miguel quien le daba las explicaciones de su trabajo con el conde Enrique de Guzman. Aquel palacio, protegido por decenas de guardias era uno de los simbolos del poder de la Iglesia en Castilla y Aragón fuertemente creciente tras la decadencia de los musulmanes. De allí salían las órdenes para los religiosos de todas España. De allí salían los consejeros para los reyes cristianos y de ahí salían las nuevas ideas que predominaráin en las universidades y entre los intelectuales. Su autoridad en España era superior incluso que la del propio Papa sea el de Avignon o el de Roma
El Obispo no era un hombre inculto. Había recogido pacientemente la obra musulmana en los territorios reconquistados y los había pasado por un delicado filtro para poder usarlas. Conocimientos científicos, médicos, técnicos y obras de arte eran propiedad exclusiva de la Iglesia que las daba a quienes consideraba dignos de recibirla y esa dignidad era solo compatible con la fe. El, pese a admirar la obra musulmana era un decidido enemigo del Islam y no descansaría hasta que el último baluarte de los musulmanes, Granada, fuera tomado y sus reyes expulsados de España. Los consejeros que salían a servir a los reyes cristianos tenían ese dogma, el extirpar cualquier herejía o religión que no sea la de Cristo, lo que incluía a judios y musulmanes
Miguel estaba temeroso. Los estudios del conde de Guzman no parecían ser del agrado del obispo quien mira severamente al sacerdote
- Y acaso ¿no habeis intentado disuadir al conde de Guzman de esa insensatez? - le dice severamente el obispo
- Eminencia ... lo intenté, pero el conde es muy obstinado ... esto es una afición suya a la que me ofrecí ayudarle para saber si realmente busca algo que puede llevarlo al pecado y a atentar contra la Iglesia
- Si es tan inofensiva ¿porque me informais de esto?
- Creo que es mi deber como obediente hijo de la Santa Madre Iglesia, Eminencia
- Hijo mío, no dudo de tu fe, sino de tu buen juicio ... haces bien en avisarme y creo que tu idea no es mala después de todo ... mantente junto al conde y trata de llevarlo solo por el camino sano de la erudicción ... no que se crea esas leyendas de la "Diosa Blanca" ... eso no es desconocido para nosotros. Los paganos celtas la adoraban y existen muchas evidencias que la Iglesia ha recogido solo en aras del conocimiento
- Eso es lo que le dije al conde ... pero el cree que la diosa tiene una representación griega en Atenea
- Eso ... tampoco es desconocido
- ¿Acaso vuestra eminencia lo sabe?
- Soy estudioso de la historia griega antigua ... no está muy claro como es que los griegos adoptaron el culto a Atenea ... la mitología cuenta que nació de la cabeza de Zeús, pero eso es de fuentes doricas, posteriores a los primitivos aqueos ... una teoría es que griegos y celtas estaban emparentados y las migraciones célticas hacia los Balcanes llevaron rezagos de ese primitivo culto ... es posible que al pasar de los años, ese culto haya ido cambiando en virtud a la relación con los belicosos pueblos asiáticos y los cretenses ... el panteón griego cambió y aparecieron divinidades que representaban la fuerza de la naturaleza y los valores humanos ... es curioso, Zeus representaba el rayo, Poseidón el mar, Hades el infierno, Apolo el Sol, Ares la guerra, pero solo Atenea representaba la Justicia y la Sabiduría ... no fuerzas de la naturaleza sino valores humanos ... creo que la teoría de nuestro buen conde no está equivocada ...
El obispo permaneció unos minutos en silencio antes de continuar. El padre miguel miraba nerviosamente los cuadros que estaban en las paredes de aquella sala que representaban variados momentos de los evangelios referidas a la vida de Cristo. En varios de ellos, la representación de María era una constante "una mujer ... una madre ... algo realmente importante en la vida de cualquier hombre". Nota que la figura de María sola tenía un lugar especial entre el número de cuadros. Su posición vertical y su tamaño lo hacía destacar en todo ese grupo. Aquel rostro de expresión reposado parecía mirar hacia abajo. En sus pies, destacábase una retorcida figura. Una serpiente cuya cabeza estaba aplastada bajo los pies de María, sus ojos reptilíneos aún se distinguían bajo el regio pie, manteniendo la atención del sacerdote como una victima frente a su captor, cuando la voz del obispo lo hace sobresaltarse
- Padre Miguel ... ¿os sucede algo?
- No ... Eminencia ...
- Os decía que deberiais prestar atención a los estudios del conde de Guzman ... no queremos estar detrás de ninguna herejía pero tampoco queremos problemas con la corte de Castilla ni la orden de Calatrava donde el conde goza de mucho aprecio ... si hay algo de lo cual debemos preocuparnos, vos nos lo comunicareis de inmediato
- Asi ... lo haré eminencia
El padre Miguel se pone de pie y en su precipitación olvidó besar el anillo obispal dejando al Obispo con la mano extendida. El prelado quiso decirle algo pero era tan evidente su turbación que lo dejo ir. Fuera de la audiencia del Obispo, el padre Miguel se seca un sudor frío. La imagen de la virgen pisando a la serpiente le había causado una profunda impresión ... mas aún cuando tuvo la impresión de que uno de aquellos ojos reptilíneos se había cerrado en un malicioso guiño
Robert de Norfolk aún reposaba en la casa del campesino frances. Tuvo que cambiar sus finas ropas por las toscas de los campesinos para evitar llamar la atención de los soldados franceses que merodeaban el lugar. Trataba de pensar en lo que haría tras lo que había escuchado del campesino. No sabía si debía continuar su búsqueda o regresar a Inglaterra y buscar la forma de castigar a Malcom si es que este aún seguía con vida
Luego pensó en Reynald ¿como poder sentirse hermano de aquel campesino que había levantado la mano contra su padre?. Poco importaba el hecho de que su madre haya muerto a manos del viejo Barón ¿que significaba la vida de una campesina al lado de un barón de Inglaterra? ¿eso justificaba la venhanza atentando contra la ley de Dios que ordenaba honrar a los padres?. Podía comprenderlo, si, pero no podía perdonarlo
El anciano campesino hace su ingreso a la tosca choza. Robert estaba ya casi recuperado y le intrigaba el saber que es lo que iría a hacer. Tras esa confesión, el joven se había mostrado extrañamente tranquilo
- ¿Os sentis mejor, señor?
- Si ... os agradezco vuestros cuidados ... pero creo que ya es hora de irme
- Los soldados franceses aún merodean por el lugar ... sería peligroso para voz el adentrarse en territorio frances.
- No pienso hacer eso ... voy a entrar a Alemania
El campesino sintió un estremecimiento al escuchar eso
- ¿Alemania, mi señor? ¿acaso no pensais retornar a vuestras tierras?
- Os comisionaré un servicio ... un último favor antes de abandonar vuestra aldea ... enviareis una carta que debe llegar a Calais ... debe ser entregado al Preboste Thaning ... el sabrá poner fin a la traición y resguardará mis bienes hasta mi regreso
- Pero ... ¿adonde vais, mi señor?
El Barón se sienta y extrae papel y pluma de sus alforjas
- ¿Adonde mas? a Jerusalen ... mi hermano me espera
Reynald Dubois seguía sentado sobre sus propias inmundicias sin atinarse a decir nada. Convertido en un paria entre sus propios compañeros de desgracia trataba de aceptar su destino. El jamás llegar a jerusalen y el convertirse en esclavo en Africa. Tal vez Dios había decidido la manera en el que el debía expiar sus pecados "cualquiera que sea esta Mi Señor ... hágase tu Voluntad ... solo protege a los míos de pagar por mis pecados"
Fue en eso que los gritos en cubierta se hicieron sentir y los movimientos del barco fueron mas enérgicos "otra presa" piensa el joven francés, cuando el golpe violento del barco sacudió a todos.
- ¡Es un combate! - grita uno de los prisioneros - ¡este barco está siendo atacado!
Ciertamente. Los gritos de lucha se hacían sentir en cubierta, pero no se sabía lo que estaba pasando. El choquie de armas producía un ruido ensordecerdor, cuando la madera de la bodega cruje y el agua empieza a entrar por allí. Los gritos de los prisioneros empezaron y muchos empezaron a clamar al Cielo o a pedir auxilio a los de cubierta
- ¡Maldición! ¡nos ahogaremos! - grita un marino - ¡todo es culpa de ese perro francés! ¡el nos trajo la mala suerte!
Inmediatamente se abalanza sobre Reynald quien lucha contra su atacante, tratando de golpearlo. En medio de la confusión de hombres, ambos ruedan agarrados uno de otro, hasta que Reynald consigue ponerse sobre el y apretarle el cuello, loco de furia. De pronto un golpe atrás de el lo hizo trastabillar y otro golpe en la espalda lo derribó
- ¡Matenlo! ¡maten al maldito de Dios!
Los golpes no dejaron de sucederse y Reynald solo atinó a cubrirse la cabeza con las manos ... antes de perder la conciencia ...
El barco navegaba ahora por aguas tranquilas, acercándose al Estrecho de Bósforo, la puerta al Mar de Marmara y la recta final a Constantinopla. El límpido cielo parecía un buen presagio aunque el joven caballero ordenaba bajar los estandartes que representaban a la orden de San Juan. El duque observaba todos los hábiles movimientos para trabajar rapidamente sin detener la marcha
- Aún no sabemos porque nos están ayudando los caballeros de Rodas, mi señor - le dice Fray Tomas
- Creo que debemos esperar a que terminen - responde el duque
- No entiendo porque bajan sus estandartes señor ... el distintivo persuadiría a cualquier nave pirata de no atacarnos
- A los piratas si, pero a los turcos no - contesta detrás de ellos el joven Philip - estamos entrando a zonas controladas por ellos
- Aún creo no poder agradecerles lo suficiente por vuestra ayuda pero tengo muchas dudas que espero podais aclararme
- Estoy al servicio de Vuestra Excelencia - responde Philip con una inclinación
- Decidme ... ¿quienes eran nuestros atacantes? no eran genoveses aunque llevaran sus distintivos
- Estábamos persiguiendo a esos perros ... encontramos a la tripulación original flotando en el mar como comida para tiburones y supimos que algo había pasado
- ¿He de creer que nuestro encuentro fue pura casualidad? ¿eran simples piratas?
- No tan simples, mi señor ... habían sido pagados para que vos no llegarais a Constantinopla
- ¿Porque?
- ¿No es obvio, mi señor? hoy están otorgando la mano de la princesa bizantina y vos sois uno de los pretendientes
El duque se queda pensativo tratando de asimilar las palabras del caballero de Rodas. El mar sacudía el barco, a veces con violencia, pese al día despejado
- Me temo no entenderos, caballero ... ¿me estais diciendo que alguien mando a matarme para que no desposara a la princesa Carmesina Paleóloga, sobrina del emperador Juan V?
- Eso precisamente ... sois un pretendiente a una mano que es aspirada por las principales casas de Europa ... con vos muerto es uno menos de quien preocuparse
- Es absurdo ... jamás ha sucedido esto ni siquiera cuando Bizancio era un imperio poderoso
- No es el poder sino lo que representa, mi señor ... Constantinopla está casi perdida en manos de los infieles turcos ... si el Sultán se apodera de la ciudad, jamás será reconocido como emperador y las insignias imperiales pasarán a manos de los descendientes mas próximos ¿quienes podrían ser mas que la princesa Carmesina o su descendencia? y eso significaría de por si que esas insignias serían herencia de la casa europea que se emparente con la dinastía bizantina
- Tal como sucedió en Sicilia ...
- Precisamente señor ... nadie reconocía a Carlos de Anjou como rey de las Dos Sicilias ... la corona fue reclamada por Pedro de Aragón cuya esposa, Constanza, era la única heredera legítima de la dinastía Holhenstaufen ... ahora su dinastía gobierna la isla
El duque mira el horizonte en dirección a Constantinopla. No muy lejos ya se encontraba el Estrecho y se preguntaba si nuevos peligros lo acecharían cuando el grito se escucha
- ¡Barcos a la vista! - el vigía señalaba un punto en el horizonte
- ¡Terminad de arriar las insignias! - grita Philip - ¡preparad las armas! ¿puedes ver de quienes se tratan?
El vigía aguza la vista. Tras unos minutos de espera, el grito nuevamente hace temblar a todos
- ¡Son bajeles! ¡bajeles turcos! ¡Dios nos ampare! ¡es una flota de guerra!
Todos miran el horizonte en dirección donde aprecían los barcos ... la primera vela se hace visible y totalmente extendida, favorecida por el viento, cobra velocidad y haciéndose prontamente visible. Detrás de ella y en perfecta formación, un gran número de naves se deja ver. Ettore pudo reconocer las insignias otomanas de la que debería ser la nave capitana y la formación clásica de la flota de guerra de los turcos ... debían ser aproximadamente 20 naves y ... continuaban apareciendo
Aún la corte de Constantinopla estaba visiblemente conmocionada por los últimos acontecimientos, pero el emperador se había refugiado junto con su familia en unas habitaciones reservadas y custodiadas por los varegos. Por tratarse de asuntos de Estado, Irene tuvo que separarse de la princesa y quedarse en sus habitaciones a la espera de su ama. Low invitados pudieron quedarse en el palacio pero algunos optaron por salir. Entre ellos Yazin con Alseci y Schelotto. Los romanos decidieron pasar desapercibidos y aprovechar para pasear por la ciudad haciéndoles de instructores inesperados del joven mongol
- ¿Que os parece la ciudad, principe Yazin? - le pregunta Alseci
Yazin apenas hablaba, contemplando las impresionantes construcciones. A lo lejos se adivinaba la cúpula de la hermosa Iglesia de Santa Sofía, la obra máxima del arte bizantino. Alseci, adivinando su intención, lo guía hacia la parte alta de la ciudad para que pueda contemplarla
- Nunca había visto algo así ... se dice que Samarcanda es esplendorosa y Kiev era enorme antes que mis antepasados la destruyeran ... pero creo que ninguna podría parecerse a esta ciudad de nombre tan difícil
- Es agradable saber que Europa os impresiona ... Constantinopla es la joya de los Balcanes
- Si estais tan orgulloso de esta ciudad ¿porque sus reyes la dejan morir?
Alseci no tardó en darse cuenta que el principe mongol no era ningún tonto y ya se había dado cuenta de todos los juegos políticos que se daban en Constantinopla
- Es difícil dar una respuesta a ello, principe ... muchos reyes y señores han luchado por Constantinopla pero otros también contra ella ... cuando se trata de oro y poder, muchos reyes pierden la cabeza y eso deberíais saberlo vos mejor que yo ... vuestro pueblo se caracteriza por su amor a todo eso y espero no ofenderos
- No me ofendes Alseci ... conozco a mi pueblo y a sus jefes ... Es por eso que necesitamos cambiar ... ¿acaso toda esa ridícula ceremonia para ver quien se casa con la princesa es parte de ese juego?
- Lo es ... ¿a quien elegiriais vos?
- En mi pueblo, se elige al mas fuerte ... o a aquel que demuestre ser un gran guerrero ... yo le incluiría al mas listo
- ¿Y quien cumple esos requisitos?
- Ninguno
- ¿Ninguno?
- Los tres que me señalaste solo eran enviados ... ninguno se atrevió a venir en persona y solo mandaron a sus criados como si fueran a recoger ganado
- Pero ... el duque Hipólito vino personalmente
- ¿Se refiere al engalanado? a el lo elegiría menos que a nadie
- ¿Porquè?
- No lo se ... no me gustó ... ¿acaso el recorrer a caballo un día es motivo de admiración? en mi tierra recorríamos tres días sin descansar y luego librábamos una batalla
- Te lo creo ... pero, es el único que se ha atrevido desafiar a los turcos
- Al enemigo se le desafía de frente y no escondido ... tampoco se le insulta con la seguridad que no te puede contestar
- Uhmmm ... te entiendo, pero las cosas son diferentes aqui
- Por eso entiendo el porque el emperador busca la alianza con Timur
El ruido de los cascos de un caballo los hace volverse. Tres jinetes se aparecen y miran al extraño grupo. Uno de ellos fija la vista en Yazin
- ¿Os habeis perdido, mongol? - le dice el primer jinete a Yazin en griego, quien no le entiende por lo que Alseci interviene
- Somos invitados del emperador ... el mongol es el principe Yazin y estaba haciéndole conocer la ciudad y yo ...
- Se quien sois, Maese Alseci ... embajador del Papa Gregorio ... enviado por Roma para buscar una alianza con Constantinopla ... permitidme presentarme ... mi nombre es Basilius, comandante de la guarnición de Constantinopla
En aquella sala, el viejo emperador se reunía con su hijo y su sobrina. Los consejeros aguardaban afuera el permiso para entrar, pero la familia imperial no estaba interesada en conocer la opinión de sus consejeros. Para Manuel, quien había pedido esa reunión privada, esto era mas un asunto familiar que político. Lo que menos el quería era un mal matrimonio para su prima
Aquel ambiente, si bien parecía propicio para hablar de matrimonio, no parecía serlo para el romance. Las imagenes de los amantes de la historia, expresados en los famosos mosaicos bizantinos, adornaban las paredes. Tristan e Isolda, Lancelot y Ginebra, Marco Antonio y Cleopatra entre otros, representaban los amores desgraciados imposibles de unión y que habían terminado trágicamente. Manuel amaba a su prima y no quería para ella un destino infeliz
- Veo que las circunstancias se han puesto difíciles para decidir algo - dice Juan V - supongo que en algo has pensado al pedir esta reunión, hijo mío
- Asi es padre ... antes que nada, dejadme deciros que la felicidad y seguridad de Carmesina es lo que mas deseo en el mundo ... vos sabeis que la he amado como una hermana desde que tengo memoria y siempre he deseado que ella sea feliz con el destino que le toque seguir
- Lo se hijo mío y estoy seguro que Carmesina también ...
- Yo ... la verdad, para mi sería mejor tenerla a ella con nosotros ... se que ella es feliz aqui y no deseo sacrificarla en aras de una alianza que quizás no nos reporte ningún beneficio
- No hablas como un gobernante ...
- Por eso pedí una reunión entre nosotros, como familia y estoy hablando como primo e hijo tuyo antes que como príncipe ...
- Pues déjame deciros hijo que antes que padre y tío yo soy emperador y mi primera obligación es con el imperio ... y espero que no lo vuelvas a olvidar ... recuerda a Lucio Junio Bruto
Manuel bajó la cabeza. No esperaba ese sútil reproche de su padre pero no le quedó mas remedio que aceptarlo
- Padre ... si tuviera que elegir, sería que Carmesina se aleje de Constantinopla lo mas pronto posible ... un matrimonio que nos enlace con las casas reales de Europa sería lo mas conveniente
- ¡No me pidais eso! - Carmesina se pone de pie y pone en su voz una energía que sorprende incluso al emperador - Tío ... no deseo alejarme de Constantinopla ... este es mi hogar, pero si debo casarme no me pidais hacerlo con aquellos que no se interesan por vuestro imperio
- Carmesina ...
- Las casas reales de Europa solo esperan que los turcos se apoderen de nuestra ciudad para así reclamar su derecho al trono por su enlace conmigo ... eso, querido primo, lo sabeis mejor que nadie ... si habeis de pensar en mi felicidad y en lo que le conviene a Constantinopla, vuestra propuesta no es la mas adecuada
- ¿Es que acaso el joven duque de Neopatria ya os ha conquistado con solo una mirada? ¿Insinuais que un enlace con un pobre duque que está en tan pobre situación como nosotros es la mejor alternativa? no pensais con la cabeza, querida prima
- No hay nada que reprochar de mis actitudes o las de aquel noble joven ... soy lo suficientemente mayor para saber a quien dirigir mis afectos, pero aquí estamos pensando también en lo que conviene al imperio ... ¿no deseamos defenderlo de los infieles? ¿que es lo mejor? ¿una ayuda de los católicos romanos que jamás llegará? ¿una esperanza en los mongoles que podría tardar años? ¿o es mejor una iniciativa propia?
Manuel se sorprende. No esperaba escuchar aquella elocuencia de su prima y mucho menos en asuntos políticos. La voz del emperador suena nuevamente, algo débil por el cansancio de aquel agitado día
- Para decidir aún tenemos tiempo - dice gravemente - para mi, la felicidad tuya, hija mía es tan importante como la seguridad de esta ciudad ... no voy a presionarte, mas aún cuando yo no tengo una decisión clara al respecto ... tengo ya unas ideas que os comunicaré después ... ahora lo discutiré con mis consejeros ... dejadlos entrar y salid por favor
- Padre - murmura Manuel
- Os he escuchado como padre ... ahora debo actuar como emperador ... salid y yo os haré llamar
Afuera del recinto, Hipólito se paseaba nerviosamente por los pasillos de palacio, pero en eso se da cuenta que el padre Vilonga hablaba con uno de los consejeros imperiales quien parecía algo nervioso frente al sacerdote
- Os aseguro que puedo hacer que el emperador decida correctamente ... - le decía el nervioso consejero
- Ni las llamas del infierno serán tan terribles cuando sepais lo que os espera si me falla - le dice friamente el sacerdote - aseguraos que ese viejo decida por mi señor y habreis salvado vuestra alma ... si deseais una Constantinopla libre de la carroña infiel cumplid con vuestro deber
- No os preocupeis ... se que puedo apoyaros en vuestra causa
- No estoy tan seguro ... ahora vi a un pagano mongol entre los invitados ... ¿como se han atrevido a hacernos compartir un mismo techo con esos bárbaros paganos?
- Solo es una idea del emperador ... lo ha acogido en palacio solo porque es el hijo del Khan de Crimea
- No me gusta ... si sois listo Baragos. debereis pensar en una forma de deshacerse de ese sucio mongol ... ¿que sabe de la embajada del Papa?
- No los he visto después de la audiencia
- Deberé hablar con ellos ... si Roma apoya nuestra causa, podremos tener mas posibilidad de ganar el favor del emperador ... veo que ya salen los principes ... procurad no fallar Baragos
- Descuidad ... no fallaré ... os lo prometo
Baragos se reune con el grupo de consejeros y entra a ver al emperador. En ese momento, la princesa Carmesina y el principe Manuel salen y se encuentran con el duque Hipolito que sale a recibirlos y sin pedir permiso besa la mano de la princesa
- Os saludo, princesa - le dice con la rodilla a tierra - lamento no haber podido saludaros debidamente en la sala del trono pero las circunstancias no lo permitieron
- Ni las circunstancias actuales lo permiten tampoco - interviene el principe, fastidiado al sentirse ignorado por el joven duque - me temo, mi querido duque que la princesa no puede atenderos ahora
- Primo ... - dice timidamente la princesa
- No es apropiado que departais con nuestros visitantes fuera del protocolo de la corte ... debes volver a vuestras habitaciones ... esta noche tendreis oportunidad de conocer mejor al duque Hipólito ... ahora, por favor, hacedme caso
- Si me permite - interviene otra vez el duque - me gustaría escoltarla a vuestras habitaciones
- ¡No hace falta! - responde con acritud Manuel y a una señal, los varegos se acercan - llevad a la princesa a sus habitaciones y encargaos que no sea molestada
Carmesina, contraria a hacer escenas públicas obedece con cierto malestar pero dirige una última mirada a Hipólito quien se demora en soltarle la mano. Cuando la princesa se va, Manuel mira severamente al duque
- Espero, que el duque de Neopatria no piense que ya está en campaña y no se comporte en mi casa como lo hace con los turcos
- Me temo no entenderos, Vuestra Alteza
En ese momento interviene Vilonga que no se había perdido detalle de lo que pasó
- Disculpad a mi señor, vuestra alteza ... es joven y como todos, sucumbe ante la belleza de alguien tan sublime como lo es la princesa Carmesina ... espero que no os habeis ofendido pero entended que algo tan maravilloso no se ve todos los días
- No estoy ofendido ... pero espero que el duque respete las reglas de nuestra casa ... ahora debo retirarme y espero veros en la fiesta de esta noche
Manuel se retira mientras el duque y Vilonga se inclina respetuosamente pero una vez que se fue, Hipólito hace un rictus de furia
- ¡Insufrible pedante! ¿acaso se cree que estamos en los tiempos de Basilio II para que actue como el todopoderoso?
- No os preocupeis mi señor ... una vez que la mano de la princesa sea vuestra, algún día sereis vos quien de las órdenes aqui
- Es prematuro hablar de eso fray Vilonga ... el principe es el legítimo heredero y nada esta decidido sobre la mano de la princesa
- No os preocupeis ... he hablado con algunos consejeros y estoy seguro que apoyan vuestra causa. El desafío a los turcos ya ha sido dado y eso es lo que querían los bizantinos ... y con respecto al principe, es solo un hombre y todos los hombres mueren
- ¿Que quereis decir con eso? - le dice furicamente el duque - ¿acaso pensais que soy un miserable conspirador que aspira sentarse en tronos con las manos manchadas de sangre?
- Nada, mi señor, nada ... solo os digo que en las circunstancias actuales, los turcos no dejarán a Manuel sentado mucho tiempo en el trono además que se por buenas fuentes que Bayazid ha solicitado que el principe se una a el para sus campañas en Asia ... y en las guerras, las personas mueren
- A propósito ¿teneis algo que ver con la ausencia del duque Ettore de Atenas? me parece extraño que no haya llegado
- No mi señor ... ¿que puedo hacer desde aqui? el mar es peligroso y cada travesía es una aventura que puede ser desafortunada
Hipólito se da media vuelta y deja solo al sacerdote. En cierto modo le repugnaba a aquel hombre pero por ahora lo necesitaba, si es que quería casarse con la bella princesa bizantina
Fin del capítulo 8
La mención que hace el enviado de Lotaringia es a Goodofredo de Bouillon quien dirigió la Primera Cruzada que conquistó Jerusalén en 1090. Con ello se fundó el reino de Jerusalén, el principado de Antioquía y los condados de Tiberiades y San Juan de Acre. Estos reinos estuvieron tranquilos por 50 años, pero a partir de ahí empezaron a perder territorios sobre todo tras el fracaso de la Segunda Cruzada organizada por Bernardino de Clevres. En 1187 Saladino conquistaría Jerusalen poniendo fin a la hegemonía cristiana. Como detalle, cuando los cruzados tomaron Jerusalen, los 80,000 habitantes musulmanes de Jerusalén fueron muertos, en cambio Saladino respetó a la población cristiana
Holhenstaufen es la dinastía imperial alemana que gobernó al Sacro Imperio Romano Germánico que tuvo su mejor representante en Federico Barbarroja que convirtió al imperio en el mas poderoso de Europa. Participó en la famosa tercera Cruzada contra Saladino donde encontró la muerte. Terriblemente enemistado con el papado, su dinastía caería 100 años despues en la batalla de Benevento a manos de Carlos de Anjou donde muere Manfredo, ùltimo de la lìnea sucesoria . Su hijo, Conradino, de solo 16 años, sería capturado después y decapitado. Antes de morir, Conradino le cede sus derechos a su hermana Constanza, esposa de Pedro III de Aragón quien libra una guerra contra Carlos de Anjou arrebatándole Sicilia con sus famosas huestes catalano aragonesas, los almogavares
Lucio Junio Bruto fue un procer romano en los inicios de la república romana. Cuando los Tarquinos (la dinastía de reyes que tiranizaron Roma antes de ser expulsados por el pueblo dando inicio a la República) tramaron una conspiración para regresar a Roma involucraron a muchos jóvenes de familias nobles que simpatizaban con el hijo del rey. Descubierta la conspiración, todos fueron capturados y juzgados por Junio Bruto. Para su sorpresa, sus dos hijos figuraban entre los acusados. Ante el peso de las evidencias, Lucio Junio Bruto no dudó en condenarlos a muerte, sentencia que fue cumplida ante el
