Capìtulo 15
La Espada y la Cruz
Yazin y su hermano mayor Kajar estaban frente a Tallen y protegiendo con sus cuerpos a Nestor quien permanecía inmóvil en la oscuridad. Pese a la penumbra reinante, los tres guerreros se sentían unos frente a los otros. Para Yazin fue una sensación inexplicable pero se daba cuenta de la peligrosidad de la persona que tenían enfrente
Fue un movimiento veloz. La espada de Tallen surcó la oscuridad y a duras penas los mongoles pudieron esquivarlo. Yazin ataca inmediatamente pero sus golpes son detenidos por el germano, quien siente también una sensación extraña. El rostro de Vilonga aparece en su mente y dejo de ser dueño de sus actos, sintiéndose poderoso
El gigantesco germano levanta su espada y el mandoble choca con el acero de Yazin. Este siente una fuerza incontenible que lo empuja hacia atrás, cayendo pesadamente. Tallen avanza blandiendo su espada pero se detiene y coloca su espada hacia atrás para detener el ataque de Kajar. El mongol muestra una gran maestría con la espada pero solo sirvió para parar los golpes de Tallen. La poca luz y la fuerza del germano impide cualquier ataque
Tallen percibe todos los movimientos pese a la oscuridad como si una mano invisible guiara sus pasos. Velozmente quiebra la defensa de Kajar quien pierde su espada y tiene que saltar a un lado para evitar la estocada. Tallen pierde el interés en el y corre hacia el pastorcillo quien permanece de pie e impasible. En eso, cuando parecía que lo iba a destrozar con su espada, un cuerpo se lanza sobre el y lo detiene
- ¡Corre Nestor! - suena la voz de Kemal - ¡no te quedes aquí!
Kemal siente una fuerza incontenible que lo levanta y lo estrella contra la pared. Nestor retrocede y trata de huir, pero un gigantesco salto puso a Tallen delante de el quien le dice con una voz burlona que no parece ser la suya
- No muchachito ... no escaparás de nosotros ... llegamos tarde para encontrarte y solo pudimos rostizar a tus abuelos pero ahora no escaparás
Nestor es jalado hacia atrás y una espada corta el camino de la de Tallen. Yazin volvía a la lid y comienza a luchar ferozmente contra el germano quien nuevamente impone condiciones
- ¡Corre hacia arriba muchacho! - le dice Yazin lo que Nestor obedece. El mongol le corta el camino a Tallen
- No te confies, pagano - le dice Tallen en su lengua - el es de nosotros ... su vida nos pertenece
- ¿Quien eres?
- Eso encuentralo en tus mas arcanas leyendas ... ustedes los bárbaros saben mas de nosotros de lo que piensas ... vamos ... ¿no quieres ser fuerte como este alemán? ¡úneteme! solo tienes que entregarme al muchacho
- No acostumbro a obedecer a esclavos ... enfrentame tu sin usar a este ímbecil
- Idiota ... tártaro idiota ... ¡muere!
El ataque de Tallen es demencial y su espada saca trozos a las paredes cuando choca con ellas. La habilidad de Yazin solo le sirve para salvar su vida. Pero Tallen no solo era fuerte, sino hábil. Yazin detiene la espada pero el alemán da un giro y golpea con su puño a Yazin quien sale por la ventana producto del golpe. Tallen no pierde mas el tiempo y corre tras Nestor
El joven pastor llega hasta las murallas exteriores, cerrando la puerta tras de si. Dos soldados le salen al encuentro y lo detienen
- ¿No es el siervo del armenio? - dice un soldado, pero en eso, por el lado de la muralla aparece la figura de Tallen que parecía trepar como una araña, sorprendiendo a los soldados. Cae sobre ellos, matándolos rápidamente. Luego camino hacia Nestor y mira al joven pastor con mirada maliciosa
- Estamos solos Nestor ... ¿como sugieres que nos divirtamos?
En eso, una flecha se le clava en el hombro. Kajar aparece con un arco que carga inmediatamente
- No eres el único que sabe trepar, bestia ... la siguiente flecha no te la lanzaré en el hombro
Tallen lanza un rugido y corre hacia el mongol que lanza la flecha que se le clava en el pecho pero eso no detiene al alemán que llega hasta el y lo derriba de un golpe. Kajar se recupera y saca un cuchillo que trata de clavarle a Tallen pero este le sostiene la mano y se la tuerce hasta dislocársela. Kajar contiene el dolor y le da un cabezaso al alemán quien lo suelta. Kajar tiene la fuerza suficiente para coger el cuchillo con su otra mano y clavársela en la pierna, pero en eso siente un agudo dolor en la espalda. Tallen se había sacado la flecha del pecho y se la clavaba en la espalda a Kajar quien cae pesadamente al suelo. Tallen lentamente camina hacia su espada caida y luego se dirige a Nestor
- Pobre niño inocente ... verdaderamente nada puedes contra mi poder ... pero las advertencias no pueden ser desoidas
Nestor comienza a brillar nuevamente pero Tallen ríe
- ¡Jaja! eso te sirvió contra el alemán, pero no contra mi ... ¡lo que representas se acabará aquí y ahora!
En eso, un fuerte estruendo se escucha y la puerta es derribada. Roger Guiscardo aparece junto con Reynald blandiendo ambos sus hachas
- ¿Que es esto? - dice Tallen - ¿mas basura para barrer?
- Veremos quien acaba como basura - dice Roger atacando a Tallen - quien para el hachazo y contraataca. La fuerza de Roger era grande, pero la de Tallen se va imponiendo, obligando al normando a retroceder. Arrinconado contra el muro, ambos juntan sus caras. Roger se estremeció. Aquellos ojos no parecían los de un hombre
- Recorriste un largo camino para morir aqui ... Roger Guiscardo
- ¿Quien eres?
- Soy aquello que está en la oscuridad ... de niño tu acostumbrabas a llamar a tu madre en las noches pero tu duro padre te lo prohibió ... pobre Roger, cuanto habrás sufrido
- ¿Como sabes eso?
Tallen iba a decir algo, pero el hacha de Reynald se clava en su espalda y suelta a Roger dando alaridos con el hacha clavada en su espalda. El ataque del normando no se hace esperar y le vuela la espada al alemán quien lanzando un grito se arranca el hacha y embiste a Reynald pero Roger se arroja sobre el y lo saca del alcance de Tallen. En eso, un grito de guerra se escucha y aparece Yazin armado de dos espadas quien corre hacia Tallen para atacarlo. Ambos guerreros se baten con fiereza y tanto Roger como Reynald tienen la impresión que una extraña luz parecía rodear el cuerpo del mongol. Esta vez, la maestría de Yazin comienza a ganar terreno hasta que un espadazo consigue partir el mango del hacha del germano quien retrocede. Yazin en eso suelta las espada y da un salto enorme con la pierna hacia adelante y le da una patada a Tallen quien es lanzado hacia el borde de la muralla, cayendo por ella hacia fuera de la fortaleza
La Bulgaria del gran Ivan Alexander se encaminaba a ser solo un recuerdo donde los monumentos a su pasada gloria eran mudos testigos del inicio de una nueva dominación extranjera. En eso pensaba Ivan Shishman al ver sus menguadas tropas. La deserción de algunos aliados y la superioridad de las tropas turcas habían avasallado a sus huestes. Shishman había decidido no esperar a las tropas de ayuda de Segismundo. El búlgaro desconfiaba de el rey húngaro y no deseaba cambiar un dominio por otro. Confiaba en sorprender a Bayazid, sabedor del descalabro del usurpador Juan Paleólogo y el copamiento de Constantinopla por los aliados de Manuel, además de la amenaza de una intervención veneciana y florentina. Lamentablemente, pese a su valentía, Shishman carecía de las cualidades militares de Bayazid, además que se confió al pensar que encontraría tropas desmoralizadas y divididas. Solo bastó la vanguardia de los turcos para poner en fuga a los búlgaros. El zar con el resto de sus tropas, huía a Tirnovo donde esperaba resistir hasta la llegada de los refuerzos húngaros. A lo lejos veía la ciudadela de Skopje, abandonada a su suerte y una posición estratégica que se veía obligado a dejar a sus enemigos
- Señor - le dice uno de sus generales que se acerca a el - debemos seguir
- ¿No hay acaso una posibilidad de que Skopje no caiga en manos de los turcos?
- Me temo que no señor ... nuestras tropas son insuficientes para defenderla
- Cuando los turcos la tengan, será su baluarte para la conquista de nuestra tierra
- Solo nos queda esperar a los húngaros, señor ... y que los reyes cristianos se decidan a destruir al invasor ... claro que otra posibilidad es someternos a Bayazid
Ivan Shishman lo mira con furia y exclama
- ¡Jamás! no he luchado para que mis súbditos sean esclavos de nadie ... mientras yo viva, Bayazid no tendrá fácil ni un puñado del sagrado suelo de Bulgaria ¡Lo juro!
Ivan Shishman continua su penosa retirada no sin antes darle una última mirada a la vieja fortaleza. Lo que no sabía Shishman es que estaba cambiando el destino de Constantinopla
Momentos antes, Bayazid confiado por su triunfo, ordenaba que diez mil hombres de su ejército se pusiera en camino a la antigua ciudad de los césares
En las afueras de Constantinopla, en el campamento de Hipólito, Vilonga hace su entrada a una tiende de campaña. En medio de ella yacía Tallen, con el cuerpo deshecho pero sorprendentemente vivo. El alemán abre los ojos y lo mira
- Vos ... maldito seais ... ¿que me hicisteis?
- Mi querido Tallen ... ¿acaso no lo sabeis? ¿no experimentasteis el poder? ¿no fuisteis poderoso frente a tus enemigos?
- No ... no fui dueño de mis actos ... usted me poseyó ... usted es el diablo
- ¿El diablo? no mi querido Tallen ... tu Satanas no es la única forma de temor que encontrareis, además ¿quien puede decir lo que es malo o bueno? hemos empalado a prisioneros pero eso no es malo para ti, como tampoco la violación de mujeres y niñas, la masacre de sus hombres y sus hijos ... solo basta con que os confeseis vuestros pecados ante un hombre con faldas y es suficiente ... es mas ¿no os dicen los sacerdotes que la muerte de los herejes e infieles es un camino al cielo? ¡Jaja! ¿y esa es la religión que os enseñaron a creer? ¿Será que Jesucristo está satisfecho con ustedes?
- Tu ... eres un hombre de Dios
- Si ... pero no de tu Dios Tallen ... tu Dios no tiene poder sobre el mío ... y mi dios te ha sonreido y te bendecirá con su poder
- No ...
- No puedes resistirte Tallen ¿quieres pasar el resto de tus días postrado? yo puedo darte tu cuerpo ... mas sano y mas fuerte ... serás invencible y lo que viste solo es una pequeña muestra del poder que te puedo dar ... solo deberás servirme y no tendrás que temer al infierno que te enseñaron a creer ni ansiar el inexistente cielo que cantan tus hipócritas monjes ... esa Iglesia que disfraza chicas de pajes para introducirlas a los templos para fornicar ... la que compran esos señores que alaban a su Dios con una mano blanca y la otra cubierta de sangre ... ¿crees que ellos se ocuparan de ti? siempre has luchado por los señores feudales y por la iglesia ... ellos ya no se interesarán mas en ti y te arrojarán a los perros una vez que se den cuenta que ya no les sirves
- Yo ...
- Solo confía en mi y saldrás caminando de este lugar ... solo acéptame y serás el guerrero mas poderoso de la tierra ... el general de un ejército también invencible ... vivirás por siempre Tallen y harás tu voluntad
Tras unos minutos de duda, Tallen asiente. El manto del siniestro Vilonga cubre su cuerpo y las antorchas se apagan
Horas después Vilonga sale de la tienda con una torva sonrisa. Con paso cansino se dirige a un promontorio donde divisa el mar. Levantando los brazos comienza a lanzar exclamaciones hacia ella. Tras unos segundos de mirar el mar con ojos desorbitados, una leve sonrisa se dibuja en su rostro ... a lo lejos, una nube negra comienza a formarse. Lentamente, desciende de aquella colina y camina hacia el campamento
En el puerto Sofía, ocupada por los venecianos, unas naves atracaban ...
Alseci se encontraba de pie, flanqueado por dos guardias venecianos. Vincenzo sabía que el haberlos demorado usando el nombre del Papa había sido un plan para darle mas tiempo a los defensores de la fortaleza a recibir refuerzos. Se había contenido de matarlo, pero estaba seguro que podría hacerlo una vez que Venecia haya conseguido tener la aceptación del Papa para invadir la ciudad y evitar lo que sucedió en 1260
Pero sus deseos se vieron contrariados al ver llegar a una pequeña escuadra veneciana, mucho menos de lo que esperaba recibir como para conquistar la ciudad. Apenas saludó al comandante veneciano, llamado Berti y rápidamente le hizo la pregunta
- ¿Que es esto Berti? ¿son estos los refuerzos de Venecia para tomar la ciudad? ¿o son solo una avanzada de nuestra flota principal?
- Ni lo uno ni lo otro Vincenzo - contesta Berti - somos el contingente que os ayudarán a dejar la ciudad en este instante
- ¿Que? ¿acaso bromeais?
- No Vincenzo ... el dux os ordena subir a nuestros barcos y regresar a Venecia
- ¿Como? ¡esto no puede ser! ¡estamos a un paso de tomar la ciudad! ¿porque habríamos de retirarnos?
- El Papa condena esta guerra habiendo estallado una entre los turcos y Bulgaria ... nos dice que esta división solo favorece a los infieles y conspira contra todos los cristianos
- ¿Y desde cuando nos tenemos que preocupar de los escrúpulos del Papa?
- ¿Blasfemais, noble Vincenzo?
Aquella voz provino de otro lugar de cubierta. En ella estaba Francesco Scorza quien llevaba un pergamino en la mano
- Espero que vuestras palabras no reflejen el estado de vuestra alma y atraigan las desgracias hacia Venecia ... En Roma ven con mas claridad las cosas y se han dado cuenta que una guerra entre cristianos solo favorece a los infieles. Además el Papa amenazó con quitarle sus derechos comerciales a Venecia en el Egeo y en el Adriático y dárselos a Génova, si es que Venecia insiste con esta guerra impía ... supongo que eso pesa mas que lo que vos llamais "escrúpulos" de Su Santidad ... ahora os ruego que os sometais a la autoridad de Dios y de vuestro Dux y solteis al embajador del Papa a quien teneis en custodia como si fuera un criminal
Vincenzo no tiene mas remedio que acatar las órdenes y muy de mala gana ordena la retirada. Alseci va a encontrarse con Scorza y ambos se toman de las manos
- Os agradezco, honorable Scorza ... no se que hubiera pasado si Venecia hubiese elegido la guerra
- No me lo agradezcais ... sois vos quien habeis convencido a Su Santidad con vuestra carta y os dije que el Papa aceptaría vuestro consejo sobre el como actuar frente a Constantinopla
- ¿Que sucederá ahora? Hipolito de La Guardia esta fuera de la ciudad con un ejército y en espera del príncipe Nerio de Corinto
- No os preocupeis por ello ... igual orden le ha dado el Papa a Florencia y a Nerio ... sino obedecen, les quitará sus derechos en Grecia y se los dará a los genoveses o venecianos ... dudo mucho que Nerio se atreva a venir después de eso
En aquella habitación estaban reunidos Yazin, Kemal, Basilio, Schelotto y el conde Enrique en torno al cuerpo herido de Kajar. Solo Yazin estaba al lado de su hermano y los demás observaban. Sentado en un rincón estaba Nestor quien observaba al herido
- Esto no tiene sentido - dice Schelotto - ¿como pudieron entrar a la fortaleza sin ser vistos?
- Supongo - dice Basilio - que ese misterio está relacionado con el muchacho ... supongo que vos lo sabeis bien Kemal
Kemal, quien miraba al herido y de hito en hito a Nestor, se vuelve a mirar a su interlocutor
- Vos lo sabeis tan bien como yo, Basilio ... maté a los otros cuatro fácilmente, pero ese alemán ... el no era una persona cualquiera ... vos escuchasteis al pirata ... pudo luchar con un hacha clavada en su espalda y le dijo cosas que solo Roger sabía ... aquel hombre estaba controlado por el poder de los infiernos
- He visto muchas cosas en mi vida - interviene el conde - y a veces siento que el hombre se crea su propio cielo e infierno ... no puedo creer que un hombre pueda invocar ese poder para usarlo
- Y yo siento que esas fuerzas que no podemos ver nos miran y nos acechan - dice Basilio - Kemal tiene razón ... yo se el porque ese guerrero entró aqui ... es mas, se quien lo envió
- ¿A quien os referís?
- Es ese nefasto sacerdote que acompaña a Hipólito de la Guardia ... Vilonga ... desde que lo ví, supe que su alma solo podía haberse escapado del infierno
- Sigo sin comprender - dice Schelotto - ¿que significa todo esto?
- Vilonga teme a Nestor ... Kemal lo recogió guiado por un sueño y por el mensaje de Stefano, caballero de Rodas caido en los campos de Kosovo. No por la mano de los musulmanes sino por un poder maléfico que hizo que los muertos se levantaran y trataran de arrebatarle la vida ... Stefano antes de partir a Kosovo estuvo aquí, como prometido de la princesa Carmesina y me dijo que debía encontrar a alguien en Macedonia y que lo haría una vez que regresara de Kosovo, cosa que no pudo hacer y le transfirió esa misión a Kemal ... ambos fueron rivales en la batalla pero se hicieron aliados ya que Kemal encontró el sentido a la vida que buscaba
- Sigo sin entender ...
Basilio no responde y solo mira a Nestor quien sin mirar a nadie se acerca a Kajar y acaricia su frente antes de poner sus manos sobre el.
Para sorpresa de todos, una luz parece emerger del pastorcillo, luz que también envuelve a Kajar quien, tras unos segundos, abre los ojos
Vilonga estaba frente a Hipólito quien lo mira con enojo
- Vos me convenciste de venir y ahora ¿me decis que debo abandonar Constantinopla? ¿que me olvide de Carmesina?
- Mi señor ... he recibido informes que el Papa ha prohibido intervenir a los venecianos ... sin ellos, no tenemos la posibilidad de tomar la ciudad ni con las tropas del príncipe Nerio ... y el no vendrá
- ¿Que decis?
- El Papa también le ha prohibido que intervenga ... además, recibí la noticia que los búlgaros han sido batidos en Skopje y eso le da al Sultán mas libertad de acción para intentar un ataque contra nosotros
- ¿Como sabeis todo eso?
- Tengo espías mi señor ... son buenos y solo están al servicio de vos
- Pero ...
- Debe abandonar cuanto antes este lugar, mi señor ... sin los venecianos, Manuel puede arriesgarse en una salida y tiene mas tropas que nosotros ... dejad a los prisioneros y regresad a Macedonia
- No quiero dejar a Carmesina
- El príncipe Manuel no miente al deciros que Carmesina no está en la ciudad
- ¿Y donde está?
- Rumbo a sus brazos, mi señor ... la princesa os aguarda y no es aqui
Carmesina descansaba en su camarote mientras Irene observaba el mar desde cubierta. Un manto la cubría del frío mientras el barco navegaba rápidamente con destino a la ciudad. Philip camina hacia ella y se pone a su lado
- Supe que la princesa sufrió un intento de rapto y vos la defendisteis junto con un grupo de campesinos ... fuisteis muy valiente
- Agradecedlo a los campesinos ... si ellos no hubieran aparecido, la princesa no estaría aquí
- ¿He de suponer que uno de esos campesinos es aquel con quien os vi?
- Suponeis bien
- He de suponer también, que se ha granjeado vuestros afectos
- Eso, caballero, no es de vuestra incumbencia ... soy esclava pero sigo siendo mujer
- No pretendo ofenderos ni tampoco pretendo consideraros una simple esclava que no sois dueña de vuestros sentimientos ... por lo normal no os preguntaría pero debeis recordar que en Constantinopla hay na persona que os espera
- No lo creo, noble Philip ... se que no entendeis el idioma de los tártaros, pero el me liberó de cualquier promesa o compromiso con el antes de partir de la ciudad
- Pues, os lo digo porque Yazin se batió como un león en las murallas ... el solo se enfrentó a toda la tripulación veneciana de un barco y luchó contra diez a la vez saliendo airoso
- No lo dudo ... creo entender lo que me quereis decir, pero vos sois un hombre de guerra y yo una víctima de ella ... las hazañas del joven tártaro no tiene porque despertar alguna admiración en mi como la despierta en vos ... odio la guerra y los hombres que solo ven un sentido a la vida en ella
- ¿Me odiais entonces a mi?
- ¿Vos encontrais un sentido a la guerra?
- Si he de ser sincero, creo que los hombres pueden encontrar mejores formas de solucionar sus problemas ... las circunstancias me hicieron caballero pero no disfruto combatir ni el matar
- Esa forma de pensar es un mérito a mis ojos ... no deseo pasar una vida al lado de un hombre que mata ... no deseo compartir un lecho que huele a sangre ... no deseo que si Dios me da hijos, estos sigan un sendero de guerra, horror y muerte
- Os entiendo ... pero tal vez Yazin también y este dispuesto a dejar la vida que despreciais con tal de compartirla con vos ... he visto a gente luchar, pero nunca a alguien como Yazin. No el hombre que no le interese morir sino al hombre que le interesa vivir ... y si el lucho para vivir fue por que esperaba volveros a ver
Irene iba a contestar pero en eso el cielo se oscurecía repentinamente. Aquel fenómeno hizo que Philip se preocupara y abandonó la conversación para dar las órdenes necesarias para poder capear el temporal
Instantes después, una gran tormenta se abatía sobre el barco. Irene se refugia en el camarote con la princesa pero sintió una sensación extraña, mas aún al percatarse que mas alla de aquella ominosa nube, el cielo estaba despejado y el mar tranquilo
Los soldados bizantinos salían por la Puerta De Oro para recoger a los prisioneros, que atados habían sido abandonados, así como la penosa tarea de descolgar a los empalados donde algunos daban los últimos estertores. Manuel, desde lo alto de la torre, observaba todo en compañía de los caballeros. Una escolta de guardias traían casi a empujones a Juan Paleólogo. Al llegar, Manuel lo coge de la nuca y lo obliga a ver el espectáculo
- Y este ... es el corolario de vuestra aventura ... disfrutad del espectáculo mientras yo me contengo de arrojaros de la muralla ... pero no os preocupeis ... tal vez sería lo mas conveniente que os haga matar pero prometí respetar vuestra vida y ahora me acompañareis a Brusa donde el Sultán decidirá vuestro destino ... guardias ... acompañad al príncipe a mi galera ... yo iré después
Juan no responde y ni siquiera mira a Manuel cuando es llevado por los soldados. Manuel se apoya en la muralla con gesto de pesar
- No puedo creer que con la terrible situación del imperio, un miembro de mi familia haya provocado esto ... si antes estábamos mal, ahora estamos peor
- No es vuestra culpa, Alteza - le dice Basilio
- Pero alguien debe cargar con esta responsabilidad ... lamentablemente no puedo esperar ... ahora que Hipólito y los venecianos se han ido, no es menester que me quede ... cuidad bien a mi padre, Basilio ... ordenad la ciudad y reconstruid la fortaleza ... recompensad a todos quienes han defendido a mi padre, incluso a los piratas
En ese momento, Scorza y Alseci aparecen, escoltados por una guardia con las insignias papales. Los soldados les abren paso y Alseci junto con Scorza se adelantan para inclinarse ante el príncipe quien se acerca y los hace poner de pie
- Soy yo quien debería inclinarse - les dice Manuel - se que gracias a vosotros, venecianos y florentinos decidieron retirarse de Constantinopla
- Solo obedecemos las órdenes del Papa
- Decid al Papa que algún día le agradeceré personalmente esta gran ayuda a mi pobre ciudad ... ahora lamento informaros que debo irme cuanto antes ... si bien es cierto, hoy ha triunfado la cristiandad entera, debo aún seguir luchando para evitar que los infieles intenten tomar la ciudad
- ¿Partirá entonces nuevamente a Brusa? - le pregunta Alseci
- Ese es mi compromiso y debo sostener mi palabra ... en este momento, Bayazid está demasiado alterado con respecto a nosotros ... no quiero provocarlo
- ¿No esperareis a la princesa? - le pregunta Schelotto
- No ... no hace falta ...
El barco de los caballeros había sido empujado a las costas de la antigua Iliria haciéndolo encallar. Mientras el barco hacía agua, Philip consigue colocar a las dos mujeres en un bote y junto a otros servidores abandona el barco. Unos cuantos botes los siguen con los demás sobrevivientes y alcanzan la playa, cuando ya todo empezaba a oscurecer y la tormenta había amainado
- Estaremos a salvo aqui - les dice Philip, mientras ordenaba a los demás supervivientes - creo que tendremos que pasar la noche en esta playa ya que oscurece
- Tal vez haya una aldea de pescadores cerca - le dice otro caballero - podremos buscar refugio
- No lo considero prudente ... estos son territorios que florentinos y turcos se han estado disputando ... Bizancio no tiene ninguna lealtad aquí y una princesa bizantina se convierte en un botín muy codiciado para alguien que quiere granjearse el afecto de nuevos amos ¿cuantos quedamos?
- He contado treintidos ...
- ¿Solo treintidos? ... no lo entiendo ... no era una parte profunda
Philip en realidad lo entendía muy bien ... fue en ese momento que saca su espada y camina hacia la playa
- ¿Sucede algo, señor?
- Ordenad a los hombres ... nos ponemos en marcha ahora
- Señor ...
- Obedeced inmediatamente ... no encendais antorchas y alejémonos del mar de prisa ... ¡Moveos!
El soldado decide obedecer inmediatamente. Philip mira a todos lados tratando de percibir algo, pero todos sus sentidos se dirigían hacia el mar
- ¡De prisa! ¡debemos dejar la playa antes que oscurezca!
Carmesina e Irene no entendían nada de lo que sucedía pero obedecieron las indicaciones de los caballeros de Rodas quienes rápidamente recogían todas las vituallas que podían antes de ponerse en marcha. Irene, inconcientemente, fija su vista en una elevada montaña que se erguía a lo lejos. Por un momento mantuvo su vista en el
- ¿Sucede algo Irene? - le pregunta la princesa
- Esa montaña ... no se ... hay algo en ella que ...
- Si ... yo también lo noto ... es como si nos llamara - en eso ve a Philip que se acerca - noble Philip ¿conoceis esa montaña?
- Esa, Alteza, es el Monte Olimpo
- ¿El Olimpo? ¿la que se decía era el hogar de los dioses paganos de los antiguos griegos?
- La misma Alteza ... ahora os ruego apresuraros
Irene seguía con su vista clavada en la montaña y luego se vuelve hacia ambos
- Se que quereis alejarnos del mar ... si debemos adentrarnos en este territorio, debemos ir hacia allá ... hacia el Monte Olimpo
- No creo que sea prudente alejarnos mucho del mar - tercia otro caballero - en la mañana podemos regresar y conseguir un navío que nos rescate
Philip sacude la cabeza
- La doncella tiene razón ... vamos en esa dirección pero no llegaremos hasta la montaña ... nos quedaremos cerca a la costa ... el mar es nuestro único medio de escape. Por tierra no llegaremos a ninguna parte
Sin decir mas, la comitiva se pone en marcha
Manuel esperaba hasta el amanecer para regresar a Brusa, llevando a su díscolo sobrino. Los venecianos habían partido ya y los bizantinos enterraban a sus muertos y reconstruían los destrozos de los combates. En una parte de la muralla, Roger Guiscardo observaba el mar. Reynald estaba a su lado sin decir palabra cuando Mohamed aparece y se acerca a Roger
- Bien normando ... creo que nuestro trabajo aquí ha terminado ... es hora de reclamar al emperador nuestra recompensa por salvarlo
Roger seguía mirando el mar y Mohamed le pone la mano al hombro
- Vamos cristiano ... es hora de cobrar nuestro oro y en la mañana podremos irnos un poco mas ricos que antes
- Vete tu Mohamed ... yo me quedo
- ¿Que dices?
- Que me quedo
- ¿Habeis perdido la cabeza, normando? ¿es que ese germano os golpeo muy fuerte la cabeza? ¿que sentido tiene quedarse en esta maldita ciudad?
- No es la ciudad ... no es el oro ni tampoco el germano ... soy yo, Mohamed ... he luchado desde que tengo memoria y jamás he temido a ningún hombre pero cuando luché contra el germano, tuve miedo ... no de el, sino de lo que representa ... de niño sufría temores indecibles ... no había noche que no despertara asustado y dando gritos ... no entendía ni recordaba porque ... pero anoche, descubrí la verdad ... descubrí porque temí a la oscuridad de niño y el porque me hice pirata y me he dado cuenta que es algo de lo que no puedo huir y debo de enfrentarlo
- Roger ... lo que decis no tiene sentido ... ¿pedireis el oro o no?
- Si es lo único que os interesa cobradlo vos y quedaos con la flota ... yo me quedo a enfrentar mi destino
Roger se retira de la muralla y baja por las escalinatas seguido por Reynald ante la atónita mirada de Mohamed
En el interior de la fortaleza, Yazin contemplaba a su hermano quien comía algo "magia ... esto es magia" ... aún no comprendía la explicación de Basilio ni la mirada tranquila de Kemal. Nestor seguía sentado allí con la expresión perdida y al parecer agotado "ha curado a mi hermano solo con sus manos". Instintivamente sintió miedo pero se daba cuenta que no había maldad en el muchacho mas si en aquel que vino a matarlo "¿fue por eso? ¿por eso querían matarlo?
- ¿Acaso preferías que muriera? - le dice Kajar como adivinando su pensamiento
- No es normal ... ni siquiera nuestro hechicero ha hecho tales milagros ...
- No te sorprendas tanto - le dice Kemal - el poder de Nestor sale de el como podría salir de ti o de mi ... todos podemos hacer ese milagro pero no sabemos como ... Nestor ha nacido con esa habilidad
Yazin dudaba. En su corta vida había luchado para enfrentar a todo pero a esto, no tenía idea de como enfrentarlo. Si el muchacho tenía ese poder ¿no era lógico pensar que las fuerzas que querían destruirlo también?
- Aún no se porque estamos aqui ... ¿porque estas aqui armenio? ¿porque me buscaste aquí en Constantinopla?
- Estaba escrito ... cuando Stefano me dio su misión supe que mi destino estaba aquí en Constantinopla ... aún no se porque pero tu eres parte de ella
Yazin iba a replicar pero en eso Nestor se pone de píe
- ¿Te sucede algo Nestor? - le pregunta Kemal y se sorprende ante la mirada del muchacho
- Atenea - les dice asustado - Atenea está en peligro
El grupo se adentraba en aquel territorio y se colocaban sobre una elevación del terreno cuando ya la noche caía sobre ellos. La oscuridad comienza a rodearlos y Philip observaba aquella tenebrosa playa
- Caballero - le dice Irene - debemos seguir
- Sería una imprudencia - les dice otro caballero - no conocemos el terreno y no sabemos con que nos toparemos en medio de esta oscuridad ... debemos encender fuegos y montar guardia
Philip parece dudar y mira a Irene
- ¿Porque vuestra insistencia en continuar adelante?
- No me siento segura aqui ...
- ¿Tiene algo que ver el Monte Olimpo?
- ¿Porque lo decis?
- pareciera que quereis que nos dirijamos en esa dirección
- No sabría deciros
Philip, a su pesar, estaba de acuerdo con ella. Pese a haber pasado muchas travesías, la vista del mar lo intranquilizaba. Iba a decir algo, pero de pronto, un grito estentóreo llama su atención. Trato de apartar su mente del miedo que iba subiéndole por el cuerpo al darse cuenta que ese grito provino del mar. Un nuevo grito despejó sus dudas. Lo que sea que haya gritado lo hacía desde la playa y se sintió mas cercano que el anterior. Lo peor aún fue el miedo que se palpaba en el grupo. Aquel sonido no parecía haber brotado de labios humanos
- Luis - le dice Philip - ordenad el avance ... quiero a la princesa y su doncella protegida por un grupo alrededor de ellas ... quiero hombres adelante con los ojos bien abiertos y túrnense quienes irán cerrando la marcha ... tratad de encender antorchas mientras caminamos ... nos vamos de aqui
No hubo necesidad de repetir las órdenes. Los soldados y marinos se organizaron rápidamente para dar inicio a la marcha en plena oscuridad. Un nuevo grito se sintió pero sorprendentemente mas cercano
- Dios nos ampare - musita Carmesina - lo que sea que grite así viene tras nosotros ...
- Y parece haber salido del mar - dice Irene - Philip ... por favor ... dadme una espada
Philip no se lo niega y le entrega la suya ... el avance era lento debido a la oscuridad y el detenerse a cada momento tratando de encender las antorchas ... el nuevo grito se siente pero parecía que estaba ya a pocos metros de ellos
- ¡Vive Dios que si alguien se acerca lo atravesaré con mis flechas! - grita uno
- ¡Conservad la calma! - exclama Philip - ¡tensad los arcos y preparaos!
El siguiente grito no sonó como el anterior, este fue humano. Mas específicamente de uno de sus hombres rezagados
- ¡Es Boumont! - grita uno ... de pronto, el pedernal consigue encender aquella antorcha cubierta de aceite y el primer resplandor quiebra la densa oscuridad que los rodeaba
El grito provino de uno de los hombres pero este lo había hecho de espanto. Una visión fugaz de aquello que retrocedía sumergiéndose en la oscuridad llevando en lo que parecía una boca al infeliz soldado que grito momentos antes y cuya expresión de pánico se podía ver en aquellos ojos cegados para siempre
- ¡Disparad! - solo pocos soldados hacen caso y las flechas se pierden en la oscuridad sin saber si habían dado en el blanco o no. Un nuevo grito estentóreo parecía provenir del flanco izquierdo del grupo. De pronto se ve que uno de los soldados cae y es arrastrado por el suelo, perdiéndose en la oscuridad
- ¡Nos rodean! - surge el grito y los soldados disparan sus flechas desordenádamente. Philip reacciona y enciende mas antorchas
- ¡Formen un círculo alrededor de la princesa! - los soldados empiezan a hacerlo pero un nuevo grito y el espantoso gorgoteo se escucha lo que fue demasiado para el pequeño grupo. Por todos lados empezaron a desbandarse. Philip se da cuenta que es inútil la resistencia y coge a ambas mujeres y con una antorcha en mano las conduce por el camino, seguido por tres caballeros. Los gritos se multiplicaban como si los fugitivos estuvieran siendo cazados. Irene no tenía idea de cuanto corrieron. Los gritos estentóreos parecían acercarse mas y de pronto coge el arco que llevaba uno de los hombres y velozmente enciende una flecha con la antorcha y dispara sin apuntar
Lo que vieron todos fue un espectáculo que dificilmente olvidarían. La flecha se había clavado en algo y ese algo se encendió como una tea al contacto con el fuego. Aquella figura de indescriptibles formas empezó a sacudirse mientras las llamas la cubrían y empezaba a agitarse como ejecutando una danza macabra y a la luz de sus formas, otras figuras similares se distinguían. Carmesina lanza un grito de espanto para finalmente desvanecerse en medio de aquel caos infernal
Despuntaba el alba cuando Yazin, Kemal, Schelotto y Alseci se encontraban en el puerto Eleuterio y junto a ellos estaba Kajar quien se mostraba plenamente recuperado. Manuel y Basilio se acercaban con un grupo de soldados
- ¿Estais seguros que debeis ir? - les dice Manuel
- Hemos aprendido a confiar en la palabra de Nestor, Alteza - les contesta Schelotto
- No ireis sin mi - Ettore de Atenas hacía su aparición - mientras la princesa no regrese a Constantinopla sigue siendo mi responsabilidad
- Sois bienvenido señor - le responde Alseci quien rápidamente acude a una llamada de Scorza quien también hacía su aparición
- ¿Estais seguro de querer hacer esto? - le pregunta el enviado papal - esto no es la misión que os dio el Papa
- Vos sabeis señor que el Papa me pidió que observara todo con relación a la princesa
- No que velarais por ella ... lo que suceda será la voluntad de Dios
- La voluntad de Dios es que esta misión se realice bien y eso incluye saber cual será el destino de la princesa
- Espero que Dios esté con vos ... os justificaré ante el Santo Padre
- Agradeced a Su Santidad por lo que ha hecho por la desventurada Constantinopla
Roger Guiscardo y Reynald (quien parecía acompañarlo a todas partes) se acercan al grupo seguidos de atrás por Mohamed
- Si pensais navegar creo que lo mejor es acompañaros - les dice el pirata
- Creo que no tenemos oro para pagar vuestros servicios - le dice Schelotto
- No lo hago por oro ... quiero ayudarles ... es mas, les ofrezco ir en mi nave ... iremos mas rápido y mis lobos del mar harán vuestro viaje seguro
Los hombres parecen dudar y Roger le dirige una mirada a Basilio
- Confiad en el - dice el bizantino - es hombre de palabra
Los hombres se dirigen al barco cuando Enrique de Guzman y Robert de Norfolk se presentan
- No creeran dejar a un viejo castellano aqui - les dice el conde
- No crei que este asunto fuera de vuestro interés - responde Alseci
- Oh ... me gusta la aventura y creo que tanto yo como mi joven amigo tenemos interés en como termina esta aventura, además que deseo conocer a esa princesa de la que tanto hablais
Todos sonríen y dan la bienvenida al conde y al inglés. Reynald se aparta temeroso y se retira de cubierta. Mohamed sostiene del brazo a Roger
- Aún creo que sos un idiota ... ¿estás seguro que quieres hacer esto?
- Ya os lo dije sarraceno ... es lo que he decidido y no estás obligado a seguirme ... eres el nuevo comandante
- Pues gracias ... de todos modos os acompañaré hasta el mar de Tracia y luego regresaré a Cilicia ... no tengo deseos de acompañar mas locuras
La flota pirata parte siendo observados de lejos por Manuel. El príncipe a su pesar debía partir de inmediato por tierra hacia Bulgaria donde Bayazid los aguardaba y de allí tal vez debía partir a Asia ... o podía morir en Bulgaria
La princesa se sintió mareada cuando abrió los ojos y se vio en un lugar oscuro donde algunas rendijas dejaban pasar la luz del sol. Tuvo deseos de gritar pero sintió su garganta arder y solo tuvo fuerzas para arrastrarse en la oscuridad y tocar algo que parecía una pared de madera que alcanzó a golpear con sus escasas fuerzas
- Es inútil - suena una voz - ya lo he intentado
- ¿Irene? ¿sois vos? yo ... ¿donde estamos?
- Somos prisioneras ...
- ¿Que? ¿Que fue lo que pasó anoche? ¿quienes nos han apresado? ¿las horribles criaturas de anoche?
- ¿Anoche? ... princesa ... llevaos un día inconciente ... lo que vimos cuando huímos de la playa desaparecieron con el fuego pero en eso un grupo desconocido nos atacó en la oscuridad ... luchamos duro pero acabaron por capturarnos
- ¿Y Philip? ¿y los demás?
- No lo se ... tal vez muertos ... llamé a Philip en medio de la lucha pero solo escuché sus gritos de combate y fue cuando me golpearon en la cabeza y desperté aqui ... en la oscuridad supe que estabais vos conmigo pero no despertasteis hasta ahora
Carmesina estaba sobre mullida paja ... estaba sucia tras aquel largo sueño y no sabía que hacer
- Tomad agua - le dice - de cuando en cuando abren una portezuela y me echan agua y pan con algo de carne ... hay suficiente para las dos
- ¿Sera prudente comer lo que nos den?
- si nos quisieran muertas ya lo habrían hecho en lugar de envenenarnos ... comed y tratad de recuperar vuestras fuerzas ... si me atraparon fue porque no me pude mover de su lado ni pude correr con vos a cuestas
- Lo lamento ...
Carmesina come mientras se lamentaba no tener las cualidades de guerrera de su joven doncella
- ¿Habeis intentado hablar con ellos? - le pregunta a Irene
- No ... ni siquiera los escucho hablar ... prefiero no hacerlo ... ya habrá oportunidad de verlos
carmesina prefiere guardar silencio y esperar. Nunca supo cuantas horas pasaron desde que despertó y mientras Irene dormía sucedió aquello. Los gritos de combate y el choque de armas despiertan a Irene quien trata de forzar lo que parecía la puerta pero no puede. Poco a poco los gritos se van acallando y finalmente se produce el silencio. Tras unos minutos la puerta se abre y mientras Carmesina e Irene trataban de tolerar la luz del sol, unas figuras en armadura se van distinguiendo
- Os saludo Vuestra Alteza ... Carmesina Paleóloga de Bizancio
Carmesina cae al suelo a bajar y es inmediatamente ayudada por su salvador a quien abraza
- ¡Mi señor Hipólito!
Carmesina había sido llevada triunfalmente a Macedonia escoltada personalmente por el joven duque. Atrás de ellos, también a caballo estaba Irene quien miraba con desconfianza al duque y al monje que estaba a su lado. No pudo evitar sentir miedo al ver al gigantesco guerrero cubierto de corazas y el rostro cubierto pese al sol que cabalgaba al frente de todos
La princesa parecía estar muy emocionada por haber sido rescatada por Hipólito. No parecía tener ojos mas que para el gallardo duque, cosa que le era completamente indiferente a la joven rusa. No entendía el italiano así que no podía seguir la conversación ni las palabras de los soldados florentinos que acompañaban a la pareja. Se había cuidado de dirigirle la palabra a Vilonga quien de hito en hito la miraba. Irene tenía algunas preguntas que hacer pero esperaba que la princesa lo hiciera
- Espero que la hospitalidad de mi castillo sea de vuestro agrado
- Suficiente es sentirme segura bajo vuestra protección ¿como habeis podido llegar a mi?
- Mi corazón me decía que la encontaría a vos ya que no os encontré en Constantinopla
- ¿Constantinopla? ¿venis de allí? ¿que ha sucedido con mi tío? ¿mi sobrino aún gobierna?
- Vuestro sobrino ha sido arrojado del trono por vuestro primo Manuel ... regresó y con nuestra ayuda pudo recuperar el mando y devolvérselo a vuestro tío ... yo decidí regresar al saberos a salvo y Dios hizo que os encontrara en este predicamento
Ambos continuaron su alegre conversación. Pasaron la noche ya a un día de marcha del castillo y una tienda fue levantada para ella e Irene. Una suculenta comida fue enviada a las dos con las excusas del duque de compartir con ellas debido a asuntos que debía solucionar
- No os noto alegre Irene - le dice Carmesina
- No estoy muy segura si lo mejor es ir con el duque a Macedonia ... el os pretende y lo mejor es que os devuelva a Constantinopla como era nuestra intención
- Vamos Irene ... no seais desconfiada ... el camino es peligroso y una vez en el castillo podremos enviar un mensaje a mi primo para que nos envía una escolta que nos regrese
- Tal vez para ese entonces no podreis salir ... ya os dije que el os pretende
- No tiene nada de malo aceptar su hospitalidad ... además, soy yo quien lo decide
- Oh ... esta bien su majestad ... me alegro que hayais encontrado a alguien que pueda cargaros cuando os desmayeis
- No me falteis el respeto Irene ... bastante he soportado vuestras insolencias y si lo he hecho ha sido por ...
- Si ... lo se ... por pena y lástima a su sierva ... ¿sentis la misma pena por Philip y los otros que murieron defendiéndola? que rápido los olvidasteis al ver a vuestro gallardo duque
Irene se pone de pie y sale de la carpa ante la sorpresa de la princesa. Camino un poco por allí sin ser vista por los guardias y se adentró en el bosquecillo cercano. Pensaba si lo mejor no sería huir y advertir a la corte de lo que sucedía pero no quería dejar a Carmesina a merced del duque. fue en eso que escuchó unos murmullos y con el sigilo que solo una esteparia podía tener se acercó al origen de los sonidos. En la oscuridad estaban tres figuras que hablaban lo suficientemente alto para que Irene los escuchara. No les entendía ya que hablaban en italiano
- tal como os prometí teneis a vuestra princesa - quien hablaba era Vilonga y el otro era el duque - no debeis soltarla y yo me encargaré de lo demás
- ¿A que os referis? - pregunta Hipólito
- Se que Manuel ha salido de Constantinopla y seguramente se ha ido a arrodillar ante su amo el turco llevando a ese idiota sobrino suyo ... eso quiere decir que Juan V está solo y débil tras la revuelta ... si vos os casais con la princesa no le quedará mas remedio que aceptaros como vuestro hijo y futuro Cesar
- ¿Y si ella no quiere?
- ¿como oponerse? esta enamorada ... lo veo en sus ojos ... solo debeis convencerla y consumar el matrimonio o hacerla vuestra antes de la boda ... eso la hará aceptaros como esposo ... imaginaos ... no podeis devolver una princesa deshonrada y eso os confiere el derecho y el deber de desposarla ... el viejo emperador no vivirá mucho y vos podreis reclamar la corona ... una vez controlada Constantinopla podeis acabar con el duque de Atenas e incluso someter al príncipe Nerio y os convertireis en el nuevo amo de Grecia y toda Europa os apoyará en contra del turco
- Vuestros planes son demasiado precisos ... ¿estais tan seguro de que no fallarán?
- Eso dependerá de como mantengais a la princesa
- Hablando de ella ... veré como está ... no confío en su doncella
El duque se retira y el hombre que estaba al lado de Vilonga se acerca a el
- ¿Que deseais que haga?
- Id a Constantinopla ... busca a Baragos y dile que haga lo que le dije ... es hora de que ese viejo caduco del emperador se encuentre con su Dios
Irene no había entendido lo dicho pero comprendía que los planes de ellos no presagiaban nada bueno para ella ni para la princesa. Sigilosamente se retira para regresar al campamento. Al entrar en la carpa se encuentra con la princesa que departía con el duque quien al ya se encontraba allí
- ¿Donde andabais Irene? - le pregunta la princesa
- Solo caminaba ... mi señora
- No es bueno que las doncellas caminen solas por un campamento lleno de soldados - le dice el duque
- Creí que los soldados de vuestra excelencia son de fiar y obedientes a vuestras ordenes
Irene se sentó en unos cojines y se dedicó a tejer sin decir nada. Carmesina la miraba de rato en rato lo mismo que el duque. La joven adivinaba que era lo que estaban pensando pero no tenía la menor intención de moverse
Ya era tarde cuando el duque se excusó y se retiró. Carmesina sin decir nada se echó sobre los cojines y se quedó dormida. Irene la imitó pero casi ni durmió estando atenta a todo ruido de fuera
Fin del capítulo 15
