No quiero violar ningún derecho de autor solo hacer un fanfic.
Aviso: este fic tiene la categoría de "M" por contener escenas un tanto subidas de tono además de violencia.
PD: A los viciosos, tiene lemon.
Un alma.
Calma.
Por: Luna "El Sol Nocturno"
Eldran disfrutaba viendo las caras de los comensales, Lina parecía no reconocer a su amiga, lo mismo que con la quimera, Gaudy tenia la mirada triste dado que su hechicera favorita estaba más pendiente de otra cosa que de pelear por la comida, los Sumos Sacerdotes y Lou Graum habían vuelto a retomar el debate sobre el hechizo propuesto, al tiempo Philionell y Christopher miraban orgullosos a la nueva pareja mientras Graders lo hacia con cierta vergüenza.
Laila y Dhamon, junto con Stephan, estarían en algún restaurante celebrando las buenas noticias.
Sin olvidar que Amelia y Zelgadiss se dedicaban miradas cómplices desde el desayuno, todo el día así¡Quien fuera joven de nuevo!
Sonrió feliz y termino su plato de trucha al papyllot, hoy se saltaría la recomendación del medico, tomaría otra copa del excelente vino de Zefiria antes de acostarse.
-Zel-susurro.
"¿Sí?"
La princesa se ruborizo, la respuesta había sido escrita en su pierna.
-¿Puedo ir esta noche a tu habitación?
"No"
-¿Ocurre...?-la mano se detuvo en el muslo silenciándola.
"Yo iré a la tuya"
"¿A que hora?" varias miradas incomodas la hicieron cambiar de táctica.
"¿Dos horas después de cenar esta bien?"
"Ten cuidado, lo digo por..."
"Tenia pensado ir por los jardines, tu balcón se ve desde mi habitación"
Amelia se acerco y le beso en el despejado pómulo, la quimera bajo el rostro para taparse con el flequillo, al mismo tiempo su mano tembló sobre el delicado muslo.
Era la primera vez que Amelia le besaba en publico.
-Me gustaría-sabia que no era la persona mas indicada pero lo tenia que hacer, era algo muy evidente-proponer un pequeño brindis, por mi hija Amelia y su compañero, Zelgadiss Greywords, salud.
-¡Salud!
Los dos homenajeados se apretaron las manos por debajo del mantel ¿Phill estaba diciendo que eran prometidos?
-U-N-A-L-M-A-
"Pero si dijo que vendría por el balcón"
Abrió la puerta nerviosa por saber si él llamaba, de no ser así tendría que inventar alguna excusa rápida, se encontró con su amiga pelirroja.
-Lina
-Pareces sorprendida.
-No te esperaba, es muy tarde.
-Justo ahora es cuando te puedo ver a solas, normalmente estas con Zelgadiss en la biblioteca, rodeados de "pajarracos".
Desde el anuncio buscaban intimidad, sobre todo por que los planes de dormir juntos esa noche se habían visto forzosamente cancelados, de la misma forma los de las dos semanas siguientes, muchos pares de ojos los vigilaban haciendo que lograr diez minutos solos fuese una proeza. Quizá por eso los demás estaban un poco extraños, no les dedicaban suficiente atención al querer, o mejor dicho intentar, hablar sobre el tema.
-Siento no haber encontrado otro momento-ella también tenia pensado retirarse-pero quiero saber si te enfadaste el día que te conté todo lo que habíamos descubierto.
-Me choco.
-¿Nada mas?
-Bueno, no pensé que mi padre llegaría hasta ese extremo para que yo pudiese decidir mi futuro.
-Ni nosotros, pero... ¿Qué hace Zelgadiss en tu balcón?
Se tapo el rostro con las manos ¿Por qué?
-No digas nada-suplico-por favor.
-Sois mayorcitos-se contuvo la risa como pudo-¿Pero no crees que vais un poco rápido?
El gemido estrangulado de la joven acompaño al débil clic de la puerta de cristal.
-Haré como si no te hubiese visto ni abierto la puerta ¿Estamos?
-De acuerdo.
La traspaso con habilidad y envolvió a su compañera en un apretado abrazo, era la viva imagen de la desesperación.
-Chicos me voy-se sentía un poco incomoda con ellos tan juntos-nos vemos mañana a la hora del desayuno.
-No bajaremos, pediré que nos lo suban.
-Ah, vale, entonces os veo en la biblioteca.
-No-la quimera reacciono antes que la princesa-nos quedaremos aquí, la biblioteca era un lugar tranquilo, ahora es un circo.
Asintió viendo la decisión que translucían y les deseo buenas noches, no sin antes dedicarles una impúdica mirada.
Luego corrió para darle una alegría al triste espadachín que seguramente estaba bajo la ducha.
-U-N-A-L-M-A-
-¿Ya estas mejor?-la cogió el vaso y lo dejo en el escritorio.
-Casi.
-¿Ahora?
La imagen reflejada en el cristal era reconfortante, una habitación a oscuras por fin, las cálidas mantas esperando a que la pareja se decidiese, solo el abrazo la hacia dudar, era tan agradable.
-Ahora sí. Mira, esta nevando.
-Ya era hora, últimamente la temperatura ha bajado mucho. Hemos hecho bien en decidir quedarnos aquí, mañana estarán todos los nobles en la biblioteca.
-No, mi abuelo a convocado otra reunión con la Corte al completo, para discutir si sigue siendo necesario el... interrogarte.
-Ya veo.
-¡Me lo dijo esta mañana! te aseguro que yo solo pregunte si habíais tenido...
Al girarse para terminar de dar la explicación la aprisiono contra el cristal, besándola, no estaban dominados por sentimientos por lo que notaron perfectamente todo; la aspereza de los azulados labios, como de fuerte podía ser el roce, o de suave, la manera en que pedía acceso, como la dejaba decidir, incluso la forma en que respondía si no quería; se apretó aun más contra él, irrumpiendo en su boca, Zelgadiss gimió de preocupación pero se lo permitió.
Resbalo notando la dureza que tenia incluso en el interior, como de largos eran los colmillos, el doble que los suyos, y la forma en que la rozaba la lengua animándola, quitándola el miedo. La envolvió con los brazos y la llevo hasta la cama donde se dejo caer de manera ruidosa, aparto el pelo del rostro y siguieron con los besos.
-Llegaría el momento en que te enterases, pensé, que era mejor esperar... estabas nerviosa.
-Por que todo era silencio a mi alrededor.
Volvieron a besarse olvidando el mal trago, reconfortándose en la cercanía que suponía compartir semejante intimidad.
-Tengo sueño.
Sonrió y la dejo entre las mantas, después de cambiarse en el cuarto para tal menester se tumbo a su lado, ella no giro pero le cogió la mano, tras hacer que la rodease le deseo buenas noches.
-Hasta mañana. Mi ángel.
Amelia se apretó un poco mas contra él y suspiro, le había echado de menos.
-U-N-A-L-M-A-
La hechicera miro hacia la ducha, las formas de Gaudy aun se adivinaban a través del cristal, a él le gustaba ducharse mas que bañarse antes de acostarse y hoy parecía haberse tomado su tiempo, diez minutos bajo el chorro, bueno, hora de sacarlo.
La puerta de cristal se abrio y el guerrero se aparto del agua, un cuerpo pequeño le sustituyo bajo la misma; Gaudy agito la cabeza para ver mejor el cuerpo de Lina, no tenia nada fuera de lo normal, salvando el detalle de que era "escaso en carnes", pero era toda una gozada verlo, la sensación de que la vida empezaba a despertar en él, que las sensaciones le podían comenzar a recorrer en cualquier momento era reclamo suficiente para no perderse detalle.
Justo lo que hacia.
La hechicera se sacudió la melena dejando que el agua la cayese sobre la garganta, Gaudy no espero mas y la sujeto por las caderas besándola desde arriba, Lina sonrió no ya por el avance del joven si no por el roce de algo cálido contra los glúteos, se giro echándose hacia atrás y abrazándole.
El semielfo la levanto poniéndola a su altura, adentro la lengua en la boca femenina y busco la diminuta, en comparación con la suya, lengua; la joven se apretó contra él gimiendo de gusto, sus brazos pasaron por encima de los hombros y se hundieron en el pelo rubio.
¡Por Cephid si tuviese alas estaría con un ángel!
Apago el amago de risa al notar las manos en los costados mordiéndose los labios, el instinto dictaba algo que conocían de memoria: Deseo.
-Siento haber estado tan distante.
-¿Con Amelia?
-Contigo.
-Se que era mas importante que hablases con ella, por eso estaba triste, sois buenas amigas, no era normal veros tan distantes.
¿Ese era su Gaudy?
-
La mudez acabo con un gemido ¿Por cierto, cuánto hacia que no se metía con sus senos? Desde que ambos supieron lo que sentían por el otro, entonces acabaron los insultos y empezaron las caricias, ronroneo al notar que las inmensas manos eran sustituidas por los suaves labios, la caricia se hizo más intensa al juguetear con los pezones, ella gimió deshaciéndose y obligo al guerrero a apoyarla contra la pared para seguir en la misma altura.
Resiguiendo el muslo hasta el final, busco la pequeña caverna donde se generaba la vida, enterró los dedos entre los goteantes pétalos, Lina dio un respingo por la implícita urgencia del gesto, rápidamente apretó la mano en la fuerte muñeca.
Quería más.
El semielfo se preparo; al principio había tenido miedo, ella era tan pequeña y él tan grande, siempre lo había sido, desde niño era el que más abultaba de los crios de su ciudad natal, él mas fuerte; y el tiempo no hizo mas que acentuar lo evidente actualmente, su brazo era tan ancho como la fina cintura de Lina. Volvió a besarla bajo el agua y empezó a dibujar su interior. Al principio suave, lento para saber que, tras interminables y numerosas noches, no había dolor alguno, el menudo cuerpo lo recibía sin ningún tipo de rechazo.
Sin pretenderlo las piernas del guerrero flaquearon en una embestida concreta, Lina clavo las uñas en el trasero perfectamente modelado al alcanzar el suelo, si la embestida se repetía de nuevo todo el palacio se enteraría.
Temió terminar aplastada contra la pared cuando Gaudy alcanzo su propio clímax, luego fue absorbida por el suyo.
-
-¿Qué?
-Creo que... parecías ansiosa.
-Puede, me gusta quedarme así después.
Las manos subieron por su espalda y volvieron a bajar, sin que ninguno se percatara se durmieron.
-U-N-A-L-M-A-
Los rostros tensos de la ultima sesión habían vuelto, el resto de los cinco sabios estarían, tras el cambio de año, con ellos y se debatía si era realmente necesaria su presencia. Dado que Zelgadiss Greywords y Lord Graders habían dado su permiso para ser interrogados muchos pedían que así se hiciese cuanto antes. Pero no era tan fácil, Amelia conocía la verdad sobre El Portador, a la propia familia real la habían hecho participe del secreto, de la misma forma que ha unos elegidos¿Pero que pasaría con la Corte? Era cierto que Rezo había sido un santo para muchos...
Pero no es oro todo lo que reluce.
Y esa afirmación era algo peligroso, muchos pedirían que se le volviese a interrogar para salir de dudas, lo que entrañaba un espacio corto de tiempo entre una sesión y otra; eso podía volver loca a la quimera, precisaría un descanso prolongado tras la primera y muchos no estarían dispuestos a ello, si esta aturdido nos dirá la verdad, seguro que alguno pondría eso como justificación.
A ellos les daba igual que muriese, querían SU propia verdad.
-...La Guardiana podría decir una mentira.
-¿Pero como se le ocurre? El Aghen no permite las mentiras, se saldan con dolor.
-Calma-ordeno Philionell-la Princesa Amelia esta totalmente recuperada, si tanto decís que ella podría mentir esperemos, cuando los cinco sabios que quedan vengan lo hablaremos con ellos.
-¿Eso quiere decir que la Princesa y El Portador seguirán manteniendo la relación que tienen?
La pregunta era maliciosa en extremo, dado que ya no había compromiso con el lord todos querían volver a las andadas, intentar llevarse el trono, el tranquilo periodo de calma que se había vivido en las ultimas dos semanas tocaba a su fin, volverían las conjuras, las puñaladas y el acoso.
Amelia buscaría mas refugio con sus amigos y especialmente, con Zelgadiss.
Se darían con un palmo en las narices.
-Eso es algo que solo ellos saben, lo que sí puedo decir es, que El Portador esta aquí y es un hecho irrevocable.
-Alteza lo único que queremos saber es si ellos van a seguir la rutina que siguen ahora.
-¿A que rutina se refiere?
-Todos los días acuden a la biblioteca, mientras la Princesa se pone al día con los asuntos de estado su acompañante aprende.
Phill evito uno de sus arranques más felices, bien por la pareja.
-Repito Lord Kaeldrich, que eso es algo que solo ellos saben. Son lo suficientemente mayores como para decidir por sí solos.
Uno a cero, perdiendo la Corte.
-
Islandri y Darent evitaron estallar a carcajadas allí mismo ¿Pero como podían llegar a ser tan tontos? La calma se había acabado pero ahora tocaba lo mas divertido, ver como los pavos ponían la mejilla para recibir un beso ¡Y se llevaban el bofetón de su vida!
La diversión no hacia mas que empezar, por que Amelia y Zelgadiss tenían cada golpe con los que muchos pensarían que no iban a salir vivos, harían plantear el cortejo como un deporte de riesgo.
DOS PERSONAS QUE COMPARTEN UN ALMA: AMOR VERDADERO
Shadir: No solo cansarse, tambien la intimidad que supone formular un hechizo juntos, Celos? (unos pocos) ;) pero teniendo encuenta todo lo que ha pasado sospecharia de Lord Graders, primero malo y ahora bueno... No sé, no sé.
Ades: Proxima clasificación, habitual. Si mato a Philionell se de alguien que me da pal pelo, en cuanto a la ternura, ya era hora de quitarle la tonteria.
Sore wa himitsu desu.
