No quiero violar ningún derecho de autor solo hacer un fanfic.

Aviso: este fic tiene la categoría de "M" por contener escenas un tanto subidas de tono además de violencia.

Un alma.

Ni una gota roja.

Por: Luna "El Sol Nocturno"

Agarer extendió uno de los múltiples planos de la ciudad sobre la mesa, casi todos ellos podían comprarse de souvenir en los negocios de la ciudad que siempre estaba abierta a turistas que venían para disfrutar o a aprender. Este era, distinto. No mostraba las posadas más famosas ni los mejores restaurantes, tampoco donde estaban los edificios más significativos ni los más interesantes. Mostraba túneles, cañerías y depósitos subterráneos de agua.

Según se salía del palacio había una cañería que llevaba hasta la fuente de una de las plazas, en sentido contrario había un túnel que terminaba en una de las salas de El Recinto; siguiendo la cañería se podía atravesar toda la ciudad hasta terminar en uno de los depósitos, lleno de agua dado los registros de caudal que tenia a su lado. Volvió al palacio. Selecciono una cañería que surgía del lago donde estaba El Nido del Fénix, recorría todo un sector de la ciudad y luego desembocaba en el lago que había a las afueras de la ciudad; miro todas las ramificaciones por si alguna de ellas llevaba a algún deposito, nada, algunos de esos depósitos eran pozos de patios vecinales, restaurantes o escuelas, otros eran pequeñas cámaras donde el agua se almacenaba durante veinticuatro horas para, por la noche, abrirlas y limpiar las calles.

Entonces se fijo en un depósito muy alejado de la ciudad, cerca de las montañas.

Hasta él llegaban tanto una cañería como un túnel.

-Majestad ¿Qué es este deposito?

-¿El de las montañas?-respondió Eldran, cuando le llamaría por su nombre-normalmente se usaba como recolector del agua de los neveros, pero desde que Lina nos dio otro lago con lo del enfrentamiento de los impostores…

-Firia me lo contó, destrozo parte de la muralla.

-Eh, las quejas al maestro armero-grito la pelirroja-acabe con ellos que fue lo que importo.

-¡Y menudo boquete dejaste en el proceso!-exclamo el Sumo Sacerdote desde otra mesa-Reconstruimos la muralla y el hechizo, pero transformamos lo demás en un lago por lo que ese deposito dejo de usarse.

-Ya tenemos un sitio donde pueden estar escondidos.

-

La puerta se abrió y entraron Zelgadiss e Islandri, la quimera no tenia muy buena cara mientras leía un documento firmado por Lord Graders, el interrogatorio a sus dos antiguos compañeros capturados en la redada de la pasada noche no auguraba nada bueno; se negaban a hablar y solo proferían amenazas contra, el que consideraban un traidor.

-…no lo considero prudente.

-Puede ser un buen método.

-¿Mirar en sus mentes o dejártelos?

-¿De que discutís?

-Zelgadiss considera que dado que para Graders no colaboran, que les dejemos una hora con él.

-¡Ni de broma! No pienso dejar que te quedes con toda la diversión, hay dos, uno tu y otro yo-Eldran miro como La Dra-Mata lo decía, como lo mas normal.

-No estaba pensando en eso-dijo el antiguo berseker con un brillo divertido en los ojos-pero si en repartirlos igualmente.

-U-N-A-L-M-A-

-¿Te acuerdas de estos techos?

Viktor relajo por un momento su concentración en la hoja donde practicaba su endeble caligrafía, observo el impresionante dibujo que La Guardiana había terminado hacia unos instantes, estaba sacado de una de sus visiones y había tratado de hacerlo lo más exacto posible; aun así tenia que pasar la prueba de fuego. El niño se encogió y aparto la vista pálido.

-Me acuerdo.

-¿Son donde estuviste antes de que te encontráramos?

-Sí.

-Muchas gracias, ahora podremos encontrar a donde te llevaron.

-¿Me enseñarías a dibujar?

Amelia sonrió y se puso tras él.

-Ya lo estas haciendo-le cogió la pluma y la mojo en el tintero-cada letra que dibujas es parte de un dibujo más grande que es un párrafo. Y este es parte de otro más grande, que es la hoja donde escribes. Ya dibujas pequeño.

El pequeño sonrió también y retomo su clase con la sacerdotisa que le atendía y enseñaba a escribir. Él no tuvo tanta suerte y no había podido asistir a clase con su hermano y sus amigos, siempre había sido travieso y se rompió una pierna justo antes de empezar.

Cuando Amelia entro en la biblioteca ninguno de sus amigos, excepto su abuelo y Zeros, la estaban esperando.

-¿Dónde están todos?

-Preparando una sesión de tortura o viendo como la preparan-dijo su abuelo desde un mullido sillón cerca de una chimenea.

-¿Preparando, qué? Espera… ¿Quién aparte de Lina prepararía una sesión de tortura?

-Zelgadiss-Zeros dejo varios libros sobre la mesita baja y se sentó en otro sillón junto al rey.

Amelia parpadeo confusa, se llevo una mano a la frente y suspiro, claro, los dos ex-aliados de Graders, seguro que no hablaban y sus compañeros habían pensado que una "charla intima en la mazmorra más profunda" serviría para algo. Cogió aire con tranquilidad y dejo el cuaderno de bocetos sobre la mesa donde ellos dos leían libros sobre Kaos.

Alguien tenía que buscar el grabado donde estuviese el techo que ella había dibujado, y otro alguien tenía que detenerlos.

-¿Podéis buscar estos techos en los grabados o planos de los depósitos de agua?

-Por nosotros encantados ¿Otra copa de vino, Zeros?

-Abuelo-se puso las manos en las caderas-el medico te dijo que nada de vino.

-Amelia-se interpuso el sacerdote-general-él bebe el té que le recomendó, yo me bebo el vino.

-Por la cuenta que te trae Zeros, la vida sigue siendo maravillosa.

-Vale-dijo pálido-le vigilare.

-Y tú a él-se refirió a su abuelo-no quiero sorpresas como las ultimas veces.

-A la orden, dijeron que estarían en las mazmorras del ala norte.

La Guardiana dejo el cuaderno en la mesita y se despidió de ellos hasta la hora de la cena.

-Sigo preguntándome por que no has ido con ellos, eres un demonio, y por lo que tengo entendido te alimentas del sufrimiento ajeno.

-Si, pero si esta aliñado con rabia, dolor y unas gotitas de venganza es mas exquisito. La tortura que ellos pondrán en práctica no me alimentara esta vez.

-Oh vaya.

-Prefiero esperar a que encuentren a Aneletos y se ceben con él, eso será, seguramente, lo más delicioso que haya probado hasta ahora.

-

-En algunas ocasiones la vida puede ser maravillosa.

-En eso Amelia tiene mucha razón.

Los dos abrieron sus respectivos libros y empezaron a buscar los planos donde estuviesen los techos del dibujo.

-U-N-A-L-M-A-

Zelgadiss termino de pasar las cadenas por la polea, con un brazo movió la palanca colgando al hombre semidesnudo del techo pero solo a un palmo del suelo. Con tranquilidad se quito la capa dejándola en uno de los ganchos de la fría pared de piedra, se quito la espada de las caderas y la apoyo al lado de la capa, después dejo los mitones sobre la mesa donde estaban los instrumentos, mas parecidos a herramientas de dentista loco que a otra cosa; sujeto uno en alto, dejando que su acompañante lo viese por encima del hombro, coloco una pieza de fruta en él y lo acciono, la fruta salto convertida en pulpa al instante.

-Interesante. Me vendrá bien cuando quiera ir a por tus ojos, así no tengo que arrancarlos, antes.

Dejo el aparatito en la mesa y se arremango para no mancharse, mas de lo necesario.

El sujeto vio horrorizado a la luz de la única antorcha que la piel de la quimera estaba totalmente tachonada de esquirlas, de pinta no muy suave. Antes de que el guerrero tocase cualquier parte de su cuerpo un latigazo resonó por el pasillo y un grito lo secundo.

-Será histérica, la dije que seria yo quien empezaría-se aparto enfadado de él y descargo un puñetazo contra la pared.

El hombre le miro con terror en los ojos.

-Me gusta disfrutar de una buena tortura-dijo recomponiéndose delante del sujeto-es… como hacer el amor-añadió con una sonrisa lasciva.

El prisionero no aguanto más y se desmayo.

Justo en ese momento Amelia abrió la puerta y le miro exigiendo una buena explicación, también a sus últimas palabras.

-

-Vaya-suspiro Lina-si tenia ganas de empezar, últimamente ha estado muy nervioso.

El hombre la miro, lo único que había hecho tras colgarle había consistido en sentarse en una desvencijada silla de madera y limpiarse las uñas con una daga de aspecto afilado.

-¿Tu amigo es de verdad el Guerrero Oscuro?

-Aja. Sabes, no suele tener piedad con nadie, aunque dudo que a tu jefe ese tal… Analeto o Analfabeto…

-Lord Aneletos, sirviente supremo de Kaos.

-Eso es, siempre patino con los nombres de los estupidos, gracias. Pues como te iba diciendo, dudo que él venga a rescataros, sois morralla, seres descartables.

-Si es su voluntad, yo no tengo por que cuestionarla-dijo convencido de ello.

-No podrás seguir participando en las grandes ceremonias, sentir como la sangre te hierve por la emoción… u ofrecer más sacrificios a tu "Lord"

-No ver como el cuerpo de esos seres inferiores deja escapar su insignificante vida para que…

Antes de poder seguir el tacón de una bota se estrello contra su estomago, eso hizo que vomitase lo único que tenia dentro del cuerpo, bilis.

-No quedara de ti ni el nombre cuando le cuente lo que me has dicho-recogió sus cosas y abrió la puerta-pensaba interrogarte pero mejor dejo que ÉL lo haga, a su manera-cerro la puerta con un portazo.

Por el rabillo del ojo vio como Zelgadiss se llevaba a Amelia a otra de las desocupadas mazmorras.

¡Ups!

Tomo nota mental para hablar con ella después.

-U-N-A-L-M-A-

-¿Qué te ocurre? Es un truco que siempre hemos usado con muy buenos resultados.

-No me refiero a eso…

-¿Entonces qué? Fue lo único que pudimos improvisar.

-Me refiero a tus… últimas palabras.

-¿Qué ocurre con ellas?

-¿Son ciertas? Para ti hacerme el amor es… como torturar.

La quimera levanto las cejas, el movimiento apenas se noto por las piedras que formaban una corona en su frente pero los ojos estaban abiertos como lo que indican, estupor ¿Amelia se había creído lo que había dicho? Avanzo hasta poder rozar sus brazos en una caricia; ella le miraba a través de sus pestañas, no se aparto cuando la rodeo en un abrazo, aunque eso no evito que siguiese tensa e intrigada.

-Lo dije para que pensase que seria capaz de disfrutar torturándole. Únicamente eso. Darle miedo.

-¿Pero es lo mismo?

Tomo aire, ella había visto lo mismo que Ignus, todo lo que había hecho durante los cuatro años que estuvo a las órdenes de Rezo, había visto que él torturó, asesinó y masacró; lo que no había podido ver con exactitud era que siempre que tenia que hacerlo su bisabuelo tenia que usar su magia de dominio sobre él, dejando carta blanca a Wrimon, o a como se le acabo conociendo, el Guerrero Oscuro.

-No lo es.

-Gracias.

Se deshizo de su abrazo besándole en la mejilla, con mucha suavidad y ternura, casi como la caricia de un ángel. La retuvo como ya lo había intentado con su proyección consiguiéndolo igualmente.

-¿Por qué?

-¿El qué?

-¿Por qué has dudado de mi ahora?

La Guardiana bajo la mirada sonrojada y se alejo de la puerta, se llevo las manos al vientre. Espero a que el nuevo grito que coreaba alguno de sus amigos se extinguiese.

-No se si es totalmente cierto pero… es posible que esté embarazada.

-

Firia se froto los brazos, a unos metros Agarer trataba de batir, junto con Gaudy, un curioso record, haber quien era el que más agua bebía de los dos, sin ahogarse; cosa difícil si Zeros trataba de acaparar la atención por lo que Eldran y él habían descubierto, Lina devoraba mas comida de la habitual y Amelia discutía con su padre por unos tratados que aun no se habían firmado y que ella debería atender en breve. Zelgadiss solo miraba su plato pensativo.

Las sospechas de Agarer y Amelia sobre el escondrijo de Aneletos se habían terminado de convertir en una realidad cuando los dos esbirros habían confesado, con unas caras muy propias, que la guarida se encontraba en las montañas, bajo tierra y estaba ubicada en uno de los depósitos recientemente vacíos. Lo malo era saber como acercarse, lo mas seguro era que el cabecilla ya estuviese enterado, o por lo menos eso había dejado caer Ignus antes de que todos pudiesen ir a cenar; ninguno se había fijado en que Zeros y el fénix intercambiaban una significativa miraba. La dragona se levanto frotándose aun los doloridos antebrazos, horas dando latigazos a un saco de cuero con agua, con el espadachín y el dragón ancestral gritando hasta casi quedarse afónicos, no era lo mejor para la jaqueca que desde esa mañana el namagomi había despertado. Al instante los ojos del otro dragón y del mazoku se posaron en ella.

-Yo me retiro. Ha sido un día largo.

-¿Ya?-dijo Philionell, miro el reloj y vio que aun no eran las diez-es un poco pronto.

-Lo sé, pero tengo los brazos doloridos y me zumban los oídos. Mañana quizás tenga agujetas y por eso quiero descansar lo suficiente.

-Hasta mañana entonces.

Los demás decidieron que ya era tiempo y se fueron retirando gradualmente.

-U-N-A-L-M-A-

Cuando traspasaba la puerta del baño noto una fluctuación a sus espaldas. El mazoku. Cogió aire no estaba dispuesta a aguantar otra sesión de risitas tontas y miradas exasperantes.

-¿Se puede saber que quieres namagomi?

Zeros solo abrió los ojos y avanzo hasta llegar donde estaba. Firia no tuvo la oportunidad de gritar.

-

Lina se miro en el espejo mientras se cepillaba el pelo, estaba desnuda, con solo el largísimo pelo por vestidura; detrás de ella estaba Gaudy desnudo igualmente, secándose su larga melena rubia con una toalla, las orejas levemente élficas asomaban entre los mechones mojados, su mirada se dulcifico y suspiro.

-¿Por qué suspiras?

-Me gustan tus orejas, parecen redondeadas pero luego no lo son.

-Yo prefiero tu pelo ¿Nunca se te enreda?

"Será un crimen que tenga que cortárselo"

Sujeto el cepillo y le indico que se pusiera en el centro de la cama, se arrodillo detrás de él y lo fue desenredando con cuidado. Para poder llegar hasta su flequillo tenía que apretarse contra la espalda del espadachín y este solo suspiraba cuando lo hacia. Hasta que dejo escapar un gemido.

-Lo siento-murmuro el guerrero.

-¿Por…?

Bajo la vista por encima del hombro masculino, el sexo del semielfo decía hola a su particular manera.

Lina solo tiro el cepillo por el borde de la cama y le tumbo de un golpe; Gaudy se relajo cuando la hechicera empezó a besarle y a alargar las manos para acariciarle, él alcanzo sus senos envolviéndolos con los dedos fue masajeando hasta que arranco un gemido de ella; la Dra-Mata se separo de forma brusca, no lo suficiente para que las manos del semielfo la abandonasen pero si para que no la pudiese besar.

-¿Qué ocurre?

Se limito a gatear sobre su cuerpo y a rodear con una mano su miembro, lo beso. Gaudy dio un respingo notando la caricia y como el pelo de color del fuego rozaba sus caderas centrando todos sus sentidos y nervios en esa zona de su cuerpo. Jadeo cerrando los ojos, solo había habido una vez que Lina le regalo este tipo de caricias, muchísimo mas torpes pero igual de dulces, cuando los dos asumieron lo que sentían el uno por el otro, hacia dos años en el borde del lago cercano al reino de Femenil. Abrió los ojos y levanto las manos para coger la cintura de la hechicera, después dio un empujón para bajar su sexo sobre su boca.

La joven gimió parando el ritmo de las caricias, trato de levantar las caderas pero las grandes manos del semielfo no dejaron que se moviese.

-Gaudy… por favor…

-Qué ocurre.

Noto que no hacia ningún movimiento, resbalo logrando que ella se sentase en su regazo; la salvaje melena tapaba parte del cuerpo haciéndola parecer una ninfa del fuego, estaba llorando.

-¿Qué ha ocurrido?.¿Tú hermana está bien, tus padres…?

-No es eso, todos están bien, me han respondido a la carta de aviso que les mande sobre Kaos, dicen que no ha habido nada raro por allí pero…

-¿Pero?

-Estoy embarazada, de tres meses.

Gaudy la abrazo y la recostó contra el mullido colchón, casi tembloroso la beso y se aparto de ella, observando de forma intensa su cuerpo. Rápidamente la volvió a abrazar.

Lina noto que lloraba. Feliz a juzgar por su expresión.

-Se que no te gusta estar atada, aun así… ¿Te casarías conmigo?

Solo le hizo rodar sobre la cama descendiendo de forma completa sobre él, rodeándole la cintura con las piernas y acogiéndole al instante en su cuerpo; los suaves contoneos que dio con sus caderas hicieron que se olvidase de la pregunta hasta el amanecer.

-U-N-A-L-M-A-

Firia trato de mover la mano para dar un bofetón, el mazoku la cogió y la llevo a su espalda antes siquiera de que decidiese si era buena idea. Estrechada por los brazos del demonio solo pudo ver que Zeros se concentraba en el beso, con la expresión relajada y dejando que las distintas sensaciones le inundasen.

Cuando se separo de ella lucía una sonrisa satisfecha en el rostro.

-Maldito namagomi…-empezó a quejarse.

-¡Zeros!

Agarer salto hacia él tratando de atraparle, el mazoku cambio al instante de dimensión con ira en el rostro, el joven dragón ancestral aterrizo en el suelo con un retazo de tela entre las manos pero sin sangre que era lo que buscaba en su acción.

-¡La próxima vez que te acerques a ella tendrás que pasar por encima de mi cadáver!

"Créeme que lo haré"-con un movimiento de la mano reparo su túnica rasgada.

DOS PERSONAS QUE COMPARTEN UN ALMA: AMOR VERDADERO

Shadir: "La Incombustible" De verdad te gusto el tira y aflofa de esos dos? Yo me hecharia a temblar, basicamente por que la idea es que Ignus sea como Zeross pero en su version buena (cosa que Zeross no tiene)

Anais Cefiro: Me considerare afortunada, lo cierto es que si hay una historia (muy aliñada con intrigas, lemon, despilfarro de magia y humor) Te dire que no tenia pensado meter a Zeross y Firia hasta la segunda parte, pero... Se adelantaron! Venian pegandose de tortas desde lejos y me ablande! Aun asi, me gusta que te guste.

Sore wa himitsu desu.