No quiero violar ningún derecho de autor solo hacer un fanfic.

Aviso: este fic tiene la categoría de "M" por contener escenas un tanto subidas de tono además de violencia.

Un alma.

Lo imposible.

Por: Luna "El Sol Nocturno"

Zelgadiss trato de frenar todo lo que pudo a Amelia, de una u otra manera se las arreglaba para que ella fuese a su lado pero más retrasados que los demás. En cambio su compañera le apremiaba cada vez más, sobre todo cuando oía algún grito particularmente alto o el rugido furioso de Agarer; para ella esta era la batalla decisiva, algo parecido a lo que habían pasado contra la copia de Rezo "El Rojo", el Dragón del Caos Gaarve y el Amo del Infierno Fibrizo. Por eso quería llegar cuanto antes, por que era ella la que tenia que poner punto y final a todo esto.

Con una mano soltó las pétreas de su cintura y hecho a correr por el pasillo, al no llevar falda sino cómodos pantalones pudo hacerlo sin problemas, hasta que el mago astral la alcanzo, gracias a su quimérica velocidad, cerca de la salida.

-Amelia, tienes que quedarte atrás.

-Esta es mi lucha, tanto o más que la tuya.

-Aneletos te quiere muerta, no ha venido a tomar posesión de Seilloon o a desencadenar el poder de Kaos. Ha venido a matarte a ti, a la última Guardiana que sigue aun con vida.

-Ya lo sé-bajo el rostro con un suspiro-pero no tengo mas opción que seguir adelante.

-Tendrás que matarlo.

-Lo sé.

-Si no le mato yo antes-murmuro de forma siniestra.

-No es necesario, sé lo que tengo que hacer y lo haré.

Le enmarco el rostro con las manos, la quimera no era muy romántica pero estaba preocupada y por eso no soltaba las manos de su cintura, sonrió de manera tensa tratando de que confiase un poco más en ella y sus habilidades, puede que no fuese una espadachina por motivos personales pero si era una buena luchadora y no era la primera vez que se enfrentaba a un numero superior de contrincantes.

-Estaré bien, por favor.

-Zelgadiss, yo me quedare con ella durante toda la batalla-Lina apoyo la mano en el hombro de la quimera, Gaudy estaba a su lado con la espada desenvainada.

-De todas formas yo me quedare cerca de las dos, tu podrás buscar a Aneletos tranquilamente.

-Aun así te lo iba a pedir, que no la tocen o sabréis de lo que soy capaz.

-Tú a por él, nosotros la protegeremos.

Zelgadiss la beso en medio de los sonidos de la batalla, la acción la cogió tan desprevenida, era extraña en él, que mantuvo los ojos tan abiertos que Lina y Gaudy temieron que se le saldrían de las orbitas, dejo salir un gemido y le rodeo el cuello con las manos; la quimera relajo el abrazo con suavidad hasta terminar acariciándola la espalda.

Un grito de terror infantil les arranco del momento de tranquilidad que habían provocado; Amelia se tenso repentinamente recordando que estaban delante de mas gente y con una batalla al otro lado de la boca del túnel, Zelgadiss resbalo las manos hasta llegar a las caderas de la princesa, su mirada se volvió fría y afilada, la Guardiana pudo ver que sus pupilas se ponían verticales ante la perspectiva de la batalla.

-Ni una herida-dijo sombrío

-No soy una principiante, lo mismo te digo a ti.

-Creo que en esto soy el experto. Cuidadla.

-Muy bien, vamos.

Los cuatro se encaminaron a la salida del túnel, los tres espadachines con las armas en las manos mientras que la princesa de Seilloon hizo memoria rápidamente para repasar su dominio de Aghen.



-U-N-A-L-M-A-

La locura que se había desatado en el antiguo depósito era a base de sangre y fuego; Agarer y Firia, en su forma original, trataban de evitar que un grupo de acólitos llegasen a la zona donde el rey de Seilloon impartía órdenes tajantes y daba algún que otro bastonazo al suelo, Phillionell y Christopher invocaban a la justicia en cada nuevo mandoble que esgrimían mientras que los sumos sacerdotes repartían contra conjuros a diestro y siniestro. Amelia bajo las escaleras de piedra, que los acólitos habían reforzado con una baranda de madera, cuando vio que una figura envuelta por una voluminosa túnica negra corría con un paquete, también vio que golpeaba dos piedras y que la pared se hundía dejando a la vista un pasadizo que antes no existía allí.

El dragón ancestral, una bestia mitológica que rugía mientras mataba, también se dio cuenta de eso y salto transformándose en el joven de pelo turquesa, se metió tras la princesa justo antes de que el pasadizo se cerrase tras ellos.

Lina y Gaudy tragaron asustados. No habían tenido oportunidad de reaccionar ante nada. Zelgadiss por el contrario trato de bajar las escaleras hasta ponerse frente a la susodicha pared, por el camino se vio obligado ha usar la espada en varios acólitos que trataron de frenarle, bien atravesándoles o mutilándoles, la manera de quitárselos de en medio le resulto indiferente mientras fuese eficaz.

-

-¿Agarer?

-Delante de ti.

Amelia cerró los ojos molesta cuando el dragón hizo aparecer una bola de luz, parpadeo varias veces antes de acostumbrarse a la repentina luminosidad que proporcionaba el hechizo. Cuando al fin lo hizo pudo ver que el pasadizo era bastante amplio y limpio, excavado hacia poco tiempo mediante la magia; Agarer respiro con fuerza justo en el momento en que un chillido retumbaba en el túnel.

-

Lina deseo con todas sus fuerzas el poder lanzar un buen "Mata dragones" o una de sus increíbles "Bolas de fuego" en vez de verse recluida a usar su espada, hacia años que no practicaba con ella y eso se demostraba de forma instantánea cuando veía que la quimera y el espadachín habían creado un circulo de aire a su alrededor, mientras que ella luchaba poco menos que cuerpo a cuerpo con sus contrincantes.

"Se acabo"-pensó envainando la espada, dirigió una mirada a sus dos compañeros al levantar las manos-¡Bola de fuego!

Su poder la recorrió como siempre, con fuerza, llenándola de la sensación que más la gustaba: la invencibilidad mediante el poder; en ese momento sintió algo nuevo a las demás veces, dos latidos leves pero audibles la envolvieron al convocar su poder en las manos. Sus hijos. Varios acólitos se lanzaron a por ella, un mago siempre era vulnerable cuando convocaba su poder al necesitar unos segundos de concentración en el hechizo. Lina cerro los ojos sintiendo como su descendencia se alimentaba mientras ella luchaba a muerte, apenas se movían en su vientre pero sabían que su madre jamás les fallaría, la gusto la sensación.

Abrió los ojos cuando el calor del fuego lleno sus manos indicando que el hechizo estaba listo para ser lanzado, antes de poder hacer nada mas una daga la rozo en la cadera, muy cerca de su vientre, al tiempo que dejaba un surco rojo, levanto la pierna en un arco que golpeo al causante en el rostro rompiéndole la nariz y libero el hechizo estampándolo contra el suelo.

Gaudy noto las sucesivas oleadas de calor en la espalda, de un solo movimiento dejo incapacitado a su rival y giro para ver como el fuego envolvía a la hechicera pelirroja.

-U-N-A-L-M-A-

Firia lanzo su aliento contra una de las salidas que acaban de abrir otro grupo de acólitos, el deposito era como una ratonera camuflada, estaba la entrada por donde ella había aparecido y una galería por donde Agarer había hecho lo propio; pero el líder de Kaos no era tonto, o conocía bien los planos de los depósitos o alguien le había ayudado. Graders había tenido acceso a los planos mientras llevo a cabo su labor como "espía" de Aneletos, pero él no sabia nada sobre los túneles por donde muchos acólitos escapaban, nunca había entrado en el cuartel general. Y dado que Agarer había desaparecido persiguiendo al que llevaba al bebe era ella la encargada de cerrarlas antes de que ningún listo escapase.

-Firia ¿Cuánto tiempo necesitas para cerrar todas las salidas?

"Lo malo no es cerrarlas Majestad, es saber si el deposito aguantara"

-Tienes razón. Vosotros, dar la orden de que los nuestros se repartan alrededor de las paredes y vayan avanzando al centro, quiero a todos los acólitos que se pueda con vida.

-Señor-el guardia de alto rango se cuadro y corrió a dar las ordenes oportunas.

"Buena idea, no se si contaremos con todos los efectivos necesarios"

-Si que los tenemos-la dio unas palmadas en señal de animo en el flanco-algunas Guardianas están guiando a los guardias que Graders comanda a la superficie, para detener a los que escapan, otras se quedan para ayudarnos-dijo descargando el bastón sobre un contrincante que se había acercado demasiado.

Firia uso sus zarpas para trazar una barrera de cascotes delante del rey y rugió con una veladísima advertencia a un grupo de encapuchados que se acercaba, los componentes del grupo se lo pensaron mejor pero aun así la dragona no les dio tiempo a mas, golpeo con la cola en el montón de suelo levantado y lo convirtió en metralla; los que no terminaron inconscientes acabaron con algún hueso roto.

-Muy femenino, si señor.

-

-¿No se suponía que tenias que ir acompañada por la histeria pelirroja?

-Y ella por Gaudy, pero creo que Aneletos a huido por este pasadizo y…

-Con el ultimo sacrificio, el bebe. Lo sé.

Los sentidos del dragón les guiaban hasta lo mas profundo del túnel, supuestamente, por que las paredes eran todas iguales, medio fundidas por el hechizo empleado y limpias de cualquier tipo de obstáculo en el suelo; Amelia avanzaba tras el dragón mientras este iluminaba el pasadizo y olfateaba el enrarecido aire delante de ellos, podía jurar que su acompañante estaba nervioso o preocupado por alguien ajeno a él o a la antigua sacerdotisa dragón.

-Pareces preocupado-el joven la miro por encima del hombro sin dejar de avanzar-...por el bebé.

-Firia me ha contagiado. Siempre se preocupa por los clientes cuando tienen algún problema.

-Es cierto ¿Qué tal la tienda?

-Ya no es solo una tienda, también servimos tés.

-¿Tú sirves té?

-Giras y Gurabos se encargan de la tienda mientras Firia hace lo mismo con la tetería, yo me encargo de subir cosas del almacén.

-Eso es bueno, por lo menos tenéis algo que hacer que no solo lamentaros por el declive de vuestra raza.

-¿De que sirve lamentarse¿Recordar viejos tiempos y deprimirse por que ya no volverán? Hay mejores cosas que hacer antes de eso, vamos, le huelo con mas fuerza.

-

Zeros recibió una mirada envenenada desde el otro lado del campo de batalla, solo sonrió mientras evitaba que la cola y las zarpas de la dragona le alcanzasen. Había pasado un "ratito" antes de volverse a caer por Seilloon.

-Alteza-dijo con una reverencia-¿Quiere que le ayude?

-¿Por qué no? Ayuda a la señorita Ul Coput a cerrar todas las salidas que usan...

-¡Ni sete ocurra namagomi!

-...esos cobardes.

-Creo Alteza que no esta entendiéndolo. La "señorita" y yo somos enemigos.

-¡Antes muerta a permitir que un mazoku me ayude!

-Querida, no tenias que ser tan literal-dijo el Sacerdote-General con una sonrisa.

Firia estrelló la cola contra el suelo, Zeros se aparto lo suficiente para dar la impresión de que había "fallado" por milímetros. La dragona se ofusco y una nube de humo salió por sus hollares antes de que una bola de fuego de dragón buscase hacer una receta ancestral entre los de su raza: mazoku a la brasa. El Sacerdote-General abrió los ojos admirando la forma en que la antigua Sacerdotisa dragón arqueaba el cuello al exhalar su mortífero aliento; no le rozo, por supuesto, pero fue divertido ver la expresión que puso la dragona cuando se percato de ello.

Eldran levanto el bastón para evitar que una espada le golpease, la madera atrapo el afilado arma inutilizándola pero su contrincante era listo, un mercenario consumado, puso recto un brazo y de la manga cayo una daga, la sujeto con fuerza entre los dedos impulsándola en un arco. Al instante los mismos se le rompieron con un crujido horrible haciendo que el discreto arma tintinease en el suelo, el hombre grito asustado cuando el brazo se le empezó a doblar en un ángulo extraño, luego la piel se rompió cuando el hueso se partió al fin; una forma blanca, cubierta de sangre, destrozo el tórax del acolito dejando su corazón al descubierto y esparciendo sus músculos desgarrados por el suelo, Zeros entre abrió los ojos con un brillo divertido y el hombre aulló mientras sus huesos terminaban de abandonar su cuerpo. El esqueleto arremetió contra otro grupo que trataba de llegar a donde estaba el rey. En cuanto los toco corrieron la misma suerte.

Firia aparto la vista de los restos mortales del acolito con una arcada, se giro y dio un repaso a unos que venían, con algo de desanimo, por el otro lado.

-Ves, esto es mas sutil.

-Cállate namagomi.

-U-N-A-L-M-A-

Zelgadiss hizo una mueca de asco al ver como Zeros había resuelto el problema del ataque al rey, observo que algunos acólitos se rendían para no sufrir el mismo destino que sus compañeros y que el desanimo empezaba a calar en sus contrincantes. Punto, con desconfianza, para el mazoku.

Otra oleada de calor le golpeo y desvió la mirada hasta la bola de fuego que rodeaba a Lina; la hechicera había usado su magia y había terminando por crear una barrera elemental que no solo secaba el aire de esa zona también derretía el suelo, convirtiéndolo en una zona tan peligrosa como lo eran las arenas movedizas; varios componentes de Kaos ya habían muerto tratando de alcanzarla sin éxito. Gaudy grito el nombre de la hechicera pero en ese momento la pared se derritió mostrando el túnel por donde Amelia y Agarer habían seguido a Aneletos, el fuego creció en intensidad y después se extinguió dejando ver a la joven madre con las pupilas dilatadas y temblorosa.

-¡Lina!-el semielfo salvo la zona de piedra derretida y la abrazo con fuerza-Por Cephid Lina¿Qué has hecho?

-No he sido solo yo... mis... nuestros hijos me han ayudado.

-¿Nuestros?

-Mellizos-esbozo una sonrisa y se acaricio el vientre-vamos, hay que encontrar a Amelia-dijo evitando la parte de suelo derretida y arrastrando al guerrero con ella, agarro a la quimera de una manga y se metió por el boquete que ella misma había hecho en la pared como una exhalación-es Aneletos el que más nos tendría que importar.

-¿Qué la pasa?-Zelgadiss la miro de forma asustada por encima del hombro.

-Que vamos a ser padres de mellizos, eso la pasa.

-

-¿Has notado eso?

-Calor, Lina-insufrible-Invers ha usado una de sus acostumbradas Bolas de fuego para abrir una entrada al túnel.

-¿Qué tienes contra ella?

El dragón bajo la vista hasta toparse con los ojos de la Guardiana, ella inclino el rostro esperando una respuesta.

-Mato a Gaarve, la única familia que conocí tras la guerra.

-Ahora tienes a Firia.

-Ella es... una madre adoptiva, solo eso.

-Por lo que ella me ha contado-aventuro viendo un brillo extraño en los ojos del dragón-ayer, cuando Zeros la "ataco", te comportaste mas como... un amante celoso.

-Es una de las ultimas dragonas. Si ella muere nuestra raza, mejor dicho, su raza, lo tendrá aun más difícil para sobrevivir. Para mi ya no hay esperanza-dijo por lo bajo.

-¡Amelia!

Ambos se giraron a la vez, por detrás de ellos vieron que una figura pelirroja tiraba de otras dos, una rubia y otra con el pelo plateado; Lina corría que se las pelaba mientras que Gaudy y Zelgadiss trataban de mantener el ritmo con tropezones varios. La hechicera dio un frenazo delante de los dos escapados, lanzando por inercia a sus acompañantes contra una pared del túnel, y le dio un coscorrón a la princesa.

-¿Acaso creíste que te ibas a divertir tu sola?

-Ya empezamos-murmuro el dragón, dio media vuelta y se interno un poco en el túnel.

-Lina...-Gaudy levanto una mano tratando de llamar la atención.

-...qué te conste que yo también le tengo que decir varias cosas a Aneletos.

-Cariño...

-¡.¿Qué?.!

-Me estas pisando el pelo.

La Dra-Mata bajo la vista al suelo, Gaudy estaba bajo un Zelgadiss que aun permanecía aturdido por el batacazo contra la pared, el espadachín estaba tirado todo lo largo que era boca abajo y con un brazo levantado para llamar la atención, las botas de Lina estaban sobre su cabellera evitando que pudiese levantar la cabeza y respirar con algo mas de soltura. La hechicera pelirroja se aparto algo confundida. Cuando el mago astral se levanto sin sentir mareos por la carrera y posterior acción Gaudy se apoyo en la pared para recomponerse.

Zelgadiss levanto la vista hasta fijarse en la joven de ojos azules, Amelia le sonrió débilmente sabiendo que no tenia por que haber salido corriendo como lo había hecho; la quimera sorteo a los dos futuros padres y la sujeto de una mano, tiro con suavidad y avanzaron por el túnel.

-Lina, como no dejes de pelear con Gaudy no podrás hacerlo con Aneletos-Agarer apago su "Bola de luz" dando media vuelta.

-

Unos metros mas adelante el Portador y la Guardiana avanzaban de la mano, Zelgadiss había conjurado una nueva "Bola de luz" mientras enlazaba los dedos con los rosados, como siempre que estaba con ella se había quitado el mitón de la mano con la que la cogía, descubrir que no la dañaría con un gesto tan normal había hecho que su relación fuese mucho mas fluida.

-Era mi deber.

-Lo sé.

-¿Y por que no me miras?

El mago clavó los ojos en los azules; un escalofrío recorrió a la joven cuando leyó el sentimiento que los hacia brillar en la penumbra.

-¿Qué ocurre? Zel, dímelo.

-Esto-extendió un brazo-es una emboscada, "divide y vencerás", sabe que harás hasta lo imposible para que no mate al bebé y te ha atraído a una trampa.

-Ya lo sabia.

-¿Y por que entraste?-la quimera levanto un poco el tono de voz exasperado.

-Por que como tu mismo has dicho, haré lo imposible por que no muera nadie más.

Zelgadiss apretó los dientes sujetándola de la muñeca, de un tirón la abrazo y la obligo a responder a un beso mucho más exigente que cualquier otro. Amelia gimió abandonándose, sintió la ferocidad con la que demandaba, la forma en que no la permitía moverse... jadeo exhausta cuando al fin la permitió respirar.

-La próxima vez arrástrame-murmuro manteniéndola abrazada-justo como lo ha hecho Lina hace un rato.

-Lo haré, si con eso consigo que te relajes un poco.

-¡Vamos!-grito Agarer justo cuando otro chillido, este mucho más audible, retumbaba en el túnel.

DOS PERSONAS QUE COMPARTEN UN ALMA: AMOR VERDADERO

Nienna N. Tinuviel: Se que te respondi con otro review, pero que sepas que ya van diecisiete capitulos. Animo tu puedes XD

Gabby Hyatt: Me gusta que te guste ;)

Shadir: Buena respuesta. Y no se pone de color de hormiga, segun Zeross de color rojito.

A la que dijo que Zeross me salia muy humano, lo que el hace yo no lo hago y soy humana. Brrrr

Sore wa himitsu desu.