No quiero violar ningún derecho de autor solo hacer un fanfic.
Aviso: este fic tiene la categoría de "M" por contener escenas un tanto subidas de tono además de violencia.
Un alma.
Traición.
Por: Luna "El Sol Nocturno"
-¡Al TRAIDOR!
Graders se giro y descargo la espada contra el acolito, en la superficie, donde libraba el combate junto con el destacamento asignado las cosas no iban tan bien; cuando sus antiguos camaradas llegaban allí desde los comercios que antes regentaban el fanatismo por una causa cruel les inundaba, literalmente se convertían en maquinas de matar.
Por suerte sus dones en la lucha se reducían a blandir una espada hasta que te acertaban.
Desencajo el arma del costillar humano y observo a su alrededor.
Tres hombres iban a por él, las largas túnicas ralentizaban sus movimientos mas de lo normal, varios guardias acosaban a otro grupo mientras que los ciudadanos de la capital ayudaban a su manera. Una anciana tiro una maceta con flores desde la ventana de un tercer piso, noqueo a uno de sus contrincantes al tiempo que una mujer a su lado lanzaba fruta al suelo para hacerlo resbaladizo.
-¡Gracias!-como si de verdad fuese su grito de guerra se lanzo a por los dos que quedaban.
Finto y corto en el tórax del que parecía ser un simple vendedor, el hombre grito y su acompañante le arrojo un martillo de considerable tamaño; el improvisado arma le golpeo en la espalda y casi pudo escuchar como varias costillas se astillaban en el proceso, con rabia blandió su espada y secciono la cabeza del herrero.
-¡Señor!
-Estoy bien-se apoyo en la espada apretando los dientes por el dolor-¿Cuánto tardaran en llegar los refuerzos?
-
Dos formas blancas, vestidas de la misma manera, se materializaron delante de ellos.
-Los refuerzos ya han llegado-respondió una de ellas-pero no de la forma en que esperábamos
-El mazoku es bueno-sonrió la Creadora-sádico y repugnante pero efectivo.
-Señoras-saludó.
-No te esfuerces Graders, si Aneletos cae lo harán sus seguidores.
-Aneletos tratara de no caer, y si lo hace, arrastrara a alguien con él-apretó la mandíbula al enderezar la espalda-quizá trate de que sea la Guardiana.
-Entonces, trata de que eso no ocurra.
La mujer giro con un revoloteo de la fantasmal capa y se dirigió al patio de armas del Palacio de Seilloon, atravesó casi toda la revuelta ciudad en su paseo; varios comercios eran asaltados por los acólitos en el frenesí de la batalla, los hombres luchaban a pie de calle mientras que las mujeres y los niños ayudaban desde los balcones y las ventanas, de forma salteada podía ver a algunas de sus herederas luchando sin ser heridas mientras que los guardias de la ciudad cumplían a rajatabla con su cometido: proteger a los habitantes.
Pero era la duda de a quien debían proteger lo que causaba el dolor en muchos, no era lo mismo el enfrentarse a un extranjero que a un hermano, tu vecino de todos los días, el padre de los amigos de tus hijos... la ciudad había sido dividida en dos como ocurrió en su tiempo.
-Codicia-susurro al viento-.¿Por qué existes? Por que atrapas al hombre en tus redes como la mas cruel de las arañas.
Se detuvo a la entrada del patio de armas del palacio.
-U-N-A-L-MA-
Amelia no podía dejar de correr, a sus espaldas escuchaba los jadeos de Lina y Gaudy, delante de ella podía ver leves destellos de la ropa de Agarer mientras que Zelgadiss, que corría a su lado, había empezado a murmurar el hechizo de Vaina Astral sobre su espada; el chillido volvió a reverberar en el túnel pero de forma mas amortiguada.
-Chicos-jadeo la pelirroja deteniéndose-no puedo mas...
-Principal motivo por el que una embarazada necesita reposo, puedes dañar a tus hijos-recito Gaudy.
-Pero... apenas nos queda tiempo.
-Amelia, Lina no esta en condiciones, antes uso una bola de fuego y esta se descontrolo.
-Otro motivo por el cual...-empezó el semi-elfo.
-... una embarazada no debe usar la magia, sí, lo sé. Pero creo que salvar el mundo, otra vez, es mas importante.
-Y este no puede esperar a que te recobres-gruño el dragón unos pasos mas adelante.
La Guardiana bajo la mirada y suspiro, la quimera a su lado jamás permitiría que usase Aghen para otra cosa que no fuese el defenderse, si proponía el hacer que llegasen con mayor rapidez al final del túnel quizás la atase al sillón en el Nido del Fénix y luego bajase para encargarse de Aneletos; levanto el rostro de golpe con las silabas-runa cosquilleándola en la punta de la lengua y mas que dispuesta a coger desprevenidos a todos.
Viento
que corres salvaje,
doblégate.
Préstame
una de tus alas
y
así poder llegar
allí
donde...
-Amelia.
-Puedo ayudar llevándoos a todos al final del túnel. Aneletos espera a que tardemos, podemos sorprenderle.
-Estas...
-Eso no le afecta, es mas, el que menstrué solo sirve para hacerla aun más poderosa.
-Ignus-susurro la joven sorprendida.
-Déjala-dijo posándose en el hombro del mago-sabe bien lo que hace.
-Puedo hacerlo yo también.
-Buena idea. Princesa, reserva energías, Aneletos es todo vuestro.
-¿Podemos irnos ya?-gruño el dragón.
-Sí.
El semi-elfo cogió a la pelirroja en brazos y la apretó contra su cuerpo, Agarer se posiciono cerca del grupo mientras que Amelia enlazo los dedos con los azulados.
-Espera a que llegue allí y usa el Aghen.
El fénix se convirtió en una bola de fuego desapareciendo de allí, Zelgadiss rastreo su marca astral y cuando la encontró formulo el hechizo.
Viento
que corres salvaje,
doblégate.
Préstame
una de tus alas
y
así poder llegar
allí
donde Ignus espera por mí.
Un suave resplandor azulado los envolvió, cuando el hechizo fue totalmente concluido solo quedo, como muestra de su posición, unas débiles chispas que se extinguieron al momento.
-
A varios metros por encima la Creadora sintió que algo no marchaba bien, algo mas que no solo los sucesores de toda una extirpe se ponían en movimiento. Alguien, o algo mas, también lo hacia en el nivel de la ciudad que ahora estaba bajo sus pies.
-
Según aterrizaron Lina sintió la abrumadora necesidad de vomitar, en los tres meses de embarazo nunca, ni por la mañana ni después de comer, las había notado pero un viaje de ese calibre revolvía el estomago del mas valiente; murmurando un "necesitas mas practica Zelgadiss" se escurrió del abrazo del espadachín, que aun jadeaba conmocionado por el hecho de tener el estomago de corbata, y se puso de cara a la pared hasta echar todo el desayuno. Sus compañeros no estaban en mejores circunstancias, Agarer estaba mas acostumbrado a volar, no a que le llevasen, por lo que su rostro mostraba una extraña coloración verdosa a pesar de que había cerrado los ojos para evitar el mareo generalizado que todos sufrían; Amelia estaba apretada contra el Portador y se tapaba la boca con una mano, el causante la rodeaba con los brazos y tenia el rostro hundido en la melena de la joven.
-Me encanta ver las expresiones de la gente tras el "viajecito"-rió el fénix desde la repisa de la chimenea.
-Muy gracioso-gruño Lina-antorcha con plumas-le insulto.
-Aquí no hay nadie-dijo ignorándola-cuando llegue estaba así.
La cámara donde desembocaba el túnel era circular pero de unas dimensiones aun más amplias que la sala donde descansaba el vigilante del deposito durante sus guardias, en el centro había un lecho muy sencillo con almohadas para reclinarse, las sabanas eran de un color indefinido entre el borgoña y el marrón y estaban extrañamente tiesas mientras que el suelo estaba tapizado de alfombras sencillas pero de colores demasiado oscuros como para resultar agradables, varios candelabros adornaban las paredes con largos churretes de cera cayendo de ellos; cerca de la chimenea había una oquedad muy profunda que parecía ser otro túnel por el que era imposible seguir de pie. Todo estaba muy limpio de polvo y tenia el aspecto de haber sido usado durante mucho tiempo.
-¿Por donde?-Zelgadiss la soltó viendo que no había peligro.
-Por aquí.
Agarer se acuclillo cerca del boquete y levanto lo que parecía ser un pañal, estaba manchado con sangre seca por lo que todos dieron un silencioso suspiro de alivio; el dragón gruño y se agarro al borde de piedra.
-Voy a bajar-anuncio.
-Espera, no sabemos si ha huido por allí.
-¿Ves otra salida?-respondió Zelgadiss al semi-elfo.
-No, pero también puede haber otra, camuflada.
-No la hay, histérica tabla de planchar-se vengó mientras volaba hasta el hombro de la Guardiana-lo único que tenemos es el boquete de la basura.
La princesa se acerco a la parte baja de la pared, desde su hombro Ignus ilumino parte de la entrada al conducto de la basura; pegado a la parte del descenso había una sustancia de color rojo-amarronado, se atrevería a decir que la misma que había en las sabanas y que desde luego era de origen orgánico no solo un tinte de sabanas que demostrase la extravagancia del morador. Rasco una parte con una uñas y la zona se descascarillo como lo que era en realidad: sangre seca.
-Cephid-susurro, al instante quito el agarre del dragón y tomo impulso-¡Yo no espero!
Zelgadiss se giro a tiempo de ver como su compañera se lanzaba por el túnel, seguida de Agarer, suspiro y se lanzo tras ellos. El viaje fue menos soportable aun que el conjurado por él mismo, el túnel era oscuro, pequeño y olía a putrefacción, además de que cada cierto tramo hacia unos cambios de dirección muy extraños, escucho ruidos detrás y supo por instinto que Lina y Gaudy también se habían lanzado tras todos ellos, se le engancho algo en la capa y lo aferró antes de que se soltase de nuevo, tenia pinta de ser una mano. Con toda la sangre que hacia falta para que un juego de sabanas, almohadas y alfombras se tiñese no se sorprendió de que hubiese restos humanos en el túnel. Al fin y al cabo, era el correspondiente a la basura.
Algo intangible tiro de él y su velocidad aumento aun más.
-U-N-A-L-M-A-
Graders bajo las escaleras, cerca de ella había varios componentes de la guardia que habían bajado antes que él para ver a donde llevaba, lo que se habían encontrado era una zona totalmente vacía de cualquier cosa y una inscripción indicando que era en realidad el lugar; agito la cabeza ante la falsa alarma y dio la orden de subir de nuevo para volver por los túneles del alcantarillado hasta su puesto de control en la plaza mayor.
Un débil sonido tras una de las paredes hizo que se rezagase un poco mas, de improvisto la misma se abrió hacia arriba y la Princesa de Seilloon resbalo de un túnel, aterrizando en el suelo entre gemidos de dolor.
-¿Alteza?
-¿Graders?.¿Dónde...?
-Es un deposito de limpieza en desuso ¿De donde venís?.-la tendió una mano y la ayudo a levantarse. La joven se sacudió la ropa poniendo cara de asco cuando paso las manos por la parte trasera de sus pantalones.
-Del lugar por donde ha huido Aneletos-busco con desesperación un sitio donde lavarse las manos-¿Nadie ha visto nada?
-No-la tendió un pañuelo que hizo las delicias de la joven-De todas formas la ciudad es un caos, seguro que ha pasado a nuestro lado y no nos hemos percatado.
De golpe, tanto la pequeña entrada al lugar como la pared por donde Amelia había aparecido se cerraron aislándolos del exterior y sumiéndolos en las sombras, el joven noble desenvaino y cogió a la joven de un brazo para ponerla tras él.
-Por mucho que quieras protegerla no podrás hacerlo de mí.
-
En el otro extremo de su prisión la pared se retiro, una luz dorada se vertió por la abertura, al otro lado se abría un larguísimo pasillo bien iluminado por antorchas que llevaba hasta una zona mucho más amplia de donde provenía la voz; ambos se miraron y avanzaron hasta alcanzar el lugar desde el que su interlocutor había hablado.
-Bienvenidos.
A su alrededor había un buen número de acólitos vestidos con túnicas amplias y unas dagas con forma de cabeza demoníaca que sujetaban a la altura del corazón, formaban una muralla entre el pasillo por el que avanzaban y un nutrido grupo de sumisos prisioneros, no habían escatimado en nada: hombres, mujeres, niños, ancianos, lisiados...
Amelia tropezó y se agarro a Graders y entonces su vista se clavó en el suelo, en vez de las acostumbradas losetas de piedra o baldosines de barro cocido había calaveras, separadas de sus botas mediante un cristal mucho más grueso de lo normal la miraban con las cuencas vacías de los muertos que no obtienen descanso jamás; trago saliva y se puso de nuevo en pie.
-No te preocupes, no te mataran. Aún.
La figura oscura se giro para mirarles a los ojos. Los largos y complicados ropajes la recordaron a la copia de Rezo, prendía la capa con el símbolo de Kaos, un rostro demoníaco de largos colmillos y monstruosos cuernos. El quejido que escucho tras la figura hizo que observase el altar más escalofriante que jamás había visto, varios esqueletos se encorvaban para sujetar una enorme losa de piedra oscurecida por la sangre de incontables sacrificios. Sobre ella, el último: el bebe.
-No es allí a donde debes dirigir tu mirada.
-
La Guardiana de Seilloon levanto la vista hasta mirar a su némesis.
-¿Papá?
DOS PERSONAS QUE COMPARTEN UN ALMA: AMOR VERDADERO
Sí, lo sé. Y me encanta XDDDDDD
-
Shadir: Emmm que no te oiga Agarer que se mosquea. Justo como eso, son largos tramos de pasillo y todos sabemos que Lina no tiene mucha paciencia cuando el enemigo escapa, ademas las hormonas hacen de las suyas y esta mas agresiva de lo normal, quiere desfogarse sin agotar a Gaudy y esas cosas. Te dire que Agarer es su nombre dragón mientras que Vaal es su nombre mazoku, como ya ha dejado de ser un demonio no era necesario que se lo recordasen todos los días, Zeross lo hace por los demas XD
Sore wa himitsu desu.
