¡Asesíname
Capitulo 4: la otra cara de la moneda
Bella caminaba por las calles, atenta a cada persona que pasaba por su lado. Tenía miedo y eso era fácilmente perceptible.
Después de que te hayan tenido encerrada en una especie de sala de torturas es lo menos que podrías obtener.
Ah! Además de las marcas en las muñecas.
Odiaba especialmente esas marcas, que hacían que la gente de diera cuenta de que ella era alguien con un pasado que era mejor no preguntar, una persona que se debía evitar. Era doloroso mirarlas. Le recordaban a su padre. ¿Que culpa tenia charlie? Era solo un policía de una localidad bastante pequeña. En Forks nunca pasaba nada fuera de lo normal. Pero aun así…
Sacudió la cabeza con fuerza. No era el momento, ni el lugar para ponerse triste y melancólica. Ahora debía de encontrar a Jacob black. Con el encontraría preguntas a todo. El fue quien la salvo, pero la obligo a huir sin su padre. Necesitaba respuesta y estaba segura de que el seria el único que se las daría.
Un frenazo sacudió a toda la gente. Bella dio vuelta el rostro buscando al culpable del ruido y al verlo su cuerpo se tenso. Era él.
Sus ojos se encontraron, el la miraba sorprendido y fijamente.
Mierda.
La había reconocido
No espero ni un minuto mas y corrió abriéndose paso entre la gente a empujones, pidiendo disculpas. Atrás sentía como la perseguía el chico gritándole que se detuviera. Pero no lo haría. Ahora se habían confirmado sus sospechas, el era uno de ellos.
Miro hacia tras nuevamente y no le vio. Su corazón se relajo un poco pero no lo suficiente .en realidad estaba desconcertada ante la desaparición del muchacho. Tenia que estar atenta, debía poner todos sus trucos en acción. Patada en la entrepierna, quizás meterle la nariz hasta el cerebro si se acercaba o aparecía de improviso.
-¡MIERDA!- grito Bella sintiéndose levantada en vilo, una mano grande le tapo la boca con fuerza y la arrastro al callejón con facilidad.
Intento resistirse pero era definitivo de que el tipo era más fuerte que ella.
Moriría
Moriría
Moriría sin remedio, sin saber nada acerca de su padre, de su madre, de sus amigas. Quizás hasta la violaría. Una nausea creció dentro de ella y las piernas las sintió débiles ¡No por Dios, no otra vez! No se sentía capaz de volver a pasar por eso de nuevo. La ya conocida angustia subió hasta su pecho, haciéndola tiritar y sentía que poco a poco el aire se iba de sus pulmones. Su sangre se congelaba, la vista se nublaba. El miedo se desprendió por cada poro de su piel
Y frente a ella el ángel de la muerte. El más bello que hubiera visto.
El corazón volvió a latir desaforado y se deslumbro.
¿Por qué todo debía ser tan difícil?,
Bufo hastiada y le miro desafiante, intentando parecer valiente, recordando algún momento que la hicieran parecer valiente. Recordó aquella lejana vez en que defendió a Seth de un lobo en el bosque cercano a la playa y sintió que tenía un poco más de control
-¡asesíname de una vez!-
El hombre abrió los ojos de un intenso color verde.
- ¿como?- pregunto
"acaso tiene retardo" pensó furiosa. Le miro con más enojo que antes y volvió a casi gritarle
- ¡asesíname de una puñetera vez!- casi chillo- no soy de esos blancos raros a los que les gusta que les torturen ni nada por el estilo, soy bastante normal- gimió. La fuerza la estaba abandonando. Lo sabia, no resistiría mucho antes de desmayarse.
Y luego casi con asombro vio como el se reía en su cara
Bella arrugo el ceño y cruzo sus brazos sobre el pecho. No le causaba ninguna gracia que un asesino o lo que sea que fuera, se riera en su cara de un tema tan serio como una muerte. Al contrario, le ponía la piel de gallina, como si de una broma macabra se tratase. Miraba a todos lados intentando romper la defensa del hombre pero la tenia acorralada. Cualquiera que pasara por ese callejón pensaría que se trataba de una escena amorosa, así que la oportunidad de alguna ayuda era desechada. Quizás si se escurría por debajo del brazo…
El chico la sujeto con fuerza. Bella gimió suavemente
- no te asesinare.- fue todo lo que le dijo- no soy ningún asesino- bella le miro fijamente a los ojos. Se veía un brillo extraño, cautivante, en el cual, aun queriendo evitarlo, se perdió. Y su cuerpo pasó del miedo a una sensación más placentera casi automáticamente. Era un bosque verde e inmenso. Pero siempre con esa sombra de precaución, de preocupación. La misma sombra que la insto a escribirle una nota. La misma sombra que ocultaba tantas cosas.
Y fue esa sombra la que la hizo reaccionar.
El aun guardaba secretos. Aun no desahogaba su corazón
- aun no has hablado con nadie- le espeto sin pensarlo y se ruborizo. Era casi tonto ponerse a hablar de esas cosas tan triviales o tan sensibleras, ahora que sentía que se iba a morir.
El la miro interperrito. Quizás hasta divertido y una sonrisa cruzo su rostro. Bella sentía que estaba ante alguien nuevo y de nuevo la sensación placentera recorrió su cuerpo, de la cabeza a los pies.
- ¿a que te refieres?- pregunto el chico. Bella se exaspero
Definitivamente tenía un retardo o un trastorno de personalidad múltiple. Acaso no le había quedado claro con la nota. Contó hasta 10 y respiro.
- si tu no lo sabes, yo no soy quien para decirlo. Cada uno debe de resolver sus dilemas personales solos (mas si no te conozco) pero tus ojos están opacos, como cubiertos por una angustia constante y un anhelo de…- bajo la mirada, se había bloqueado
Justo ahora debía bloquearse… ¿o era la vergüenza?
Se ruborizo levemente. A veces le costaba callar las cosas que no debía decir…ahora acababa de insultar a un asesino-semidiós.
Ahora si me mata
Ahora si me mata
Levanto la mirada levemente y nuevamente el muchacho había puesto esa careta de frialdad de la noche anterior. Otra vez la ansiedad por tocarlo y consolarlo acudió de manera imperiosa a ella
-¿estas bien?, lo siento si te incordie.
El único signo de vida fue un suave pestañeo.
Bravo bella la disculpa mas subliminal del mundo.
Intento moverlo pero era imposible. Un suave rubor acudió a sus mejillas y sintió un poco de calor al notar lo unidos que estaban contra la pared, su corazón bombeo más rápido. Podía ver los músculos marcados tras la camisa azul, un suave aroma la envolvió. Se maravillo que el asesino en cuestión podía sujetarla con fuerza y firmeza pero sin dejar nunca de lado la delicadeza, la suavidad…
- lo siento
Bella se repuso rápidamente de sus pensamientos y preparo su natural sarcasmo común. Intentando controlar su corazón y sus hormonas.
- ¿el que? ¿El estar presionándome contra una pared, luego de haberme arrastrado a un callejón, sin olvidar por supuesto la increíble carrera o el haberte perdido en tus reflexiones dejando de lado mi interesante compañía?
Vio como sonreía
¡Demonios! ¿Había dicho eso en voz alta?
-ambas- le respondió el hombre
Bella no pudo evitar reírse. La situación era tan absurda. El la alejo suavemente
-¿Cómo te llamas?- le pregunto
Otra vez una inseguridad la envolvió
- no esperaras que te conteste eso sin saber si me vas a matar o no, sin siquiera saber si puedo confiar en ti –
Vio como el rodaba los ojos
- si quisiera matarte lo habría hecho anoche en cuento te vi. En ese Pub ¿no crees?
"Si me quisiera matar", no quiere, pero puede
- tiene lógica, pero me acabas de confirmar que si eres un asesino-
Vio como se revolvía nuevamente el pelo y arrugaba el ceño. Una sonrisa petulante se extendió por el rostro de bella, el clavo sus ojos en los de ella. Bella no pestañeo. Le ardían los ojos pero no iba a darle el placer de mentir.
Vio como se tomaba el tabique nasal con los dedos y suspiraba largamente. bella amplio su sonrisa.
- ok, ok, has ganado, si soy un asesino, pero no te perseguía por eso. Solo me…-
Espero expectante que le digiera que alguien la estaba buscando. Su madre, ante la ausencia de sus mails, Jacob, o incluso Jessica, su supuesta amiga. Pero el no dijo nada. Parecía estar encarnado en una batalla de términos y la miraba de reojo. Bella sin saber por que se sintió segura de el y comprendió el por que de la carrera y del interrogatorio del callejón.
Todo era por la nota.
- lo entiendo… y confió en ti.- susurro casi inaudible, solo para que su captor le oyera, había algo que emanaba aquel hombre que la hacia sentirse segura y sus ojos pese a que ocultaban cosas eran sinceros con respecto a lo que decía.
Tengo experiencia en eso pensó con amargura.
Sintió sus brazos libres nuevamente y se irguió de la pared. el ambiente estaba tenso
- gracias, la espalda dolía –
Bella sabia que había sido un patético intento de aliviar el ambiente pero funciono. El hombre sonrió y una repentina ola de confianza y entusiasmo la envolvió, confiaba en el ¿no?
– Mi nombre es Bella a todo esto- le tendió la mano y noto como el miraba las cicatrices
Demonios. Oculto rápidamente las muñecas con la camisa.
- mi nombre es Edward- le respondió el asesino. Bella enarco una ceja. ¿Su nombre era edward? Era un nombre anticuado. Le recordaba a las películas antiguas, a lo que el viento se llevo. Repentinamente a su cabeza llego la imagen del señor darcy y al imaginarse al apuesto hombre vestido así le entro risa.
- ¿es en serio?
- ofendes a mi padre Bella.
Quien iba a pensar que aquel desconocido que parecía hielo en el Pub era tan divertido. Y rieron juntos. Su risa le pareció el sonido más dulce que hubiera escuchado.
- ¿que se supone que se hace en estos casos?- pregunto el asesino,
"¿En estos casos?", generalmente estos casos nunca ocurren pensó con ironía, pero su estomago zanjo el conflicto.
- creo que ya se – sonrió de medio lado edward y atónita vio como la tomaba de la mano con soltura. La saco del callejón. En la calle nada había cambiado, la gente seguía caminando como si la vida se fuera en ello. La única persona que aprecia haberse dado cuenta del casi rapto de bella sido una niña que comía helado en una cafetería, y que ahora les guiñaba un ojo. Edward rió con suficiencia y modulo algo con los labios. A lo que la chica rió con ganas
-¿la conoces?- pregunto bella
- algo por el estilo – respondió- que tal si vamos a una cafetería que conozco
Se estaba saliendo del plan lo sabia, se suponía que ella debía de ir en busca de Jacob al edificio 504 no estar comiendo por ahí con edward, su asesino preferido
- prometo que no te haré nada – escucho lejana la voz de edward, que la miraba preocupado
No le haría mal a nadie comer un poco
- vamos mi asesino preferid-sonrio
2 horas más tarde
Bella caminaba rápidamente evitando contacto. . Había perdido nuevamente el coche negro de billy black y perdido su celular para peor. Tenía miedo, pero le daba cierta seguridad el saber que si Jacob o alice la llamaban tendrían el suficiente tacto para no identificarse y evitar el peligro.
Había salido corriendo dejando a edward atónito, pero le había dicho que no se preocupara, que debía hacer algo.
¿O le había gritado?
¡Aghh! Su vida era un caos y de su padre ni una pista. Debió de haber seguido el consejo de alice. Haberse ido al extranjero y olvidar todas las penurias y dolores. Pero, ¿Cómo olvidar la forma en que tu padre gritaba tu nombre, El dolor de saber que nadie te salvaría? ¿Podría olvidar alguna vez que…?
Una bocina la saco de sus ensoñaciones y reflexiones. Miro furibunda al culpable y grande fue su sorpresa de encontrarse justamente a billy black en el asiento de copiloto de un mercedes y al lado a un hombre moreno de pelo rapado.
Pudo leer perfectamente las palabras que pronunciaba billy, con horror. Le mantuvo la mirada y vio como giraba nervioso la cabeza hacia todos lados.
- sube - le grito y bella obedeció inmediatamente.
El mercedes chirrió contra el asfalto, mientras billy le pasaba una manta. Le pareció oír que el chico moreno se quejaba de algo
-bella tápate con esto y siéntate en el piso del auto
-¿donde esta mi padre?- exigió
Billy farfullo algo que no entendió.
- luego habrá tiempo para explicaciones, ahora solo confía en mi
-¿podré confiar en ti?
El la fulmino con la mirada. Le indico el bulto al frente de ella.
Bella lo destapo un poco y vio como Jacob dormía. Una cicatriz le recorría la mandíbula.
-tápalo y obedece- fue lo ultimo que le dijo billy.
Bella tapo a Jacob con cuidado sin poder evitar temblar de la emoción al saber que su amigo estaba vivo, que quizás su padre también lo estuviera y la esperanza flameo nuevamente. Sabía que podía confiar en billy ahora. El nunca pondría a su hijo en peligro.
Las explicaciones llegarían pronto
lamento la tardanza pero estaba llena de trabajos y pruebas ...espero que les guste este capitulo
kisses, hugs and chocolates
amateratzu
"un fic con GO es un fic feliz"
