olas de nuevo

se que esta cortito...pero espero les guste

aviso: nada de esto me pertence...los personajes son de sthephenie meyer. con los cuales juego en mi imaginacion...que hay de malo en soñar xD

Capitulo siete: de reflexiones y decisiones

Forks era un pueblo de lo más húmedo. No cavia duda de ello. Solo bastaba con ver con la fuerza con que caía la lluvia en ese momento. Transformando todo en una cortina que confundía todo.

Sentada en el sofá se encontraba envuelta en mantas bella, con la cabeza hundida en un volumen del fantasma de canterville de Oscar Wilde, ajena a todo lo que la rodeaba. O al menos a casi todo.

La neumonía poco a poco había ido desapareciendo y por primera vez en la semana se había podido levantar de la cama.

Y Edward por primera vez en la semana se había ido a encerrar en la habitación, viviendo en su propio y ajeno mundo. Bella podía asegurar que él no le desagradaba en absoluto, pero no entendía el por que de su rechazo. ¿Por que la evitaba y no fue nunca más a verla?

El día que conversaron luego de enterarse de que Jacob había sido amigo de bella antes , Edward había salido de la habitación , no sin antes de lanzarle una mirada sombría y triste. Nunca más le vio cerca de suyo.

Inconscientemente frunció los labios

-pareces una niñita enfurruñada cuando haces eso- rio una voz al frente suyo. Jacob le sonreía discretamente, observándola con atención.

¿Desde hace cuanto tiempo la había estado viendo?, no lo sabia

Al contrario de Edward, Jacob no la evitaba en absoluto. Le hablaba habitualmente y buscaba oportunidades para molestarla. Como solía hacerlo antes.

Bella era plenamente consciente de que Jacob no la recordaba, pero el solo hecho de verlo ahí, frente a ella, haciéndola reír. Eso no tenia precio. Y en más de una oportunidad creyó que Jacob la recordaba.

Le sonrió y sus ojos sin poder evitarlo se deslizaron por su rostro, deteniéndose en la cicatriz de la barbilla. Se veía Casi curada, pero dudaba de que fuera a desaparecer. Cada vez que miraba esa cicatriz no podía dejar de pensar en cómo se la habría hecho. ¿Acaso fue cuando la salvo? ¿ O cuando descubrieron su traición?. Quizás cuando intentaba huir con Edward. Quién sabe.

-si me sigues mirando así me vas a hacer ruborizar- rio mas fuerte Jake

Bella le saco la lengua

-ya te gustaría- le pico

Desde la cocina salía un aroma a pasta y pan casero que hacía del ambiente más acogedor si es que se podía.

Esme cantaba animadamente mientras cocinaba.

Los días transcurrían más tranquilos de lo que bella nunca hubiera pensado. Hacia una semana atrás, bella huía de lugar en lugar, de callejón en callejón, de bar en bar. En busca de Jake o algún indicio de su padre. Ahora se podía dar el lujo de leer en un sofá tranquilamente y sin temor a que Esme fuera a salir de la cocina con el cuchillo de la carne a cortarle el cuello. Rio de solo imaginarlo.

-eres un bicho raro, chica nueva- soltó Jake. Bella le miro entre divertida e indignada – primero pareces molesta por algo y después te ríes sola

-lamento si te asusto

- ya me traumaste, puedes dejarlo

Bella rodo los ojos.

-¿puedo preguntarte algo? ¿Acaso hoy es el día de no dejes leer a bella?

-no lo había pensado de ese modo… ¡gracias!- se burlo Jacob

Bella le lanzo un cojín que el chico agarro rápidamente, para luego mandárselo de vuelta a la chica

-¡Jake, eres un bruto!- le regaño.

Jacob se le quedo mirando fijamente con el ceño levemente fruncido.

-es tan…familiar todo esto- gruño. Bella le miro nerviosa

- ¡a cenar!- llamo Esme desde el comedor ahora, rompiendo la tensión, haciendo olvidar por completo a Jacob.

-comida-gimió y se levanto rápidamente. Bella se quedo mirando el vacio con las manos apretadas. Cerró los ojos y sonrió levemente. Seguía siendo el mismo.

Se levanto del sofá con cuidado y se dirigió a la mesa.

La música de Chopin se esparcía melancólica por la habitación. Agradecía a Carlisle por prestarle parte de sus discos. En ese momento lo único que lo relajaba era la suave melodía de tristesse.

Las encrucijadas de la vida eran dilemas que debía de sortear rápidamente. La experiencia se había encargado de enseñarle eso. A veces de la manera más dura. El rostro de bella se impuso rotundo en su mente.

Vida o muerte… la eterna disyuntiva, que ahora estaba más presente que nunca en sus pensamientos. Bella debía de morir, pero no podía hacerlo, simplemente el corazón se le acongojaba, apretando y costándole respirar cada vez que se veía con el puñal en el cuello de la chica, el revólver apuntando a la cabeza de ella, la cuerda de pescar asfixiándola de a poco. Mientras bella le miraba con aquellos ojos suplicando por su vida.

Llena de dolor

Rota

Desengañada.

Agito la cabeza rápidamente y se apretó el tabique nasal.

Ella debía de morir, le decía su instinto. A Jacob lo habían atacado por que la había dejado escapar, porque ella había sido marcada por vulturis. Estaba casi seguro de que si la asesinaba serian perdonados y tanto él como Jacob podrían iniciar su vida nuevamente, lejos de todo aquello que antes le había fascinado.

Pero luego estaba la vida.

Bella sonriéndole, como siempre lo hacía en frente de el. Mirándole… ¿enamorada?.

Suspirando su nombre y riendo. Su rostro de corazón iluminado con el aire de vida. El apretándola contra su cuerpo, en una noche de verano, otoño o invierno… ¡daba igual!.

Juntos y abrazados. Juntos besándose. Juntos…

Edward se descubrió sonriendo bobamente y la preocupación volvió.

Sopesaba sus posibilidades una y otra vez , pero siempre terminaba en lo mismo. El y bella.

Luego de haberse enterado de que ella era la hija del blanco número cinco, se había ido aislando. Carlisle lo había notado, pero no dijo nada, al igual que Billy y Esme. Tenia miedo de verla y que sus instintos fueran más fuertes de lo que pensaba. ¿Pero acaso no debía matarla?

Debía

Pero no podía

La música suave seguía en el aire y otra vez apareció el rostro de bella en su mente. Y con ella la decisión.

No le haría daño, porque no podía.

Porque ella había pasado a ser algo más importante de lo que le hubiera gustado

Se había enamorado de sus palabras

De su aroma

De sus gestos

De toda ella

Y le daba miedo.

Tristesse llegaba a su final cuando sintió como la puerta de su habitación se abría. Reconoció enseguida los pasos de Esme.

-la cena está servida hijo

Edward la miro y asintió

Esme se acerco y le sonrió

-todo saldrá bien, de algún modo, pero saldrá bien, te lo digo por experiencia.

Le acaricio el rostro con su mano y Edward asintió extrañamente. Mirándola directamente a los ojos.

Carlisle entro a la habitación en ese mismo instante y Edward pudo ver a la perfección el brillo que adoptaron sus ojos, de ser cálidos a fríos y celosos. Edward se iba a levantar para explicar que no pasaba nada entre él y Esme, pero ella fue más rápida, saltándole al cuello y besándolo en los labios.

-¡llegaste!- rio. Carlisle relajo la postura y sonrió a Esme. Edward se levanto rápidamente y salió para darles un momento a solas.

-vaya susto- murmuro mientras bajaba las escaleras. El olor a pasta y salsa lo golpeo, y de pronto noto que tenía hambre. Unas voces desde la mesa del comedor le llamaron la atención.

-no entiendo- gruñía Jacob

Una voz femenina rio. A Edward le dio un vuelco el estomago.

-es fácil, de nuevo. ¿Qué cae en una caja musical? Piénsalo bien antes de decir

Cualquier idiotez… cae por ejemplo un DO-mino, un RE-lampago…

- es ilógico eso. – murmuro sabiondo Jacob

- al contrario, es lógico. Solo…busca la secuencia simplemente

- no la veo- gruño

- pero fíjate –rio bella –cae también un MI-rador, un FA-vor…

-un SOL, una LA-gartija, ¿o me equivoco?- rio suave Edward. Mientras entraba al comedor. Bella le miro asombrada para que luego en sus labios se instalara una sonrisa.

Edward se sentó al lado de ella y pudo notar como al chocar su codo por casualidad con el de ella sintió una especie de corriente y estremecimiento. Que al parecer no fue solo por su parte. Le sonrió de medio lado y noto la mirada de Jacob sobre bella y el.

-mira tú- murmuro. Parecía un poco molesto.

-¿ocurre algo?- le pregunto. El negó. Pero repentinamente sintió como si él lo culpara de algo. Prefirió olvidarlo.

-¿y Esme?- pregunto bella

Edward tomo un pan y lo partió

-arriba, con Carlisle

Bella asintió y sus mejillas nuevamente se ruborizaron.

Edward se le quedo viendo hasta que Jacob tosió levemente.

-ejem- tosió nuevamente. Edward lo miro y vio como enarcaba una ceja

Las palabras de garret vinieron a su mente

Eso tiene nombre de mujer, de amor. Hasta por donde lo mires

Ironías de la vida…enamorarse de su propia presa.

Se dispuso a comer mientras bella a su lado sonreía.

este cap es en parte cap relleno xD...ya se viene la accion ^^

kisses, hugs and chocolates

amie