Bueno, aqui he vuelto a la vida.... por fin me he dado un tiempo...( la U me esta matando poco a poco xD) y aqui esta un nuevo capitulo... me disculpo sinceramente por la espera, pero al menos la espera " creo que ha valido la pena"...por este cap, el fic pasa M posiblemente ( no queremos que eliminen el fic por contenido poco apropiado para menores, cierto?) .

en fin ...enjoy it! y miles de gracias por todas las alertas y R que he recibido... si no respondo a ningun comentario o alerta o favorito no es por que no me interese, es simplemente por que no tengo tiempo..( ahh! que dulce y casi desconocida palabra xD)

bueno lo de siempre: nada de esto me pertenece...solo la historia, los personajes son fruto de la magia narrtaiva de s. meyer

...

este cap va dedicado a daddy´s little cannibal. quien sin siquiera saberlo me influyo, me insto a seguir con mi historia e hizo convertirme en mejor escritora.

"que su legado no se extinga"

Capitulo doce: juntos.

- esto es bueno.

Bella río levemente, mientras a su lado Edward suspiraba nuevamente. El amanecer se veía cercano, se podía ver con total claridad como se pintaba el horizonte de colores calidos, que anunciaban un día menos húmedo que el anterior.

- si, definitivamente esto es bueno.- volvió a murmurar Edward. Su mano derecha viajaba por la espalda de Bella con suavidad. Entrelazados, lo mas juntos posibles. Ella suspiraba sobre su pecho desnudo, mientras recorría su torso con delicadeza, sin tocar nunca la herida. La mano izquierda de Edward se alzo y busco con lentitud la de Bella, apoyando palma con palma, para luego entrelazar los dedos casi como si de algo mágico se tratara.

El bajo su rostro para poder Besar la boca de ella con lentitud, saboreando el instante, la emocion, las mariposas que volaban por su estomago con cada roce. La boca de ella se amoldo a la de el, y respondió obediente al mandato de este. Bella se posiciono sobre Edward con suavidad, sin separar sus manos en ningún momento. La otra mano de Edward automáticamente busco la de ella. Sin saber como quedaron amoldados uno a la figura del otro, encontrando cada recoveco, cada superficie.

Bella dejo de besarle lentamente y apoyo su frente en el cuello de el, sin romper el contacto ni la posición. Disfrutando plenamente del latido de su corazón. Un sonido lleno de fuerza y vida.

- oficialmente… bienvenido a casa.- murmuro. Perdiéndose en los ojos verdes del hombre. Edward sonrío casi exultante.

- es agradable, mas de lo que nunca imagine.- murmuro meditabundo y lleno de una alegría extraña. Bella callo a la espera de que el continuara. El libero una mano que enseguida se enrosco en la cintura de la mujer, atrayéndola hacia su cuerpo.- nunca creí que el existiera un deseo mayor al de poder o a otros. Pero el amor los supera con creces definitivamente.

- suele ser así.- susurro Bella, mientras se adentraba en el cuello del hombre, mordiendo y besando de manera suave. Edward soltó un leve gemido, lo suficientemente alto para que Bella pudiera escucharlo.

-¿ acaso …has gemido?- pregunto sonrojada y… entusiasta.

Edward pareció un tanto avergonzado al responder.

- no tienes idea de lo bien que sienta.

- ¿en serio?- bella volvió a morder leve el cuello de Edward y sintió como se envaraba bajo su cuerpo.

- ten cuidado….- le advirtió el hombre. Bella sonrío, sin hacer caso de la advertencia. Encantada de ser ella quien le produjera ese gemido… por que le había encantado. Pero pronto lanzo un gritito de sorpresa , cuando de manera rápida se encontró bajo el cuerpo de Edward, quien tenia la mirada oscurecida por el deseo.

- te has metido en un lío Isabella Swan.

Bella no tuvo tiempo ni de replicar. Su boca pronto fue ocupada por la de Edward, mas demandante y desafiante que antes. Edward repentinamente bajo por su barbilla, para delinear el camino de su cuello. Bella gimió levemente. Edward, ahora mordisqueaba de manera tierna su cuello y descendió hacia el escote. De manera diestra, una mano comenzó a acariciar el muslo de la chica.

- Edward…

- tu lo buscaste…

El hombre comenzó a desabrochar con rapidez algunos botones de la blusa de Bella, y seguía lamiendo y besando a medida que avanzaba hacia el estomago. Sabia que quizás no era el mejor momento, que aun tenia la herida recién curada en el pecho, que quizás Bella no quisiera; pero no podía detenerse, la piel de la mujer tenia el sabor mas exquisito que el hubiera probado.

Bella sentía como sensaciones que solo había descubierto hacia unas semanas, se apoderaban nuevamente de su cuerpo. Sonrío con alegría. Podía sentir como cada caricia, cada roce de Edward sobre su piel, era como un fuego calcinante que tomaba forma en una sensación agradable bajo el vientre. Repentinamente quedo casi sin respiración cuando sintió que el hombre se dirigía hacia sus senos ahora casi expuestos. Gimió con mas fuerza, casi poniendo los ojos en blanco.

- tu te lo buscaste. - volvió a repetir Edward. Pero quedo estático cuando sintió como ella se arqueaba contra su cuerpo, y buscaba su rostro para besarle con pasión, a la que el respondió con ansias. Deseoso de que ella sintiera la misma necesidad que el, de que lo ansiara tanto como el a ella. Sintió el pecho desnudo de la mujer contra su cuerpo y supo que no podría parar nunca.

Tantas veces había estado huyendo de ese sentimiento, de esa sensación. Pero ahora, cuando sentía que un fuego lo devoraba por completo, provocándole la mas deliciosa de las sensaciones, se le antojaba estupida su reacción… o quizás solo era debido a que el destino le estaba deparando a Bella. Ella era la única mujer que lograba volverlo loco de esa manera. Y por otro lado, si en algún momento temió que Bella no quisiera seguir, esas suposiciones quedaron totalmente eliminadas cuando ella rozo sus caderas de manera insinuante contra las de el, excitándolo de manera inevitable.

Nuevamente Edward se vio bajo el cuerpo de Bella, sin la camisa, y acariciando y besando los hombros desnudos de ella.

Pronto la blusa de ella también estuvo en el suelo.

Edward miro a bella y vio sus labios rojos e hinchados, el pelo cayéndole en el rostro. Las mejillas sonrojadas… no preguntaron nada, no dijeron nada. solo dejaron que las cosas sucedieran… Mientras Bella se mostraba desnuda ante el con una mirada de disculpa y el la admiraba como un ciego ve la luz del sol por primera vez, para luego atraerla hacia si , lleno de una energía que nunca antes había sentido. Mientras bella ansiaba mas de Edward, recorrerlo por completo. Satisfacer esa necesidad loca de que el la besara y la acariciara por completo. Mientras se movían juntos en un compás perfecto, entre gemido y gemido, respiración y respiración. Dos amantes desnudos, deseosos, pero por sobre todo enamorados locamente el uno del otro.

Sin dolor, sin reproches, sin censura. Ambos hicieron el amor de una manera exquisita, con mucha ternura por parte de Edward, con disposición y entrega por parte de Bella. Dos cuerpos que se enredaban en una cama… las manos entrelazadas, mientras poco a poco Edward se adentraba en Bella, con adoración, con Amor.

En un momento, ambos pudieron vislumbrarse entre gemidos y movimientos , viviendo con total claridad la revelación de que esa sensación era la respuesta a muchas cosas, epifanías que llegaban mientras se movían juntos uno contra el otro. Bella vio que amaba a ese hombre como nunca amo a nadie, que no podría vivir sin el. Edward sintió el amor que durante tanto tiempo había ansiado, y admitió que ella era su debilidad favorita y que nunca la podría dejar ir. No después de eso.

Un gemido gutural soltaron ambos, cuando juntos alcanzaron el clímax, con la sangre corriendo frenética por sus venas y la respiración entrecortada. Edward se derrumbo sobre Bella y ella le arrastro consigo a un mar lleno de aguas calidas. Sudorosos, felices, mirándose a los ojos y sin decir nada…

Edward la atrajo contra su pecho y ella se enrosco a su figura. Sin desear nada mas que su cercanía. por la ventana entraba un sol nebuloso de la mañana. Ambos intentando recuperar la respiración.

Pasaron unos minutos, observándose, descubriéndose de nuevo, bajo el hechizo de la unión completa, tanto carne como espíritu. Sin decir nada, solo acariciando sus rostros. El quitando mechones del cabello de ella… ella sonriéndole y delineando sus pómulos.

Desnudos, la luz del sol les daba nuevos matices. La pasión daba paso a la ternura, mientras Edward admiraba a esa maravillosa mujer a la que por coincidencias del destino había conocido. Levanto una mano del rostro de ella y delineo su figura en trazados imborrables, ella se acerco mas a su cuerpo (si es que eso era posible), y apoyo su oreja en el pecho de Edward, escuchando el latir de su corazón. Edward sonreía de manera soñadora. Todas sus fantasías no se comparaban en nada a lo que había vivido, a la suavidad de la piel, a la boca ansiosa, a la unión. Ella le conocía como nadie en este mundo, y a su vez el sentía que conocía cada recoveco de esa alma dulce y serena. Su sonrisa se ensancho. Ella era suya. Agacho su rostro y busco los labios de la mujer, para besarla con suavidad. Profunda y dulcemente. Nunca podría dejarla ir.

Bella no cabía de tanta felicidad. Sentía alegría, ganas de gritar, cantar y bailar, todo a la vez. Pero por sobre todo, se sentía completa. Era una sensación poderosa y llena de vida. Pertenecer a alguien, pero por sobre todo, saber que el le pertenecía. Se había entregado con miedo, pero no se arrepentía. Edward la había hecho sentir como la criatura mas hermosa del mundo, solo comparable a el. Sonrío ante la idea de que nunca mas estaría sola, de que el nunca mas estaría solo. Ambos sabían que nunca se podrían separar.

- ¿como va tu herida?- pregunto con voz casi inaudible. Edward beso su cabeza.

- mejor que nunca.- sonrío. Miro a los ojos de Bella y luego le beso la frente con devoción.- gracias.- murmuro.

- ¿por que?- pregunto asombrada bella.

- por hacerme el hombre mas feliz, por confiar en mi, por amarme.- apoyo su frente en la de ella. Bella tomo la mano de el y beso sus nudillos.

- no digas gracias. Solo dime que me amas.

Edward sonrío mas ampliamente que nunca. Sus ojos verdes destellaban con un fulgor lleno de vida.

- te amo.

- yo también.

Los minutos pasaban con lentitud y ellos se sentían en su propia burbuja, admirándose, el uno al otro. Conversando de todo y nada. explorando sus cuerpos como dos infantes que conocen el mundo por primera vez. Poco a poco el sueño los venció y quedaron ambos en los brazos del otro. Con una sonrisa soñadora.

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Bella se removió inquieta mientras sentía un poco de frío en la espalda. Se dio vuelta, intentando tomar la manta para taparse, y una mano solicita se la entrego antes. Un chispazo de conciencia la remeció de los pies a la cabeza, y se giro rápidamente para descubrir a Alice, con una mirada diabólica.

-¿ A..Alice?- susurro avergonzada y un tanto confundida. Alice miraba sus manos divertida.

- así que… hubo algo de acción anoche, ¿eh?

- no debo por que responderte a eso… además, mi vida sexual es mi tema. No es de tu incumbencia.- respondió Bella mientras se tapaba lo máximo posible.

- ok, calma mujer. ¡ufff…, que animo!. Se supone que después de "eso" uno despierta mas animada.- le indico simulando indiferencia.

- ¡Alice!

- esta bien, tranquila. Solo te venia a avisar que saldremos. Debemos hacer algunos tramites burocráticos sin importancia y unas cuantas falsificaciones.

-¿ Edward lo sabe?- pregunto Bella

- por supuesto - respondió Alice, mientras se dirigía a la puerta- solo quería tener el placer de ver tu cara de vergüenza, después de … bueno, tu sabes- le guiño un ojo y salio rápidamente mientras Bella intentaba ahogarse con un almohada… y esconder la obvia sonrisa que se había instalado en su rostro.

- ¿Bella?- pregunto una voz desde la puerta

Bella se apoyo en un brazo dejando la almohada caer al piso. En el marco de la puerta estaba Edward, tan solo con un pantalón de chándal. La miro divertido, mientras enarcaba una ceja. Bella tenia la boca abierta de la impresión. El hombre se acerco con lentos ademanes, y se sentó en la orilla de la cama. Extendió su mano y le acaricio el rostro con delicadeza, mientras sonreía. Bella miraba a Edward , como si por primera vez lo viera realmente. Nunca había visto tanta dicha en su rostro, en sus facciones, alegría que se desprendía por cada poro de su piel… y como reflejo le sonrío de vuelta, tímidamente.

- hola- susurro el hombre. Bella cerro los ojos ante el contacto de su mano. Desprendía tanta calidez.

Estuvieron en esa posición hasta que sintió como la otra mano de Edward, desvergonzadamente, le acariciaba el inicio de un seno.

Bella solo en ese instante se dio cuenta de que estaba con la mitad del cuerpo desnuda y que el muy cínico de Edward la había estado observando (mas bien devorando) sin ningún tipo de pudor.

Edward río entre dientes y luego la beso dulcemente en la frente.

- eres un degenerado- le reprendió bella, intentando molestarse, mas fracaso totalmente en el intento.

- pero soy tu degenerado.- se acerco a ella y le beso de manera dulce. Bella dejo de pensar en el resto del mundo… nuevamente.

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- me siento un poco culpable- murmuro con voz trémula, Bella. A su lado Edward se giro suavemente, quedando de costado.

- ¿ a que te refieres, exactamente? - inquirió con ojos dulces, observando con total naturalidad y delicia los contornos del cuerpo de Bella, que la sabana no conseguía tapar, y el suave vaivén de su pecho descubierto mientras respiraba. Su mano se dirigió despacio al vientre de la mujer, dibujando figuras sin lógica alguna. Bella gruño por lo bajo, cerrando los ojos.

- no hagas eso….me desconcentro.- Admitió con un sonrojo y voz trémula. Edward sonrío mas ampliamente si era posible y quito su mano.

- conste que es un tributo a mi autocontrol- le susurro. Bella solo suspiro en un intento de risa.- ¿por que te sientes culpable?, ¿ alguna traba religiosa con respecto al sexo desatado y salvaje?- pregunto haciendo ademanes con la mano libre.

Bella se río, y lo observaba deslumbrada. Era mágico ver a Edward tan libre de sus preocupaciones, tan lleno de vida y alegría. Siendo tan …él mismo.

- es que ni siquiera te he preguntado por Emmett, por como esta el…- susurro bella aun encantada con el pecho de Edward, pero consciente de que quizás el tema no fuera del todo agradable para el.

El suspiro con fuerza y miro el techo con aire alicaído.

- el esta bien, dentro de lo que se puede estar bien.- susurro.- solo que aun se encuentra un poco… ¿sorprendido?. Necesita reajustar algunas cosas. Pero por lo que pude hablar con el, mira hacia el futuro con optimismo… es una gran persona.- murmuro mas para si mismo que para Bella. Ella le miro durante unos segundos, antes de girar bruscamente su cuerpo y se posiciono sobre el cuerpo de Edward, quien reacciono sorprendido por la temeraria posición. Bella no le dio tiempo para pensar… y solo le rodeo el cuello con sus brazos y enterró su rostro en el hueco de su garganta. El de manera automática rodeo la cintura de ella. Y la abrazo con fuerza.

- se que quizás sea poco- murmuro ella contra el cuello frío de Edward- se que quizás no se compare, pero estoy aquí, a tu lado… siempre.

Edward sonrío de manera imperceptible y busco el rostro de ella para besarla con suavidad infinita.

- lo se, boba.

Estaban en pleno beso cuando un sonido inesperado rompió el ambiente. Haciendo reír con ganas a Edward y haciendo desear a Bella que la tierra se la tragara.

- quizás deberíamos de comer algo… ya sabes, tanto ejercicio, necesitamos reponer fuerzas.- río Edward de manera tierna. Bella solo asintió y se levanto lo mas dignamente que podía. Tomo una camiseta que había tirada en el suelo y se la coloco, mientras Edward gemía suavemente. Bella le saco la lengua y salio rumbo a la cocina, mientras Edward a sus espaldas gritaba algo de que en seguida la alcanzaría.

Mientras bajaba las escaleras podía sentir con total claridad como le dolían algunos músculos de la espalda y de las caderas. Pero definitivamente el dolor valía la pena, y era un muy buen precio a pagar.

Quien hubiera pensado que esa noche tan dramática, terminaría así… suspiro y abrió la puerta de la cocina, pero se quedo congelada, mientras todo el aire escapaba de sus pulmones y quedaba blanca como el papel, comenzando a tiritar de miedo.

Al frente suyo veía a una mujer, mirándola amenazadoramente, con un cuchillo en la mano.

Y Bella supo que la habían encontrado.

...recuerden, un fic con reviews es un fic feliz =)

kisses, hugs and chocolates

amie