;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;

(N/A:) Disfruten (:

Título: Mi otro yo

Summary: Así como todos tenemos un héroe en nuestro interior, también tenemos un lado malvado. El que nos hace hacer cosas que jamás nos imaginamos capaces de hacer —Serias mi mano derecha, tendrías todo lo que necesitaras… y por ultimo, podrás ver a Sasuke-kun.

Pareja principal: SasuSaku.

-Secundarias y variantes:

Simbología:

Palabras/ conversaciones:

- ¡Estoy de regreso!

Pensamientos:

"Y con mucha motivación"

Disclaimer: Naruto no me pertenece, sin embargo; esta historia como la trama . Si ven esta historia en algún otro lugar que no sea ,

por favor háganmelo saber.

;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;

-

Capitulo 1: La invitación

-

Tengo horas tratando de dormir, ya eh cambiado al menos quince veces de posición en mi cama, ni el sentir la calidez de las cobijas cubriendo mi cuerpo, gracias a tener la terrible sensación de cansancio-, me han echo caer en los brazos de Morfeo…

No aguante más. Era insoportable el tener que estar una noche mas sin dormir, esta sería, según lo que recuerdo, mi tercera vez sin pegar un ojo durante las noches. Lo cual es bastante extraño en mi persona, normalmente me, prácticamente, desmayo todas las noches después de los turnos que me tocan hacer en el hospital. Pero en estos días, me ah sido completamente imposible.

Me levante de mi cama para luego salir de el departamento en el que estaba viviendo –desde no hace mucho-, teniendo mucho cuidado de no despertar a mis compañeras.

Tropecé varias veces, ya que no podía ver bien en la oscuridad, pero a pesar del ruido que hice, ninguna parecía haberlo notado. Ino, tenten y Hinata, me sorprendía como podían tener el sueño tan pesado.

Que envidia.

En este momento nada me gustaría más que tener el sueño pesado, y no despertar en unos días.

Una vez fuera, me di cuenta que fue una tontería haber salido a estar horas en pijama. Mi short corto de licra y mi blusa de tirantes no cubrían mucho, y era aun peor con este clima; había muchas nueves en el cielo, por lo que las calles estaban más oscuras que lo normal, y corría un fuerte y fiero viento, que de no ser ninja, probablemente no podría aguantar. De seguro llovería, y pronto. Pero no podía arriesgarme al entrar de nuevo, si me atrapaban, no saldría de ahí.

Podía imaginarme los regaños de Ino, con la que solía llevar una extraña relación "mejor amiga-madre".

-¿¡Estas loca!? No vas a ir a ningún lado con este clima. Hay mucho peligro en las calles, y más de noche. Vamos te cantare una canción de cuna para que te duermas.

Agh, me fastidiaba el solo pensarlo, apreciaba que se preocupara por mi, pero, odiaba que me tratara como una niña pequeña que no sabe cuidarse. Y no seria la primera vez que hacía algo para acabar con mi poca autoestima… No, ni loca, prefiero resfriarme a arriesgarme a entrar de nuevo, además de que como medico-ninja un pequeño resfriado no seria nada para mí.

Estuve caminando sin rumbo fijo, el aire del exterior –aun que frió- me sentó bien. Aún me sentía cansada, pero de cierta forma mas aliviada.

Un poco.

Mi mente anduvo vagando por diversos pensamientos, al igual que yo por las oscuras calles de konoha; cambiantes y sin rumbo. La mayoría de ellos se centraban en el pequeño objeto que estaba ubicado en el dedo anular de mi mano derecha. Una argolla, con un extravagante y llamativo rubí como centro que ciertamente, no pasaba desapercibido a los ojos de los demás, y desgraciadamente, tampoco a los míos.

Si, ese pequeño objeto hacia que me diera vueltas la cabeza de solo estar ahí. Como si estuviera cargando con 50 kilos. No, esos kilos se quedaban cortos con lo que en realidad traía ese anillo: una vida sin privacidad, conferencias, responsabilidades… en pocas palabras, una vida –si así podía llamársele- aburrida y sin sentido.

Ya que ese no era un anillo común, era nada más y nada menos que un anillo dematrimonio.

Si, desde hace unas semanas me había comprometido con el Kazekage de la aldea oculta de la arena, Sabaku no Gaara.

"¿Por qué acepte?"

Me preguntaba constantemente a mi misma. Después de todo la palabra matrimonio, no era ni por asomo, una de mis favoritas.

"¿Es que acaso me enamore de Gaara?"

También me lo preguntaba, lo que ni siquiera valía la pena, ya sabia la respuesta a esa pregunta. A Gaara solo lo veía como un amigo, el mejor de todos, pero nada más. No había posibilidad de enamorarme de el, dudaba incluso si seria capaz de volver a enamorarme.

"Entonces, ¿Por qué…?"

Por ultimo, mi favorita y la que mas me daba vueltas en la cabeza.

"¿Porque?"

Todo seria mucho más claro y sencillo si supiera responderla.

Solo espero poder hallar la respuesta antes de que sea muy tarde y cometa una tontería como casarme, por ejemplo. Aun que digamos, que ya era algo tarde.

Pero podía retractarme aún ¿no? Sol bastaban unas palabras de mi parte, y se acabaría, sin más… o, tal vez era más complicado que eso, pero Gaara seguramente…

Me sobresalte de repente saliendo de mis pensamientos al sentir como mi cabello rosado estaba completamente húmedo y goteando al igual que la escasa ropa que traía puesta, al parecer ya había comenzado a llover y yo andaba tan perdida en mis pensamientos que ni siquiera fui capaz de notarlo. No me molesto para nada el hecho de estar completamente mojada. En realidad, prefería mil veces que estuviera lloviendo a que no.

Me detuve de repente, me encontraba ya en la salida de konoha, las enormes puertas de madera estaban cerradas, lo cual era raro, muy raro en realidad. En lo que había estado viviendo en konoha no había visto las puertas cerradas.

Aun así, no era un impedimento para mí, aun no quería regresar. Cargue chakra en la planta de mis pies y caminando, escale la enorme puerta.

Al estar en la cima, baje de un salto ala superficie del otro lado.

-Ahora que lo recuerdo, Tsunade-shishou dijo algo sobre no salir por ningún motivo de Konoha…- Dije para mi misma, con aire pensativo- Bueno, seguro no era nada importante- Finalicé antes de seguir caminando bajo la lluvia.

Me dirigí a un acantilado, en el que hace mucho tiempo antes de irse y como despedida, Naruto me llevo a ver las estrellas. Pensé que seria bueno ir a recordar viejos tiempos, hacia ya varios años que naruto se había ido y en realidad necesitaba a mi mejor amigo…

Llegue con facilidad al lugar, conocía el camino de memoria.

Mientras subía para llegar hasta la cima, recordaba todo lo que me había dicho Naruto aquel día, sus palabras, su sonrisa…

FLASH BACK

No podía ver nada, Naruto me había vendado los ojos… Después de un rato de caminar y caminar me quito la venda y tuve la vista más maravillosa de la aldea de konoha y la arena…

-Sakura-chan, cuando tengas algún problema o algo te molesta, sube aquí y cuéntaselo al viento y el me lo hará llegar, sin importar lo lejos que este…

En ese momento me sonó tan infantil tan… completamente absurdo. Que le di un golpe fuerte golpe en la cabeza, creo recordar que seguido a eso le dije algo como;

-No seas idiota, Naruto.

Recuerdo la sonrisa que me dedico aun después de haberlo golpeado como yo acostumbraba, lo cual no era placentero.

Sonrió amablemente, y me miro profundamente con sus ojos azules.

-Ya lo entenderás Sakura-chan, algún día

Después de eso nos quedamos hasta tarde viendo las estrellas y platicando de todo lo que habíamos vivido juntos.

Cuando nos despedimos al día siguiente, cuando iba a salir a una misión. Su boca decía una cosa, pero sus reacciones, su rostro… por alguna extraña razón, a mi me sonó mas como un "Hasta nunca" en vez de un "Hasta luego".

Aun que también pudo haber sido mi imaginación. Naruto iba a regresar ¿verdad? Digo... ¿Por qué no lo haría…?

FIN FLASH BACK

"Ya lo entenderás, Sakura-chan"

Y es cierto, ahora lo entiendo un poco mejor. La necesidad de querer tener a mi mejor amigo a mi lado, me hacia cree que el en verdad recibía todos mis mensajes -ya que no era la primera vez que venia a este lugar- me daba la sensación de estar cerca de el, como si nunca se hubiera ido.

Ridículo en verdad, pero funcionaba para mí.

Una vez arriba alce mi rostro, tratando de contemplar una hermosa luna acompañada de miles de estrellas, pero me fue imposible, ya que lo único que se podía observar eran oscuras y enormes nubes cubriendo como una manta todo el cielo.

Comencé a sentir un ligero dolor punzante en la palma de mi mano, al parecer me había cortado con algo al subir aquí. Era un poco profunda, y no dejaría de sangrara amenos que la curara y así lo hice, la observe mientras se cerraba poco a poco. Como si fuera lo más interesante del mundo.

Una vez curada mi mano seguí contemplando mi vista terrenal del acantilado – que era hermosa, al igual que el cielo cuando estaba despejado- se miraban las luces de la aldea de la arena a lo lejos, pero ignore el echo de que estuvieran ahí, seguía absorta en mis pensamientos, otra vez. Lastima que la mayoría eran tristes, me habían convertido en una persona un poco fría y de carácter duro, aun que tal vez todo hubiera sido diferente si…

-Sakura…

Me exalte al escuchar mi llamado, trate de descifrar quien era volteando de un lado a otro. No podía ser alguien de Konoha ni de la arena, ya que a ninguna persona le había hablado de este lugar, entonces ¿quien era? Pero me tense aun mas al notar que era una presencia maligna la que me llamaba, de eso no había duda, su chakra, no se sentía no era humano.

Y de pronto apareció ante mis ojos.

-Orochimaru…- Dije en forma de susurro, su presencia normalmente me ponía los pelos de punta, con esa apariencia tan poco humana y espeluznante.

Pero extrañamente hoy no, hoy había algo distinto en mi que me hacia no tenerle miedo, mas bien un profundo rencor. Por intentar matar a Naruto, por llevarse a Sasuke y por que simplemente, no era bueno.

Su apariencia no importaba, realmente. Lo que ahora quería saber esa, ¿Qué diablos hacia aquí?

-¿Hay algo que pueda hacer por ti, víbora? – Le dije remarcando la última palabra. Sabía que estaba tentando mi suerte al hablarle de aquel modo. Pero no podía evitarlo. Raramente me sentía de un modo un poco suicida. Cosa que pasa cuando dejas de temerle a las cosas, o simplemente, dejan de importarte.

Se limito a sonreír.

"Algo trama." Era de esperarse de alguien como él.

-De echo si, si lo hay – Dijo de manera tranquila. Sin inmutarse ni un poco.

Lo sabía.

-¿En serio? – Le dije sin entusiasmo y con una mirada que no solía dedicarle más que a mis enemigos.- ¿Y en que diablos estabas pensando al creer que yo haría algo por ti?

Había más probabilidades de que me arrojara ahora mismo por el acantilado.

-El hecho de que yo te lo pida.

"¿Pero que demonios se cree?" Estaba a punto de gritarle unas palabras cuando me interrumpió.

—Sakura-san quiero pedirte que, te unas a nosotros.-Dijo amablemente inclinándose ligeramente ante mi.

Ese acto me dejo sin palabras y con la boca ligeramente abierta.

Me sorprendió, mucho. Que Orochimaru, me hablara de esa forma tan gentil y se mostrara… respetuoso hacia mi. ¿Sakura-san? ¿Qué acaso el mundo estaba loco? ¿O será que caí tan bajo que estaba imaginando al peor de mis enemigos, casi, implorándome que me uniera a ellos? No, estaba completamente segura de que era real. Tal vez estaba siendo gentil y todo eso pero aun así, el era Orochimaru y no había nada bueno detrás de su "petición".

Algo tramaba.

Estaba segura.

Y no era nada bueno… No para , al menos. Pero debía admitir, que era algo inusual, por lo que decidí fingir un poco.

—¿Y para que me querrías a mi, en tu equipo o mejor dicho, entre tus súbditos?- pregunte con sorna- Yo no pienso arrodillarme ante ti ni nada de eso, tampoco a que me ordenen, ni que me tengan vigilada todo el tiempo, como una prisionera. Así que… ¿De qué te serviría yo, vi-bo-ra?

Siguió tranquilo. Era sorprendente, normalmente ya me hubiera lanzado alguna de sus víboras. Y tal vez lo haría, por lo que no bajaría la guardia ni un segundo. No le daría la oportunidad.

—Siendo sincero. Te necesito por tus habilidades médicas-

—¿Mis habilidades medicas? – Repetí como una tonta. Aun no lo entendía. – Pero tú tienes a Kabuto, así que…

—Bueno… –interrumpió- a Kabuto le mataron en una misión que le encomendé, al parecer fue demasiado para el. Y además, acabo de ver la pequeña demostración que diste.- Dijo señalando la mano en la que me había cortado.

Luego lo entendí todo, quería que supliera a Kabuto, eso era más que obvio. Sorprendentemente la idea no me pareció tan desagradable.

—Y... si acepto, seria tratada como una más de tus súbditas, o tendría mas privilegios… -Dije considerando la invitación.

"¿Considerándola? ¿Que acaso me había vuelto loca yo también?"

—Serias mi mano derecha claro, si te parece bien. Además tendrás una habitación solo para ti, cuanta comida quieras, además de ropa, armas, dinero, todo lo que necesites. Y por ultimo –hizo una pausa - podrás ver a Sasuke-kun – Dijo con un tono que conocía. Que claramente decía; "Te tengo." Que ingenuo, creyendo que usar al bastardo era su mejor carta contra mí.

—El no me interesa, que te quede muy claro –conteste fríamente. Mientras que el parecía desconcertado, obviamente no se lo esperaba. –En cuanto a tu propuesta… Mm.… me parece bien. – Su sonrisa se ensancho de una forma terriblemente malvada- Pero… -se borró- aun así, necesito algo de tiempo para pensarlo.

-Claro, Sakura-san. Tienes exactamente tres semanas para comunicarme tu decisión.

-Tres semanas… –dije pensativa- Esta bien ¿Cómo podré encontrarte para decírtelo?

-No te preocupes por eso Sakura-san. –Dio media vuelta. –Yo la encontrare a usted…

Y después, desapareció.

^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:

Todo el camino regreso a casa me quede pensando en lo que acababa de ocurrirme. Acababa de ser invitada a unirme a Orochimaru y trabajar con su grupo de súbditos. Y no solo eso, sino ser su mano derecha. Que locura era ahora que lo pensaba bien, pero según lo que vi, Orochimaru iba bastante enserio con todo eso.

Entré tratando de hacer el menor ruido posible, seguía sin poder ver muy bien, debido a la oscuridad. Solo había llegado a la mitad de la sala cuando un foco se prende de pronto, haciéndome parpadear un par de veces para ajustarme a la luz. Fui viendo una silueta sentada en el sofá individual delante de mi; piernas y brazos cruzados, mirada severa, y unos ojos azules oscurecidos de enojo.

—¿Ups?…-fue lo único que atine a decir.

—Tendrás que decir más que "Ups" para salvarte de esta, frentona.- Sin duda estaba molesta. No le gustaba que me desapareciera sin decir nada. Y si… no era la primera vez que lo hacia. -¿Se puede saber donde estabas, Sakura?

"Tranquila Sakura, no hiciste nada malo. Sabes que Ino a veces se pone algo, paranoica…"

—Solo salí a tomar un poco de aire –Dije restándole importancia al asunto. Después de todo, podría actuar como mi madre, pero no lo era.

—¿Con este clima? –Pregunto irónica- No se tu Sakura, pero a mi me gusta tomar agua antes que respirarla.

Solté una risita, Ino siempre lograba distraerme con sus chistes, aunque sabia que en estos momentos no lo hacia para hacerme reír.

-Que raro, si tomaras la cantidad de agua que se debe tomar al día, no estarías tan cerda, Ino. –Bromee mientras le sacaba la lengua.

-¿A …? –Aquí venia su contestación, como me gustaba sacarla de sus casillas- Pues al menos el agua que tomo no se acumula en mi frente.

A-u-c-h.

Me molesto un poco, pero no tanto, ya conocía a Ino. Ella era así, siempre a la defensiva. Aun que debía de darle algo de crédito por el insulto, había sido de los mejores, aunque hubiera estado mejor si no lo hubiera usado conmigo.

—Esta bien me rindo –le dije levantando las manos, como si me rindiera —Tú ganas.

—Siempre lo hago –Admitió orgullosa. — Ahora… -se levanto del sillón- Te informo tu castigo por causar tanto alboroto.

¿Alboroto?

—¿Cuál alboroto Ino?

Ella solo suspiro, al parecer esperaba que me hubiera dado cuenta de algo. Normalmente yo no era tan lenta para comprender las cosas. Pero esta vez mi mente estaba algo… lejana, por así decirlo. Al no dormir no funciona tan bien.

—Sakura ¿No recuerdas lo que dijo ayer Tsunade-sama frente a toda la aldea?

—¿Debería?

—¡Dios Sakura! –Exclamo molesta- El día de ayer Tsunade-sama dijo que por ningún motivo quería a algún ninja o civil fuera de la aldea, ya que había recibido un aviso de un ninja anónimo alertándola de que Orochimaru andaría rondando konoha y…

Me quede helada. Es era la razón por la que las puertas estaba cerradas. ¡Que tonta! ¿Cómo pude olvidarme de algo así? Y lo peor de todo, Ino estaba en lo correcto. Orochimaru si había estado rondando Konoha yo… ¡Acababa de hablar con el! ¿Quién habría sido ese ninja anónimo? ¿Cómo lo supo?

-¡SAKURA! ¿Escuchaste lo que acabo de decir?

-¿Eh? Lo siento ino, me perdí.- Me avergoncé, desde que había escuchado mencionar a Orochimaru no había escuchado nada mas de lo que ino estaba diciéndome.

Suspiro.

-Te decía que luego de saber que orochimaru andaría rondando Konoha, Tsunade y los sabios asumieron que, para no querer atacar la aldea. Solo debería ser que el estaba en busca de algo que estaba aquí, en Konoha. Después, Tsunade-sama llego a la conclusión que fuera lo que fuera lo que el quería, no permitiría que lo consiguiera y por eso han cerrado las puertas de la aldea. ¿Cómo pudiste olvidarlo? – Y aquí comenzaba su lado protector otra vez…- ¡¿Sabes lo preocupada que estaba?! Eh tenido que alertar a Tsunade de tu repentina desaparición y…

Y entendí el porque había dicho lo de "causar tanto alboroto"

-¡¿Qué hiciste, que?! –entendía que se preocupaba por mi, pero eso ya era pasarse de la raya- ¿¡En que estabas pensando?! Tu sabes que yo siempre regreso, se cuidar de mi misma, Ino.

-¡Estaba preocupada por ti! ¿Qué querías que hiciera? ¿Qué me quedara sin hacer nada esperando que regreses?

-Exactamente – Respondí, mejor le preguntaba de una vez que tanto jaleo se había echo por su ataque de pánico- ¿Y que ah pasado? ¿Ya le aclaraste las cosas a Tsunade-shishou?

-Si –contesto- Le llamé en cuanto sentí tu presencia acercarse. Había enviado a varios anbu a buscarte. Ya les ah ordenado regresar.

Suspire, después de todo tsunade-shishou era tan, o mas protectora conmigo como Ino.

-Bueno Ino, estoy algo cansada, si no te importa me iré a dormir –Le dije mientras me dirigía a mi habitación. Pero en cuanto pase junto a ella, sus brazos me rodearon fuertemente.

-En realidad me alegra que estés bien, frentona- dijo alegre –Ah… -su tono de voz cambio- pero no te has salvado de tu castigo- Le mire con cansancio.

¿Lo decía enserio?

-Lo que quieras. –Se lo debía, creo.

-Me alegra que digas eso –sonrió- Tu castigo es… -dijo como si estuviéramos en un programa televisivo. Puse los ojos en blanco.- Dejarme preparar tu boda.

Mierda. Eso no era bueno.

Corrección: 04/08/09

Notas de la autora (N/A:)

Y ahí tienen el primer capitulo, espero lo hayan disfrutado. Quiero agradecer a:

Ibet, karoru01, saRa, dokuro-asahina, vany tsuki, kariedu56;

Por sus lindos reviews. Y también a todos aquellos que se molestan en leer mi fic, y no dejan review. Gracias!

~ Danely ~