;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;
(N/A:) Disfruten (:
Título: Mi otro yo
Summary: Así como todos tenemos un héroe en nuestro interior, también tenemos un lado malvado. El que nos hace hacer cosas que jamás nos imaginamos capaces de hacer —Serias mi mano derecha, tendrías todo lo que necesitaras… y por ultimo, podrás ver a Sasuke-kun.
Pareja principal: SasuSaku.
-Secundarias y variantes:
Simbología:
Palabras/ conversaciones:
- ¡Estoy de regreso!
Pensamientos:
"Y con mucha motivación"
Disclaimer: Naruto no me pertenece, sin embargo; esta historia como la trama sí. Si ven esta historia en algún otro lugar que no sea ,
por favor háganmelo saber.
;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;
-
Capitulo 4: Un nuevo comienzo
-
Solo fue un segundo, o quizás menos, en el que deje de ver árboles y arbustos, en que el ambiente cambio drásticamente. Ahora todo lo que mis ojos podían ver, era un estrecho pasillo frente a nosotros. Todo estaba oscuro, incluso más que cuando estábamos en el bosque, si no fuera por una serie de velas ubicadas a cada lado de la pared, no podría ver nada.
Sentí como alguien a mi lado avanzaba.
—Sígueme.
Deje de observar lo que me rodeaba, para seguir a mí ahora 'jefe'.
—Hai. -Mi voz sonó un poco fría, sin emoción alguna. Cosa que me sorprendió un poco.
Lo seguí en silencio, mirando como su larga cabellera negra se movía a cada paso.
El ambiente ahí era muy calido, no había señales de alguna conexión con el exterior, solo pasillos y más pasillos. Me puse alerta, algo no andaba bien. Decidí hacerle una revisión al lugar, sin que Orochimaru lo notara. No era algo complicado, solo cuestión de saber manejar bien mi chakra.
Esta era una técnica inventada por mí, solo tenia que concentrar chakra en un punto especifico de mis ojos. La había aprendido en el hospital, estudiando a los Hyugas que habían sido heridos en alguna misión, y lo que descubrí fue que ellos nacen con un conducto de chakra que va directo a un punto en sus ojos, haciéndoles capaces de ver y sentir el chakra a su alrededor.
Y yo encontré el lugar exacto, dándome las mismas capacidades que los Hyuga, claro que no es en si lo mismo, para alguien que nace sin ese genkeikenkkkai no tiene las mismas ventajas que un portador del Byakugan, además que es mucho mas cansado y solo se puede usar por unos segundos. Pero es una técnica muy útil en algunas ocasiones.
Seguí caminando mientras dirigía un poco de chakra a mis ojos, justo a un punto en especial. Cuando por fin llego ahí, fui capaz de ver o que cualquiera de los Hyuga, pero algo en especial capto mi atención.
Fue ahí cuando me di cuenta. Dios, me creía tonta o que.
Me detuve, estaba cansada, había pasado por muchas cosas hoy para dejarme lo suficientemente agotada. Lo único que quiero en este momento es descansar un poco, en verdad no estaba de humor para que me pusieran a prueba.
— ¿Pasa algo, Sakura-san? -Pregunto sonriendo.
—Mira víbora…-Había tratado que mi voz sonara tranquila, pero en cambio lo dije lo mas agresivo posible. Estaba a punto de tentar a mi suerte, otra vez…—No estoy de humor para tus estupidos jueguitos. Si quisiera escapar ya lo habría echo; acepte venir aquí, y no voy a retractarme. Así que… Quita esta maldita ilusión de una buena vez.
No aparte la vista de el, estaba muy molesta y cansada. Para mi esa no era una buena combinación, y mucho menos para las personas que se encontraran en un radio de dos kilómetros.
Su sonrisa se ensancho.
"Maldito bastardo"
No había sido muy fácil detectarla, en realidad, era una muy buena ilusión, la mejor que e visto en mi vida tal vez. Pero, que puedo decir, tuve una gran… un buen entrenamiento, además de un gran cerebro.
"Si, Tsunade-shishou nos enseño bien…"
"No creo que sea el momento adecuado para ponerse sentimental. La estúpida víbora aun tiene esa horrible sonrisa en el rostro"
Y así era, las comisuras de sus estupidos labios aun estaban curvadas hacia arriba, en una enorme y malvada sonrisa.
—Me alegra oír eso, Sakura.-Dijo aun sonriente. Enarque una ceja, ¿Qué aparte de malvado, también era masoquista?
— ¿Qué?- Pregunte sin poder contenerme.- ¿Te gusto que te gritara? Que persona tan rara…-Dije divertida y aun, muy molesta por su actitud.
En realidad ya sabia de que se alegraba, y era que pasara su prueba, pero no pude evitar decir lo que dije. Por fin en mucho tiempo me sentí como yo otra vez, la Sakura Haruno fuerte, inteligente, perspicaz y sin miedo. Si hubiera sido la de hace unos días, la que tenia la cabeza en quien-sabe-donde, lo mas probable es que no me hubiera dado cuenta de la ilusión, ni de que iba esta prueba.
Volvía a ser yo misma, pero de una forma diferente… de una forma un tanto, malvada.
—No en realidad…-Dijo frió y con una expresión de claro enfado. Sus delgadas cejas casi se habían juntado hasta formar una.
Me di cuenta a tiempo de sus intenciones, y como la antigua yo lo haría, tome un kunai del porta shurikens que, por alguna razón, había atado a mi pierna derecha bajo el vestido.
El sonido de metal chocando sonó por todo el lugar.
—Pero, atrévete a gritarme una vez mas…-Murmuro amenazante. Mientras empujaba su katana aun más, contra mi kunai - Y yo mismo cavaré tu tumba…-Dijo con voz sombría y que podría hacer llorar a más de uno.
Bajo tranquilamente su katana y me dio la espalda.
"¿Cavar mi tumba? ¿Eh?"
Se me había venido una idea interesante a la mente en cuanto escuché esas palabras. Muy, muy interesante.
"No vas a hacer lo que yo creo que vas a hacer ¿verdad?"
"Se supone que somos la misma persona, ¿No deberías de saberlo ya?"
"No hagas eso sakura…"
"Muy tarde…"
Había llegado el momento de hacerle mi propia prueba, ojo por ojo… Le lancé el kunai que tenia en la mano, y como lo espere, el lo esquivo con suma facilidad.
—Nunca vuelvas a amenazarme ¿¡Me escuchaste maldita víbora!?-Grite molesta.
Si, grite.
No paso mucho tiempo para sentir el frió metal de su katana sobre mi cuello. Vaya, en realidad no le gustaba que le gritaran, supongo que esta acostumbrado a ser llamado con respeto y que las personas ni siquiera se atrevan a mirarle a los ojos. Bueno, ese no era mi caso, no había ningún sentimiento dentro de mi dedicado a el, excepto quizás odio.
—Te lo advertí, kunoichi…-Me susurro con una mueca de enfado en su pálido rostro. Debería de estar asustada en un momento como este, digo, seria lo más normal, pero extrañamente no era así. Todo lo contrario, esperaba algún otro movimiento de su parte, quería ver si pasaba mi propia prueba.
"¡Muévete! ¡Nos va a matar!"
Ignore a mi inner que casi me dejaba sorda con sus gritos y me quede ahí, inmóvil, esperando. Aun estando consiente del peligro que corría. El metal se adentro en mi piel, y una pequeña gota de aquel liquido rojizo bajo por mi cuello lentamente, hasta perderse en mi escote, fue un corte pequeño, pero doloroso. Sin embargo, no lo suficiente profundo ni largo como para matarme. Sabía que eso seria todo lo que haría, ya no avanzaría más.
Sonreí. El acababa de pasar mi prueba. Acababa de demostrarme que en realidad me necesitaba, que no solo me pidió que viniera con el por que si, el me necesita, me necesita y por eso no me mato. Y por lo mismo, me va a tratar mejor que cualquiera, a dar lo que necesite y por más que le grite o insulte, no va a matarme.
El ya me lo había dicho anteriormente, aquella vez en la colina. Pero no le había creído ni una palabra, ahora lo hago, un poco, me demostró que era verdad. Aun no voy a confiar en el, no, seria como pedirle en verdad que me matara, pero haré lo que el me pida, puede usarme como su nueva ninja medico, no tenia mi respeto. Pero si algo de mi lealtad.
Sentí como retiraba suavemente la katana de mi cuello, tratando de no lastimarme aun más, sus hombros bajaron y sus ojos se cerraron por un segundo, para después abrirse de nuevo, su expresión había cambiado, de odio y coraje, ahora se mostraba mas tranquilo. Guardo su katana y me dio la espalda.
Supongo que no lo sacan de sus casillas muy seguidamente. En realidad, dudo que alguien se atreva a hacerlo enojar.
—Vámonos, Sakura.-Me ordeno, su voz sonó tranquila, bueno, lo más tranquila que puede sonar la voz de Orochimaru- Te mostrare, mi verdadera guarida.
"Ya era hora bastardo…"
"Oh, que no estabas lo suficientemente asustada como para hablar"
"Yo no tenía miedo, era… era ¡precaución!"
"Si, claro…"
—Hai, Orochimaru-san…
:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:^:
De nuevo, la atmósfera a nuestro alrededor cambio rápidamente.
El lugar en que nos encontrábamos no era muy diferente al anterior, los mismos muros y pasillos demasiado estrechos. También ligeramente iluminado con velas, era en esencia lo mismo. Solo que esta vez, si era real. Y aquí, todo se sentía mas frió, real, pero sin vida. Después de recorrer unos metros, llegamos a una gran habitación, era muy espaciosa, pero estaba vacía. Solo había unas cuantas columnas y estaba igualmente iluminada con velas.
—Suigetsu, ven aquí.
No paso ni un segundo, cuando frente a mí se encontraba un muchacho de pelo blanco, cayendo sobre sus hombros.
—Orochimaru-sama.-Dijo respetuosamente. ¿Por qué todos lo trataban como si fuera la gran cosa? Era intimidante si, pero, no lo encontraba motivo suficiente.
—Muéstrale cual será su habitación-Ordeno. Dándome una mirada que no pude descifrar. Después salio de la habitación.
—Hai, Orochimaru-sama- Se volvió hacia mí y me mostró unos descomunales dientes en una sonrisa. —Sígueme Haruno-san.
Lo seguí en silencio. Aun que me preguntaba; ¿Cómo sabia mi nombre? Decidí no preguntárselo ¿Qué mas daba si sabia quien era? Algún día tendría que saberlo, y además nos estábamos ahorrando una problemática y probablemente aburrida, presentación. Por lo que me decidí a seguirlo en silencio. Necesitaba un descanso con urgencia, además de un buen baño caliente.
Caminamos algunos pasillos y subimos a lo que me parecía era el segundo piso. Solo había tres puertas, una estaba mas alejada de las otras dos y casualmente fue a la que nos dirigimos. Nos detuvimos frente a ella.
—Bueno, Haruno-san. Primero que nada, Orochimaru-sama me a ordenado darle este comunicador-Dijo extendiéndome un pequeño aparato negro. Lo tome. Era uno normal, con correa para sujetarse al cuello, la cual tenía un pequeño micrófono para transmitir sonido, y un audífono por el cual escucharía. Sabía bien su funcionamiento, anterior mente había usado de este tipo en otras misiones. —Solo transmitirá a otro comunicador, el cual en este caso, lo tiene Orochimaru-sama. –Señaló- También, quiero pedirle una disculpa de parte de Orochimaru-sama.
—No hay nada por que disculparse-Conteste fría. Pero lo que pensaba, si se refería a lo de la prueba y el corte en mi cuello, que por cierto, aun no curaba, no tenia nada de que disculparse.
—Déjeme terminar Haruno-san-Dijo sonriente —Debido a que Orochimaru-sama a estado muy ocupado últimamente…-Si, no lo dudo-… no a tenido tiempo de mandar a terminar su dormitorio, han traído algunas de las cosas que va a necesitar, pero…
— ¿Con quien voy a compartir la habitación?-Lo corte. Apresurándolo. Odiaba que las personas usaran tantas formalidades y me hablaran de 'usted' y todas esas tonterías. Además era obvio lo que me estaba tratando de decir.
Sin embargo, no me contesto. Y solo rió mostrando de nuevo sus descomunales dientes, de nuevo. Me tendió una pequeña llave, la cual tome de inmediato.
—Que disfrute la compañía, Haruno-san.-Hizo un pequeño tono de burla al mencionar lo ultimo. Cosa que me molesto, un poco, le había echo una pregunta, y el no había contestado.
Ya me las cobraría después.
Con la llave abrí la puerta de la habitación, dejándome ver un cuarto sencillo, pero limpio y arreglado. No había gran variedad de muebles, por lo visto. Solo había lo necesario. De pronto escuche una puerta abrirse, parecía ser la del baño. Dirigí mi vista hacia el lugar y lo que vi, me dejo sin palabras…
"No, no puede ser…"
"¡Va-vamos… a compartir la… habitación con… ¿¡esa tipa!? ¡Tiene cara de ser una…!"
"Y que lo digas"
Era una mujer. Aparentemente unos dos años mayor que yo. Su cabello era rojizo y largo, algo alborotado, usaba uno lentes y, solo estaba cubierta solo por una camisa blanca, la que le llegaba arriba de las rodillas. Rápidamente desvié mi vista de ella al notar lo que traía. O mejor dicho, lo que no traía.
Ropa interior.
Bueno, supongo que en estos momentos la que esta vestida mas raro aun, soy yo… Considerando que ninguna mujer normal anda en un vestido blanco, escotado, ligeramente rasgado, cabello suelto y enmarañado, en tacones… ¿Qué mas? A si, y que debajo del vestido lleva un conjunto bastante provocativo que, solo se usa en las noches y con un hombre al lado.
Tenia suerte de que no pudiera verlo.
— ¿Y tu quien eres?- Me pregunto, altanera. No me gusto para nada su tono tan arrogante.
—No te interesa-Conteste del mismo modo. Tal vez compartiríamos la habitación, pero no estaba obligada a decirle nada sobre mí. Ni quería hacerlo, ni a ella, ni a nadie. No se por que, pero desde el instante en que la vi, ya la odiaba. Algo me decía que no nos llevaríamos bien.
— ¿¡Como te atreves a contestarme así, niñata!?- Su voz chillona me calo en los oídos —Además ¿¡Que demonios estas haciendo aquí!? ¿¡Quien te dejo entrar!?
Su voz sonaba alterada, lo que me decía, que no se iba a calmar. Raramente, me recordaba algo, a alguien… una rubia de ojos azules que también se alteraba fácilmente y se ponía histeria por cualquier cosa.
Yamanaka Ino
Me reí tristemente, una sonrisa vacía, falsa, sin nada de humor. Comparar a mí mejor amiga con alguien que acabo de conocer y, que ni siquiera seria capaz de llegarle a los talones a mi rubia favorita. ¿Qué clase de persona soy? Muy probablemente ella se encontraría sufriendo por mi causa en estos momentos.
— ¿¡Te ríes de mi!? –Grito de nuevo. Vaya, estaba que echaba humo. Pero le reste importancia, no quería problemas con alguien que tendría que pasar la mayoría del tiempo. Traducción, no quería tener que golpearla -Mira estúpida niñata…
—Ya basta Karin.
Automáticamente me tense al oír aquella voz, la protagonista de mis sueños de pequeña… y de mis pesadillas cuando crecí.
"¡Sa-sasuke-kun…!"
No se por que me puse rígida al oírlo, desde el momento en que acepte venir aquí, sabia que lo vería tarde o temprano. Pero, me había tomado con la guardia baja, no me lo esperaba en este momento, aquí… esperen, ¿que hacia el en esta habitación?
Voltee hacia el. No supe con certeza que era lo que expresaba mi rostro cuando lo vi… sorpresa, dolor y desconcierto, quizás. El no había cambiado mucho, sus facciones seguían siendo finas, sus ojos rasgados, su piel nívea, su cabello negro, aunque mas largo… La diferencia que me fue más notable, es que ese no era un jovencito de 12 años, no. Su espalda era más ancha, su estatura decía que era mas alto que yo… el ya era un hombre.
Maldije por lo bajo. Diablos, este si que estaba siendo un día de completa mierda.
—Sasuke-kun…-Murmuro la pelirroja con tono alegría, lanzándose a sus brazos. No había despegado mi vista de el, hasta que escuche aquella desagradable voz femenina. Fue ahí cuando caí en cuenta, de que el, no llevaba mas que un pantalón desabrochado, su torso estaba desnudo…
"Su bello torso que parece esculpido en piedra…"
"¡Calla!"
…pero, no fue eso lo que me preocupaba. La pregunta que en realidad taladraba mi cabeza era: "¿Qué hacen los dos semi desnudos, en la misma habitación?"
Solo se me ocurría una cosa, y me consideraba lo bastante inteligente como para saber con certeza, que estaban haciendo. Y yo, definitivamente no era tan mojigata como para no saberlo.¿Qué esperaba? Aparentemente el seguía siendo el mismo bastardo de siempre. Solo que, por fin, mostraba tener algo de testosterona.
—Echa a esta, niñata, de nuestra habitación…-Dijo enfatizando el plural.
Bufé. Estaba a un paso de romperle su fea cara por llamarme niñata.
El la aparto, a lo que ella hizo un puchero.
— ¿Que pasa Sasuke-kun?-Dijo melosamente. Tratando de ser… ¿seductora? A lo que yo traté de contener la risa. No es por ofender, pero incluso un gato, lo haría mejor que ella.
—Fue suficiente por hoy, vete a tu habitación-Ordeno. Frió. Al parecer no había cambiado mucho. Pero su voz, ahora un poco mas grave, seguía siendo la misma que antes era capaz de ponerme a soñar despierta. "¡Ya basta!" Me reproche a mi misma, y es que estaba diciendo tonterías. ¿Soñar despierta? Por favor, ahora lo mucho que esa voz podría provocar en mi, era vomito.
—Pero...-Intentó discutir. Solo basto una mirada, nada agradable, por parte de el, para que esta saliera sin decir nada. Ja, a quien fue a la que sacaron y…
Esperen… ¿Qué se fuera a su habitación? Pero, que no esta era…
"¡Es la habitación de Sasuke-kun! ¡Que suerte tenemos!"
No.
No, no, no y ¡NO! Yo, definitivamente, no iba a quedarme ahí. Jamás. Nunca.
—Maldita víbora…-Escupí molesta, muy molesta. ¿Pero que se había creído? Además de no tener lista mi habitación, ¿planea que me voy a quedar con él? Debe ser una broma. Una muy mala.
Trate de no pensar mucho el sentirme observada por dos penetrantes ojos negros, que me recorrían de arriba abajo, lo cual no fue tan difícil con la ira creciendo en mi.
Cure rápidamente la herida de mi cuello, antes de ponerme el comunicador. ¿Qué se creía ese intento de persona?
— ¿Pasa algo, Sakura-san?-Se escucho su horrible voz por el intercomunicador. Pero no pudo ocultar un ligero tono de burla.
—Sabes perfectamente por que te llamo, pequeño bastardo.-Gruñí molesta.
Definitivamente esto no se quedaría así.
_____________________________________________________________________________________________________________________
Corrección: 04/08/09
Agradecimientos a :
Katsuu; vany tsuki; Akai Karura; setsuna17; ibet
Por su apoyo y sus hermoso reviews =) También a todos los que leen esta historia, los quiero!
~ Danely ~
