Los personajes aqui presentados no son de mi creación, bueno exepto Hikari, la historia en la que me baso no es mía, ya quisiera jajaja.

Gracias por el reviwe... uno pero se agradece.

Capitulo 2

Helado

Salimos apresurados de la casa, mis padres al parecer estaban satisfechos de que fuera con ella a sus clases, tal vez lo tomaban como un tipo de sumisión ante ellos, una aceptación al compromiso con ella, era linda, pero yo no podía decir que la aceptaba, después de todo aun pensaba que ella solo me usaba.

-Ne Terashima kun- me jalo de la camisa- podríamos comprar un helado- se veía tan mona con su violín a cuestas, solo asentí y ella corrió por lo helados, vi que se detuvo, ese cabello largo, me recuerda tanto a aquella noche en la que esperamos a Hachiko, Nana se vía realmente bien con ese cabello- ¿de fresa o de limón?- me gritó

-Fresa esta bien- sonrió y siguió con su trayecto, yo no me apresure a llegar donde ella, solo caminaba.

-Aquí tienes Terashima kun- que fastidio por que tan formal.

-Llámame Nobu- dije amablemente- no me gusta que me llamen por mi apellido.

Su respuesta me sorprendió, me llamaba así por respeto, ella era menor que yo, 5 años, era aun menor de edad, siempre fui malo calculando la edad y aunque pensé que era menor, mas nunca que tanto, después de todo las mujeres japonesas son traga años.

-Nobu kun- su voz era tranquila, la felicidad en ella parecía haberse esfumado- lamento si esto te molesta.

-No, no es ninguna molestia, me gusta la música también- dije para tranquilizarla y ver la sonrisa en su rostro diciendo "de veras" me divirtió.

-Yo no me refiero a eso- su cambio fue repentino, me pareció ver lagrimas en sus ojos pero, ella agacho la mirada ocultando su rostro- quiero decir nuestro compromiso, si no quieres que sigamos adelante lo entiendo, he sido muy egoísta al aceptarlo sin pensar en ti, tal vez ya tienes a alguien y yo solo… - sus sollozos me hicieron sentir culpable por alguna razón.

-No te preocupes, no tengo novia si a eso te refieres- le acaricie la cabeza, no se por que pero eso se volvía un habito- estoy enamorado si he de serte sincero- me vio con tanta tristeza ante tal respuesta, como puedo ser tan cruel con una chica tan linda- un amor no correspondido- tratando de arreglar las cosas fue lo mejor que pude decir- pero no veo por que no darnos una oportunidad.

Después de eso ella sonrió todo el camino me hablaba de lo que le gustaba hacer, como cocinar e ir al cine, que le encantaban los festivales de verano y los fuegos artificiales, que hacia mucho quería un perro, pero no querían uno en casa, lo que mas me sorprendió fue que su padre quisiera que ella viviera fuera de casa.

-¿Por qué el quiere que vivas fuera?- preguntaba extrañado, mis padres nunca estuvieron de acuerdo con mi mudanza.

-Mi papá quiere que me haga cargo de mi y mis cosas antes de casarme, cree que así no seré tan dependiente de los demás- ponía su dedo en sus labios y miraba al cielo su ingenuidad me recordaba tanto a Hachi- la verdad no me molesta, creo que me gustaría intentarlo.

Su familia era tan diferente a la mía, la envidio. Le ofrecí mi ayuda para buscar un departamento, tal vez aprovecharía y buscaría uno también. Al llegar a la escuela muchos chicos la saludaban y ella respondía a cada uno, al parecer era muy popular. Subimos hasta el tercer piso, esos pasillos me traían recuerdos, no era la misma escuela a la que yo asistía pero en definitiva ver a todas esas personas vivir tan despreocupadamente me hacia recordar.

-Buenas tardes lamento la tardanza- un grupo de apenas 5 personas estaba en el interior del salón, la música se detuvo en cuanto ella entró y una chica rubia corrió a abrazarla- hola Misato chan

Tarde un momento en reconocerla, pero ella era Misato, nuestra Misato. Al parecer Hikari era la amiga de la que nos hablo la ultima vez, aunque aun no podía creerlo, encontrarla ahí.

-Misato chan- ella me miró y emocionada me saludo.

-Nobu kun que gusto verte ¿qué haces aquí?- me vió a mi y luego a Hikari.

-Se conocen-pregunto Hikari, yo solo asentí

-No puede ser- Misato se llevó la mano a la boca y puso cara de sorpresa, su expresión llamó la atención de los demás- el… ¿el es tu prometido Hikari san?

Un chico pelirrojo se acerco corriendo a nosotros yo no entendía muy bien lo que decía me parecía un tanto molesto. Pero al parecer no podía creer nuestro compromiso. La puerta se abrió y un silencio sepulcral se hizo sentir.

-¿Por qué no están practicando?- todos se quedaron helados, al parecer era el maestro, tenía una actitud seria, se acerco a Hikari y temí por su seguridad- y tu ¿Qué es eso de compromiso de familiar?- comenzó a jalarle as mejillas.

-Duele sensei- ella solo se quejaba- lo siento.

-Ella se tardó por que hoy fueron a pedir su mano, ¿no es verdad Hikari san, Nobu kun?- las palabras de Misato sorprendieron al profesor y se dirigió a mi, ahora era yo quien recibía el castigo, como un niño pequeño.

El maestro me regañaba por hacer retrasar a Hikari, según el, el compromiso que ella tenía con la banda era más importante que nuestro matrimonio. Esto me hizo reaccionar, el compromiso con la banda… se suponía que era clase de violín.

-Bien perdimos suficiente tiempo, a practicar- todos tomaron sus lugares, Hikari sacó un violín negro, algo que nunca antes había visto, muy extraño para ser sincero, se colocó a un lado de Misato, quien tocaba el mismo instrumento.

Las primeras notas se dejaron escuchar, la batería y la guitarra acompañaban a los dos violines que sonaban con intensidad, un teclado hacia mezclas de fondo. La melodía era dramática, pero un sonido excepcional, la armonía entre los integrantes y la forma en que ella tocaba el violín me hipnotizaba, los violines callaron y ella comenzó a cantar.

-Nana- su voz era suave, tomaba potencia en ocasiones para imprimir pasión en la melodía, su estilo era parecido al de Nana, vi a Misato que la observaba con lagrimas en los ojos, recuerdo que alguna vez me menciono que encontró consuelo en ella, por que era muy parecida a Nana, que algunas veces la arrullaba cantando nuestras canciones, después de la perdida de ella.

Después de repetir la canción algunas veces, tomaron un descanso. Me pareció impresionante, no creí que ella pudiera hacerme sentir así. Se acercó a mi alegre como siempre, una chica muy diferente a la que vi al momento de cantar, su actitud cambiaba y no lograba entender como. Misato y ella parecían amigas de la infancia.

Practicaron dos canciones más, en todas ella cantaba y cada vez que la escuchaba no podía evitar ponerme melancólico, su apariencia en el escenario me recordaba tanto a Nana, pero al estar con ella era como si Hachiko estuviera ahí una vez más.