Ioi… 2 reviews nn que bonitooo, ya tenía estos fanfics medio abandonados y todo por la escuela, pero bueno ustedes entenderán TT-TT. Disfruten.

Cap 3

Recuerdos y futuro

Decidí buscar un departamento junto con Hikari, no pensaba vivir en donde mismo, pero por lo menos el "querer cuidarla" parecía ser una razón valida para mis padres, así que no pusieron objeción cuando les informe sobre mi decisión de vivir fuera de casa.

-Rayos, llegaré tarde- ya que éramos prometidos, decidí llevarle flores, después de todo no me es tan indiferente, tal vez sería así como olvidaría a Hachiko- pero ¿Qué digo? Seguro si me escucha se pone triste, mira que aceptarle por … deja de pensar en eso Nobu- comienzo a correr, ya llevo 5 minutos de retraso, es la primera vez que la veo desde el día en que la conocí y llego tarde.

-Nobu kun- me sonreía, su cabello revoloteaba con el viento, como si quisiera que mis ojos no apartaran los ojos de su belleza- que gusto me da verte- esos pantalones delinean tan bien su cadera.

-Lo mismo digo Hikari chan- le di las flores y se sonrojó, me abrazó enérgicamente y me lo agradeció, tomé su violín, y caminamos.

Después de un rato llegamos a un parque muy grande que no había visitado desde la secundaria, cuando Ren era aún mi amigo y cuando Nana aún estaba a mi lado. Había tantos recuerdos en aquel lugar, solíamos ira ahí perder el tiempo. Esas bancas, guardaban tantos secretos, si pudieran hablar ahora mismo contarían nuestra historia una y otra vez intentando regresar el tiempo.

-Nobu kun, ¿estás bien?- la miré, ella parecía preocupada, vaya pinta que debía tener- ¿te duele algo?

-No, jeje- el alma es lo que me duele, y lamentablemente es algo que tu no puedes curar- estoy bien gracias- perdona por mentirte.

-Hay departamentos aquí, mira- apuntaba un viejo edificio de tres pisos, con una pequeña cerca de madera y un jardín grande, la construcción es estilo occidental, muy conservadora, pero acogedora- vamos a verlos- me tomó de la mano y me jaló adentro.

La puerta estaba abierta, así que entramos, era muy espacioso aquel lugar, parecía un hotel de antaño, un gran recibidor y grandes sillones rojos adornaban la estancia, una maquina expendedora de refrescos y otra de bocadillos estaban en una esquina esperando por clientes. Una señora mayor apareció detrás del mostrador, seguida por un joven de mi edad.

-Buenos días, sean bienvenidos- nos saludo haciendo una leve inclinación la cual nosotros respondimos- ¿han venido a rentar una habitación?

-Si- Hikari se acercó al mostrador-¿tiene alguna disponible?

-Claro que sí, pasen por aquí- nos señaló el camino- Sorata.

-Si- el chico nos siguió, era algo torpe, pero lo que en verdad me molestaba es que no dejara de mirar a Hikari- por aquí.

Lo seguimos por unas escaleras grandes y giramos a la derecha, llegamos a una habitación grande y bien iluminada, la ventana daba al parque y se podían ver los edificios de enfrente.

-Wha- mi prometida parecía entusiasmada- si que es bonita, y mira esta cocina- la seguí hasta donde su voz me guiaba, la cocina estaba separada de la sala comedor, no era muy grande pero el refrigerador y estufa color plata y las gavetas color chocolate la hacían lucir muy bien.

-Si es muy bonita- salió corriendo de ahí y su gritó me hizo brincar, asustado la busqué- ¿Qué sucede?

-El baño, tiene bañera- lágrimas asomaban en sus ojos, se emociona tanto por cosas tan simples.

Miré al chico que permanecía en silencio mirando a mi ojiazul, y me dirigí a el chocando accidentalmente con su hombro. Reparo en mi presencia y volteó a otro lado.

-Me quedo con el departamento- Hikari que husmeaba en una de las habitaciones se asomó por la puerta viéndome incrédula- espero no te moleste Hikari.

-Mmm… no está bien- fue a donde estaba- me da gusto que te quedes con ella, así podré venir de vez en cuando y cocinar algo en esa bella cocina.

La anciana se sorprendió con nuestra plática, dijo que pensaba que éramos recién casados en búsqueda de nuestro nido de amor. Esa revelación me hizo subir de color, y a Sorata pareció alegrarle.

-Aún no estamos casados, pero estamos comprometidos, así que creo que este lugar sería bueno para empezar ¿no crees?- la tomé de la cintura y la aprisioné bajo mi brazo.

-Si… si- luce tan mona cuando se sonroja, no entiendo muy bien estos sentimientos, por que me hacen actuar de esta manera.

Me puse de acuerdo con la señora Horaki, al día siguiente iría a firmar contrato. Atravesamos el parque y llegamos a un edificio estilo japonés, un estanque adornaba el amplio jardín y unos cuantos cerezos ocultaban la fachada, dejando solo al descubierto la puerta principal. El barandal que cercaba la propiedad tenía una única puerta de entrada, en la cual tocamos el timbre.

-Pase está abierto- la voz de una mujer se hizo escuchar.

Al principio me sentí mal por haberle quitado a Hikari aquel lugar que tanto le había gustado, pero al ver su expresión de felicidad que aumentaba a cada paso que daba me hace pensar que mi decisión fue la mas acertada.

-Bienvenidos- una mujer de cabello rojo nos daba la bienvenida, vestía una yukata azul- disculpen que no haya ido a recibirlos pero estoy haciendo limpieza.

-Gracias- Hikari entró detrás de la señora, veía cada rincón de la casa con mucho interés- Nobu kun, este lugar es hermoso.

-Me alegro que te guste- le sonreí.

Hanabi san, como nos pidió que la llamáramos, nos mostró el departamento que Hikari podría ocupar, tiene tatami de pared a pared, una mesa al centro de la habitación y cojines alrededor, había una puerta corrediza que da al jardín trasero, la ventana de enfrente da al jardín delantero, es una habitación grande.

-Que cocina tan bonita- dijo en un hilo de voz, tal parece que la impresión la ha dejado sin aliento.

Gabinetes de madera blanca, una estufa y refrigerador color acero adornaban el lugar. Recorrió con sus manos cada centímetro de la barra desayunadora que estaba ahí. Corrió al baño y se desplomo.

-Nobu kun… también aquí hay bañera- no podía creer que fuera tan feliz por eso- me quedo con el departamento.

-Pero aún no has visto la habitación- le dijo Hanabi san- ni preguntado el precio.

-No importa, es que el resto de la casa me ha convencido y me gusta tanto que no quiero perderlo- Hachiko habría hecho lo mismo.

Como ella aún era menor de edad sus padres irían al día siguiente a firmar el contrato. Hanabi san nos despidió en la puerta del lugar, esperando nuestro regreso.

Así que aquel parque sería testigo de mi nueva vida, como lo fue de parte de mi pasado. Mi destino parecía estar encadenado a aquel lugar, sin duda lo mío con Hikari iría bien, ese lugar era de buenos presagios, solo espero no tener que dejarlo pronto… no se si mi suerte durara mucho lejos de aquí.