Lo prometido es deuda, y aquí estoy, más rápido que imposible, trayéndote un nuevo capi de la historia. Advierto a mis lectoras que no actualizaré hasta alcanzar un mínimo de 5 reviews en este capítulo. Besitos, te veo abajo!
Capítulo 3: Por favor, Lily!
¡Tú!
-¡Lily flower querida! Cuánto tiempo ¿no?
-Pero… ¿Cómo…? No entiendo…
-Bueno, verás, Rose, tu madre, es muy comprensiva.
-No te imaginas lo bien que lo pasamos en tu casa ¿no James?- empezó Sirius, guiñándole un ojo al aludido- Cuéntale a Evans que la hemos visto desnuda.
-¿De qué demonios estás hablando, Black?- le espetó Lily, lívida
-Es que… Tu madre nos mostró un álbum de fotos tuyas cuando eras bebé- dijo James, con una sonrisa tierna- Siempre has sido tan guapa…
-Cállate, Potter- siseó Lily, con el rubor bajando ya por su escote, y sus manos en puños
-Y la primera foto es una en la que estás como Dios te trajo al mundo- rió Sirius- Si hubieras visto la cara que puso Jamie…
Lily miró a James horrorizada.
-¡Estás enfermo¡Solo tenía 6 meses!
-No, no, no es lo que tú crees, Lily…- empezó James, avergonzado
-¡Cállate, Potter! No puedo creer que mamá me haya hecho esto…- dijo Lily en voz baja, mortificada- ¡Sólo les advierto que no le dirán una palabra de esto a nadie¿Entendido?
-Lily…- intentó tranquilizarla Remus, pero Sirius lo interrumpió
-Y a mí no me dices que tengo que hacer, Evans- saltó Sirius, irritado
-¡Sirius!- siseó James
-¡Ya puedo yo, Potter! Mira, Black, esta es mi casa, y digo lo que me da la gana.- dijo Lily en voz baja y amenazante, mientras acercaba la cara a la de Sirius- Una palabra de esto a alguien, y… Bueno, tú ya me conoces- terminó con una sonrisita maligna al ver cómo Sirius daba un paso hacia atrás
-Que mierda…- murmuró Sirius, malhumorado
-Lily…
Por las escaleras aparte de la rubia sibarítica, se asomaron cinco chicas más, curiosas. Una de ellas exclamó un gritito y bajó corriendo hasta tirarse encima de los chicos.
-¡Jamie, Siri!– dijo abrazando o más bien ahorcando a los chicos en un abrazo efusivo- ¡Hola, Remus!
Remus se sonrojó ligeramente al rememorar la conversación que habían tenido en el camino pero igual le sonrió.
-Sí, también estamos encantados de verte, Saree- se burló James, mientras intentaba desenredarla de su cuello para poder tomar aire y alborotándole el cabello una vez lo hubo logrado
-Así que nos has estado plantando por Evans ¿eh, Saree?- le recriminó Sirius
-¡Se iba a mudar! Además, ni que yo tuviera tantas ganas de verlos- dijo la chica más por fastidiar que por que realmente fuera cierto- Bueno, tal vez Remus me hizo un poquitín de falta. Pero solo un poquito.- añadió al ver al chico reír
Saree era prima segunda de James y amiga de infancia de Sirius. Al ser del seno de respetables familias de magos, era inevitable conocerse o estar emparentados, pero ellos habían hecho muy buenas migas desde siempre, lo cual no solía suceder a menudo. Era alta (Sirius y Remus no le llevaban más de media cabeza) y de tez pálida, tenía el cabello castaño largo y ondulado que le caía en cascada y unos alegres y expresivos ojos castaños que brillaban siempre simpáticos.
Se hizo amiga de Lily nada más llegar a Hogwarts dado que ambas fueron a Gryffindor, y junto a sus otras dos mejores amigas, Dalilah y Tessa, dedicaban parte de su tiempo libre a pelearse con los merodeadores (en realidad las demás a peleaban y ella se reía de las peleas a menos que los chicos sacaran su peor parte) o a fastidiarse unos a otros. Generalmente armaban sendos alborotos, siendo los principales protagonistas James, Lily, Sirius, Dalilah y Tessa. No era que se odiaran… Bueno, Sirius y Tessa francamente sí se odiaban, pero los demás más bien actuaban como miembros de dos bandos contrarios que se metían unos con otros adrede cuando estaban aburridos en extremo. Por supuesto, también estaba el hecho de que James asediara a Lily constantemente para que saliera con él. Con todo, Saree seguía siendo también íntima amiga de los chicos, aunque disfrutara de meterse con ellos por pura diversión.
Lily decidió respirar hondo para calmarse antes de no poder controlarse y echarle una maldición delante de sus amigas muggle a James y Sirius.
-Remus¿qué haces parado? Siéntate, por favor… ¿Te gustaría algo de tomar?
James miró con resentimiento a Remus, mientras él mismo tomaba asiento sin ser invitado y sin ningún ofrecimiento a tomar nada.
-En fin¿que hacen ustedes en mi casa?- formuló Lily la pregunta obvia
-Hemos venido a visitarte.- sonrió James resplandecientemente
-¡Lils¿No nos presentas a tus amigos?– se quejó una morena bajando las escaleras.
-Em…
-Soy Sirius Black.- dijo éste, ofreciéndole su mano con encantadora elegancia, esbozando una sensual sonrisa ladeada antes de besar su mano y hacer a la chica reír flojamente.
-Remus Lupin.- dijo poniéndose en pie- Encantado, señorita…
-Emely a secas.- dijo con una sonrisa radiante- O Em. Como gusten.
-Ten cuidado con este- dijo Saree en tono de confidencia, señalando a Sirius que aún tenía puesta su sonrisa- Trae bastantes problemas, Em.
-A mi no me importaría- dijo una rubia de profundos ojos azules, que llegó poniéndose una mano en la cintura
-A mi muchísimo menos- dijo otra rubia idéntica a la anterior
-¡Gemelas, que divertido!- exclamó Sirius, aplaudiendo felizmente- A mí tampoco me importaría.
Las chicas rieron y se presentaron. La rubia que había abierto la puerta era Camille. Las gemelas eran May y Amy. Y la morena curvilínea que tenía reflejos azules brillantes en las raíces era Sasha.
-Soy James Potter.- se presentó este, también poniéndose en pie luego de haberse alborotado el cabello
-Así que estos son los chicos de los que tanto nos habías hablado, Lily. – dijo Camille, con una sonrisita
-Cami…
-Sí, Lily nos habla de todo lo que la molestan en el internado- dijo May
-¿Internado…?- preguntó James
-Sí, Hogwarts, el internado donde nos quedamos durante todo el año escolar, Potter…- dijo Lily lanzándole una mirada de advertencia
-Ah… Claro… El internado.
-Pero a Lily se le ha escapado olímpicamente por alto el detalle de que ustedes sean tan guapos- continuó Amy con una sonrisa sexy
-Sí, de hecho creo que nunca haya reparado en esos detalles tan… insustanciales- dijo Sirius sarcásticamente, echándose el cabello hacia atrás con los dedos
-Yo francamente no sé porque el alboroto- comentó Saree despreocupadamente- No entiendo porque todas piensan que son tan guapos si no lo son. Bueno, Remus aquí no está nada mal, pero los otros…
James y Sirius la miraron con una mueca cáustica, mientras Remus se tomaba su tiempo para sonrojarse un poco, sonreír para su interior, divertirse un poco a expensas del fastidio de los otros dos y disfrutar de la maravilloso efecto que producen los halagos en la autoestima.
-Solo bromeo. ¿A que son preciosos?- dijo halándoles las mejillas, haciendo caras y ruiditos como las que uno usa para entretener a los bebés.
-Compréndanla, por favor- dijo James en voz baja, para las demás chicas- Nos conocemos desde siempre y ella a veces cree que es nuestra tía abuela o algo así…
-Solo que sin el bolso enorme, pintalabios chillón corrido ni el olor a gatos.- aportó Sirius, acordándose de la espantosa tía Cassiopeia- Pero las ganas de correr a esconderme al armario más cercano es igual.
Las chicas soltaron otra ronda de risas, mientras Lily se tiraba a la butaca más cercana y se golpeaba la frente rítmicamente por pura frustración.
-Así que tú eres, Remus.- dijo May acercándose casualmente a él. Saree alzó las cejas inconscientemente- De ti todo lo que se oyen son puras maravillas.
-¿En serio?- preguntó Remus un poco sorprendido, luego mirando a James y Sirius con una sonrisita maligna mientras alzaba una ceja.
-¿Es eso arrogancia que detecto en usted, Sr. Lupin?- le susurró Saree al oído, divertida, haciendo a Remus casi pegar un brinco- Creo que se le están subiendo humos a la cabeza. Debería darle vergüenza.
Remus soltó una risita que hechizó a Saree brevemente, haciéndola sonreír como boba posteriormente.
-Lily y Saree siempre dicen cosas como "Remus dice…" o "Remus me contó…" o "Si Remus oyera esto o aquello…"- comentó Camille
-Bueno, yo también tengo a Lily y Saree en muy alta estima.- le sonrió Remus a Saree, y le palmeó una mano a Lily, haciendo que Lily lo mirara y le dedicara una sonrisita cansada
-¿Tienen planes?- preguntó Sasha alegremente
-¡No!- respondieron los chicos
-Pero nosotras sí ¿lo recuerdan?- interrumpió Lily, alarmada- Tenemos que terminar de organizar la casa y luego íbamos a hacer la compra, y…
-Sí, sí, Lily.- dijo Amy, divertida- Todo eso puede esperar a mañana.
-No, no puede. Tenemos… Necesitamos comprar comida.
-Podemos ordenar a domicilio, no te preocupes, chère.
-O podemos invitarlas a comer y salir a hacer algo por ahí…- propuso Sirius, con una sonrisa brillante
-Yo invito- dijo James alzando una mano, luego se inclinó hacia Remus y le susurró- ¿Tienes dinero muggle, no?
Remus gruñó.
Las chicas muggle gritaron, haciendo a Lily y Saree taparse los oídos y a los chicos sonreír de oreja a oreja. Lily los miró, irritada. Show offs…
-¡Sí, sí, sí!- gritó Sasha dando saltitos- Absolutamente queremos salir.
-No sé en que estaba pensando al mudarme con esta horda de desequilibradas mentales…- se quejó Lily
-Pero es que…- empezó Remus- En realidad solo hemos venido a saludarte y verte un rato, Lily. Y tuvimos la buena fortuna de toparnos contigo también, Saree. Por no mencionar el placer de conocerlas a todas ustedes, señoritas. Sin embargo, como ya tenían planes, sería mejor que nos fuéramos ¿verdad chicos?
-Remus… -empezó a quejarse Sirius- ¡Yo quiero quedarme! No podríamos…
-Sí, bueno, gracias por acordarse tanto de mí, chicos…- interrumpió Lily- Nos vemos en la escuela,¿no?
-No, yo no quiero que se vayan…- se quejó Sasha
-¡Que se queden, que se queden!- exclamó Saree latosamente, dando saltitos. Lily le lanzó una mirada significativa.
-¿No quieren algo de tomar?- preguntó Amy
James miró a Lily, que tenía una enorme cara de fastidio.
-Lils…- gimoteó. Lily miró a James, el cual aprovecho su atención para hacer su famosa carita de ciervo inocente. La cara enojada de Lily falseó imperceptiblemente; por un segundo, las comisuras de sus labios temblaron y una ceja se meneó inconscientemente. Lily se cruzó de brazos y volteó la cara.
-No es no, Potter y NO vamos a salir. Punto.
Luego otra cara se asomó lentamente de detrás de un hombro de James. Está vez, Sirius puso su patentada carita de perrito abandonado. Lily soltó una risita nerviosa, antes de recomponerse.
-¿Y qué solicitas tú, Black?
-Vamos¿porqué no podemos salir todos juntos, Evans? No seas mala…
-Ay, Lily, solo mira esas caras- interpelaron Amy y May al mismo tiempo, cada una enmarcando una cara abatida- ¿No te da pena?
James y Sirius profundizaron sus expresiones. Saree bufó. Remus se limitó a entornar los ojos. Lily suspiró.
-Ya dije que…
-¡Por fis, por fis, Evans!- exclamó Sirius, tirando insistentemente de una manga de su blusa.
-Sirius, eso sonó muy gay- comentó Saree, divertida. Sirius alzó ceja.
-¡Eso no es cierto!- exclamó indignado, meneando la cabeza con vigor, antes de voltearse de nuevo hacia Lily, esta vez aporreando su brazo repetidamente con su dedo índice- Por favor, Evans, por favor…
-No…
-Por favor, Lily, por favor- ésta vez James se unió al aporreamiento de los brazos de Lily
-Por favor, Evans, por favor…
-No…
-Por favor, Lily…
-Por favor, Evans, por favor…
-Por favor, Lily, por…
-¡ESTÁ BIEN!- exclamó Lily muy enojada, intentando sacudirse a los dos chicos de encima- ¡ESTÁ BIEN, PERO SI SIGUEN APORREANDO MIS BRAZOS, VAN A SABER…!
-¡Sí!- fue el breve silbido de victoria de James. Sirius se rió por lo bajo mientras chocaban palmas. Luego se desató el infierno en el cielo. Los chillidos de las amigas de Lily llenaron de nuevo la habitación, mientras corrían hacia ella y la asfixiaban en un apretado group hug.
-¡Gracias, gracias, Lily!
-Será estupendo…
-Sí, lo que sea…- jadeó Lily, empujando a todas sus amigas lejos de ella- Voy a cambiarme…
Hizo ademán de ir a subir las escaleras, pero pareció recordar algo y se volteó hacia los chicos.
-¡No toquen nada, eh!
-Palabra de merodeador que no- juró James grandilocuentemente. Esto pareció bastarle a Lily, que asintió con solemnidad y se perdió escaleras arriba.
-¡Genial!- exclamaron las demás antes de correr escaleras arriba
-Esto será interesante- sonrió Saree burlonamente, apoyada en la repisa de la chimenea, de donde no se había movido.
-Me lo dices…- suspiró Remus antes de sentarse en un sofá pesadamente
-No puedo creer que Lily accedió a salir conmigo…- exclamó James extático
-Sí, sí, felicidades, Prongs- dijo Sirius palmeándole un hombro
-Aunque no se puede decir que es una cita, exactamente- señaló Saree. James y Sirius la miraron.
-Gracias por acabar con mi momento de felicidad- dijo James secamente
-Cuando quieras- dijo Saree encogiéndose de hombros, con una sonrisa malvada en los labios
-No te deprimas, James ¡vas a salir con ella!- le animó Sirius- Eso es lo que cuenta.
James miró a Remus quien le sonrió tranquilizadoramente.
-Es cierto- dijo James, con convicción- Y será fantástico.
-Si tú lo dices…- dijo Saree
-¿Qué, es día de fastidiar a James?- preguntó James, yendo hacia Saree y dándole un coscorrón cariñoso en la coronilla
-¡Auch! Eso dolió!- aulló Saree, pegándole un puñetazo en el brazo
-¡Sar! No vienes a cambiarte?- vociferó Sasha desde arriba
-¡Ya voy!- le respondió Saree- Bueno, nos vemos al rato, chicos.
Saree subió también, su largo y ondulado pelo castaño rebotando alegremente al subir.
-Bien- habló Remus- James, Sirius, van a salir con chicas muggle. Hay un par de cosas que deben saber.
-Dudo que haya nada que tengas que enseñarme tú a mí respecto a chicas- dijo Sirius, inflando su pecho
-Difiero en cuanto a eso, pero dejémoslo para después- rebatió Remus- A lo que me refiero es a algunas cosas básicas, como la moneda.
-La libra esterlina¿no?- preguntó James
-¿Ves? No somos tan estúpidos, Remie- aseguró Sirius, antes de mirar con curiosidad mal disimulada una bombilla eléctrica que estaba en el techo de la sala.
-Apuesto a que no… Pueden sugerir llevar a las chicas al cine. Sí, eso funcionará. Se está estrenando Star Wars esta semana. Ha tenido buenas críticas y tal vez las chicas no la han visto.
-Star… ¿qué?- preguntó James
-Star Wars, James.- explicó Remus- Una película. Tal vez les gustará verla.
-¿Crees que traes suficiente dinero muggle?- le preguntó James un poco ansioso- Quiero que Lily y sus amigas lo pasen muy bien.
-Creo que sí…- dijo Remus haciendo un rápido cálculo mental- Somos nueve, pero yendo al cine no se gasta tanto… Tenemos que comprar taquillas para poder entrar. ¿Oyeron? Ta-qui-llas. También es habitual es comprar palomitas de maíz, refrescos y por supuesto, chocolates.
-Star Wars, taquillas, palomitas de maíz, refrescos y chocolates- recitó James- Entendido.
-Bien. Cualquier imprevisto, yo me encargo, pero traten de no ser tan obvios, por favor. Sirius, compórtate. James, no hostigues a Lily…
-¡Sí señor!- exclamaron James y Sirius, con un saludo militar
Remus sonrió.
-Estupendo.
Me gusta como me ha quedado este capi, lo único malo es que el siguiente voy a tener que escribirlo entero desde cero. T.T
Pero con reviews trabajo muchísimo más rápido! (sonrisa radiante). Espero que te haya gustado y me dejes un reviewcillo. Hasta el próximo capítulo.
Biseaux,
MadeAnge
