Dos caras
(Two Faced)
Por Rozefire
Traducido por Inuhanya e IR-CHAN
------
------
Capítulo 6
Una broma muy mona
------
------
Kagome había estado entrando y saliendo de la conciencia por algún tiempo antes de que comenzara a darse cuenta que estaba en una mala situación. Eso la despertó asombrosamente rápido.
El dolor estaba disparándose por la pierna derecha y el brazo izquierdo… y el recuerdo del accidente regresó, junto con pequeños destellos de vidrios y metal rompiéndose… Sango gritando… Inuyasha separándose de su lado y eso fue todo.
Kagome miró sobre ella y notó con sorpresa que estaba mirando el suelo del bosque… todo el techo del avión había sido retirado como una lata de sardinas y ahora estaba completamente boca abajo. Fue un gran alivio desde que podía ser un poco claustrofóbica a veces… pero esto significaba que podía escapar.
Ella se movió para desabrochar su cinturón con su brazo izquierdo… pero rápidamente se dio cuenta que no estaba obedeciendo. Dio un vistazo para ver por qué… y deseó no haberlo hecho. Literalmente estaba colgando en un muy extraño ángulo del hombro, pero no se veía roto. Estaba dislocado. Kagome se tragó el grito de dolor en su garganta y miró a su pie. Estaba adormilado y atrapado entre el piso y la silla ante ella, el cual había sido el asiento de Sango.
El hecho de que Sango no estuviera más ahí fue más alarmante que el hecho de que su pie estuviese atrapado. "S-Sa…" Kagome tosió, pero se sintió como si sus pulmones estuvieran bañados en alquitrán… probablemente de inhalar mucho humo de los motores. Dolía hablar y su boca estaba muy seca, pero llamó de todas formas. "Sango?" gruñó ella. "Inuyasha - Mayor Houshi?"
No hubo respuesta, y cuando miró alrededor pudo ver que estaba sola. A dónde se habían ido todos?
Kagome pensó un momento en desabrochar su cinturón, pero se dio cuenta que sería una mala idea considerando que había caído con un brazo dislocado y un tobillo torcido. Podría no caer - podría estar clavada al avión colgando sólo de su pie.
Pero tenía que hacer algo pronto de lo contrario se desmayaría de nuevo… la sangre estaba bajando a su cabeza de colgar boca abajo tanto tiempo. Luchó inútilmente para soltar su pie por unos minutos antes de rendirse a la oscuridad que rodeaba su visión.
------
Inuyasha levantó su cabeza al momento que despertó y miró alrededor con desconcierto. "Lo hice…"
Él no había esperado eso… había esperado morir al lado de Kagome. Pero aquí estaba, sentado en un charco de lodo que había amortiguado su caída, con todo tipo de escombros tirados aquí y allá a su alrededor. La mayor parte del avión yacía a una corta distancia suspendido sobre el suelo en enredaderas y ramas de los altos y ancestrales árboles. Parecía haber sido partido a la mitad, y muchos de los ocupantes ahora yacían, esparcidos alrededor del claro bajo él.
Todos estaban respirando, pero inconscientes, probablemente no por mucho tiempo, pronto despertarían. Rápidamente Inuyasha escaneó la carga de cuerpos… unos pocos habían caído más duro que los otros y estaban muertos… no esperaba la aguda punzada de culpa que lo golpeó. Pero dónde estaba Kagome?
Mirando alrededor pudo ver que no estaba con ninguno de los sobrevivientes en el lodo, y no estaba con los muertos… había sido lanzada más allá del claro. De una vez se levantó de un salto y distraídamente tiró la metralla metálica de su costado mientras comenzaba a mirar con más cuidado. "Kagome? Kagome!"
No hubo respuesta, excepto por unos gruñidos de la multitud inconsciente. Miroku fue uno de los primeros en abrir sus ojos mientras Inuyasha continuaba apresurado en busca de Kagome. Él levantó una mano hacia su cabeza para frotar el golpe (causado por Sango, no por el accidente) y le dirigió una mirada a la otra mano. Uno de los dedos estaba doblado hacia atrás en un ángulo muy recogido… definitivamente roto.
Por primera vez miró en el lodo para ver a Sango tirada cerca a su lado, luciendo medio dormida, aunque definitivamente estaba consciente. El resto de su equipo también estaba comenzando a levantarse, incluyendo el cuerpo de la doble de Kagome, Kikyo. Los dos doctores estaba muertos… y uno de los soldados de la fuerza aérea.
Pero el pasajero más importante estaba perdido.
"Dónde está la Srta. Higurashi?" Murmuró Miroku mientras se levantaba, ignorando sus heridas y extremidades torcidas. Fue a ayudar a levantar a Sango quien obedeció y se desplomó contra él. Normalmente hubiera estado deleitado… pero ella parecía un poco fuera de sí, como si tal vez tuviera una contusión.
"Kagome!" Gritó Inuyasha a todo pulmón. No sabía si era algo bueno o malo que no pudiera encontrarla. Incluso no sabía si era algo bueno o malo que pudiera estar muerta. De alguna forma se sentiría aliviado… y aún… culpable?
Hubo un bajo gruñido desde los restos del avión y podría haberse abofeteado. Por supuesto! No hubiera sido lanzada si su cinturón no se hubiera desabrochado como los de los demás. Él caminó bajo los restos y levantó la mirada. "Kagome…?"
Kagome levantó su mentón y miró hacia abajo. "Inu… Inuyasha?"
Estaba viva… remarcablemente se sintió aliviado… y aún culpable. Estaba traicionando a su célula al fallar. Eso era casi tan malo como traicionarla al matarla.
"Deja de colgar - necesitamos movernos." Él cruzó sus brazos mientras Miroku se unía a su lado.
"M-Mi pie está atascado… y mi brazo está dislocado…" señaló ella, su cabeza palpitaba mientras la sangre rugía por sus oídos.
"Desabrocha tu cinturón." Le dijo Inuyasha.
"Entonces romperé mi tobillo con mi peso!"
"Como si no lo tuvieras ya cuando caminas." Se burló Inuyasha.
"No estás ayudando!" Espetó Kagome y le lanzó la máscara de oxígeno que estaba colgando a su lado.
Fácilmente Inuyasha ladeó su cabeza para evitar el golpe. "Tu puntería es tan mala como tu sentido del estilo - lo cual a propósito - tu falda está levantándose y puedo ver tus bragas rayadas."
"Idiota!" rápidamente ella colocó su falda en su lugar.
Miroku le dio a Inuyasha un molesto codazo. "Amigo… si no le hubieras dicho no lo habría sabido!"
"Por favor muchachos podrían apurarse y bajarme?" gritó Kagome. "Mi cabeza está matándome!"
"De acuerdo…" respondió Miroku y miró alrededor. "Um… bueno… um…" finalmente miró a Inuyasha. "Cómo?"
"Treparemos y la traeremos." Inuyasha aún estaba mirando furioso a Kagome que tenía los ojos cerrados.
"Pero no hay nada para trepar." Señaló Miroku.
"Qué tal si te lanzo allá arriba Houshi." Inuyasha frunció.
"Oye - eres su guardia - que tal si yo te lanzo!"
Inuyasha volteó hacia él. "No tienes la fuerza para levantarme."
"Oh sí?" Miroku también lo enfrentó. "Pruébalo."
"Muchachos!" gritó Kagome antes de que pudieran entrar en la discusión elefante de nuevo. "Dejen de desviarse!"
Ellos siguieron un poco más antes de que Inuyasha tuviera una idea. "Cómo sacas a una Kagome atascada de un brazo de un árbol…?"
"Cómo?"
"La saludas con el brazo - ella responderá y caerá." Inuyasha rió. "Siempre me gustó esa broma…"
De repente fue golpeado en la cabeza por el zapato de Kagome. "Ow!"
"Idiota! Vete y deja que Miroku me baje!"
"Bien!" Inuyasha se alejó y se sentó orgullosamente en un tronco para observar a los otros soldados juntos comenzando una operación para extraerla de las ruinas. Sango y Kikyo se hicieron a un lado atendiendo sus propias heridas. Inuyasha resopló ante sus intentos. Dados treinta segundos él tendría a Kagome fuera de ahí y de pie antes de que pudiera parpadear. Se lo merecía… ahora ella tenía que sufrir.
Pero tal vez era bueno. Tal vez su célula creería que lo había hecho bien y había matado a Kagome junto con todos los demás, todo lo que tenía que hacer era huir y dejarlos en el bosque para que mueran. De esa forma sólo los estaría matando indirectamente.
Pensaba en eso mientras miraba los árboles. Estaba mirando al sur… y como estaban muy cerca al bosque como el Sr. Higurashi, había una posibilidad de que estuvieran a sólo un día o dos caminando de bordear en Territorio Sur. Las probabilidades de que esos humanos sobrevivieran tanto tiempo eran asombrosamente altas.
Pero siempre había los malditos problemas de los demonios en este bosque. La única especie que vivía aquí era la que no podía cambiar de forma para igualar a los humanos, para poder esconderse entre las personas de ciudades y pueblos. Así que muchos de los demonios aquí eran grandes, tontos y fuertes.
En momentos como estos estuviera contento de haber traído su espada de kendo… pero probablemente aún estaba dentro de las ruinas del avión al lado de Kagome. Tal vez le pediría bajarla con ella… pero entonces no quería otra vez otra oreja lastimada.
Él levantó la vista para ver si había bajado… nop. Y alguien parecía estar perdido del grupo. Le tomó un momento ubicar quién era…
"Boo!"
"Ah!" Inuyasha brincó y se levantó para voltear hacia Kikyo. "Jesús…"
"Pensé que eras mitad demonio, Inuyasha." Dijo ella sin una sonrisa.
"Sí bueno… Estaba pensando… y tú estabas a favor del viento." E inusualmente sigilosa… a él no le gustaban las personas que pudieran escabullirse. Lo ponían nervioso - como ahora. "Querías algo?"
"Mm… no…" Kikyo se acercó un poco más, sobre el tronco. Inuyasha se contuvo de dar un paso atrás… Su hermano siempre le había dicho nunca retroceder de nadie, especialmente no de mujeres solapadas. "Tal vez vine a decirte algo, viendo que tenemos una oportunidad para hablar… solos…"
Inuyasha miró alrededor. Síp, estaban solos, tan solos como podría estar cuando estaba con muchas personas en medio de la nada. "Sobre qué?"
Kikyo se permitió sonreír. "Vi lo que hiciste… Cómo tú… desapareciste misteriosamente por unos minutos antes de que el motor explotara… Y muy calmadamente dijiste 'estamos cayendo' cuando la mocosa se puso errática."
A él no le gustaba a dónde iba esto. "Qué estás tratando de decir?"
"Estoy diciendo que TÚ fuiste quien saboteó el vuelo… querías muerto a uno de nosotros… supongo que ese sería Kagome." La sonrisa de Kikyo no cambió, pero no estaba sonriendo malvadamente.
"Eres una de esas personas que está tan aburrida con la vida, no es así? Y comienzas a inventar tus propias pequeñas historias." Él movió su cabeza y le sonrió. "Siento decepcionarte pero soy más humano que demonio."
"Está bien. Sólo quisiste volar un motor." Ella sonrió más amplio, ahora bordeando el mal. "Yo volé el otro por ti."
Inuyasha se detuvo en seco. "Tú hiciste qué?"
"Sé que arriesgué las vidas de otras personas…" ella miró hacia el resto del grupo que estaba ocupado tratando de palanquear la silla del pie de Kagome. "Uno de nosotros tenía que hacerla entrar… no puede vivir con ese tipo de poder."
"Estás loca. Kagome no tiene ningún poder - no quiere matar demonios!" Espetó Inuyasha. Aunque tuvo que preguntarse por qué estaba defendiéndola. Esperaba que fuera porque estaba intentando esconder su propia culpa. Kikyo podría estar intentando engañarlo.
"Qué sabrías? La has conocido por buena parte de un semana - La he conocido desde que teníamos seis años y su padre me encontró caminando por la calle. TENÍA que contratarme como señuelo para su princesita." Los ojos de Kikyo se endurecieron mientras observaba a Kagome. "No la dejes engañarte… ella no es tan inocente como dice ser."
"Oh sí?"
"Ella tiene poder… ella TENDRÁ poder…" ella miró a Inuyasha. "No puede vivir."
Inuyasha le frunció un momento antes de voltear su espalda y avanzar hacia los restos del avión. Tendría que vigilar a Kikyo. Después de todo no era una persona agradable, y no quería unirse con ella. Esta era su propia misión… y Kikyo era humana. No la necesitaba ni la quería…
O tal vez no quería verla lastimar a Kagome.
Él forzó una carcajada mental a su propia broma… que no encontraba muy divertida… y sólo lo preocupaba más.
Escuchó la voz de Kagome cuando se acercó.
"Sólo córtalo! Por favor! No me dejen aquí!"
El avión estaba comenzando a desbalancearse y unas pocas de las enredaderas estaban cayendo y rompiéndose aquí y allá. Iba a caer y a aplastarlos a todos en cualquier momento. No era de extrañar que Kagome fuera explícita en que removieran su pie.
"No tenemos el equipo." Le dijo Miroku mientras los cadetes Shippo y Rin soportaban su peso. Él estaba tirando, intentando sacar el asiento frente a ella para moverlo, pero sólo estaba causándole más dolor, y el movimiento se mantenía golpeando su hombro.
"Está bien, tengo el equipo para hacerlo." Anunció Inuyasha mientras llegaba debajo del fiasco.
Miroku parecía inseguro. "No estoy seguro de que ella sepa lo que está diciendo."
"Sí lo sé! CORTEN MI PIE!" Chilló Kagome, sus ojos cerrados de dolor. "No quiero morir!"
"Sólo bajen, la soltaré." Les dijo Inuyasha.
"Él no…" gruñó Kagome. "Cualquiera menos él…"
Miroku y su grupo bajaron de los restos y le indicó que continuara. Kagome estaba rezando silenciosamente con su dios y respirando profundamente para prepararse.
Inuyasha subió de un solo salto y agarró las volteadas cabeceras para colgarse hacia Kagome, el avión temblaba y se sacudía mientras se movía, sacudiendo un poco más a Kagome quien gimoteó. Él alcanzó su lado y claramente vio que los pequeños riachuelos de sangre estaban bajando de su pie hacia su rodilla. Tuvo que preguntarse si su pie no estaba roto también. Literalmente tuvo que tragarse la culpa.
"Todavía vives?" preguntó él mientras se sostenía fuertemente a una vara metálica con una mano alcanzando a examinar la situación.
"No, estoy muerta y tú estás hablándole a mi cadáver." Dijo Kagome entre dientes.
"Eso pensé." Él se estabilizó. "De acuerdo, esto podría doler cuando lo corte… bien?"
"No me importa - sólo haz lo que tengas que hacer para soltarme!" Kagome estaba moviendo su cabeza de lado a lado.
"Bien… no digas que no te lo advertí."
"Espera!" Kagome levantó la vista. "Vamos a hacer esto a la cuenta de tres…"
"De acuerdo…"
Abajo los espectadores se voltearon, no queriendo realmente ver a Inuyasha cortar su pie.
"Bien…" Kagome inhaló y se preparó para tensar. "Uno-"
De repente Inuyasha arrancó toda la silla del frente que estaba sujetando su pie y la lanzó hacia el suelo del bosque, haciendo esparcir a la audiencia. Kagome gritó de dolor y no se atrevió a mover su miembro herido.
Pero Inuyasha fue despiadado cuando cortó su cinturón y la agarró por la cintura cuando comenzó a caer. Kagome tuvo que morder su labio para no gritar, haciéndolo sangrar.
Con eso hecho, Inuyasha cayó al suelo y rápidamente cargó a Kagome a una corta distancia de los restos antes de acostarla en el suelo. "Todavía estás viva?"
Kagome estaba rígida con dolor hasta que sus ojos se abrieron de golpe y se fijaron en él. Aún tuvo la fuerza suficiente para darle una sonora bofetada detrás de la oreja con su brazo bueno. "IDIOTA! DIJE A LA CUENTA DE TRES!"
"Si lo hubiera hecho habrías estado tensa y habría sido más doloroso!" gruñó Inuyasha, defendiéndose.
"Eso dolió!" ella le dio otra bofetada, pero él la esquivó la segunda vez. "Te mataré!"
"Al menos no corté tu pie! Sé agradecida, perra desagradecida!" le espetó él.
Kagome se calmó. "De acuerdo… sí… gracias… supongo…"
"Cielos, no lo fuerces." Él vio su retorcido brazo y frunció. "Quieres que lo arregle?"
"Puedo hacerlo sola." Dijo ella cortadamente, aún incapaz de moverse.
"No serás lo fuerte suficiente." Ofreció Inuyasha. "Puedo hacerlo rápido."
Kagome estuvo callada mientras consideraba esto por un momento. "Bien…" finalmente ella cedió.
Otra vez sin mucho aviso él simplemente azotó su brazo contra el hombro y lo escuchó hacer 'pop'. Por un momento Kagome no dijo nada… hasta que su increíble grito envió a volar una cercana bandada de cuervos.
Un poco después, Inuyasha estaba evitando a la malhumorada Kagome, especialmente desde que descubrió que podía entregar certeras bofetadas.
Él estaba sentado en el tronco, observando a todos los demás organizándose para recoger paquetes y provisiones de los restos del avión y tratando con los tres hombres muertos. Después de un tiempo los restos del avión crujieron y cayó al suelo boca arriba, y seguramente hubiera aplastado completamente a Kagome si aún hubiese estado dentro.
Una vez más Kikyo lo pasó y pausó un momento para hablar. "Cualquiera hubiera pensado que deliberadamente estabas intentando hacerlo más doloroso para ella…"
Él miró su espalda en retirada y regresó su mirada hacia los otros. A Kagome le estaban vendando su pie y ya tenía su brazo en un cabestrillo mientras Miroku trataba con su propia mano.
Eso hizo sentir a Inuyasha ligeramente culpable por ser la causa… pero no podía ponerse a ayudar. En todos los aspectos, debería sabotear sus provisiones y dejarlos morir… pero sabía que no podía ir de boca en boca para hacerlo.
Con un gruñido frotó sus manos sobre sus ojos. En qué lío se había metido. Ahora tenía que encontrar una forma para salir de este gran abismo en el que se había hundido.
------
Continuará…
------
Nota de Inu: Hola a todos!... antes que nada quería agradecerles a todos por esos lindos comentarios sobre la historia, muchas gracias por el apoyo en cuanto al trabajo de traducción, en verdad me complace enormemente ver que les está gustando todo esto que es hecho especialmente para todos ustedes... Como sabemos, IR-CHAN salió de viaje unas semanitas pero no se preocupen que mientras regresa yo me haré cargo de subir los próximos capítulos para que puedan seguir disfrutando de este fic sin ninguna interrupción o demora y aquí lo tienen... A mi amiguita IR-CHAN, un saludo muy especial y los mejores deseos para este viaje... Cuídate mucho y aquí te esperamos pronto...
Hasta una próxima entrega... Besitos y abrazos...
