Dos caras
(Two Faced)
Por Rozefire
Traducido por Inuhanya e IR-CHAN
------
------
Capítulo 10
Gérmenes
------
------
"Puedo ver el árbol adelante."
"Ya era hora." Remarcó Kagome, tendría que dar un vistazo, pero otra vez había estado colgando sobre el hombro de Inuyasha y realmente no tenía una buena vista. Aunque… podría ser considerada una buena vista porque lo único que podía ver era el trasero de Inuyasha… definitivamente no era malo. Por supuesto, nunca se atrevería a decirle, de lo contrario probablemente sólo la soltaría.
"Oh mira…" Inuyasha sonó sorprendido.
"A qué?"
Gentilmente Inuyasha dejó a Kagome deslizarse de su brazo para encontrar piso y rápidamente giró en una pierna (como un flamingo) para ver que estaban a orillas de una pequeña… y aparentemente primitiva villa. "Que pintoresco." Dijo Kagome con una plácida sonrisa. Tal vez estaban más cerca de encontrar a su padre de lo que había pensado.
"Estoy sorprendido de que aún esté aquí." Dijo Inuyasha.
"Por qué?"
"Porque las villas cerca al oscuro bosque tienen altos índices de mortalidad." Él le dio una mirada.
"Cierto… por los demonios…" Kagome notó que adelante en la pequeña villa parecía haber unos pocos residentes. Desde aquí podía ver que usaban la ropa de granjeros y gente pobre, nada de revistas de moda parecían verse en millas. Aunque no era sorprendente, ya que este lugar estaba invadido por demonios la mayoría del tiempo y el rápido mundo de la tecnología había sido movido al otro lado del bosque a donde los demonios no podían llegar.
"Debemos preguntarle a alguien si han visto a mi papá o al grupo de Sango y Miroku." Kagome ya estaba alejándose antes de que Inuyasha pudiera discutir con ella. Ella llamó a un villano cercano. "Discúlpeme - necesito ayuda!"
El villano levantó la vista para ver a Kagome corriendo hacia él, obviamente lastimada, y tras ella un demonio que rápidamente estaba alcanzándola. Él sacó sus propias conclusiones. "Ataque! Demonio! Ataque!"
De una vez varios otros villanos levantaron la vista de repente para ver lo mismo y agarraron cualquier arma que pudieron encontrar y se lanzaron hacia Inuyasha quien se había detenido justo detrás de una sorprendida Kagome.
"Fuera del camino, muchacha!" gritó un hombre y Kagome fue sacada del camino mientras varias lanzas y tablas de madera golpeaban a Inuyasha.
"Esperen!" gritó Kagome.
Las lanzas y tablas de madera se quebraron e Inuyasha permaneció donde estaba, luciendo tan sorprendido como antes. "Bueno, hola para ustedes también." Remarcó él.
"Está bien - él es un demonio bueno!" Le dijo Kagome a la gente rápidamente.
Hubo un momento de silencio mientras los villanos procesaban esto antes de encogerse o disculparse pero se alejaron.
Kagome había olvidado lo que iba a preguntar después de ese pequeño intervalo, pero de repente llegó a ella cuando vio a la gente alejarse. Agarró a uno de los hombres por la manga. "Discúlpeme, señor, pero ha visto algunas víctimas de un accidente aéreo por aquí?"
"Muertos?" él la miró peculiarmente.
"Um… no, vivos."
"No he visto ninguno, pero pregúntale a Mayu - ella trabaja en la posada, ve mucha personas por estos lados." Ofreció el villano.
"Gracias." Kagome sonrió mientras el hombre se alejaba otra vez. Cuando Inuyasha llegó a su lado ella movió su preocupada mirada hacia él. "Estás bien?"
"Huh - oh sí, bien." Inuyasha frotó su cabeza levemente adolorida. Realmente debió haber visto venir esto, pero se le había escapado de su mente por completo. Vivir con la gente de su padrastro había sido una vida muy fácil… usualmente nadie venía persiguiéndolo con tablas de madera con filos en ellas. Bueno… no más… tal vez cuando había sido un niño y permanecía robando galletas…
"Ese hombre dijo que tenemos que ir a ver a la señora de la posada - ella podría saber donde está mi padre…"
"Eso presumiendo que no esté muerto." Señaló Inuyasha mientras Kagome comenzaba a avanzar en dirección del edificio con el letrero exterior indicando que era la posada local.
"Lo mataré si está muerto - así que mejor que no lo esté." Dijo Kagome despreocupadamente mientras continuaba su camino. Inuyasha se adelantó y sostuvo la puerta abierta para ella para que no lastimara su brazo… ese pequeño momento de atenciones de su parte la sorprendió levemente… pero él no parecía pensar mucho en eso.
"Discúlpeme, señorita…" Kagome se inclinó en el escritorio del frente con su brazo bueno mientras la dama tras el mostrador volteaba y sonreía automáticamente. "Eres Mayu?"
"Sí. Cómo puedo ayudar?"
"Um… sólo nos preguntábamos si habías visto algunas víctimas de un accidente aéreo por aquí…" preguntó Kagome.
"Quieres decir, además de ustedes dos?"
Inuyasha silbó. "Vaya, es buena."
"Sí." Kagome asintió. "Has visto a alguien?"
"Hmm… bueno escuché que un villano en el este recientemente estuvo hospedando a unas víctimas de un accidente aéreo… un gran grupo de hombres y pocas mujeres."
"Jóvenes o viejos?" presionó Kagome.
"No estoy segura, mi amigo en la posada de allá no explicó." Mayu movió su cabeza.
Kagome miró a Inuyasha. "Ese podría ser el grupo de papá o el de Miroku…"
"Probablemente es el de papá." Inuyasha se encogió. "El grupo de Miroku no habría tenido el tiempo para viajar así de lejos."
"Oh - muchas gracias!" Kagome sonrió y volteó. "Vamos Inuyasha, mejor nos movemos si vamos a alcanzar-"
"A dónde crees que vas?" Inuyasha frunció. "Apenas llegamos aquí!"
"Y?"
"Y - estoy cansado y hambriento y mis pies están adoloridos de cargar tu peso todo el día." Inuyasha cruzó sus brazos. "También quiero un baño…"
Pensando en eso, Kagome se sintió exactamente de la misma manera. Tal vez no lastimaría tomar un descanso, después de todo, ninguno de ellos durmió mucho la noche anterior y ambos estaban sudados y sucios. "De acuerdo…"
"Quieren habitaciones para esta noche?" preguntó Mayu, sacando su libro de registro.
"Síp." Dijo Inuyasha felizmente.
"Dos habitaciones cuestan tres mil yen." Dijo Mayu simplemente.
"Qué? No tengo esa cantidad de dinero conmigo!"
"Eso es por cada habitación." Añadió Mayu.
"Eso es con o sin caviar y champaña?" Remarcó Inuyasha sarcásticamente.
Kagome suspiró cuando Inuyasha cambió otra vez a su rol de idiota y dejó su mirada vagar a los carteles y folletos alrededor del escritorio. Entonces notó algo interesante. Algo que podría ahorrarles mucho dinero… A Inuyasha no iba a gustarle, pero tendría si quería ese baño.
"Está bien querido," Kagome de repente se adelantó y deslizó su brazo entre el suyo. "Estoy segura que podemos encontrar un hospedaje más barato para nuestra luna de miel en otro lugar…"
Inuyasha la miró. "Finalmente la perdiste, verdad…?"
"No, está bien, no me importa encontrar otro lugar." Kagome le sonrió con amor y adoración. "Quiero decir… nosotros gastamos todo nuestro dinero en el vuelo aquí para las vacaciones… y se estrelló también… así que tal vez tengamos suerte y encontremos un viejo refrigerador para dormir esta noche."
"Esperen - son recién casados?" preguntó Mayu de repente.
"No…" Inuyasha frunció.
"Sí!" dijo Kagome animada, dándole un codazo. "No necesitas ser tímido, cielo."
"Eso es genial!" Mayu señaló un cartel tras ella. "Tenemos un descuento nuevo para nuevas parejas buscando vacaciones en el sur… puedo descontarles cientos de yen si están escasos de efectivo… realmente odiaría hacerlos dormir en cajas… por la apariencia de ustedes dos."
Kagome sonrió. "Gracias!" ella miró a un Inuyasha calmado. "No es grandioso, cielo? Parece que nuestro año finalmente está mejorando!"
"Sí…" él asintió estúpidamente. Bueno al menos ahora estaba actuando.
Mayu les alcanzó sus llaves. "Por el pasillo y a la izquierda - la suite de luna de miel es la del final."
El ojo de Inuyasha estaba comenzando a temblar pero Kagome sólo sonrió. "Muchísimas gracias!"
Ella arrastró a Inuyasha por el corredor.
Cuando entraron a la habitación y cerraron la puerta, Inuyasha permaneció congelado en el lugar mientras Kagome se desplomaba felizmente en la cama. "Ah… dios bendiga al hombre que inventó los colchones."
"No te creo…" Inuyasha movió su cabeza con un frunce.
"Brillante, no es así?" Kagome le sonrió antes de recoger un pequeño folleto que había sido dejado en las sábanas de seda. "Hmm… cena gratis en el comedor de nueve p.m. en adelante - oh - mentas gratis!"
Ella agarró una de las mentas que habían sido puestas en las almohadas y suspiró feliz mientras la depositaba en su boca. "Ha pasado mucho tiempo… amo el chocolate…"
"Esto es ridículo! Cómo puedes mentir así?!" Inuyasha se volteó para comenzar a pasearse.
Kagome robó su menta mientras su espalda estaba volteada. "Fácil, sólo abro mi boca y-"
"No estamos casados - no puedes pretender estar casada - escasamente nos agradamos!" Inuyasha se giró hacia ella.
Kagome selló sus labios firmemente. Eso había sido un poco rápido.
Inuyasha espió la menta en su mano. "Esa es mi menta?"
Ella miró la menta en su mano y rápidamente se tragó la que había estado masticando. "No…"
"Cuántas tenías?" frunció él.
Kagome decidió no responder y fue a meter la segunda menta en su boca.
"Oh no tú no-"
Él se lanzó hacia ella y Kagome gritó y cayó de espalda para evitarlo. Él comenzó a hacer cosquillas en sus costados, medio alcanzando la menta en su mano. "No!" rió Kagome y maniobró su mano para que no la agarrara.
"Eso no es justo! Ya tuviste la tuya!"
"Y?" Kagome rió mientras sus dedos tocaban sus costados - su punto más cosquilloso. "B-basta! No estás autorizado…" ella estalló en carcajadas antes de lograr recuperar el aliento. "No estás autorizado a tocarme!"
"Y?" Inuyasha sonrió, repitiendo su anterior respuesta.
"No lo entiendes!" Kagome rápidamente lamió la menta y la extendió. "La quieres? Tómala!"
"Bien." Él agarró la menta y la metió en su boca. Kagome lo miró.
Justo entonces Mayu entró. "Aquí está el menú para esta noche… oh!" ella se paralizó cuando vio a Inuyasha posicionado sobre Kagome, a medio camino de chupar una menta. "Y-yo no pensé que fueran tan rápidos - adiós!"
Ella salió otra vez, rojo brillante. La puerta se cerró antes de que el menú golpeara el piso.
Kagome e Inuyasha miraron la puerta antes de separarse del otro. Kagome pasó una mano por su cabello, levemente sonrojada. "Esto es disgustante! No puedo creer que te comieras eso."
"Por qué no?" Él se tragó la menta.
"Qué hay de los gérmenes?" Kagome frunció.
"Mira - si no mataste el sapo cuando lo besaste, Princesa, entonces los gérmenes probablemente tampoco me matarán." Él sonrió.
"No bromees!" Kagome le lanzó un cojín, pero con una sonrisa natural.
Inuyasha de repente la miró. "Usaste tu brazo malo."
"Qué?" Kagome miró el brazo que había usado para completar el lanzamiento y lo flexionó en su cabestrillo. "Se siente mejor…"
"Tal vez ahora dejarás de usar tus lesiones como un pretexto de culpa, hm?" él sonrió.
------
"Entonces no tienes familia?" preguntó Kagome mientras se inclinaba en la mesa con un brazo y movía su sopa caliente con su otra mano, obviamente tomando total ventaja del hecho que no tenía que usar más el cabestrillo.
"Aparte de mi papá… tengo un hermano." Inuyasha se encogió de hombros mientras giraba guisantes alrededor de su plato.
"Hermano?" Kagome lo miró. "Mi papá nunca lo mencionó."
"No es extraño, es demonio. Mi padrastro nunca lo conoció." Inuyasha contuvo un bostezo. Maldición estaba cansado.
Viendo el bostezo de Inuyasha ella tuvo que luchar por evitar bostezar, siendo que era contagioso. "El hijo de tu padre?" supuso ella.
Él asintió. "Qué hay de ti?"
"Nop… no hay demonios en mi familia."
"No, quiero decir si tienes algún otro familiar."
Kagome pensó por un momento. "Tengo a mi madre… y a Souta - mi pequeño hermano y el abuelo."
Inuyasha parecía sorprendido. "Pensé que sólo tenías a tu papá."
"Por qué?"
"Porque… había pensado que estabas viviendo con el resto de la familia." Él descansó su mentón en su palma.
"A mi papá le gustaba mucho mantenerme bajo su cuidado… pensó que estaba más segura rodeada por guardias armados y esas cosas." Kagome sonrió, pero sus ojos estaban en su plato. "Sabes… por un tiempo pensé… pensé que si mi papá se había ido realmente… entonces podría regresar a casa en el campo."
"Apuesto que tu papá amaría escucharte decir eso."
"Pero aún lo amo." Dijo Kagome rápidamente. "Aún tengo cada intención de encontrarlo e ir a casa antes de que esta profecía pase."
Inuyasha frunció. "Y… qué es esta profecía exactamente?"
"Como si no lo supieras."
"Quiero decir… exactamente qué pronostica? Qué dice?" Él la observó cuidadosamente.
"Ohhh…" Kagome suspiró y se sentó. "Mi papá… él me mostró un poco de la profecía - o una copia - cuando era una niña. En realidad… me la ha mostrado tanto que la he memorizado."
Ella quedó en silencio y reflexionó en sus propios pensamientos por unos segundos. Inuyasha sólo esperó y la observó pacientemente.
"Comienza hablando de una tierra dividida en oscuridad y luz con una barrera divisoria de madera."
"El territorio norte y sur dividido por el bosque?" preguntó Inuyasha.
Kagome asintió. "Continúa con el mal de seres oscuros contra los seres de luz… y que habrá un ser gris que limpiará la tierra y guiará a la gente a la luz."
"Tú eres el gris?" Inuyasha frunció. "No te ves gris."
"Es una metáfora." Ella movió su cabeza. "Los demonios son los oscuros y los blancos son los humanos… Soy gris porque se supone que soy humana pero tengo los poderes de los demonios."
"Cómo saben que tú eres el gris?"
"La profecía dice que la chica gris tendrá el nombre que cada hombre, mujer y niño conocerán y cantarán." Kagome suspiró. "Ya sabes… el Kagome, la poesía infantil Kagome?"
"Nunca canté eso." Inuyasha cruzó sus brazos.
"Creo que va en la suposición de que todos la escucharon." Ella se encogió. "Luego continúa hablando de un día de oscuridad que se levantará entre las tierras oscuras…"
"Y…?"
"Creo… que algo de la profecía fue editado…" ella suspiró otra vez. "Está un poco incompleta a este punto - se perdió."
"Qué quieres decir?"
"Es como si de repente saltara el punto. Sólo dice - 'y el mundo será limpiado de y negro'."
"No querrás decir 'limpiado del negro'?" Inuyasha frunció.
"No, dice 'de y'. Pensé que era una letra o algo, pero revisé otras copias y dicen lo mismo."
"Oye, tal vez el hombre que lo escribió no estaba completamente cuerdo de la membrana." Inuyasha se encogió de hombros.
"Sí… pero ahora todos tienen en la cabeza que YO QUIERO matar demonios." Kagome frunció. "Solía conocer un guardaespaldas… todos pensaban que él era humano - pero me dijo que era un kitsune."
Inuyasha saltó. "Fue empleado para matarte?"
"No." Kagome rió. "Él escuchó que yo no quería ser parte de la profecía y quería ayudarme… fue el primer demonio que tuve a tres pies de…"
"Y qué pasó?"
"Fue asesinado…" ella sonrió tristemente. "Recibió una bala de un francotirador."
"Oh…" Inuyasha frunció.
"Entonces… puedes ver por qué no detesto a los demonios. No es como si todos ellos vayan a ser malos. Digo - tú no eres malo, y eres mitad demonio." Kagome frunció. "De hecho las personas más malas en el mundo son activistas humanos que cazan demonios."
Los mismos activistas humanos que habían matado a sus padres.
De repente Kagome miró pasando a Inuyasha y se dio cuenta que el personal estaba observándolos con deleitadas sonrisitas. Ella escondió su sonrisa detrás de su mano.
Inuyasha amortiguó otro bostezo. "Terminaste? Estoy rendido, quiero ir a la cama."
"Síp, terminé."
Él comenzó a levantarse.
"Espera!" susurró Kagome y él se sentó con un frunce.
"Qué?"
"El personal está observándonos - creen que somos una verdadera pareja de recién casados." Dijo Kagome por lo bajo. "No - no mires!"
"Bueno, tú les dijiste eso así que es comprensible." Él se encogió.
"Bésame."
Él la miró como si le hubiera crecido otra cabeza.
"Oh - no me mires así! Estamos recién casados recuerdas?"
"Te golpeaste la cabeza o algo y OLVIDASTE la realidad?" Siseó él.
"Ellos esperan que seamos cariñosos!" razonó Kagome. "Tenemos que probar que realmente estamos recién casados de lo contrario podrías sospechar algo y echarnos."
"Pero cómo podemos probarlo si NO estamos casados?" gruñó él.
"Besándome." Ella sonrió como si él estuviera siendo irracional. "Oh vamos, estás actuando como si estuviera pidiéndote cortar tu propia mano."
"El mismo efecto." Él hizo una mueca. "Soy irracional de esa forma cuando las chicas me piden besarlas de repente."
"Eso es porque nunca has besado a nadie antes?" Preguntó Kagome maliciosa.
"Yo HE besado antes." Gruñó él.
"Entonces pruébamelo." Ella sonrió. "O eres demasiado gallina?"
"Será mejor que reciba un bono en mi salario por esto, sabes."
"Lo harás?"
"Sí, como sea…" él suspiró y se inclinó con una mueca.
La expresión de Kagome reflejó la suya mientras cerraban sus ojos brevemente mientras sus labios se encontraban. Ambos retrocedieron simultáneamente y secaron sus bocas con sus mangas.
"Blargh…" Inuyasha hizo una mueca. "Y antes estabas preocupada por gérmenes…"
Kagome sonrió a pesar de su malhumorada expresión. "El primero en llegar a la habitación tiene la cama."
"Huh?" él levantó la vista para ver a Kagome alejándose. "Espera! No quiero el sofá!"
Los dos corrieron del comedor y el personal arrulló. "Aw… amor joven…" comentó una mesera.
"No pueden esperar para ir a la cama."
Seriamente, no podían esperar del todo.
------
Continuará…
------
