Disclaimer: Soul Eater no me pertenece, es propiedad de Atsushi Okubo. La Sirenita tampoco me pertenece, es de Hans Christian Andersen. Lo único mío es la loca idea de juntar estas grandiosas historias.

¡Al fin! Hace siglos que no actualizo este fic. Cada vez que intentaba adaptar un cuento… simplemente no me salía, por eso lo deje en estado de detenido, ¡pero he regresado! (creo yo), muchísimas gracias a todos por sus reviews, me animaron después de la recaída emocional por culpa de un examen de matemáticas que me aplicaron ayer (viernes), espero y les guste este cuento, ¡ah! Y antes de que lean (si, lamento hacerlos esperar, pero esto es importante), me base tanto en el cuento (original) como en la película de "La Sirenita" para hacer este capitulo, solo lo digo para que no haya reclamos al rato xD

¡Ahora si! Disfruten la lectura.


Cuenta Cuantos Cuentos Cuento

La Sirenita

Maka POV

"El amor te hace cometer locuras"

Nunca me había dado cuenta de la realidad de esas palabras.

Recordaba lo que había vivido antes de llegar a esto. Yo era la más pequeña de las hijas del Rey del Mar, y por lo tanto, la más sobreprotegida. A mi padre no le gustaba que saliera a la superficie, ya que temía que algún humano me viese y me hiciera algo.

Yo no entendía el odio a los humanos, ¡eran las criaturas más interesantes que jamás había conocido! Creaban música extraña, totalmente diferente a la del mundo marino, hacían fuego y podían llorar.

Debía de admitir que los envidiaba, ellos podían hacer algo que yo nunca lograría hacer. Bailar.

No es que odie mi cola de sirena, pero me gustaría bailar, caminar, correr… hacer todo eso con dos pies. Yo solo podía nadar, nada más.

Sin embargo, un día que subí a la superficie me quede maravillada con lo que veía. Un enorme barco se encontraba a mitad del océano, los humanos que estaban en el festejaban al parecer el cumpleaños de alguien.

Me asome por uno de los barandales. Los marineros bailaban al son de la música, reían y bebían extraños líquidos color amarillo con espuma. Sin embargo, hubo algo que llamo mas mi atención.

Era alto, de ojos rojos como las perlas que encontraba en los barcos hundidos y con el cabello blanco como la espuma. Tenía una bella sonrisa de tiburón y también reía junto con los demás humanos. Sin duda alguna, era el chico más guapo que jamás había visto.

Mi corazón palpitaba fuertemente contra mi pecho y no podía dejar de mirar a aquel enigmático chico.

De pronto, truenos comenzaron a resonar a lo lejos, el mar se agito y el barco no pudo con las olas. Asustada, me sumergí en el agua, escapando de los trozos de madera que caían dentro de ella. Vi como el chico albino caía dentro del agua y me alegre, ¡había venido por mí!

Pero después recordé los cadáveres de los marineros que llegaban al fondo del mar. Los humanos no pueden respirar bajo el agua.

El miedo me invadió. No… el no podía morir. Nade lo mas rápido que pude hacia el, esquivando la madera que entraba al mar o los demás restos del barco. Logre atraparlo y llevarlo hasta la superficie.

Nade y nade lo más rápido que me permitía mi aleta hasta que llegue a la orilla, y una vez allí, recosté al humano en la arena.

Todavía respiraba, pero no abría los ojos, por lo que decidí quedarme a su lado, cuidándolo de todo.

Aprecie su bello rostro bajo la luz del sol; acaricie su mejilla delicadamente, deleitándome con la suavidad de su piel. En mi corazón comenzaba a formarse un extraño sentimiento que me hacia estar feliz, muy feliz…

Sin embargo, pronto se escucho como alguien se acercaba hacia nosotros. Con todo el dolor de mi corazón me tuve que separar de el. Desde el mar pude ver como una chica rubia de cabello corto se acercaba al chico y lo auxiliaba. Volví a sentir envidia al ver como mi príncipe despertaba y miraba embobado a la chica.

Mi corazón se contrajo de dolor al ver como se sonreían, pero, ¿qué hacerle?, ambos son humanos y sobre todo… ella tiene piernas… yo no…

Durante las siguientes semanas fui a observarlo desde lejos. Se veía muy feliz, y eso me hacia muy feliz a mi también. Pronto, me di cuenta que aquel sentimiento desconocido era amor.

Yo amaba a aquel humano.

Pero sabia que no podíamos estar juntos, ya que el era humano y yo sirena, así que decidí ir con la bruja de mar, Medusa. Ella era la única que podría juntarme con mi gran amor.

Su casa estaba apartada, y me costo trabajo llegar hasta ella. Cuando lo logre, la bruja me dijo que podía concederme mi deseo, pero ya no volvería a ser sirena y perdería mi voz a cambio.

- Sentirás como si una afilada espada de cortara la aleta en dos, tendrás dos hermosas piernas y todos alabaran tu andar y danzar, sin embargo, al caminar sentirás como si te clavaran cuchillos en los pies, ¿aun así quieres esto? – me pregunto.

- Si, lo deseo – le dije.

- Solo una cosa más, si tu amado no te corresponde y se casa con otra, tú morirás.

Asentí, no me importaba morir; el se enamoraría de mi con o sin voz.

Y la bruja cumplió su promesa, tan pronto bebí el brebaje que me dio a cambio de mi voz sentí un terrible dolor en la aleta, llegue hasta la playa y caí en un profundo sueño…

… Al despertar vi que tenía mis dos piernas de humana, pero mi voz se había ido. El chico que tanto amaba me encontró por suerte en la playa y me llevo a su palacio para ayudarme.

Descubrí que se llamaba Soul, y también que era un príncipe. El me decía que me parecía a una chica que lo había salvado hace un tiempo y de la cual se había enamorado profundamente.

Tal vez no tuviera voz, pero podía decirle con la mirada cuanto lo amaba, cuanto deseaba estar con el.

- Eso ya lo se, se cuanto me amas, pero lamento decir que yo no te correspondo, perdóname. Tú eres hermosa, te mereces a alguien mejor… - susurraba.

"Ese alguien eres tu" Le decía con la mirada.

También descubrí que la bruja tenía razón, el caminar era una tortura para mí, sin embargo, si con eso conseguía que Soul me amara, aceptaba todo el dolor con una sonrisa.

Pasaron los días, semanas y meses, trate de hacer que el me amara, pero Soul seguía rechazándome. El me decía que solo podía amar a la chica que lo salvo.

"Si tan solo supieras que esa chica soy yo" Le decía con la mirada, pero el no lograba comprender ese silencio.

Lloraba todas las noches, sentía como si el corazón se me partiera en millones de pedazos.

Luego, llego el día que más temía. Soul logro encontrar nuevamente a la chica que lo había salvado, y después le pidió matrimonio. Ella se llamaba Patty, y para ser sinceros, era la mujer más bella que jamás había visto, tenia unos profundos ojos color zafiro y una gran sonrisa en el rostro.

Ella tenía todo lo que yo jamás podría tener: El amor de Soul y una voz para decirle cuanto lo amaba.

Dos semanas después, se casaron en un barco, a la mitad del mar.

A pesar de que me dolía el corazón como nunca, no llore. En cambio reí y baile todo el rato, a pesar de tener un inmenso dolor en los pies. Cuando llego la noche, volví a llorar.

Lo había dado todo por el, y al final nunca fui correspondida, ¿es que acaso era un pecado que una sirena amara a un humano?

Mire las estrellas mientras pensaba en como seria mi muerte. Lo mas seguro era que al primer rayo de sol me volviera espuma.

Suspire, pero de pronto mis hermanas, Chrona y Tsubaki, aparecieron en la superficie del mar, ambas tenían el cabello corto.

- ¡Se lo dimos a la bruja del mar a cambio de este cuchillo, si derramas con el la sangre del príncipe en tus pies, volverás a ser sirena! – me dijo Tsubaki.

- ¡Hazlo antes del amanecer, regresa con nosotras, Maka! – me dijo Chrona mientras me pasaba el cuchillo.

Ambas desaparecieron bajo el agua.

Camine hasta la habitación de Soul, no me sorprendió al verlo dormir con su nueva esposa. El corazón se me hizo añicos. Me pare a su lado y alcé el cuchillo en el aire…

… pero luego lo lance al mar, y me zambullí en el agua.

Como supuse, el primer rayo de sol hizo que mi cuerpo se volviera espuma, pero no mi alma, sentía como si me elevara en el cielo.

Me sentía libre.

Después de un rato, Soul salio de su cuarto y se recargo en el barandal del barco, parecía como si estuviera triste y preocupado, ¿acaso me estaba buscando?

Flote hasta el y lo bese suavemente en los labios, aunque debió de ser una caricia de aire para el.

Sonreí.

Ahora podría estar junto a el, incluso mas haya de la muerte…


FIN


¿Quieren otro cuento?

¡Review!