"La última batalla"
Capitulo 5: "Cambios…muchos cambios"
Y ahí estaban, abrazados de cuerpo y alma, se amaban profundamente y ahora que Aome se había convertido en hannyou no habría nadie que los pudiera separar.
Inuyasha se sentía completo a su lado, simplemente quería estar siempre con ella, y ahora que sabía que ese era su destino no tenía por qué dudar.
Se separó un poco de ella aún tomándola de la cintura, la chica lo miró feliz.
-Aome tu siempre estas a mi lado, no importa lo que suceda, siempre estás ahí, incluso…incluso cuando…- Bajó la mirada -…cuando he estado transformado y a punto de herirte-
-Inuyasha…-
-Aome TE AMO y no quiero lastimarte, pero…- La miró con esos hermosos ojos ámbar y con una mirada ilusionada- …pero te necesito a mi lado…quiero estar siempre ahí, cuando tu me necesites, quiero protegerte siempre, quiero que…que seas MI MUJER-
La chica sintió una punzada en el estómago.
-Inuyasha…INUYASHA TE AMO!!- Dicho esto lo abrazó con lo ojos cristalinos, no pudo evitar que una lagrima se derramara, era demasiada felicidad. –Claro que si…es lo que más deseo en este mundo- Se separo para mirarlo.
-Claro que quiero ser tu mujer- Pronunció con una sonrisa en los labios.
El hannyou sonrió al igual que ella y la abrazó de nuevo…de pronto vieron una luz rosada que destellaba de entre sus cuerpos, se separaron y se dieron cuenta que era la perla la que estaba brillando aún en el cuello de Aome, pero se sorprendieron aún más cuando se dieron cuenta que dos pequeños fragmentos brotaban de los pechos de ambos para después unirse con el resto de la perla.
-Pero que…fue eso- Preguntó asombrado Inuyasha
-¡¿Dentro de nosotros?!- Se preguntó Aome.
En ese momento la perla aún brillando comenzó a levitar un poco…pero una voz femenina les comenzó a hablar…
-"La profecía del amor se cumplió…almas distintas enlazadas por la magia más poderosa del universo, misma magia que habita en sus almas"-
-Es…¡la PERLA!- Exclamó Aome
-Así es, yo soy la perla de las 4 almas, la joya creada para crear, al romperme mi poder se esparció, pero al mismo tiempo parte de mi se quedó aguardando dentro de las almas indicadas hasta que la profecía se cumpliera…Y ahora que ya se ha cumplido y a la oscuridad han derrotado, no tengo por qué seguir existiendo...-
-Pero…-
-No pretendo seguir existiendo para que demonios y seres humanos me utilicen con fines avaros…yo ya no pertenezco a este mundo…mi poder debe desaparecer.-
Y así dejó de brillar convirtiéndose en una perla común y corriente.
La felicidad que inundaba sus almas era infinita, Aome no podía creer que su destino era estar con Inuyasha, formar una familia con él, vivir felices combatiendo el mal y protegiéndose el uno al otro, pero unas palabras no dejaban de resonar en si mente…cuidándose de cualquier odio que los quiera separar… no sabía a que clase de odio se refería el dios del amor, pero nunca permitiría que le robaran a su verdadero Amor…NUNCA.
Un año había pasado desde que Aome se había convertido en hannyou y en la mujer de Inuyasha, el amor de su vida. Aún podía visitar a su familia la cual se sentía muy orgullosa de ella.
Su mamá no se cansaba de repetirle lo feliz que se sentía por ella y aunque Aome no pudo continuar con sus estudios en la secundaria, no se rindió y decidió seguir aprendiendo por medio de la lectura, Inuyasha estaba muy concentrado en brindarle un hogar seguro a Aome y junto con Miroku construyó una casa para ambos en las afueras de la aldea donde vive la anciana Kaede para que Aome tuviera una linda vista hacia el bosque, desde su ventana se podía ver el claro donde se encontraba el árbol sagrado. El árbol que ha visto crecer su amor desde que se conocieron.
En cuanto a sus amigos, Miroku y Sango se habían casado hace 5 meses, vivían con Kohaku también en la aldea de la anciana Kaede en su propia casa, Shippo vivía con Inuyasha y Aome y cuando ambos viajaban en el tiempo, se quedaba con Sango y Miroku, le agradaba ese lugar, se hizo buen amigo de Kohaku.
Un buen día Aome e Inuyasha se encontraban regresando de la época de Aome, la chica estaba muy rara últimamente e Inuyasha no tardó en darse cuenta…
-¿Aome, que es lo que sucede? Haz estado muy extraña estos últimos días, ¿Te pasa algo?- Le preguntó su chico con una mirada preocupada.
-Inuyasha, tenemos que hablar-
Estas palabras lo preocuparon a decir verdad, lo aterrorizaron, pero decidió aguardar antes de malinterpretar la situación. Llegaron a la época antigua y Aome le pidió a Inuyasha que la acompañara al árbol sagrado, este sin saber que ocurría accedió.
Una vez ahí, Aome se acercó a dicho árbol, de pronto se giró hacia Inuyasha que se encontraba justo detrás de ella…el chico pudo ver una mirada llena de ilusión en los ojos de su querida Aome.
-Inuyasha…- La chica susurro con una sonrisa en los labios.
-Aome que sucede…- Dijo este acercándose al amor de su vida.
-Inuyasha…¡Estoy…Embarazada!- Dijo sonriente
(O.O)
-Que… yo, es decir….tu estas…- La miró sorprendido pero feliz.
Ella solo asintió
Inuyasha toco suavemente el vientre de su mujer con una sonrisa en los labios.
-Voy…a ser papá-
Acto seguido la cargo emocionado y comenzó a gritar de felicidad, la chica compartía su emoción riendo junto con él.
TODO EN SUS VIDA ERA PERFECTO…
Continuará…
