Segundo Strike.
Después de que Ginny jugara muy bien su oportunidad de avergonzar a Ron, él parecía haberse mantenido como buen chico. Ahora ambos habían sido avergonzados y expuestos. Según Ginny la situación se había emparejado y seguramente ahora Ron había comprendido que ambos estaban pasando por las mismas etapas en sus respectivos noviazgos.
Pero para Ron había sido especial la forma en la que Ginny había disfrutado el sorprenderlo y además decir esa frase…"qué bueno que Hermione no tiene hermanos". Esa parte era la que había dejado huella en el pelirrojo. En algún instante en su cabeza había aparecido algún chico fornido con cabello castaño alborotado dirigiéndose hacia él con furia asesina. Lo bueno es que ese chico no existía.
Aunque quienes realmente padecían estos abochornantes momentos eran Harry y Hermione, quienes sin deberla ni temerla eran tan expuestos como sus respectivas parejas y además poniendo sus amistades en situaciones tan tensas que a veces se preguntaban por qué los Weasley no podían ser simplemente hermanos normales, pero ambos al ser hijos únicos no tenían idea de si era normal ese comportamiento entre hermanos.
Luego de esta breve temporada de festejos en sus casas, los alumnos deben volver a Hogwarts y La Madriguera se volvió a quedar únicamente con los padres Weasley, quienes despidieron a los chicos desde la chimenea.
Volver al castillo de Hogwarts le parecía a Harry como volver de nuevo a su casa. Era cierto que para él su verdadera familia era la Weasley y que La Madriguera era de alguna manera también su casa, pero en esos momentos, en estos en donde La madriguera era más bien casa de sus suegros que la casa de su mejor amigo, él prefería estar lejos; donde Ginny pudiera sentirse un poco más… relajada. Un lugar que tuviera muchos lindos rincones obscuros donde poder besuquearse con su novia.
Ron por el contrario se sentía exactamente al revés. Él prefería mil veces más la madriguera. Al menos La madriguera y sus alrededores eran conocidos por él como la palma de su mano. Había infinidad de pequeños escondidos lugares, dentro de la casa y fuera… los patios cercanos, la laguna, el ático, su recámara… en fin. Ahora estando en la escuela Hermione volvería a conectarse con los libros y el estudio y él pasaría a un segundo término. Ron pensaba que luchar con un libro además de ser extraño, era injusto. Aunque seguía teniendo a su favor que Hermione parecía bastante menos nerd que antes.
En los días que siguieron a su llegada los chicos no tardaron en hacer presas a sus novias, no estaba en sus planes dar pasos a atrás respecto a lo avanzado dentro de su noviazgo obviamente.
A Harry le sucedió que un par de días después de haber llegado. Venían del Gran Comedor después de la cena y Harry había encontrado muy romántico acurrucarse en un rincón del pasillo camino a su Sala Común. Pero a la hora de profundizar sus besos Ginny se había puesto retraída. Harry pensó que algo pasaba y se detuvo para mirarla un poco, pero al hacerlo ella le sonrió dulcemente. Entonces Harry se confundió, ¿le estaba tomando el pelo? ¿por qué diablos no le correspondía apasionadamente como él esperaba? Harry se sintió un poco molesto porque no encontraba una razón para que Ginny estuviera fría con él y arremetió con vigor hacia ella. Situación que por el contrario puso más fría a Ginny sin comprender el por qué de su actitud un tanto agresiva.
–Harry, ¿Pasa algo?
–No lo sé, dímelo tú.
–¿Harry…? - Ginny lo miraba con extrañeza, su manera de responder había sido… rara.
Harry se había molestado casi instantáneamente, y además con una fuerza como pocas veces. No entendía por qué, sólo por gusto, ella se había portado fría y ahora era ella quien preguntaba si pasaba algo. ¿Por qué si veía que él estaba ardiente ella solo jugaba, por qué?
–¿Vamos a la Sala?- preguntó Ginny mientras seguía observando la extraña expresión de Harry. Él la soltó bruscamente y se encaminaron hacia la Sala.
La respuesta era sencilla, mientras Harry la había llevado sospechosamente hacia aquél rincón, Cho Chang iba del brazo de Michael Corner y mientras él no paraba de hablar, Cho no había despegado la vista sobre hacia donde se dirigían Harry y ella, Ginny le había sostenido la mirada y… si, la había sacado de concentración; pero eso no tenía porque ser grave. No para que Harry se pusiera así. ¡Demonios! ¿Quererlo y apasionarse con él la obligaba siempre a estar como una brasa?? Ginny también comenzó a sentirse molesta y al llegar se fue directamente a su habitación.
Harry se aventó en el sillón al lado de Ron con su atufada expresión y en silencio. Ron no tenía mejor cara. Ninguno de los dos tenía muchas ganas de hablar… peor aún, Ron no quería preguntarle a Harry qué pasaba, seguramente no querría saber la respuesta.
–¿Qué haces aquí? ¿Y Hermione? – preguntó finalmente Harry después de unos minutos.
–Arriba.
–¿Problemas?
–Deberes… deberes, deberes y más deberes.
–Ella siempre ha sido así Ron, no deberías extrañarte. En las vacaciones te dedicó bastante tiempo… - Su amigo sabría entender a qué se refería.
Ron lo miró en respuesta con la ceja alzada.
–A ti no te pasa lo mismo, ¿no?
–Pues ahora que lo mencionas te diré que te equivocas.- Dijo Harry y volteó hacia otro punto mientras observaba con desinterés a dos chicas de cuarto practicando hechizos locomotores.
–Ginny no es esquiva contigo. – Continuó Ron entre desconfiado e interesado.
–Ay Ron, tú qué sabes… - dijo Harry aún con su expresión enfadada.
–Pues cuando los encontré no me pareció muy esquiva…
Harry rodó los ojos y suspiró profundamente –Pero… no sabes lo que me costó…- Harry dijo eso último muy bajo y tratando de desviar su cara en una dirección lejana.
–Me alegro, jaja ¡me alegro que te la ponga difícil!
–Eso ya lo sé. Tú te alegras de mis tristezas. – finalizó Harry mientras sonreía divertido e incrédulo de que había podido hablar aunque fuera muy someramente con Ron acerca de su relación.
A Harry le frustraba un poco el hecho de que siendo Ron su mejor amigo, ninguno de los dos pudiera sentir la confianza de platicar a cerca de sus relaciones, comentar lo que sentían, aconsejarse un poco… Hacerlo con Ron parecía absolutamente imposible y Ron por su parte se apenaba ante la posibilidad de platicar sus intimidades con Hermione a Harry pues después de todo, ellos tres se conocían demasiado y Ron no quería que la visión de Harry sobre Hermione cambiara. Pero habría sido bueno poder compartirlo.
Ambos habían pensado acerca de eso, sobre todo ahora que parecían tener ciertos problemillas con ellas, ahora les habría venido bien un consejo o un poco de orientación, sobre todo teniendo la enorme ventaja de que ambos conocían bien a sus respectivas novias. Es decir, Harry podía aconsejar a cerca de Hermione y Ron habría podido hacerlo sobre Ginny, pero ninguno se atrevería a comentarlo. No en serio.
¡Esa es la enorme ventaja de ser mujer! Que las mujeres no se sienten así en ningún momento y no tienen empacho en hablar y aconsejarse sea quien sea el sujeto en cuestión y saben aprovechar la ventaja antes mencionada a favor de quienes aprecian. Tal y como lo hicieron Hermione y Ginny esa misma noche.
Hermione se encontraba bufando contrariada y rascándose la cabeza mientras hurgaba en un libro y escribía sobre un pergamino. Después de haberse quitado el uniforme Ginny sintió curiosidad y se acercó a su amiga.
–¿Qué tanto bufas, mujer?
–Es que quiero terminar esto pero no me puedo concentrar… y de seguro Ron ha de estar enojado allá abajo. ¿Lo viste? ¿Seguía allí?.
–Si, estaba abajo, pero no te preocupes, Harry se quedó con él.
Hermione volteó hacia Ginny y la miró mortificada. –Estaba enojado ¿verdad?.
–¿Por qué dices eso? ¿Están peleados?
–Eso creo…- dijo Hermione después de un suspiro.
Ginny la miró un poco exasperada presintiendo la razón de sus preocupaciones y se sentó sobre la cama de la castaña.
–¿Puedo preguntar por qué?
–Ya lo debes imaginar… - dijo Hermione haciendo a un lado definitivamente su tarea y desviando la mirada con cierto escrúpulo.
–Ay ese Ron… no sé por qué te mortificas y le haces caso. ¡Que se aguante! Es un posesivo. Si lo sabré yo. – Dijo la pelirroja rodando los ojos.
–Quiere que esté todo el tiempo con él, no quiere que haga tareas ni nada, nada más que esté con él y yo no quiero descuidar mis estudios Ginny. De por sí que ya me he vuelto muy débil por su culpa… si sigo así me expulsarán y yo…
–No exageres amiga, está difícil que te expulsen. Tú sólo… mantente firme. Que mi hermanito se aguante y en vez de darte la lata, se ponga a hacer sus deberes también.
–¡Que gran ventaja tienes tú con Harry! Él no es tan…
–Ufff Hermione, ¡eso pensaba yo!
–No. ¡No me digas que Harry se te pone pesado!
–Mujer, nos acabamos de… bueno tal vez no "pelear", pero se enojó porque no le respondí mucho a sus besos. Iba pasando Cho y nos zorreaba como… ¡zorra que es! Total que yo tenía la cabeza en otro lado y como él andaba con ganitas, pues se enojó. – Comentó Ginny hacia su amiga.
–¿Me estás hablando de Harry, Harry Potter, mi amigo el de lentes?
–Ese mero.
–Pero si Harry me parecía tan sangre de atole… ¿será tan calenturiento como Ron?
–Yo creo que sí. – afirmó Ginny con una expresión enfática en la cara –Y también es medio posesivo, no creas… pero a Ron no hay quien le gane. No te lo niego. Pero hoy Harry si me sacó de onda. Me desconcertó, no sé qué hacer.
–Pues nada. Hay que portarnos tan normales. Creo que están muy creídos porque nos dieron en… puntos débiles. Nosotras tenemos derecho a disfrutar de sus besos pero también lo tenemos a no siempre estar de humor para eso y ellos tienen que aprenderlo. Y nos conviene dejarlo claro desde ahora.
Ambas chicas se fueron con una reflexión qué hacer sobre la almohada. No pensaban darles un lección en particular pues tampoco querían perderse de esos buenos momentos con ellos pero si en algún momento la situación no era tan ardiente como ellos esperaban se encargarían de que les quedara clara su posición.
Dado que ninguna de las parejas había tenido una real "pelea" la situación al día siguiente continuó relativamente normal, no había motivo para hacer de las diferencias de la noche anterior algo más grave. Por lo que para la tarde Ron estaba ya deseando invitar a Hermione a hacer una larga ronda de prefectos por los rincones más apartados del castillo. El incidente que le había cortado tan abruptamente Ginny antes de regresar de las vacaciones lo había dejado con la sensación de que Hermione podía ceder fácilmente y no quería perder la oportunidad de intentarlo y reanudar aquél encuentro.
–Y… ¿qué harás más tarde? – Preguntó Ron a Hermione cuando lograron quedarse a solas en el salón después de su última clase al tiempo que rozaba su larga nariz sobre el suave cutis de ella.
–Haré mi ensayo de Historia de la Magia. – respondió Hermione resignada a la pelea que se avecinaba.
–¿!Me estás tomando el pelo Hermione?! ¡Eso me dijiste ayer! – respondió el pelirrojo visiblemente molesto.
–Ya lo sé Ron, pero no lo terminé. Y es para mañana.
–¿Por qué no quieres estar conmigo? Me estás evadiendo…
–No seas tonto Ron, no lo hago. Mira, vamos a hacer algo. Vamos a la biblioteca, hacemos la tarea ahí, ambos. Y después vamos a donde tú quieras.
Hermione dijo esto convencida de que era la mejor manera de arreglarlo. Ese ensayo también era tarea de Ron, él debía hacerlo también. Ella deseaba también irse por ahí pero deseaba hacerlo sin ningún pendiente para, después de todo, disfrutar mucho más los húmedos besos de Ron sobre su cuello.
–Y ¿por qué he de ser siempre yo el último? Todo en tu vida está antes que yo, siempre…
–Ron no te pongas así, por Merlín. Si nos aplicamos acabaremos esto en una hora.
–Entonces vamos ahora… y después hacemos el ensayo. Al cabo es si es tan breve, lo podemos hacer en la noche.
–Ron… OK.- Cedió la castaña al fin.
Ron se encargó de llevarla a un lugar muy lindo en las cercanías del campo de quidditch. Ron estaba mostrándose como el chico que le gusta "el contacto al aire libre" ante Hermione. El problema era que ella ya iba contrariada y él un poco resentido. La situación estaba algo forzada y ambos podían sentirlo pero en Ron podía más su tesón que su sentido común.
Llegaron al lugar destinado y Ron sin pérdida alguna de tiempo la abrazó y comenzó a besarla. La castaña sabia que ese era el propósito principal de su encuentro y eso la hizo sentirse más incómoda aún. En las ocasiones anteriores Ron había sido lo suficientemente creativo como para disimularlo un poco. La había sorprendido, o había por lo menos iniciado con una plática haciendo parecer que se interesaba en algo más que besuquearla, pero ahora, todo era tan evidente, tan directo, tan… poco romántico; que pronto se encontró rechazando la insistente lengua de Ron en su boca, quien ante la reacción de la castaña movió su blanco hacia uno de confirmada debilidad: su cuello. Lo cual sintió ella como una patente traición.
Sí, la castaña se había estremecido ante los primeros chupetones de su novio pero eso la había hecho rabiar más. Eso era obligarla a calentarse solo porque a él le daba la gana. Ante los ojos de Hermione era prácticamente un abuso sexual.
–No Ron… Esto no funciona así. – dijo la castaña zafándose del apretado abrazo.
–¿Qué? ¿Qué te pasa? – repitió Ron desconcertado aún tratando de retenerla con más fuerza de la necesaria.
–¡Suéltame! ¿Qué te pasa Ron? ¿Quién eres?... ¿Por qué me jaloneas?
–Lo siento, pero qué… por qué…
–Es que las cosas no son así Ron, no… esto no es buena idea.
La castaña se puso de pie y sin voltear atrás caminó sobre la colina hasta llegar al castillo mientras detrás dejaba a un Ron más que desconcertado, frustrado y ahora hasta preocupado. Sabía que había hecho algo mal y en el fondo de su cabeza sabía qué había sido, pero acá en la superficie él creía no saberlo por lo cual prefirió pensar que seguramente… Hermione estaba en sus días.
A/N: Queridos amigos, me tardé lo se, y desgraciadamente no puedo garantizarles que no lo volveré a hacer porque la verdad es que eso de ser adulto le quita a uno las posibilidades de hacer cosas maravillosas como esta: escribir. Pero lo seguiré intentando. Besos.
Y otra cosa: Este fue el segundo strike lo que nos deja con un marcador de 2 strikes y dos bases… chicos, que creen que llegue primero, la base, el strike o meterán Home run alcanzando la carrera???? Motíveneme dándome su opinión.
