Quiero decir que este capi lo empecé después de terminar el anterior, pero . ese es mi problema los empiezo y me tardo mil años en terminarlos… No sé cuando lo empecé a escribir tan cursi… o no?? sólo sé que se ha vuelto más difícil escribirlo

Y por fin algo de Lemmon

Y el humor negro de siempre.

Lamento la tardanza

Capítulo XVI. Reconciliación

La realidad era que Draco no estaba de humor para trabajar, volvió a pasear su mirada por los informes que tenía en el escritorio, suspiró y frotó la frente. La luz verde en su chimenea lo sacó de su ensimismamiento, las llamas desaparecieron poco a poco y Draco alzó ambas cejas al observar quien estaba delante de él

Era Ginny

Era Ginny en su oficina

Era Ginny en su oficina para hablar con él

Un suceso nunca antes visto

– Hola Draco- dijo una pelirroja acercándose y limpiándose el polvo de la chimenea

– Ginny- dijo él todavía sorprendido, ella sonrió y se sentó en una de las cómodas sillas frente al escritorio

Es gracioso, nunca había estado aquí dentro- dijo ella observando la espaciosa oficina, Draco también sonrió

– Supongo que nunca hubo la necesidad- dijo él

– No, nunca hubo necesidad de que te escondieras en tu oficina, excepto cuando les pedí lo del bebé

Draco suspiró

– Es verdad…

– Draco… ¿me respetas?- preguntó de pronto Ginny, el rubio arqueó las cejas y dijo sobresaltado

– Por supuesto, ¿qué pregunta es esa Ginny?

– Eso quiere decir que respetas mis decisiones

– Claro…

– Y que confías en mí para tomarlas

– Absolutamente…

– Entonces… ¿Qué demonios es eso de querer separarte de Harry?

– ¿Qué…

– ¿Vas a echar por la borda todo lo que yo hice por ustedes?- dijo levantándose y haciendo que Draco se pegara al respaldo de su silla

– ¿Y sólo por qué te diste cuenta de que hay otros hombres en el mundo a parte de Harry?- dijo ella a manera de regaño (sacando un poco de la herencia de su madre) que dejó a Draco sin habla y pálido de la impresión

– Yo…yo no- trató de articular el rubio

– Sacrifique mi vida para que ustedes fueran felices y ahora me sales con esto

– Escucha Ginny, no es así- al fin Draco se pudo recuperar

– ¿Cómo que no es así?

– Si te sacrificaste por Harry, yo también lo hice

– Draco…

– El nunca hubiera aceptado estar conmigo en frente de todos…

– Lo sé

– Y al principio estuvo bien, creí incluso que sería divertido, que nos burlaríamos de todos, pero ahora ya es demasiado, ya no puedo soportarlo, Pansy tenía razón, esto no iba a funcionar, no de la manera que yo quería

– Draco, realmente crees que si yo hubiera sabido que ustedes dos no funcionarían aún así ¿habría dejar pasar tanto?

– ¿Qué?

– Estuviste más de una década sin atreverte a decirle una queja a Harry, sin decir nada de cómo te sentías ¿de quién crees que es la culpa?

– De los dos- dijo una voz a sus espaldas, ambos se sobresaltaron y voltearon a ver a quien entraba por la puerta

Era Harry

Era Harry entrando a su oficina

Era Harry entrando a su oficina para reconciliarse

Otro suceso nunca antes visto

– Hola…-dijo débilmente y apenado

– Harry- susurró la pelirroja

– Ginny podrías dejarnos solos por favor- dijo el moreno, ella sonrió

– He estado esperando que dijeras eso hace muchos años- Ginny caminó hacia la chimenea y desapareció entre llamas de fuego verde

Pasaron unos momentos en los que ninguno de los dos se atrevió a decir nada, hasta que se decidieron y hablaron al mismo tiempo

– Draco yo…

–Harry…

Ambos sonrieron, siempre les pasaba lo mismo

– Dilo- dijo Draco

– No, tú primero- dijo Harry negando con la cabeza, el moreno tomó aire

– Siento haberte preocupado y haber hecho y dicho las cosas así, pero la verdad quería hacerte sufrir un poco- aceptó el rubio, Harry rió

– Supongo que me lo merezco

– Un poco, sí, pero tienes razón también fue mi culpa

– Nunca me lo dijiste y yo estaba tan cómodo, tal vez tampoco te deje decírmelo, no quería que me lo dijeras

– Te lo decía de mil formas, sólo que tu no escuchabas

– Lo sé y créeme que me arrepiento, pero no puedes irte Draco, no puedes darte por vencido conmigo

Draco suspiró

– Bien, creo que no lo haré- Harry sonrió y abrió mucho los ojos

– ¿De verdad?

– Sí, no puedo hacerle eso a Ginny, ni a las niñas, sería un malagradecido

Harry volvió a reír

– Hazlo por ella entonces, sólo no te vayas…

– Eso es tan conformista- dijo el rubio regañándolo- que me sorprende que lo digas tú

– Entonces… ¿qué necesito hacer para que lo hagas por mí?

– Creo que ya sabes la respuesta- dijo Draco parándose y dirigiéndose a la chimenea. Harry se mordió un labio y volvió a tomar aire, se tardó un rato pero siguió a Draco y ambos desaparecieron entre llamas verdes al igual que lo hizo Ginny.

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– ¿A todos?- se quejó el moreno

– Tampoco quiero que lo publiques en el Profeta- dijo Draco rodando los ojos

– Bien, supongo que primero se lo tengo que decir a Ron…

– Sí, aunque para que no nos mate a los dos por lo de Ginny, digámosles que acabas de descubrirlo

Harry no pudo detener la risa

– Supongo que eso debemos decírselo a todos- dijo el moreno

– Bien, creo que sí y ¿qué hay de Granger?

– Hablaré con ella antes, además conociendo a Ron no creo que se oponga a que digamos esa versión de los hechos

Draco soltó una carcajada y se sentó en el sillón junto a Harry

– Supongo que no

– ¿Vas a seguir con ese contrato?- preguntó el moreno, en realidad no había pensado en eso. Las cosas habían pasado muy rápido, bueno con Harry siempre habían pasado muy rápido

– Sí, lo haré- Harry apretó los labios-pero dejaré que alguien más termine los detalles

El rubio sonrió al ver la expresión de Harry, se acercó más a él y lo abrazó por la espalda pasando sus manos por la cintura del moreno y lo apretó con fuerza

– ¿Celoso?-siseó el rubio. Harry se recargó en el pecho de Draco y apoyó la cabeza en su hombro

– Sí-admitió el ojiverde- bastante

Draco rió y las ligeras vibraciones le hicieron sentir cosquillas a Harry quien no pudo evitar reír también

– Sabes, aún no entiendo cómo pude terminar con el endemoniado "niño que vivió"

– Ni yo con el niño mimado, arrogante y narcisista Draco Malfoy- dijo Harry sonriendo y sintiendo la sonrisa del rubio

– Aunque casi no lo hablamos- susurró Draco

–Si no hubieras huido de los mortífagos…

FB

Sólo tenía una cosa en su mente: Correr

Claro a la pequeña roca que estaba interponiéndose en su camino la situación del chico no le importaba mucho, como consecuencia el rubio terminó en el suelo, con dificultad se puso de pie y por primera vez en toda la noche se detuvo a observar en donde estaba, hizo una mueca al darse cuenta de que no tenía ni la más mínima idea, tampoco sabía hacia a donde iba, hacia a donde huir…

Volvió a andar pero esta vez lentamente, el dolor de sus pies había regresado con su conciencia y lo estaba matando, así que después de correr toda el día ahora sólo podía dar pasos cortos.

Después de caminar una calle entera de esta manera el cansancio lo derrotó y tuvo que sentarse en la acera, otra vez volvió a observar el lugar a donde había llegado, parecía un barrio muggle, lo que le obligó a fruncir la nariz.

En su huída había ido a parar a un barrio muggle, con lo mucho que le gustaban los muggles, lo peor era que no podía quejarse ¿Qué mejor escondite que entre muggles?

Otra vez el dolor en sus tobillos, se frotó sin pensarlo el sitio en donde habían estado las argollas, mala idea, el sólo roce de la yema de sus dedos hizo que le ardieran, como si le hubieran rociado limón. Cerró los ojos, estaba tan cansado…

Levantarse en casa de los Dursley ya era malo, hacer las labores de la casa bastante malo, pero encontrarse al ojigris tirado en la calle herido y con la ropa hecha jirones: no tenía precio.

Y como todo con respecto a Draco siempre había ido demasiado rápido, su primer encuentro, su primer insulto, su primera pelea, su primer beso… Esta vez no fue la excepción. Harry estaba bastante decepcionado, Draco no había confiado en él, al final se había largado ese día sin decir una palabra, pero aún así lo perdonó en el instante en el que lo reconoció esa mañana.

Draco abrió los ojos lentamente, le dolía la cabeza pero menos que todo el cuerpo, frunció el ceño, parecía estar alucinando, estaba cubierto por sábanas blancas con un olor extrañamente familiar, tal vez estaba muerto "no seas idiota" pensó, hizo un esfuerzo (gran, gran esfuerzo, pues parecía que la cruda realidad estaba en él) y se sentó en la cama, con el movimiento se mareó y tuvo que aferrarse al respaldo. Después de nivelar su respiración, se dio cuenta de que algo apretaba contra su pecho, era una venda que cruzaba exactamente donde estaba la herida que le hicieron el día anterior.

Enfocó bien la vista, estaba en una habitación pequeña, con un armario en frente de la cama y un pequeño escritorio, su corazón empezó a latir rápidamente, una lechuza blanca dormitaba en su jaula junto a la ventana, oh no, no justamente ahí pero el pánico lo invadía mientras veía los afiches de Gryffindor pegados en la pared, prefería enfrentar a Voldemort que enfrentarse a esa situación, se quitó lentamente las sábanas e intentó salir de la cama, demasiado tarde.

Era una casa muggle

La casa muggle en donde vivía su novio

Más específicamente donde vivía Harry Potter

La puerta se abrió y los ojos de los dos chicos se encontraron, a Harry le parecía tener la boca seca, Draco estaba ahí con las sábanas a un lado, con una extraña expresión en el rostro, parecía estar desconcertado y mareado… en esto último estaba más que correcto pues el rubio casi se cae de la cama si no fuera por qué actuó rápido y lo detuvo en su caída.

– Harry- susurró el rubio, era por eso que las sábanas olían de esa manera…

El moreno no contestó, le ayudó a sentarse nuevamente y levantó el desayuno que estaba regado en el suelo por causa del incidente

– Tienes suerte sabes- dijo Harry después de varios minutos en los que el silencio parecía eterno- mis tíos y mi primo salieron, nunca hubieran dejado que entraras de lo contrario

Draco lo miró a los ojos, había esperado gritos, reclamaciones, jitomatazos, cualquier cosa menos eso.

– Gracias- fue lo único que pudo decir

– ¿Esperabas que te dejara ahí tirado?- preguntó Harry sorprendido, el rubio negó con la cabeza

– No es eso, es sólo que pensé que tú… bueno…- no pudo seguir hablando pues Harry ya lo había callado con un beso que correspondió al instante

– No vuelvas a hacerlo, me oíste- dijo el moreno cuando se separaron

– No lo haré- susurró Draco

– Promételo

– Te lo prometo

EFB

– Te merecías una golpiza- dijo Harry con la mirada en el techo

– Tu también- contestó Draco

– Pero me gusta más la forma en la que nosotros arreglamos las cosas- dijo Harry sonriendo y dándose la vuelta para quedar a horcadas sobre Draco

– Sí, definitivamente es más interesante- Draco colocó sus manos sobre las caderas de Harry y lo atrajo hacia él.

El moreno sonrió ante la acción de Draco y jugó un poco con los labios del rubio, quien subía sus manos por dentro de la camisa de Harry, acariciando su espalda, la lengua del moreno pronto adentró en su boca, explorando lentamente, mientras Draco se deshacía de su camisa.

Harry bajo a su cuello dando pequeños mordiscos, acarició la entrepierna de Draco mientras éste acariciaba sus nalgas, el moreno decidió deshacerse de la molesta ropa del rubio y le quitó la camisa junto con los pantalones. Draco hizo lo mismo con los de Harry y ambos quedaron en boxers, el rubio pegó más sus cuerpos mientras lamía el torso del moreno que se arqueaba contra él.

Draco presionó su erección contra la de Harry mientras gemían y el sudor recorría sus cuerpos, el ojiverde se deshizo de ambos boxers mientras el rubio volvió a atrapar la boca del moreno profundizando el beso y enredando sus lenguas, las manos de Harry se aferraban a la blanca espalda del rubio. Harry rompió el beso y lamió los dedos de Draco quién los introdujo para prepararlo lentamente, ante esto Harry gimió y gruño en señal de impaciencia, el rubio supo interpretarlo y penetró a Harry, el moreno empezó a cabalgar en Draco aumentando cada vez más la velocidadel rubio lo pegó más hacia él lamiendo su cuello. Ambos se derramaron contra el otro jadeando.

Se acomodaron en el sofá abrazados, Harry le dio un beso a Draco

– Mañana se lo diremos a Weasley- susurró Draco, Harry asintió y hundió la cabeza en el hombro del ojigris.

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N/A: ahhhhhhhhhhhhh me tardé más de tres horas con un párrafo del lemmon, lamento si está muy fome (ver 31min me afecta XDD) pero me quedé atorada ahí… ya no sabía que poner y luego el teclado de la lap se volvió loko ¬¬'

Creo q sólo le quedan al ff 4 capis o menos, no lo sé aún.

Gracias por las reviews!!!

R&R