I have an overdose of you
Wenas!!!
Muchísimas gracias por sus reviews espero que sigais mandando tantos como esta última vez!!!!
Nada más, esta vez no me entretendré ¡¡¡¡a leer se ha dicho!!!! Espero k os guste este cap!!!!!! Besos, Uluvi.
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Capítulo 2: ¿Buen principio?
- ¿Así que se conocen... –iba diciendo el policía, mas para él mismo que no para los chicos- Así será mucho más fácil.
- ¿El qué será más fácil, señor? –preguntó Ginny que no entendía nada.
- Hace tiempo que buscan a mi padre, Weasley –explicó Draco, con voz un poco quebrada, al ver que el policía no respondía.
- Ah, por eso te marchaste antes de empezar el curso –recordó la pelirroja.
- Exacto, nos íbamos a esconder... y a partir de aquí no te puedo contar más –terminó el rubio recuperando su compostura digna de un Malfoy.
- Sólo había venido a ver que pasaba, así que me voy de vuelta a mi casa –dijo Ginny girando sobre sus talones.
- No tan rápido, señorita Weasley, por favor, ¿podría hablar con sus padres? –preguntó el policía a Ginny.
- No están mis padres, agente –informó la colorina fríamente, girando la cabeza hacia él.
- ¿Entonces podría hablar con los propietarios de la casa, por favor? –volvió a preguntar el policía.
- Supongo que si, son mis abuelos –continuó- seguidme, es por aquí.
Y dicho esto se puso a andar, el policía i Draco la seguían, ella se había dado cuenta de que el policía le estaba cogiendo las manos por detrás al rubio, tal vez con unas esposas, pero eso no lo sabía. Fueron andando sin decir nada, cuando llegaron a la casa debían ser las ocho de la tarde.
- Abuelo, abuela ¿dónde estáis? –preguntó elle desde la parte de atrás de la casa.
- Aquí, hija, estamos aquí –dijo la voz grave de su abuelo que venía desde el jardín de la entrada.
Ginny fue hacia allí, seguida por los dos hombres. Cuando llegó donde estaban sus abuelos, les explicó que se había ido al bosque y que el policía quería hablar con ellos sobre un asunto.
- Por favor, buen hombre, siéntese aquí –le dijo Susan al poli.
El policía dejó ir a Draco, eso confirmo que no lo llevaba esposado sólo le estaba aguantando las manos, y se sentó en el sitio que le había dicho Susan que se sentara, Ginny y Draco se quedaron allí de pie, mirando al trío, esperando escuchar de que hablarían, pero el policía no empezó a hablar.
- Puede empezar, señor agente –le dijo Peter al hombre del uniforme.
- Si no es muco pedir, me gustaría que esto fuera una conversación entre adultos –dijo el policía mirando hacia donde se encontraban los dos chicos.
Draco bufó, pues él ya sabía perfectamente lo que el policía les quería explicar a los abuelos de la comadreja. Ahora no se alegraba para nada de haberse tenido que encontrar precisamente con la Weasley.
Ginny se giró rápidamente hacia la puerta de la entrada de su casa, y entró enfadada. ¿Qué se creía ese hombre? Le dice que si que puede hablar con sus abuelos, los lleva a su casa y ahora no le dejaba escuchar de qué hablarían. Draco, como no sabía donde ir siguió a la pelirroja que vio que entraba en lo que le pareció a él un comedor, según el rubio demasiado pequeño para su gusto.
- ¿Qué miras? –le dijo Ginny de mal humor.
- Estaba esperando a que me dijeras si quería sentarme –le recordó Draco los buenos modales.
- Haz lo que quieras, eso es lo que hacen siempre los Malfoys –le dijo fríamente como quien no quiere la cosa, después cogió una revista y empezó a hojearla.
Pasó un rato y los adultos no habían terminado de hablar, se aburría así que le preguntó:
- ¿Por qué estabas en el bosque con un policía que te cogía las manos por detrás?
- Así qué ahora lo quieres saber –dijo el rubio con una sonrisa de superioridad.
- Sí, algún problema.
- Pues, como te dije antes, nos escondimos, hace poco recibimos una carta de la policía del Ministerio que nos decía que dentro de una semana inspeccionarían la casa y que sabían que nosotros estábamos dentro, así que tuvimos que marchar, para que no nos mandaran a Azkaban, mi madre se fue por un lado y mi padre y yo por otro, hace ya tres días que marchamos de casa y para variar, la policía se enteró, nos andaban buscando, y nos encontraron –mientras decía esto, Ginny le escuchaba atentamente- ahora mandaron a mi padre a Azkaban, y yo me quedare a vivir aquí, con el permiso de tus abuelos, hasta que el Ministerio piense que hacer conmigo –al decir estas ultimas frases, bajó la cabeza y su voz se volvió quebrada como antes cuando lo encontró en el bosque.
- ¿QUÉÉÉÉÉÉÉÉ? –dijo Ginny- ¿te quedaras a vivir aquí?
- De eso están hablando –dijo Draco aún triste.
No se lo podía creer: ¡Malfoy triste, a punto de llorar! Y encima se quedaría a vivir en su casa ¡qué terrible pesadilla! (n/a: creo k eso es solo para ella).
- Antes me has dicho que te ayudara ¿para qué? –preguntó ella, que se acordaba perfectamente de lo que el rubio le había pedido, y encima se lo había dicho por favor.
- Ya se todo lo que te digo a ti, a tus hermanos, a toda tu familia y sobre tu casa y tu dinero... me dais envidia, de que vosotros seáis felices siendo pobres y yo que tenga que sufrir tanto con lo rico que soy. Me gustaría que si tuviera que quedarme en alguna casa fuera en esta.
Ginny se quedó un poco (n/a: mucho para ser exactos) parada, que el chico más popular del colegio, después de Harry, le dijera que le tenía envidia a ella y le pidiera si se podía quedar en su casa, era algo muy fuerte.
Pensó que a lo mejor eso era una trampa, pero al ver lo afectado que estaba ese chico, que siempre estaba insultando a toda persona que le pasara por delante, que ahora estaba con los ojos llorosos y mirando hacia el suelo pensó, que no era una trampa.
- ¿Te gustaría quedarte aquí? –preguntó Ginny un poco indecisa.
- Si no fuera mucha molestia..., claro –le contesto aún sin mirarla.
- No se que decir, creo que ya han terminado de hablar –dijo la pelirroja escuchando el silencio (n/a: suena muy tonto, pero no se como escribirlo).
- Si ya no se oye nada ¿te has dado cuenta? –preguntó cambiando radicalmente su tono de voz- hemos estado hablando un cuarto de hora sin discutir –dijo sonriendo (n/a: algo impropio de él ¿no?)
- Si, si te quedas a lo mejor la convivencia vaya mejor –le contestó sonriéndole también.
- Tú lo has dicho: A-lo-mejor –le respondió el rubio volviendo a su forma de niño mimado y superior.
- ¿Habéis terminado ya de hablar? –preguntó Ginny al salir a fuera lanzándole una mirada penetrante al policía y haciendo caso omiso del rubio que estaba a su lado.
- Si.
- ¿Y qué habéis decidido? Me quedo ¿si o no? –preguntó este impaciente.
- Si, señor Malfoy, se queda, pero antes quiero hablar con usted sobre un asunto.
- Muy bien.
El policía lo cogió del brazo con brusquedad y se lo llevó a un lado de la casa.
- Se que eres como tú padre y que si de mi dependieras ahora ya estarías en Azkaban, como hagas algo que a los señores Lewis (n/a: los abuelos de Ginny) y a la señorita Weasley no les guste te marcharas de aquí e irás directamente a Azkaban.
- Si de la niña Weasley se trata, para que lo sepas, siempre estamos discutiendo –le dijo Draco fríamente.
- Entonces estarás en Azkaban más pronto de lo que me pensaba, y podrás hacerle compañía a tu querido padre. Nada más, ya te he avisado, yo me voy.
Y dicho esto el policía (n/a: pues era mago) desapareció sin despedirse de nadie.
Draco se dirigió hacia dentro de la casa, pasó por el lado del comedor y vio a Ginny, siempre estaban discutiendo y ahora si volvían discutir lo mandarían a Azkaban, entonces era mejor no hablar, si no le hablaba no empezaría ninguna pelea y no lo mandarían a la prisión con su padre.
Le lanzó una mirada de odio, que a ella le dejó los pelos de punta y se marchó hacia la cocina, donde se encontraban los señores Lewis, para darles las gracias y parecer amable.
- Señor y señora Lewis –les dijo a Peter y Susan- muchas gracias por dejarme quedar aquí, no molestaré, lo prometo.
- ¿Y desde cuando tú cumples tus promesas? –preguntó Ginny descaradamente a sus espaldas y provocándole al rubio un sobresalto.
- Weasley, yo siempre cumplo mis promesas, al contrario de otros.
- ¿Qué? ¿Por casualidad me parece que estas insinuando que yo no cumplo mis promesas? –dijo la pelirroja enfadada.
- Claro que no, que tontería –dijo riendo falsamente, pues estaban Peter y Susan y no podía quedar mal- Para no molestar, me iré a descansar ¿me pueden decir, por favor, dónde dormiré? –preguntó.
- Y tanto, dormirás en el cuarto de los padres de Ginny, tendrás una cama matrimonial para ti solito –le informó Susan –Tú baúl llegará dentro de unas horas, sobre las diez de la noche. Ginny enséñale su cuarto.
- Sígueme –le dijo mordazmente la pelirroja mientras empezaba a caminar por el pasillo- esto es el baño –dijo señalando una puerta a la izquierda- y esta es la habitación de mis abuelos –dijo señalando una puerta a la derecha.
Continuaron caminando un poco más.
- Y aquí es donde dormirás tú –dijo señalando otra puerta a la izquierda.
- ¿Y esa puerta? –preguntó él señalando una puerta un poco más allá y a la derecha (n/a: debería hacer que Ginny no pareciera un guía indicando tantos sitios...).
- Esa es mi habitación y te prohíbo que entres. Te aviso, en esta casa se cena muy temprano, falta un cuarto de hora.
- Yo voy a descansar. Adiós.
- Les diré a mis abuelos que te echen de aquí –le dijo ella gritando. Él solamente le respondió con un portazo de puerta (n/a: suave, para que el señor y la señora Lewis no se enfadaran) y no la volvió a ver hasta la hora de la cena.
- Hola Draco, hemos preparado el plato favorito de Ginny, esperemos que a ti también te guste tanto como a ella –le dijo el Peter diez minutos después- se cena en la mesa de fuera el patio.
- Gracias, voy para ahí ¿Quieren que les ayude a preparar la mesa?
- No hace falta, eres un encanto, no me creo lo que el policía dijo de ti –le respondió Susan en un tono maternal, en toda su vida ni siquiera su madre le había hablado así.
- Gracias señora Lewis –le dijo el rubio agradecido, y se fue a fuera a prepararse para cenar.
Cuando salió vio a Ginny leyendo una revista, pero como había decidido no hablar con ella, no le dijo nada. Se sentó en un sitio de la mesa y se puso a esperar. Pasaron unos cinco minutos muy tensos por parte de Draco y Ginny, pues después de haber mantenido una conversación normal, va él y la vuelve a mirar como siempre, ahora sería ella la que, si él le decía algo, no le escucharía.
Pronto apareció Susan con un plato de patatas fritas y huevo frito, fue haciendo viajes hasta que llevó los cuatro platos con comida y las bebidas.
- Ginny, acércate a la mesa –le dijo su abuelo.
La mesa era rectangular, con las puntas redondas, en ellas se sentaron Peter y Susan, y en los lados Draco y Ginny.
Todos empezaron a comer sin decir nada, a Ginny cuando vio su plato le salió una sonrisa en la cara y empezó a comer desesperadamente.
No hablaron en toda la cena, solo los abuelos le iban diciendo a la nieta que no comiera tan rápido y Draco, cada vez que le decían esto a Ginny, reía.
Cuando terminaron de cenar, Draco dijo que se ibas a dar una vuelta.
- Voy a investigar por ahí, volveré dentro de media hora –les dijo.
- Muy bien –le respondió Susan.
- Recuerda Malfoy: Aquí no te puedes traer a chicas ¿eh? –le dijo Ginny con una sonrisa maliciosa en la cara.
Su abuela la miró escandalizada "¡como se atreve a decirle eso a un invitado!" pensaba.
- Ginny ¡a dentro! –le dijo Susan muy enfadada- Draco, ve a dar el paseo –y dicho esto se marchó detrás de Ginny hacia dentro la casa.
- ¡Ginebra Weasley! Es que no te sabes comportar.
- Tú no lo conoces, es un cerdo, un mimado, un malcriado, ¡un Malfoy!
- Se que es un Malfoy, pero no te enfades con él solamente por eso.
- Nunca en la vida me he llevado bien con él y nunca me llevaré.
- Nunca digas nunca ¿A ver, por que estas enfadada con él?
- Ya te lo he dicho es un Malfoy.
- Y si no fuera un Malfoy ¿estarías enfadada?
- Si, es repelente e insoportable.
Todo el mundo es repelente e insoportable alguna vez.
- ¡Él lo es siempre! –dijo gritando y cerró la puerta del comedor de un portazo. A Susan no le gustaba ver así a Ginny, a si que la siguió, la encontró a fuera el patio con la revista, pasando las paginas enfadada y velozmente.
- Ginny, escúchame –le dijo con voz dolida.
- ¿Qué quieres ahora?
- No quiero verte enfadada.
- Muy bien ¿algo más?
- No me contestes así.
- Me voy a pasear, a ver si puedo calmarme –dijo, y volvió a marchaste dando un fuerte portazo.
Mientras caminaba dio un vistazo a la casa de Mary, necesitaba hablar con ella, contarle lo que pasaba ahora en su casa, y justo ahora que no estaba. Continuó caminando hacia una subida asfaltada de mala manera que conducía a un castillo, le encantaba ese camino, pero era muy largo y muy tarde para subir hasta arriba, así que se sentó en una curva a pensar.
- ¿Qué haces aquí? –preguntó una voz arrastrando las palabras.
- Y a ti que te importa.
- Solo venía a hablar contigo, pero para variar, no se puede.
- Pues márchate.
- No, me quiero quedar aquí.
- ¿Para pelear?
- No para descansar.
- Te pasas la vida descansando –eso izo que al rubio soltara una gran carcajada- ¿De que te ríes?
- De los comentarios que haces, no sabes como es una persona y ya la estas juzgando por las apariencias.
- ¿A qué viene esta frase tan sabia?
Él se quedó callado, la miraba, sus movimientos, su cara, con sus graciosas pecas, que a él nunca le habían gustado, ahora las encontraba muy hermosas.
Sintió un deseo enorme de besarla, se fue acercando lentamente hacia ella, Ginny lo miraba, le estaba pasando lo mismo que a él, ahora ya no le parecía tan detestable ni arrogante, le parecía más bien simpático y sexy.
Vio que de repente él se acercaba e iba cerrando los ojos, ella, izo lo mismo, se acercó y cerró los ojos, hasta que sus labios se rozaron, más tarde el beso se profundizó y sus lenguas empezaron a jugar y a conocer la boca del otro, no pararon hasta que les faltó el aire. Luego continuaron besándose.
Las manos de él se posaron en la estrecha cintura de la chica y las de ella entre su pelo rubio platinado.
Al final se separaron. Los dos se miraban. ¿Cómo habían podido llegar ahí? Dos personas que se odian a muerte no se pueden besar - bueno, a lo mejor es que ya no la odias tanto –pensó Draco para justificarse. – Ya ni es tan malo conmigo –pensó Ginny por la misma razón.
- Eh... me tengo que ir –le dijo al cabo de unos minutos al rubio.
Él no le dijo nada y ella se fue casi corriendo, aún no quería volver a casa ¿Pero donde podía ir?
No se lo podía sacar de la cabeza ¿Le estaba empezando a gustar? No, eso no podía ser, él era un Malfoy y ella una Weasley, siempre se habían odiado, no e podía gustar.
Draco simplemente se la quedó mirando al marchar, ella no parecía una Weasley, no se parecía en nada al tipo de personas que su padre habían dicho que eran ella y toda su familia pelirroja.
A lo mejor ahora ya podía hablar con ella, suponía que después de eso ya no se llevarían tan mal. Vio su delicada figura por última vez antes de que ella caminara hacia la curva. ¿Por qué ella? ¿Acaso le gustaba? Sintió un gran deseo de seguirla pero, al contrario de antes, se aguantó y se quedó donde estaba mirando las estrellas.
La pelirroja bajó el trozo de montaña que había subido ya hacía un rato y se metió dentro del bosque, cerca de la carretera eso si, no fuera que se perdiera de noche allí dentro. Se tumbó a observar el paisaje que la rodeaba.
Pasaron unos 10 minutos cuando el rubio se levantó y decidió de que ya era hora de volver a su nueva casa, bajó la montaña y continuó caminando con su rumbo.
Estaba tranquilamente pensando en sus cosas cuando de repente oyó pasos, se levantó asustada y escuchó con atención, los pasos estaban cada vez más cerca, hasta que pasaron de largo, se calmó y fue a mirar quien era, vio a un chico alto y delgado, pero musculazo, rubio.
- ¡Malfoy...! –le gritó Ginny. Draco al oír eso se asustó, pero al girarse y encontrarse con la pelirroja le calmó.
- ¿Si? –preguntó.
- Espérame –y dicho eso la pelirroja fue corriendo hasta donde se encontraba el rubio y se puso a su lado, empezaron a caminar y se fueron hacia la casa sin hablar, pues no sabían que decirse después de lo que había pasado.
Al llegar a casa, Ginny ya no se acordaba de que estaba enfadada con su abuelo, ahora tenía otras cosas en la cabeza.
-Buenas noches abuelo. Buenas noches abuela –les dijo antes de irse a dormir.
- ¿Y yo que? –preguntó una voz detrás de ella.
- Buenas noches Malfoy –le dijo y le sonrió, él le devolvió la sonrisa.
D/G D/G D/G D/G D/G D/G D/G D/G D/G D/G D/G D/G D/G D/G D/G D/G D/G
Siento la demora pero es que soy muy lenta escribiendo a lordenador i mis padres no me dejan estar más de una hora al día y me cuesta mucho avanzar!!!! No he podido responder los reviews porque si no no podia actualizar hoy.
Prometo que actualizaré lo mas rapido que pueda el proximo capitulo.
Gracias.
Uluvi
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"Bitter sweet migraine in my head"
