Un regalo para Frida

Capitulo dos: Aquella vez…

¡Una nota musical!... no, ya le había hecho una piñata así una vez,… ¡su cara!... no, ya le había hecho una así también, incluso en un cumpleaños le regalo una con la forma de Zoe Ave, había sido una sorpresa poco común, pero disfrutó bastante el destrozarla…

Se le estaban acabando las ideas y debía de tenerla lista para el viernes, pues en ese día había caído su cumpleaños. El ya tenia 16 años y Frida los cumpliría al terminar esa semana. Le emocionaba mucho hacer una fiesta igual de alocada que la que tuvo en sus 15 años, ya que tuvo de todo, hasta que La Cuervo trato de arruinarlo, eso se había convertido en una tradición desde niños, ya que ella nunca invitaría a Zoe a su fiesta…

Flashback

-wow, quien se iba a imaginar que tu papá me dejaría venir… je je –se reía nerviosamente ante su amiga, quien llevaba puesto su vestido de gala en una combinación muy elegante entre estilo y rock: Botas de plataforma y muchas hebillas, ya que detestaba la idea de tener que usar zapatillas para el baile y todo eso; el vestido tenia una caída en holanes de color azul como su cabello y un tono purpura en ciertos detalles que combinaban con su cabello a la perfección, llevaba un corsé negro con rojo en donde se abrochaba el listón haciendo lucir un disimulado pero sexy escote y las mangas eran de rejilla, se veía hermosísima.

-Me alegra que te guste-sonrió provocándole el sonrojo visible incluso debajo de la mascara de su traje de El Tigre, pues había decidido ir así, en cuanto a sus ropas se podía decir que vestía a la española, listo para bailar con fuego en sus pies. Como regalo le había llevado a Frida un adorno de rosas para su muñeca, era un lindo detalle y digno para la ocasión, sobre todo por que la flor era del color del cabello de Frida y por eso se había animado a comprárselo. Aparte ella llevaba una rosa púrpura en su cabello junto a la corona que la habían obligado a usar, sin embargo no dejo que le prohibieran usas sus pulseras de estoperoles y sus botas, pero el peinado que le habían hecho era excelente por que la hacía lucir como toda una dama y demostraba toda la belleza que todos sabían que había adquirido con el paso del tiempo.

-Es hermoso, no debiste Manny-le dijo contemplando su regalo que el mismo le había puesto segundos antes.

-Claro que si, solo lo mejor para mi mejor amiga-contesto; con el tiempo el joven Rivera se había sensibilizado un poco, cosa que atraía a las chicas como moscas a la miel con su actitud romántica/heroica a la Don Juan.

-Sabes Manny… hay algo que me falta para que esta fiesta sea perfecta-la hablo apartando la mirada y bastante roja por que lo que estaba a punto de pedirle…

-¿Qué?-le pregunto curioso por ver a Frida ponerse así.

-Me falta bailar un vals con mi mejor amigo- se volvió hacia el mirándolo directamente a los ojos con una sonrisa nerviosa pero despampanante.

-Frida…- Pensó, estaba extrañado, pero no lo dudo dos veces-¡Claro que si!- la tomo de la mano y la llevó a la pista donde estaban a la mitad de un tango precisamente. Manny se puso un rosa roja en la boca de color intenso y bailo con ella tan acaloradamente en medio de un sopor de hormonas por aquel baile tan sensual que todos se alejaron para admirar como bailaban con una cara de sorpresa y murmurando por lo bajo muchas suposiciones sobre un romance entre esos dos, ya que conociendo el Don Juan que era Manny creyeron que ya había hecho caer a Frida con ese baile o que ya podían haber hecho más cosas…

Por supuesto que el padre de Frida no estaba complacido viendo como ese Rivera bailaba con tanta pasión con su hija, y lo peor era que ella bailaba igual de apasionada que el, como si se fundieran los dos cuerpos en cada movimiento, ¿Dónde aprendió a bailar así? De Manny uno se lo supondría ¿Pero Frida?

Para ellos no había nadie más que con quien estaban bailando, en medio de un ambiente de fuego y pasión propio del tango. Cuando este termino y todos comenzaron a aplaudirles se dieron cuenta de lo que habían hecho, se dejaron llevar por las emociones y el deseo de estar cada vez más cerca del otro y mas pegados en aquel baile caliente. Entonces comenzó el vals, la tomo de la mano y ella se recargo en su hombro mientras que sus otras manos se unían; sus respiraciones eran agitadas y habían sudado un poco por que se les había subido la temperatura con todo eso…

-Bailas muy… bien-le dijo tratando de hacerle plática y poniéndose aún mas roja mientras que dejaba escapar una risita boba pero dulce para los oídos de el.

-Tu también bailas excelente- le regreso el cumplido todo nervioso por aquella situación. Le encantaba dejar a las chicas sin aliento cuando bailaba con ellas así de sensual, e incluso se aprovechaba de las circunstancias para derretirlas con sus labios y llevarlas al borde del desmayo, sin embargo ahora era él el que estaba nervioso y sin aliento al igual que Frida.

Ella se había convertido en la chica más cotizada y sexy de la escuela, todos querían con ella pero siempre los rechazaba con el pretexto de una amistad, todos creían que era novia de Manny, pero este tenia infinidad de chicas y varias novias así que descartaban la idea. A pesar de todo no dejaban de asediarla, incluso cuando había más chicas que se sentían superiores y que algunas si eran más bellas que ella, Frida seguía siendo el fruto prohibido que nadie tocaba y no era una zorra como la mayoría de sus compañeras, incluso una vez trataron de secuestrarla, claro que Manny los detuvo con fuego en sus ojos por haberle tratado de quitar a su Frida.

-Y… ¿volverás a tocar con los sombreros locos esta noche?-trato de cambiar el tema.

-Si, después de todo es mi fiesta-le menciono feliz – y me agrada compartir esto contigo-le dijo en un tono de casi entrega, sabía que quería abrazarlo y no separarse de él durante un momento más, pero este la hizo dar una vuelta en medio de la música del vals. De ser un baile lento lo completaron con unas vueltas y piruetas elegantes que provocaban admiración en los presentes y al terminar una vuelta, justo en el momento en que se acababa la música la tomo fuertemente entre sus brazos, sabía que era un poco más alto que ella y eso lo hacia sentir seguro y más enamorado, por que el hecho de sentirse su héroe y protector realmente hacia que se emocionara.

-A mi también me gusta estar aquí…-le dijo con voz pausada y los ojos entrecerrados, los dos terminaron el baile y estaban muy pegados el uno del otro, casi podían sentir las exhalaciones del otro un su rostro-…junto a ti…-todos lo estaban esperando, ellos lo estaban esperando, el ambiente no había dejado de ser acalorado entre los dos, era su momento, suyo y de nadie más. Se aproximo a besarla, planeando comenzar suave y tomar sus labios lentamente mientras probaba el sabor de Frida y se embebía en este… cerraron sus ojos y ya solo quedaban unos cuentos centímetros entre los dos cuando el sonido de los cristales de la ventana de arriba los interrumpió, La Cuervo había llegado para arruinar la fiesta y los gritos de inmediato se hicieron presentes entre los invitados.

-Debo ir…-se separo de ella abriendo sus ojos lentamente.

-Lo se…- le contesto bajando la mirada. Se arranco la ropa pues debajo traía su traje ya que había ido a la fiesta como el Tigre y se puso en acción para acabar con La Cuervo y toda su familia, ganando como era de costumbre, pero no se sentía bien por que había perdido su oportunidad de besar a Frida.

Después de esa vez no hablaron sobre lo sucedido en los días consecutivos y continuaron con sus vidas como si nada, siendo solo amigos…

Fin del flashback

-Esa vez no salió nada bien…- meditaba mientras pensaba en aquel suceso, estaba bastante angustiado por sus sentimientos, seguro Frida debía sentir lo mismo si iba a corresponder a su beso aquella vez…

-¡Lo tengo!- exclamo de la nada, pensando en Frida le llego la idea a la mente de las canciones que tocaba y que habían mejorado mucho conforme había crecido-¡Una piñata de guitarra eléctrica!-gritó-eso le encantará-tomo su mochila y salió corriendo de su casa para buscar y comprar las cosas que necesitaría para hacerla y también dulces, que aunque ellos ya no participaban en romper la piñata le encantaba ver a los demás peleando por ellos, y por eso no habían roto la tradición. Planeaba hacer una piñata increíble, pues ese cumpleaños sería muy especial…

Aqui esta la conti, como es algo que no tenia planeado, continuaré con las otras historias, pero no abandonare esta

comenten, quejas y sugerencias son bienvenidas

Besos