Por que lo prometí y siempre cumplo mis promesas, continuación al día siguiente.

En este capítulo incluí muchos otros personajes, y la razón de que me apure tanto con esta historia es por que el cinco del próximo mes cumplo exactamente un mes en escribir y publicar aquí ¡Que emoción! Quiero que esta sea la primera, que tenga el lujo de ser la primera en completarse, espero poder lograrlo por que tengo un buen de compromisos.


Un Regalo para Frida

Capítulo Ocho: El regreso de Frida

Zoe los guio hasta el lugar donde Frida perdió la vida, pero por más que les explicara lo que había presenciado con sus propios ojos las cosas no coincidían.

-Esto no tiene sentido-habló White Pantera – cuando alguien muere hay un cadáver, aquí no hay nada- Sus elucubraciones se vieron interrumpidas al sentir cierta presencia detrás de el.

-Mira abuelo, es White Pantera-dijo una cabeza desmembrada cargada por un cuerpo cadavérico de niño.

-No esperaba encontrármelo aquí Che- se acerco cierto zombie combatido con anterioridad.

-Chapuza, ¿tu aquí?-reconoció al enemigo aproximándose.

-No es el único- hablo El Oso desde sus espaldas acompañado de docenas de villanos. Rodolfo sintió que el alma se le escapaba por la boca, no era el momento indicado como para enfrentarse a todos ellos ahora mismo.

-No puede ser, ahora no…-calló muy dentro de su ser.

-¡Mi´ja!- Grito Buitrila al ver a Zoe a un lado de los Rivera.

-¡Mamá!-

-Ven aquí en este mismo instante jovencita-

Ya se te fue por el mal camino Carmela-regaño Guajolota a su hija por no controlar a su hija.

-No es lo que crees…-trató de explicarse ante su madre, pero antes de que esta pudiera callar a su hija fueron interrumpidas.

-¡Este no es momento para discusiones absurdas!, tenemos que detener a Rivera antes de que destroce por completo la ciudad- hablo Don Baffi callándolos a todos- Sabía que ese chico tenía ciertos instintos de villano pero nunca antes imaginé que un Rivera llegara a tener semejante poder escondido-.

Tanto Puma Loco como White Pantera guardaron silencio mirándose mutuamente, desde que El Tigre original le mostro a Manny como utilizar el Espíritu del Tigre para atacar supieron que tenía una fuerza inmensamente poderosa que podría llegar a superar a cualquier héroe o villano que hubiera existido antes en los Rivera. La maldad corría por su sangre y el heroísmo por hacer el bien en su corazón, lamentablemente lo único que podía sentía ahora era odio completado por los secretos sanguinarios que se había guardado muy en su interior y que ni siquiera el conocía.

Era la cima del volcán cuando por fin se detuvo, cierta energía comenzó a formarse en entre sus manos y posteriormente cubrió su cuerpo totalmente, debía esperar a reunir la energía suficiente para hacer explotar el volcán utilizando sus habilidades místicas.

El debate entre atacar todos junto a Manny para poder detenerlo pasaron a planes de tratar de evacuar a la ciudad para poderse salvar el pellejo, pero los villanos se negaban a limitarse a huir incluso cuando parecía ser lo más coherente para la mayoría.

Zoe no dejaba de pensar en Manny ¿De verdad quería tanto a Frida como para haber enloquecido de tal manera? Sus reflexiones estaban sumiéndola en la respuesta que estaba ante sus ojos pero que se negaba a ver, pues Manny no la quería a ella por que amaba a Frida.

Por un instante volteó a ver el sitio donde fue embestida por el tráiler, la sangre de Frida mezclada con la lluvia seguía en el piso, las nubes no habían parado de cubrir el cielo en ningún momento y la noche se aproximaba. Sintió una extraña sensación al ver regada la sangre de su némesis y no pudo dejar de mirar al presentir que algo estaba a punto de suceder, solo que no sabía que…

Después de unos segundos lo dejo por la paz pero se volteo de inmediato junto con todos quienes se callaron al ver que cierta sustancia roja se separaba del agua de los charcos.

-¿Pero que…?-

La sangre de Frida se alzo en el aire como si fuera controlada por alguien, los pedazos a los que se había reducido la guitarra de Frida comenzaron a temblar y luego se reunieron en el mismo punto que la sangre en medio de la nada mientras flotaban. La sangre se había acumulado en una especie de esfera líquida en el centro y los pedazos de la guitarra, las cuerdas y todo por más pequeño que fuera se reunió a su alrededor y comenzó a girar como si de verdad se tratara de un átomo, así fue como gracias a la esencia de Frida representada como su sangre provocó que se reconstruyera su guitarra, esta era roja y tenía en azul marcado un átomo con sus electrones girando en sus órbitas; el instrumento destilaba de si un aura verde visible para los demás y una parte de la sangre que ayudo a recrearla salió de entre las cuerdas para convertirse en una plumilla, todos se quedaron asombrados y boquiabiertos al ver que una figura conocida se aparecía de la nada frente a ellos, era como si hubiera salido de otra dimensión, con su mano sujeto la plumilla que estaba flotando y se coloco la guitarra en cima.

-¡Frida!- gritaron varios.

Tenía una mirada pasiva e inquietante para los demás, era como si no fuera la misma, y no lo era. El mechón púrpura que se había pintado en el cabello ahora era rojo y sus bellos ojos se volvieron verde intenso y fosforescente, era seductora y temible a la vez.

-¿Cómo es que sigues viva…? –se acerco a ella Zoe, era extraña esa personalidad suya, de la culpa salto al coraje, se había molestado de no verla muerta.

Frida ignoró por completo sus palabras para prepararse a tocar unas cuantas notas en su guitarra, como acto de gran maestría se acomodó el instrumento como los grandes guitarristas lo hubieran hecho en sus años de gloria, sus ojos penetrantes se posaron en todos lo ahí presentes, iban a sentir lo que era su poder…

Entonces comenzó a tocar, era una sinfonía alocada y sincera a la vez, no estaba cantando, pero era como si la guitarra dijera y expresara todo lo que no podía decir, las notas sacaron a volar a todos como si una onda supersónica de sonido los hubiera arrollado y las notas eran de color verde como sus ojos, Sartana se aseguró de usar el sortilegio correcto al tocar la sinfonía que invoco el poder con el que atrapó a Frida, había cambiado su forma de ser para siempre y también le brindo las habilidades necesarias para poder ser su arma perfecta.

El corazón de Frida se había cerrado, la llave se perdió en la oscuridad que la invadió gracias a la necedad del esqueleto por su venganza contra Manny; adentro su alma estaba en medio de un trance que la hacía vibrar y estremecerse al sentir lo que estaba ocurriendo a su alrededor, no era bueno, lo peor era que las ordenes las daba ella, la misma Frida estaba cometiendo esas acciones…

En su frente, en la representación de su alma atrapada en su ser y no en su cuerpo, justo en el centro, marcado como un tatuaje, se encontraba un símbolo de tres círculos de igual tamaño creando una figura en medio la cual estaba de color verde y resaltaba al brillar, pero solo esa pequeña parte del círculo brillaba, era la que tenía a Frida completamente sometida al haberla inducido por la fuerza a volverse malvada, lamentablemente este hechizo no era uno que el que quien lo haya puesto pudiera mantener el control siempre…

Mientras hacía volar a todos los que ahí se encontraban Manny había reunido la energía suficiente para poder hacer realidad sus planes, solo debía esperar un poco más.

-Es mejor de lo que creía…- se dijo a si misma Sartana al ver el poder superior de Frida, para ser una humana normal era bastante malvada y ágil, esa sutileza no se encontraba siempre en alguien por más malévolo que fuera. Estaba confiada, tenía a Frida bajo su control y era la mejor arma que pudiera tener a su alcance a parte de su guitarra mística, así que ordeno a sus esqueletos levantarse para tomar el pueblo, toda la gente comenzó a huir despavorida nuevamente ahora por el ataque de Sartana.

-Nadie saldrá de mi poder ahora, y cuando muera El Tigre todo será mío ¡Todo mío!- se elogio la esqueleto.

White Pantera y Puma Loco fueron los únicos que se quedaron para hacer frente a Sartana, los demás villanos huyeron de ahí en cuanto se recuperaron del ataque que les lanzo Frida, no querían acabar ahí contra una chica de quince años y perder. María quiso quedarse, Rodolfo insistió en que buscara refugio pues no quería perderla, sus razones sobreprotectoras para con ella dejaron a María sin palabras, aún así no dejaría que ellos solos se enfrentaran a tal enemigo y utilizo el último recurso que solo ocupaba por ocasiones: regresar a ser Plata Peligrosa con el guante místico que le brindaba sus poderes.

Así Puma Loco, White Pantera y Plata Peligrosa se enfrentaron al ejército de Sartana.

Como quería probar la superioridad de los poderes de su nueva esclava le ordenó que los detuviera, a lo que esta obedeció. La batalla entre Frida y la familia Rivera era campal, les estaba dando una paliza y todo se lo debía a su guitarra la cual le brindaba todo el poder que pudiera desear pues era su principal punto de poder, casi como Sartana. Tocaba muy bien la guitarra y esa habilidad no fue pasada por alto por la villana quien en verdad comenzó a considerarla como su sucesora si llegara a dejar de existir.

-¡Obedezcan!-les ordeno a la familia Rivera para que dejaran de combatir y se dejaran vencer, tal vez solo así Sartana se dignaría a perdonarles la vida si lo hacían, con esta acción Frida dejo ver un poco de su verdadera personalidad la cual no estaba dominada por el esqueleto.

-… ¡Frida!-se sorprendió al escuchar su voz, se deshizo de la energía que había acumulado durante todo ese tiempo y miro desde la cima la ciudad, entonces la visualizo, peleando contra su familia estaba Frida, no estaba muerta, pero no podía entender que le había pasado para que estuviera luchando contra sus padres y su abuelo y tampoco comprendió como es que tenía poderes, pero con solo verla su corazón se disparo de felicidad al verla con vida -¡Frida!-salto desde el volcán para poder ir hacia ella.

El que mencionara su nombre hizo que tanto ella como Sartana y los demás voltearan a verlo. Los Rivera se emocionaron y aliviaron de ver recuperado a Manny, pero a Sartana no le parecía que fuera algo bueno ya que podía frustrar sus planes.

-¡Detenlo!-le ordeno a lo que esta dejo de hacer lo que estaba haciendo para dirigirse corriendo a una sorprendente velocidad hacia el joven Rivera que se aproximaba. Los demás miembros de su familia trataron de pararla pero el ejército de Calaveras Bandidos de Sartana se lo impidieron a pesar de sus esfuerzos.

Manny se moría de ganas de ir hacía ella y abrazarla con toda las fuerzas que tuviera, había estado vagando como alma en pena por haberla creído perdida y destruido todo por su impotencia de no haber podido haber hecho nada al respecto para evitarlo, pero esta bien, estaba viva.

-¡Frida!-sonreía feliz de verla, pero esta no se veía igual de feliz que él y de hecho estaba en camino de atacarlo -¿Frida?...- comenzó a frenar su carrera al notarla distinta.

-¡Muere!- se coloco la guitarra en frente y toco no más de dos notas que cortaron el aire como filosas cuchillas a gran velocidad.

-¡Frida!- el ataque era tan rápido que en menos de dos segundos terminaría cortado por la mitad…


Suspenso de nuevo, espero poder continuarle pronto para que al fin sepan cual es el regalo de Frida, el título no era en vano, aparte debe solucionarse este detalle que deje acá arriba, van a ver lo que sigue… Por cierto, me encanto la habilidad de Manny cuando va a atacar y se forma un tigre de color verde a su alrededor en el capitulo del día de los muertos, para este fic le quise poner "Espíritu del Tigre", si alguien sabe como se llama en realidad le agradecería si me dijera como es, (por si me equivoqué).

Una vez termine esta historia me voy a dar un descansito para poder poner toda mi atención al fic que estoy haciendo de Danny Phantom, hacer algún otro sobre otra serie y luego me dedico a hacer otro de El Tigre por que resulta que me ha gustado mucho trabajar en este. Sin más que decir me despido, los quiero.

Sus comentarios, quejas y sugerencias son recibidas y atendidas cada una, no saben cuanto les agradezco saber lo que opinan sobre la historia.

Besos y abrazos.

Vixen